Revisión narrativa: impacto del desabastecimiento de semaglutida (Ozempic) en pacientes diabéticos por uso fuera de indicación en el control de peso

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 778

Autor principal (primer firmante): Sofía Serrano Pascual

Fecha recepción: 24/07/2026

Fecha aceptación: 20/08/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 778

Autores: Sofía Serrano Pascual, Miriam Agúndez Fernández, Francisca Fabiana Oliveira Da Costa, Diego Rodriguez Gil, Inés Peiró Cabañas.

Categoría profesional: Enfermería

Resumen

Esta revisión analiza el desabastecimiento de semaglutida y sus repercusiones clínicas. Se evalúa el uso fuera de indicación (off-label) en obesidad, comparando la eficacia de dosis bajas de semaglutida (0,5 mg) frente a liraglutida (3 mg), evidenciando resultados ponderales similares a corto plazo, condicionados frecuentemente por motivaciones económicas dado el menor coste de la semaglutida [1]. No obstante, la interrupción del tratamiento en pacientes con DM2 ha provocado consecuencias metabólicas graves, incluyendo un incremento significativo de la hemoglobina glucosilada (HbA1c) del 7,0% al 8,1% en tres meses [2].

La evidencia subraya la insuficiencia de los sustitutos convencionales (DPP4i, SGLT2i) para replicar la estabilidad lograda con aGLP-1 semanales. Se concluye que es imperativo priorizar el suministro para la indicación autorizada de DM2 y dirigir el control de peso hacia alternativas validadas como Saxenda para preservar la seguridad del paciente crónico.

Palabras clave: Diabetes mellitus tipo 2, Semaglutida, Desabastecimiento, Obesidad, Uso fuera de indicación.

Introducción

La evolución de los análogos del receptor de GLP-1 (aGLP-1) ha transformado radicalmente el paradigma terapéutico de la diabetes mellitus tipo 2, consolidándose como herramientas de alto valor estratégico debido a su probada eficacia en el control glucémico y la reducción de eventos cardiovasculares y renales [4, 5]. Sin embargo, la robustez clínica de moléculas como la semaglutida ha trascendido el ámbito científico-médico, derivando en una intensa presión mediática sobre la demanda terapéutica no regulada debido a sus propiedades anorexigénicas.

Este fenómeno ha catalizado el uso off-label de Ozempic para el adelgazamiento en poblaciones sin diagnóstico de diabetes. Esta demanda social ha desplazado de forma sistémica la disponibilidad del fármaco, alejándolo de su indicación primaria (DM2) [3, 5]. Según datos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y la información técnica elaborada por el Distrito Sanitario Sevilla Norte-Aljarafe (Circular 598/2023), la cronología del desabastecimiento se inició a finales de 2022 con Ozempic y Trulicity, agravándose a finales de 2023 con la falta de suministro intermitente de Victoza (liraglutida) [3, 4]. Esta situación, que se prevé persistente durante 2024, obliga a un análisis riguroso de las consecuencias de la interrupción del tratamiento y a una redefinición estricta de las prioridades de prescripción.

Objetivos

Objetivo general

Analizar las consecuencias clínicas y metabólicas del desabastecimiento de semaglutida en pacientes con diabetes mellitus tipo 2, derivadas del incremento del uso no autorizado para el control ponderal.

Objetivos específicos

  • Evaluar la eficacia comparativa de dosis bajas de semaglutida (0,5 mg) frente a dosis máximas de liraglutida (3 mg) en el tratamiento de la obesidad y los factores económicos asociados.
  • Identificar los riesgos metabólicos y el deterioro del control glucémico resultantes de la interrupción de los aGLP-1 en pacientes con DM2.
  • Catalogar las alternativas terapéuticas y los criterios de selección prioritaria según las recomendaciones de las agencias reguladoras y distritos sanitarios.

Métodos

El diseño de una revisión narrativa es el más adecuado para integrar de manera coherente fuentes regulatorias de alto nivel (AEMPS, EMA) con datos de "vida real" procedentes de estudios observacionales. El presente análisis se sustenta exclusivamente en el Source Context, integrando circulares farmacéuticas técnicas (Circular 598/2023 del Distrito Sevilla Norte-Aljarafe), notas informativas de la AEMPS y la EMA (2023), y estudios de cohortes retrospectivos clave como los de Pujol et al. (2024) y Choe et al. (2025). Este enfoque integrador permite presentar resultados basados tanto en la normativa vigente como en la evidencia clínica de campo más reciente.

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Resultados

Los hallazgos revelan una dualidad crítica: la eficacia del fármaco en poblaciones con obesidad fomenta una demanda que, ante la incapacidad de producción, genera un perjuicio sistémico grave en la población diabética original.

Se comparó la semaglutida subcutánea (0,5 mg semanal) con liraglutida (3 mg diarios) durante 3 meses en personas con obesidad. Un hallazgo fundamental es que la principal razón para la prescripción off-label de 0,5 mg fue económica, dado semaglutida que esta dosificación resulta más asequible para el paciente que la dosis máxima de liraglutida.

Ver tabla al final del artículo.

Los resultados demuestran que las dosis bajas de semaglutida son comparables en eficacia a las dosis máximas de liraglutida, sin impacto negativo significativo en la masa magra [1].

La interrupción de aGLP-1 semanales por desabastecimiento conlleva un rápido deterioro del control glucémico. Tras la suspensión de la terapia, se observaron los siguientes cambios a los 3 meses [2]:

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  • Incremento de HbA1c: Elevación de 7,0% ± 0,9% a 8,1% ± 1,4% (p < 0,001).
  • Glucosa en ayunas: Aumento de 129 ± 31 mg/dL a 156 ± 50 mg/dL (p < 0,001).

La AEMPS y el Distrito Sanitario Sevilla Norte-Aljarafe identifican como causa primaria el aumento masivo de la demanda para indicaciones no autorizadas [3, 4]. A pesar del incremento en la fabricación, se prevé que la tensión en el suministro persista durante todo 2024, afectando la continuidad asistencial [5].

Discusión

El desabastecimiento plantea un dilema ético y clínico: la necesidad de priorizar el tratamiento según el diagnóstico frente a la presión de mercado. Desde una perspectiva de salud pública, la desestabilización glucémica en pacientes con DM2 es un efecto colateral inaceptable de la popularización estética del fármaco [2, 5].

Se establecen directrices rigurosas para la gestión de estos fármacos [4]:

Criterios Clínicos para la Selección y No Selección de aGLP-1:

  1. Prioridad de selección:
    • Pacientes con DM2 y enfermedad cardiovascular ateroesclerótica (ECVA).
    • Enfermedad renal diabética (ERD), específicamente con un filtrado glomerular estimado (eGFR) <45-50 ml/min/1.73m² e IMC ≥30 kg/m².
    • Pacientes en doble/triple terapia con HbA1c fuera de objetivo.
  2. Criterios de no selección:
    • Pacientes frágiles o con IMC <30 kg/m².
    • Antecedentes de pancreatitis o gastroparesia grave.
    • Mala respuesta metabólica previa (reducción <1% de HbA1c o pérdida de peso <3% del inicial a los 6 meses).
  3. Sustitución terapéutica: Se recomienda transicionar a formas diarias como Byetta, Lyxumia o la vía oral Rybelsus. El nuevo tratamiento debe iniciarse una semana después de la última dosis de la presentación semanal (Ozempic/Trulicity) [3, 4].

Es fundamental analizar la suficiencia de los sustitutos. Diversas fuentes indican que alternativas como los DPP4i o SGLT2i no igualan la magnitud de la estabilidad metabólica proporcionada por los aGLP-1 de administración semanal [2]. Por tanto, cualquier sustitución es un compromiso clínico que requiere una monitorización estrecha para mitigar el riesgo de hiperglucemia.

Conclusiones

La preservación del suministro de semaglutida para pacientes con DM2 es una prioridad estratégica innegociable para prevenir el deterioro metabólico agudo y complicaciones cardiovasculares a largo plazo.

  • La interrupción del tratamiento eleva la HbA1c del 7,0% al 8,1% en solo 3 meses.
  • Dosis bajas de semaglutida (0,5 mg) presentan una eficacia similar a liraglutida 3 mg, fomentando su uso off-label por razones económicas.
  • La demanda para el control ponderal en población no diabética es el determinante principal de la crisis de suministro.
  • Los sustitutos orales o de otros grupos (DPP4i, SGLT2i) resultan insuficientes para compensar la potencia metabólica de los aGLP-1 semanales.

Se recomienda a los facultativos ceñirse estrictamente a la indicación autorizada de Ozempic para DM2. Para el control de peso, debe emplearse exclusivamente la alternativa autorizada en ficha técnica, Saxenda, protegiendo así el stock de fármacos vitales para la población diabética [3, 4].

Bibliografía

  1. Pujol A, Nicolau J, Gil A, Blanco J. El combate de los análogos de GLP-1: efectos de semaglutida 0,5 mg semanales versus liraglutida 3 mg diarios sobre los parámetros antropométricos durante 3 meses en la vida real. Nutr Hosp. 2024;41(6):1224-1230.
  2. Choe HJ, Nauck MA, Moon JH. Metabolic Consequences of Glucagon-Like Peptide-1 Receptor Agonist Shortage: Deterioration of Glycemic Control in Type 2 Diabetes. Endocrinol Metab. 2025;40(1):156-160.
  3. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Nota Informativa: La AEMPS actualiza las recomendaciones para evitar o paliar problemas de suministro con los medicamentos análogos del GLP-1. Madrid: AEMPS; 8 de septiembre de 2023.
  4. Distrito Sanitario Sevilla Norte-Aljarafe / Real e Ilustre Colegio de Farmacéuticos de Sevilla. Circular 598/2023: Información Distrito Análogos GLP-1. Sevilla: 26 de diciembre de 2023.
  5. European Medicines Agency (EMA). Ozempic (semaglutide) solution for injection in pre-filled pen: supply shortage update. Direct Healthcare Professional Communication (DHPC). Amsterdam: EMA; 2023.

Anexos: PDF