Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 11–Noviembre 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 11: 31
Autor principal (primer firmante): Laura Chivite Felipe
Fecha recepción: 05/10/2026
Fecha aceptación: 01/11/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(11): 31
Autores:
- Laura Chivite Felipe. Enfermeras del hospital Reina Sofia de Tudela
- Rocío Ausejo Valles. Enfermeras del hospital Reina Sofia de Tudela
- Alba Zubieta Cordon. Enfermeras del hospital Reina Sofia de Tudela
Resumen
- Introducción: Las heridas crónicas constituyen un grave problema sociosanitario que disminuye significativamente la calidad de vida y eleva la morbimortalidad. Su manejo exige una valoración holística y un rol de Enfermería coordinado para asegurar la prevención y la curación eficaz.
- Metodología: Revisión bibliográfica en Scielo y Enfispo sobre el rol de Enfermería en las heridas crónicas, realizando un análisis crítico de la evidencia.
- Resultados y Discusión: Las úlceras vasculares son las más prevalentes, siendo el dolor el parámetro que más impacta negativamente en la salud física de los pacientes, mientras que el soporte familiar actúa como el principal amortiguador psicosocial. Se constata una variabilidad clínica del 90 % en los cuidados locales debido a la falta de protocolos unificados y a deficiencias en la derivación interclínica los fines de semana.
- Conclusión: El plan de cuidados independiente de Enfermería basado en la evidencia y el uso de taxonomías NANDA-NOC-NIC son herramientas indispensables para estabilizar las lesiones. Erradicar la variabilidad mediante guías estandarizadas y la consolidación de enfermeras referentes resulta imperativo para proteger la salud de la díada paciente-cuidador.
Palabras clave: herida crónica; úlcera vascular; atención de enfermería; calidad de vida; continuidad asistencial.
Introducción
Las heridas crónicas se definen como una pérdida de continuidad de la superficie epitelial con pérdida de sustancia que presenta una escasa o nula tendencia a la curación espontánea, requiriendo periodos de cicatrización por segunda intención que superan las 4 o 6 semanas. (4) El origen de estas lesiones es fundamentalmente multifactorial y su incidencia aumenta de forma exponencial en adultos mayores y personas que padecen enfermedades metabólicas o circulatorias crónicas, tales como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus y la insuficiencia venosa. (1, 3) La presencia de estas úlceras crónicas deteriora de manera drástica el bienestar del paciente, trayendo consigo elevadas tasas de morbimortalidad y un profundo menoscabo en las dimensiones físicas, psicológicas y sociales de su calidad de vida. (1, 3, 4)
Tradicionalmente, el abordaje clínico de estas lesiones complejas se ha centrado en los aspectos puramente biológicos y locales de la herida. (4) Sin embargo, la evidencia científica actual destaca que el tratamiento reactivo basado únicamente en la realización de la cura resulta insuficiente, exigiendo la implantación de estrategias de prevención y una valoración holística. (1, 4) En este escenario, las enfermeras de atención primaria, servicios de urgencias y atención sociosanitaria asumen un rol indispensable. (4) A través de consultas programadas o domiciliarias, el profesional de Enfermería es el principal responsable de unificar criterios, educar en el autocuidado y ejecutar planes de cuidados integrales fundamentados en la evidencia para guiar el cierre de la lesión y asegurar una correcta continuidad asistencial. (1, 4)
Objetivos
- Analizar el impacto de la gestión del cuidado enfermero en el abordaje terapéutico de las heridas crónicas, evaluando su repercusión en la calidad de vida de los pacientes y los factores que condicionan la continuidad asistencial.
- Identificar la prevalencia y las características clínico-etiológicas de las úlceras de evolución tórpida atendidas en las consultas ambulatorias y de urgencias, con especial énfasis en el impacto del dolor y las infecciones recurrentes.
Metodología
Se ha realizado una revisión bibliográfica narrativa de la literatura científica actual para identificar las evidencias disponibles sobre el rol de la Enfermería ante las heridas crónicas mediante las bases de datos de ciencias de la salud Scielo y Enfispo.
La búsqueda se realizó empleando términos DeCS (Descriptores en Ciencias de la Salud) y MeSH (Medical Subject Headings), combinados mediante el operador booleano AND y OR de la siguiente forma:
"Herida crónica" AND "atención de Enfermería" AND (protocolo OR "plan de cuidados")
Tras la fase de cribado por título y resumen, se procedió a la lectura crítica de los artículos seleccionados para extraer las evidencias relacionadas con el abordaje terapéutico de Enfermería en heridas crónicas.
Resultados y discusión
Diagnóstico clínico, etiología y el impacto crítico del dolor
Los hallazgos empíricos revelan que las úlceras de etiología venosa o vascular constituyen el tipo de herida crónica más prevalente en las consultas de Enfermería, representando entre el 64.2 % y el 90 % de los casos asistidos. (3, 4) Al realizar la valoración clínica de las extremidades inferiores, el profesional detecta frecuentemente lesiones localizadas en la zona supramaleolar interna, caracterizadas por bordes irregulares, la presencia de edema perilesional, exudación variable y colonizaciones bacterianas recurrentes por microorganismos patógenos como Staphylococcus aureus o Pseudomonas aeruginosa. (1) A pesar de la cronicidad anatómica de la lesión, las investigaciones que emplean el Índice de Calidad de Vida (ICV) constatan de forma contundente que el dominio de la salud es el que obtiene las puntuaciones más bajas debido a la interferencia directa del parámetro clínico del dolor. (3)
El dolor, tanto en estado de reposo como durante la deambulación, es el factor que más degrada de forma negativa la calidad de vida de las personas con heridas crónicas. (3, 4) Se observa una diferencia estadísticamente significativa donde aquellos pacientes que sufren dolor de forma continua o precisan del uso habitual de fármacos analgésicos reportan menores índices de bienestar, alteraciones del sueño y fatiga crónica en comparación con quienes no presentan este síntoma. (3) Este dolor persistente limita la movilidad voluntaria y la autonomía del usuario, lo que demuestra que la analgesia convencional muchas veces es subestimada o resulta ineficaz en la práctica asistencial. (3) Por tanto, la monitorización objetiva del dolor a través de escalas analógicas debe ser una prioridad obligatoria en cada consulta de Enfermería. (3, 4)
Planificación de cuidados bajo taxonomías NANDA-NOC-NIC y el apoyo familiar
Frente al diagnóstico enfermero de "Deterioro de la integridad tisular" (00044) y el "Riesgo de infección" (00004), la aplicación estructurada de las taxonomías NANDA, NOC y NIC eleva la calidad y seguridad de los cuidados locales. (1) Las intervenciones de Enfermería avanzada del grupo NIC de "Cuidados circulatorios: insuficiencia venosa" (4066) exigen actividades biomecánicas clave, tales como instruir al paciente en elevar las piernas afectadas 20º o más por encima del nivel del corazón para reducir el edema intersticial y optimizar el flujo sanguíneo de retorno. (1, 3) Asimismo, en el ámbito de los "Cuidados de las úlceras" (3520), se pautan de forma obligatoria la monitorización de las características de la piel circundante, la limpieza con jabón suave y agua, el desbridamiento tópico cuando se requiera y la aplicación de apósitos de cura avanzada. (1)
Paralelamente, los resultados de los estudios de calidad de vida demuestran una paradoja interesante: a pesar del deterioro físico y del sufrimiento que la lesión genera, el dominio de la familia es el que de forma unánime obtiene las puntuaciones más elevadas y satisfactorias para los pacientes. (3) El soporte y acompañamiento familiar continuo permite al individuo compartir la carga adaptativa de la enfermedad, disminuyendo los sentimientos de deshonra o aislamiento social que suelen acompañar a las heridas crónicas exudativas o con mal olor. (3, 4) Por consiguiente, la planificación de Enfermería debe incluir actividades dirigidas al núcleo familiar a través de la intervención "Enseñanza: individual" (5606), capacitando a los cuidadores en pautas de descanso, higiene correcta y reconocimiento precoz de factores de riesgo personales para asegurar el éxito terapéutico en el hogar. (1)
Variabilidad en la práctica clínica y barreras en la continuidad asistencial
A pesar de la existencia de directrices basadas en la evidencia, las investigaciones revelan una alarmante variabilidad en la práctica clínica en el manejo local de las heridas crónicas. (2) Un 90 % de los profesionales de Enfermería admite la existencia real de esta variabilidad asistencial, identificando como causas principales el déficit formativo institucional, las actitudes individuales del personal y la proliferación de múltiples guías o protocolos locales que carecen de una unificación de criterios metodológicos. (2) Esta desconexión es especialmente crítica durante los fines de semana y festivos en los servicios de urgencias de atención primaria; los datos evidencian que hasta un 30 % de los pacientes programados acuden a realizarse las curas sin traer ninguna indicación u hoja de pauta por parte de su enfermero referente. (4)
Esta falta de comunicación interclínica fragmenta la continuidad de los cuidados, forzando a que la cura se realice a criterio improvisado del enfermero de guardia o según las directrices del propio paciente, lo que cronifica las lesiones, propicia el uso inadecuado de productos y retrasa la cicatrización. (4) Para mitigar esta problemática, la literatura científica propone dos estrategias fundamentales. (2) Por un lado, la incorporación obligatoria de Guías de Práctica Clínica (GPC) estandarizadas y de alta calidad metodológica para unificar las pautas de desbridamiento y elección de apósitos. (2) Por otro lado, la implantación de la figura de la "Enfermera referente o consultora en heridas crónicas", una especialista que ha demostrado reducir drásticamente la variabilidad clínica, optimizar los recursos económicos del sistema de salud y elevar los indicadores de curación mediante la asesoría directa al resto del equipo asistencial. (2)
Conclusión
- Las heridas crónicas y las úlceras vasculares representan un problema sociosanitario de alta prevalencia que disminuye de forma drástica la calidad de vida y eleva los costes asistenciales en todos los niveles del sistema de salud. (3, 4)
- El dolor es el parámetro clínico que genera un mayor impacto negativo sobre la percepción de salud del paciente, limitando su movilidad y descanso nocturno, lo que exige un abordaje analgésico prioritario y continuo por parte del equipo multidisciplinar. (3, 4)
- El núcleo familiar se establece como el principal amortiguador psicosocial y facilitador del bienestar para el paciente crónico, debiendo ser integrado de forma activa en los planes de educación sanitaria y autocuidado diseñados por Enfermería. (1, 3)
- La unificación de criterios mediante el lenguaje de las taxonomías NANDA, NOC y NIC y la aplicación de intervenciones como la elevación de extremidades y la cura en ambiente húmedo optimizan el proceso de cicatrización y previenen las recidivas. (1, 3)
- Resulta imperativo erradicar la variabilidad en la práctica clínica y las barreras de comunicación mediante el uso de guías de práctica clínica estandarizadas y la consolidación de enfermeras referentes expertas en heridas complejas. (2, 4)
Bibliografía
- Lecumberri Sánchez S, Álvarez Marzal CP, Ibáñez Royo MA, Arroyo Roy I, García González E, Martín Tomás M. Plan de cuidados de Enfermería en un paciente con úlceras vasculares. Revista Sanitaria de Investigación [Internet]. 2024 Ago;5(8):ID 3540. Disponible en: revistasanitariadeinvestigacion.com
- Terán Santana E, Caballero Gutiérrez A. Variabilidad en la práctica clínica en el manejo de las heridas crónicas. Nuberos Científica [Internet]. 2018;3(26):53-8. Disponible en: ciberindex.com
- Lentsck MH, Baratieri T, Trincaus MR, Mattei AP, Miyahara CTS. Quality of life related to clinical aspects in people with chronic wound. Revista da Escola de Enfermagem da USP [Internet]. 2018;52:e03384. Available from: scielo.br
- Lorenzo Hernández MP, Hernández Cano RM, Soria Suárez MI. Heridas crónicas atendidas en un servicio de urgencias. Enfermería Global [Internet]. 2014 Jul;13(35):1-11. Disponible en: isciii.es=es



