Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 1072
Autor principal (primer firmante): Francisca Fabiana Oliveira Da Costa
Fecha recepción: 29/07/2026
Fecha aceptación: 25/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 1072
Eating disorders in adolescents and young people over the past four years: a literature review
Autores: Francisca Fabiana Oliveira Da Costa, Diego Ródriguez Gil, Inés Peiro Cabañas, Sofia Serrano Pascual, Miriam Agúndez Fernández.
Categoría profesional:
Enfermería
Resumen
- Introducción: los trastornos de la conducta alimentaria son un conjunto de enfermedades psiquiátricas graves que pueden afectar la salud de los individuos que la padecen, siendo la tercera enfermedad mental más común en mujeres jóvenes y alcanzando una incidencia del 5%. Diversos factores pueden llegar a desencadenarlos como la clase social, la presión familiar o las redes sociales. En cuanto a su transcurso suele ser crónico con graves consecuencias médicas que pueden llegar hasta el suicidio.
- Objetivos: identificar la prevalencia, factores de riesgo y consecuencias de los TCA en jóvenes y adolescentes durante los último cuatro años.
- Metodología: se realiza una búsqueda siguiendo las recomendaciones PRISMA en las bases de datos Science Direct y Medline (vía PubMed) obteniendo un total de 5 artículos finales para esta revisión. La búsqueda se centró entre los años 2022-2026 para obtener datos más actuales siguiendo unos criterios de inclusión y exclusión.
- Desarrollo: la evidencia científica señala que antes de la pandemia del COVID-19 la prevalencia de los TCA rondaba entorno al 5,5%-17,9%, yendo en aumento a raíz de esta. Pueden llegar a intervenir diversos factores psicológicos, físicos, socioculturales, teniendo gran repercusión el uso excesivo de redes sociales en jóvenes y adolescentes. En cuanto a sus consecuencias pueden llegar a ser múltiples como la ansiedad, la depresión, la baja autoestima, el aislamiento social…
- Conclusiones: cada vez es más elevado el porcentaje de jóvenes que llegan a verse afectados por los TCA, con consecuencias a nivel mental y físico, que pueden derivar en el suicidio. Se requiere un abordaje desde distintos puntos de vista e intervenciones que consigan disminuir el número de casos.
Palabras clave: trastornos de la conducta alimentaria (TCA), jóvenes y adolescentes.
Abstract
- Introduction: Eating disorders (EDs) are a group of severe psychiatric disorders that can seriously affect the health of those who suffer from them. They are the third most common mental illness among young women, with an incidence of up to 5%. Various factors may trigger their onset, including social class, family pressure, and social media use. Their course is often chronic and may lead to severe medical complications, including suicide.
- Objectives: To identify the prevalence, risk factors, and consequences of eating disorders among children, adolescents, and young people over the last four years.
- Methodology: A literature search was conducted following the PRISMA guidelines using the ScienceDirect and MEDLINE (via PubMed) databases. A total of five articles were included in this review. The search was limited to studies published between 2022 and 2026 to obtain the most up-to-date evidence, applying predefined inclusion and exclusion criteria.
- Results: Scientific evidence indicates that, before the COVID-19 pandemic, the prevalence of eating disorders ranged from 5.5% to 17.9%, with a marked increase following the pandemic. Several psychological, physical, and sociocultural factors contribute to the development of these disorders, with excessive social media use having a particularly significant impact on children, adolescents, and young people. The consequences are diverse and may include anxiety, depression, low self-esteem, and social isolation, among others.
- Conclusions: The proportion of young people affected by eating disorders continues to rise, with serious physical and psychological consequences that may ultimately lead to suicide. A multidisciplinary approach and effective interventions are needed to reduce the incidence of these disorders.
Keywords: eating disorders (EDs), children, adolescents, young people.
Introducción
Los trastornos de la conducta alimentaria son un conjunto de enfermedades psiquiátricas graves con importantes repercusiones relacionadas con la comida y el control del peso (1). La Organización Mundial de la Salud ha clasificado los TCA como uno de los problemas más importantes de salud en niños y adolescentes, siendo el diagnóstico más común en adolescentes el Trastornos Alimentario No Especificado (TANE), seguido por el de Anorexia Nervosa y, finalmente, el de Bulimia Nerviosa (2).
Para diagnosticarlos se requiere una valoración multidisciplinar que incluya entrevista clínica, exploración física y pruebas psicométricas validadas, siendo de vital importancia valorar los parámetros nutricionales, metabólicos y hormonales. Se utilizan instrumentos como el Eating Attitudes Test (EAT-26), SCOFF o el Cuestionario de Comportamientos Alimentarios pueden utilizarse como cribado inicial (3).
Los trastornos de la conducta alimentaria representan la tercera enfermedad mental más común entre las jóvenes, con una incidencia del 5% (2). Si bien, existen diferencias según el sexo, siendo muy superior en las mujeres jóvenes como bien hemos dicho anteriormente (AN: 0,1-2%; BN: 0,37-2,98%; TA: 0,62-4,45%). En cuanto a la prevalencia según el continente, la prevalencia de los TCA es del 2,2% (0,2-13,1%) en Europa, del 3,5% (0,6-7,8%) en Asia y del 4,6% (2,0-13,5%) en América (4). Concretamente en España la prevalencia puede rondar entre el 1-4%. La anorexia nerviosa (AN) presenta una prevalencia del 0’11 al 0’14%; del 0’41 al 2’9% la bulimia nerviosa (BN) y del 2’76 al 5’3% los trastornos de la conducta alimentaria no especificados (TCANE) (5).
Como principales factores de riesgo se asocia el hecho de ser mujer, pertenecer a una clase social media o alta, el ser estudiante universitario, problemas familiares, o los propios medios de comunicación. (1,6). Se incluye también dentro del colectivo vulnerable a los hombres pertenecientes al colectivo LGTB (6). No obstante, aunque sea un problema de salud mental más frecuentes en mujer, también se da en una proporción de 1:10 en hombres (2).
Por otro lado, la propia pandemia del COVID-19 ha contribuido al aumento de estos trastornos en adolescentes jóvenes debido al estado depresivo al que condujo, la pérdida de la rutina diaria, la exposición más prolongada a las redes sociales, y una mayor facilidad al aumento del peso corporal (1,7).
Sus repercusiones pueden llegar a afectar tanto a nivel personal, como social y físico del individuo que la padece; afectando a la percepción corporal de sí mismo o la percepción de la propia comida (1). Su transcurso suele ser crónico, pudiendo derivar a la propia muerte del paciente debido a las complicaciones médicas que conlleva, o al mismo suicidio, resultando de vital importancia reconocerla en los primeros tres años desde su inicio para evitar estas posibles complicaciones (2).
Por este mismo motivo, resulta pertinente realizar un estudio acerca de la prevalencia, los posibles factores de riesgo y las consecuencias de estos trastornos en la población de adolescentes durante estos últimos cuatro años.
Objetivos
General:
Identificar la prevalencia, los factores de riesgo y las consecuencias de los trastornos de la conducta alimentaria en adolescentes durante los últimos 4 años.
Específicos:
- Analizar la prevalencia de los TCA en adolescentes y jóvenes durante los últimos 4 años
- Identificar los posibles factores de riesgo asociados a los TCA en adolescentes y jóvenes durante los últimos 4 años
- Describir las posibles consecuencias que pueden derivar los TCA en la población adolescente y joven durante los últimos 4 años
Métodos
Se realiza una búsqueda siguiendo el marco prisma para realizar una búsqueda más precisa. La población diana de esta revisión son los jóvenes y los adolescentes debido a que son uno de los grupos más vulnerables y expuestos a ciertos factores, que conducen a que sea más frecuente que se den los TCA dentro de este grupo de edad. La búsqueda se centra en los últimos 4 años para poder obtener datos más actuales, filtrando solo aquellos artículos que estén redactados en español o inglés, que sean de acceso abierto, y que sean artículos de investigación (Descriptivos, casos-control…), y alguna revisión. Se utilizan las bases de datos ScienceDirect y PubMed con operadores boleanos como “eating disorders” and “teenagers”, o, “eating disorders” or” body dysmorphia” and” teenagers” or” young people”. Se obtienen un total de 465 artículos, de los cuales se escogen 5 por contener los datos más relevantes para esta revisión.
Resultados
Se obtiene un total de 6000 artículos de las bases de datos Science Direct y Medline (vía PubMed), eliminamos 30 duplicados, y tras aplicar los filtros de búsqueda anteriormente nombrados, obtenemos un total de 465 artículos. Tras realizar una primera lectura del título y el resumen, se eliminan 300 artículos. Finalmente, de los 165 artículos cribados, se escogen 5 por contener datos más relevantes y precisos.
Prevalencia
La prevalencia de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) ha experimentado un aumento progresivo durante los últimos años. Luginaah et al. (8), señalaron que antes de la pandemia del COVID-19 la prevalencia de los TCA rondaba entorno al 5,5%-17,9%. No obstante, la mayoría de los estudios revisados después de pandemia, indicaron un aumento de casos y de empeoramiento de los síntomas.
Este incremento se muestra con mayor frecuencia entre jóvenes de edades comprendidas entre 13-18 años debido al aumento de la presión social y los cambios puberales que sufren. A pesar de que, estos trastornos se ven en gran mayoría en el sexo femenino, también se ha observado un aumento de los casos en varones debido a la idealización con el cuerpo musculado (9,10).
De la misma manera, la evidencia científica pone de manifiesto que existe un gran porcentaje de jóvenes descontentos con su imagen corporal, sin un diagnóstico claro. Sharma et al. (11) en su estudio realizado a 478 jóvenes universitarios de entre 18 y 24 años mostró una fuerte asociación entre la imagen corporal, la autoestima basada en la apariencia física y una menor autocompasión.
Factores de riesgo
Los TCA pueden estar derivados de múltiples factores de riesgo como son los factores psicológicos, físicos, socioculturales…
Entre uno de los principales factores de riesgo destaca la insatisfacción con la imagen corporal. Sharma et al. (11) mostraron que los jóvenes que dependían en mayor grado de su apariencia física para verse bien presentaban niveles más elevados de insatisfacción corporal. Por el contrario, una mayor autocompasión se asoció como un factor protector frente al desarrollo de TCA.
Otro aspecto fundamental como bien demostraron Tanguay et al. (12) es la presión sociocultural a la que estén sometidos, ya sea por parte de familiares, amigos, o por parte de las redes sociales. Los autores identificaron una significativa asociación entre una mayor presión por parte de estos tres perfiles y el incremento de la idea de la delgadez, y una peor alimentación en personas jóvenes.
Por otro lado, las redes sociales también han supuesto una fuente de gran conflicto debido a la exposición de imágenes corporales poco realistas e idealizadas, como bien exponen en su artículo Suhag y Rauniyar (9). Además de, promover dietas extremas y productos insanos, también han logrado que aumenten el número de atracones y conductas restrictivas con respecto a la comida.
A esta influencia se suma el fenómeno del online body shaming o humillación relacionada con el aspecto físico en entornos digitales. Kvintova et al (10) identificaron que uno de cada cuatro participantes de entre 11 y 17 años, habían sufrido agresiones de este tipo, exponiéndose a varios comentarios negativos acerca de su físico, y disminuyendo por tanto su autoestima.
Finalmente, también supuso un cambio relevante la pandemia del COVID-19 debido a la pérdida de rutina diaria, el confinamiento, y una mayor exposición a las redes sociales. Luginaah et al (8) aseguraron que en esta época el número de nuevos diagnósticos aumentó, así como, el empeoramiento de los síntomas de los jóvenes previamente diagnosticados.
Consecuencias
Las consecuencias relacionadas con los trastornos alimentarios en jóvenes y adolescentes pueden ser múltiples.
Por un lado, la evidencia científica señala una fuerte asociación de los TCA con el hecho de sufrir ansiedad, depresión, aislamiento social, así como, baja autoestima y dismorfia corporal (8-11).
Kvintova et al. (10) aportaron también información relevante acerca de las consecuencias que puede tener el body shaming, aumentando el riesgo en adolescentes de mayor edad, que podían llegar a sufrir respuestas emocionales e ideas autolesivas de mayor gravedad. Esta evidencia pone de manifiesto la estrecha relación del estigma de la imagen corporal con respecto a la salud mental de este grupo de edad.
En cuanto a las consecuencias físicas, Luginaah et al. (8) pusieron de manifiesto el empeoramiento de estos trastornos a raíz de la pandemia del COVID-19 por el retraso que supuso en atención especializada y a la suspensión de tratamientos hecho que supuso un empeoramiento de los síntomas y consecuencias médicas de mayor gravedad.
Por otro lado, también se pueden ver afectas las relaciones sociales, ya que, los jóvenes con mayor insatisfacción corporal presentan una peor autoestima y tienden a aislarse más en sus relaciones debido a la presión a la que se ven sometidos por alcanzar determinados estándares corporales (8-12).
Discusión
Los resultados obtenidos en la evidencia científica ponen de manifiesto que los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) suponen un gran complejo que puede ir asociados a múltiples factores, como son, los factores individuales, familiares, socioculturales, y las propias redes sociales. En conjunto, se muestra como la presión estética y la exposición a ciertas imágenes de estándares corporales prácticamente inalcanzables, facilitan el desarrollo de conductas alimentarias que suponen un riesgo para la salud. Estos datos, se pueden corroborar con artículos publicados en distintas bases científicas, especialmente con revisiones sistemáticas y metaanálisis.
Uno de los principales hallazgos es el aumento de la prevalencia de los TCA en los últimos años, especialmente a raíz de la pandemia del COVID-19. Luginaah et al. (8) ponen de manifiesto que durante esta época el número de nuevos diagnósticos, así como, el empeoramiento de los mismos síntomas fue en aumento. Este dato coincide con posteriores investigaciones que identificaron el COVID-19 como un factor desencadenante y acelerador de estos problemas de salud mental, que ya previamente existían en este grupo de jóvenes y adolescentes (13).
La influencia de las redes sociales también supone una gran influencia como bien se expone en la evidencia científica obtenida en esta revisión y en otras bases de datos. Suhag y Rauniyar (9) observaron como el uso de redes como TikTok, Instagram… mostraban ideales corporales poco realistas y que podría poner en riesgo la salud mental y física de estos jóvenes (13). Este hallazgo coincide con el obtenido por Dane y Bhatia (13), que tras analizar cincuenta estudios en 17 países concluyó que el uso de redes sociales suponía un gran riesgo de sufrir TCA en estos jóvenes debido a que, además de, mostrar imágenes corporales que no coinciden con la realidad, promueven que se lleven a cabo dietas bastantes restrictivas y conductas pro-TCA. Asimismo, la revisión sistemática y metaanálisis de Fortunato et al. (15), la cual se centraba únicamente en adolescentes, confirma que el uso constante de redes sociales se asociaba con una mayor preocupación con la imagen corporal.
Por otro lado, los hallazgos obtenidos por parte de Tanguay et al. (12) demostraron también como los adolescentes sometidos a presión familiar, sociocultural y a medios de comunicación pueden verse más afectados, aumentando el riesgo en individuos que sufrían estos tres tipos de presión al mismo tiempo, que uno de forma aislada. Estos datos resultan coherentes con los obtenidos por parte de Bonfanti et al. (14) quienes demostraron que la comparación social aumenta cuando se refuerzan ideales corporales específicos en redes sociales, sin dejar a un lado la presión familiar y sociocultural a las que se podía ver expuestos.
El estudio de Kvintova et al. (10) demostró además como uno de cada cuatro jóvenes sufrían comentarios negativos sobre su imagen corporal, o como bien dicen el artículo body shaming online, teniendo repercusiones en la propia autoestima y fomentando la idea de las lesiones autolesivas. Estos hallazgos complementan las conclusiones de Dane y Bhatia (13), los cuales relacionaron el ciberacoso con un mayor riesgo de sufrir TCA en este grupo de edad.
Finalmente, Kvintova et al. (10) identificaron un mayor riesgo de desarrollar TCA en mujeres adolescentes, las cuales se veían expuestas con mayor frecuencia a respuestas emocionales negativas y autocríticas más rigurosas. Del mismo modo, la evidencia científica actual señala un mayor riesgo de padecer TCA en mujeres jóvenes. No obstante, se han encontrado datos de un incremento en hombres jóvenes debido a la idealización con el cuerpo musculado.
En conclusión, los cinco artículos obtenidos en esta revisión coinciden con la evidencia científica más actual, destacando aspectos como el COVID-19, los tres tipos de presión a los que se ven sometidos estos jóvenes, el body shaming, o el mayor o menor riesgo según el sexo dentro de este grupo de edad.
Conclusiones
Durante los últimos años los trastornos de la conducta alimentaria han adquirido una gran relevancia en jóvenes y adolescentes. Cada vez es más elevado el porcentaje de individuos que se ven afectados, influyendo distintos factores a nivel individual, sociocultural y sobre todo de redes sociales en su desarrollo. Sus repercusiones pueden resultar catastróficas a nivel físico y mental como puede ser desde un nivel bajo de autoestima a incluso el suicidio. Por este motivo, sería importante abordar este problema de salud desde distintos puntos y conseguir desarrollar distintas estrategias e intervenciones para frenarlo.
Bibliografía
- Zila Velasque JP, Grados Espinoza P, Regalado-Rodríguez KM, Luna-Córdova CJ, Sierra Calderón GS, Díaz-Vargas M, et al. Prevalencia y factores del trastorno de conducta alimentaria en estudiantes de Medicina humana del Perú en el contexto de la pandemia de COVID-19: estudio multicéntrico. Rev Colomb Psiquiatr. 2025;54(1):1-10. doi:10.1016/j.rcp.2022.07.005. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/ S0034745022000853.
- López GC, Treasure J. Trastornos de la conducta alimentaria en adolescentes: descripción y manejo. Rev Med Clin Condes. 2011;22(1):85-97. doi:10.1016/S0716-8640(11)70396-0. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica- clinica-las-condes-202-artículo-trastornos-conduct a-alimentaria-adolescentes-descripcion-S0716864011 703960.
- Horrutiner Cobos MC, Sánchez Vergara SM, Romero Ruiz J, Huguet Gracia N, Mediel Cabeza L, Jerónimo Huete AA. Trastornos de conducta alimentaria en adolescentes. Rev Sanit Investig. 2025;6(6). Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/trasto rnos-de-conducta-alimentaria-en-adolescentes/.
- Arija-Val V, Santi-Cano MJ, Novalbos-Ruiz JP, Canals J, Rodríguez-Martín A. Caracterización, epidemiología y tendencias de los trastornos de la conducta alimentaria. Nutr Hosp. 2022;39(Spec No. 2):8-15. doi:10.20960/nh.04173. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_art text&pid=S0212-16112022000500003.
- Garrote Rojas D, Palomares Ruiz A. Educación y salud en la adolescencia: los trastornos de la conducta alimentaria. Ensayos. Rev Fac Educ Albacete. 2011;(26):55-70. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/artículo?codig o=10317991.
- Bajaña Marín SB, García AM. Uso de redes sociales y factores de riesgo para el desarrollo de trastornos relacionados con la alimentación en España: una revisión sistemática. Aten Primaria. 2023;55(11):102708. doi:10.1016/j.aprim.2023.102708. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/ S0212656723001415.
- Murray Hurtado M, Martín Rivada Á, Pestano García S, Ramallo Farina Y. Influence of the COVID-19 pandemic on the incidence of eating disorders. An Pediatr (Engl Ed). 2024;101(1):21-28.doi:10.1016/j.anpedi.2024.04.013 .Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/ S2341287924001716.
- 8.Luginaah NA, Dhillon S, Batung ES, Ziegler BR, Luginaah I. The impact of the COVID-19 pandemic on children and adolescents eating disorders: A systematic review. Children Youth Services Review. 2025;171:108190.Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.childyouth.2024.108190.
- Suhag K, Rauniyar S. Social Media Effects Regarding Eating Disorders and Body Image in Young Adolescents. Cureus. 2024;16(4). Disponible en: https://www.cureus.com/articles/245436-social-medi a-effects-regarding-eating-disorders-and-body-imag e-in-young-adolescents.
- Kvintova J, Novotny JS, Vachova L, Szotkowski R, Liu H, Kopecky K. Age-related and sex-specific differences in the prevalence of negative responses to online body shaming among teenagers aged 11–17. Social Sciences & Humanities Open. 2026;13:102825. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.ssaho.2025.102825.
- 11.Sharma P, Noronha FS, Nayak AK. A correlational study to assess the relationship between body image, appearance contingent self-worth, and self-compassion among youth of Karnataka. Clinical Epidemiology and Global Health. 2024;25:101461. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cegh.2023.101461.
- Tanguay C, Barbeau K, Lavigne G, Carbonneau N. Examining how sociocultural appearance pressures relate to positive and negative facets of body image and eating behaviors in adolescents: An exploratory person-centered approach. Appetite. 2025;207:107890. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.appet.2024.107890.
- Dane A, Bhatia K. The social media diet: a scoping review to investigate the association between social media, body image and eating disorders amongst young people. PLoS Glob Public Health. 2023;3(3):e0001091. Disponible en: https://doi.org/10.1371/journal.pgph.0001091.
- Bonfanti RC, Melchiori F, Teti A, Albano G, Raffard S, Rodgers RF, et al. The association between social comparison in social media, body image concerns and eating disorder symptoms: a systematic review and meta-analysis. Body Image. 2025;52:101841. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2024.101841.
- Fortunato L, Gullo S, Muscolino A, La Tona A, Rodgers RF, Lo Coco G, et al. Relation Between Social Media Use and Body Image Concerns and Disordered Eating in Adolescence: A Systematic Review and Meta-Analysis. Adolesc Res Rev. 2026. Disponible en: https://link.springer.com/article/10.1007/s40894-0 25-00257-7.



