Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 8–Agosto 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 8: 1809
Autor principal (primer firmante): María Pilar Mañas López
Fecha recepción: 28/07/2024
Fecha aceptación: 25/08/2024
Ref.: Ocronos. 2024;7(8): 1809
Autores:
María Pilar Mañas López Andrea Bardagi Villuendas Virginia Ripa Simón Fernando Labanda Ciriano Noelia Campo Monreal Marta Tegedor Feced
Categoría: TCAE / TSID
Palabras clave: red, tejidos, células, órganos, defensa, patógenos, supervivencia, infecciones.
Introducción
El sistema inmune es una red compleja y dinámica de células, tejidos y órganos que trabajan conjuntamente para defender el cuerpo contra agentes patógenos como bacterias, virus, hongos y parásitos. Este sistema es esencial para la supervivencia, protegiendo al organismo no solo de infecciones, sino también de enfermedades internas como el cáncer. El sistema inmune se divide principalmente en inmunidad natural (o innata) e inmunidad adquirida (o adaptativa), cada una con funciones y características específicas. Este artículo trata de clarificar todos los aspectos que componen el sistema inmune.
Inmunidad natural
La inmunidad natural, también conocida como inmunidad innata, es la primera línea de defensa del cuerpo y actúa de manera inmediata o en cuestión de horas tras la exposición a un agente patógeno. Este tipo de inmunidad no es específica, lo que significa que responde de la misma manera a cualquier tipo de patógeno. Los componentes básicos de la inmunidad innata incluyen barreras físicas y químicas, células fagocíticas, células dendríticas, mastocitos, basófilos, eosinófilos y componentes solubles como el sistema del complemento y las citoquinas.
Componentes de la inmunidad natural
- Barreras físicas y químicas: La piel y las mucosas actúan como barreras físicas para impedir la entrada de patógenos. Los fluidos corporales como la saliva, lágrimas y secreciones mucosas contienen enzimas y sustancias antimicrobianas que ayudan a destruir patógenos.
- Fagocitos: Macrófagos y neutrófilos son células que engullen y destruyen patógenos mediante un proceso llamado fagocitosis.
- Células dendríticas: Actúan como intermediarias entre la inmunidad innata y la adaptativa, presentando antígenos a los linfocitos T para iniciar una respuesta inmunitaria adaptativa.
- Citoquinas y sistema del complemento: Las citoquinas son proteínas que regulan la intensidad y duración de la respuesta inmune, mientras que el sistema del complemento consiste en proteínas que ayudan a destruir patógenos.
Inmunidad adquirida
La inmunidad adquirida, o adaptativa, es una respuesta más específica y se desarrolla a lo largo del tiempo tras la exposición a un patógeno. A diferencia de la inmunidad innata, la inmunidad adaptativa tiene memoria, lo que permite al sistema inmune responder de manera más rápida y efectiva a futuras exposiciones al mismo patógeno. Los principales componentes de la inmunidad adquirida son los linfocitos B y T, así como los anticuerpos producidos por los linfocitos B.
Componentes de la inmunidad adquirida
- Linfocitos B: Son responsables de la producción de anticuerpos que neutralizan patógenos específicos.
- Linfocitos T: Existen dos tipos principales: los linfocitos T colaboradores (CD4+) que ayudan a activar otras células inmunes, y los linfocitos T citotóxicos (CD8+) que destruyen células infectadas por virus o células cancerosas.
- Anticuerpos: También conocidos como inmunoglobulinas, son proteínas que se unen específicamente a antígenos en la superficie de patógenos, neutralizándolos o marcándolos para su destrucción por otras células inmunes.
Antígenos y anticuerpos
Un antígeno es cualquier sustancia que puede inducir una respuesta inmunitaria, generalmente una proteína o polisacárido en la superficie de un patógeno. Los anticuerpos son proteínas producidas por los linfocitos B en respuesta a la presencia de antígenos. Los anticuerpos se unen específicamente a los antígenos, formando complejos antígeno-anticuerpo que neutralizan al patógeno o marcan las células infectadas para su destrucción.
Tipos de anticuerpos
- IgG: El tipo más abundante en sangre y fluidos corporales, responsable de la defensa a largo plazo y la memoria inmunológica.
- IgM: El primer anticuerpo producido en respuesta a una infección.
- IgA: Se encuentra principalmente en mucosas y fluidos corporales como saliva y leche materna, protegiendo las superficies mucosas.
- IgE: Participa en la respuesta a parásitos y en las reacciones alérgicas.
- IgD: Su función principal está relacionada con la activación de los linfocitos B.
Complemento
El sistema del complemento es una serie de proteínas plasmáticas que se activan en cascada para ayudar a eliminar patógenos. El complemento puede marcar patógenos para su destrucción (opsonización), atraer células inmunes al sitio de infección (quimiotaxis) y causar la lisis de células patógenas mediante la formación de poros en sus membranas.
Linfocitos
Los linfocitos son células blancas de la sangre cruciales en la respuesta inmunitaria adaptativa. Se dividen principalmente en linfocitos B y T, como se mencionó anteriormente. Los linfocitos B producen anticuerpos, mientras que los linfocitos T colaboran en la activación de otras células inmunes o destruyen directamente las células infectadas o cancerosas.
Linfocitos T
- Linfocitos T colaboradores (CD4+): Ayudan a orquestar la respuesta inmune activando otros linfocitos T y B, y macrófagos.
- Linfocitos T citotóxicos (CD8+): Destruyen células infectadas por virus y células cancerosas.
Macrófagos
Los macrófagos son células fagocíticas derivadas de los monocitos en la sangre. Son esenciales en la inmunidad innata debido a su capacidad para fagocitar y destruir patógenos. También juegan un papel importante en la inmunidad adaptativa al actuar como células presentadoras de antígenos (APC), presentando fragmentos de antígenos en su superficie para que los linfocitos T los reconozcan.
Conclusión
El sistema inmune es una red compleja y esencial para la defensa del organismo contra agentes patógenos. Comprender los componentes y las funciones del sistema inmune, desde la inmunidad innata hasta la adquirida, y el papel crucial de las células como linfocitos y macrófagos, es vital para el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas y vacunas. A medida que la investigación avanza, nuestro conocimiento sobre los mecanismos inmunitarios continuará creciendo, ofreciendo nuevas oportunidades para mejorar la salud humana y tratar enfermedades.
Bibliografía
- Abbas, A. K., Lichtman, A. H., & Pillai, S. (2011). Cellular and Molecular Immunology E- Book: Cellular and Molecular Immunology E-Book. Elsevier Health Sciences.
- Collado, V. M., Porras, R., Cutuli, M. T., & Gómez-Lucía, E. (2008). El sistema inmune innato I: sus mecanismos. Revista Complutense de Ciencias Veterinarias, 2(1), 1- 16. https://www.exa.unne.edu.ar/bioquímica/i nmunoclinica/documentos/EL_SISTEM A_INMUNE_%20MECANISMOS.PDF
- Delves, P. J., & Roitt, I. M. (2000). The immune system. New England Journal of Medicine, 343(1), 37-49. https://doi.org/ 10.1056/NEJM200007063430107
- Monserrat Sanz, J., Reina, S., & Prieto Martín, A. (2017). Introducción al sistema inmune. Componentes celulares del sistema inmune innato. Medicine: Programa de Formación Médica Continuada Acreditado, 12(24), 1369-1378. https://doi.org/10.1016/J.MED.2016.12.00 6


