Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 10–Octubre 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 10: 366
Autor principal (primer firmante): Aitziber Zudaire
Fecha recepción: 30/09/2026
Fecha aceptación: 27/10/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(10): 366
Autores:
- Aitziber Zudaire Mejías (DUE)
- Edurne Zudaire Martínez (DUE)
Categoría. DUE
Resumen
El aumento de las heridas crónicas complejas en la población supone un gran reto profesional para la salud debido a su elevada prevalencia y riesgo de infección. Son un motivo frecuente de consulta en los servicios de urgencias y emergencias a nivel hospitalario y extrahospitalario. La infección de estas heridas puede progresar rápidamente a celulitis extensa, osteomielitis o sepsis, convirtiéndose en una situación potencialmente grave. Por ello, la Enfermería en urgencias desempeña un papel esencial en la detección precoz, valoración inicial y prevención de complicaciones graves derivadas de las heridas crónicas.
El objetivo de este trabajo es describir el papel de Enfermería en el servicio de urgencias y emergencias para la detección precoz de heridas crónicas, valoración inicial, tratamiento y prevención de complicaciones graves.
Para ello, se realizó una búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed, CINAHL, SciELO y Cochrane.
Para el análisis se utilizaron las siguientes palabras clave: “chronic wound infection”, “emergency nursing”, “nurse”, “wound assessment” y “sepsis skin infection”.
Introducción y planteamiento
El aumento de las heridas crónicas complejas en la población supone un gran reto profesional para la salud debido a su elevada prevalencia y riesgo de infección. Son un motivo frecuente de consulta en los servicios de urgencias y emergencias a nivel hospitalario y extrahospitalario y por ello, el papel de Enfermería es clave para el control y manejo precoz de las mismas para prevenir complicaciones graves como la sepsis. 1,2,3,4
El objetivo de este trabajo es describir el papel de Enfermería en el servicio de urgencias y emergencias para la detección precoz de heridas crónicas, tratamiento y prevención de complicaciones graves.
Objetivos
Objetivo general
Analizar el papel de Enfermería en el servicio de urgencias en la valoración y manejo inicial de las heridas crónicas infectadas en el servicio de urgencias, con el fin de prevenir complicaciones graves.
Objetivos específicos
- Describir los diferentes tipos de heridas crónicas.
- Describir el papel de Enfermería en el triaje y valoración inicial de las heridas crónicas.
- Identificar los principales signos de infección en heridas crónicas, analizando los criterios de gravedad y derivación urgente.
- Establecer recomendaciones de actuación enfermera en el servicio de urgencias y emergencias.
Metodología
Se realizó una búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed, CINAHL y SciELO con las palabras claves “chronic wound infection”, “emergency nursing”, “wound assessment”, “sepsis skin infection”, “sepsis”, “nursing care”, combinándolas con los booleanos AND y OR.
Así mismo, se utilizaron guías clínicas referentes en el tema como IDSA, EWMA, NICE y GNEAUPP.
Para limitar la búsqueda se aplicaron criterios de inclusión artículos de los últimos 10 años con acceso a texto completo y relacionados con heridas crónicas, infección, urgencias y actuación enfermera. Se incluyeron revisiones sistemáticas, guías clínicas y estudios observacionales.
Tras la búsqueda bibliográfica se seleccionaron inicialmente 124 artículos que tras lectura rápida del abstract se seleccionaron finalmente 13 documentos en los que destacan guías clínicas, revisiones sistemáticas y artículos clínicos.
Resultados
Los resultados obtenidos muestran que realmente las heridas crónicas constituyen un importante problema de salud debido a su elevada prevalencia, complejidad y riesgo de complicaciones especialmente en pacientes con factores de riesgo como diabetes e insuficiencia vascular, así como en el paciente inmovilizado.
Además, la infección es una de las principales causas de retraso en la cicatrización y empeoramiento clínico, siendo el biofilm un factor determinante en la cronificación y persistencia de estas lesiones 3,4. Varios estudios coinciden en la dificultad para diferenciar entre colonización e infección, subrayando la importancia de una valoración clínica estructurada. 3,4,5,6,7
Las heridas crónicas más frecuentes atendidas en los servicios de urgencias son las UPP, las úlceras venosas y arteriales y las úlceras de pie diabético. Cada una presenta características clínicas específicas relacionadas con su etiología y evolución, por lo que su correcta identificación resulta fundamental para orientar el tratamiento inicial y prevenir complicaciones. Las UPP son producidas por presión prolongada en zonas de prominencia ósea (sacro, talones, trocánteres…) 8. Afectan tejidos y estructuras profundas. Las Úlceras venosas están relacionadas con la insuficiencia venosa crónica. Presentan exudado moderado o abundante y suelen localizarse en el tercio inferior de la pierna, tobillo y para su tratamiento es fundamental la compresión con vendaje multicapa. Sin embargo, las úlceras arteriales presentan un origen isquémico, con bordes bien definidos, tejido necrótico, poco exudado y muy dolorosas. Principalmente se localizan en dedos, talones y zonas de presión 2,4. Por último, el pie diabético combina alteraciones neuropáticas e isquémicas que incrementan el riesgo de infección y amputación. Se localizan en la planta del pie y dedos. 1,3,7,8,9
En relación con el papel de Enfermería, los artículos analizados ponen de manifiesto que la enfermera de urgencias es clave en la detección precoz de signos de alarma como eritema, aumento del exudado, mal olor, necrosis, dolor desproporcionado o fiebre, pudiendo identificar situaciones de gravedad y activando los circuitos de actuación lo antes posible para prevenir complicaciones graves como el shock séptico. Por lo tanto, el triaje y la valoración inicial enfermera son fundamentales para establecer prioridad asistencial, detectar signos de compromiso sistémico y activar protocolos de actuación urgente, sobre todo si se sospecha de sepsis 2,7,10. Durante este proceso, la enfermera de triaje realiza una evaluación sistemática del estado general, las constantes vitales, la intensidad del dolor, las características de la lesión y los antecedentes personales, identificando precozmente posibles signos de infección o compromiso sistémico. Esta valoración permite establecer la prioridad asistencial y activar de forma precoz los protocolos correspondientes cuando existe sospecha de infección grave o sepsis. 5, 10
Entre los principales signos de alarma destacan el aumento del eritema, el incremento del exudado, la presencia de mal olor, necrosis, dolor desproporcionado, fiebre, taquicardia, celulitis extensa o alteración del estado general. Será imprescindible la identificación precoz de estos signos de alarma para poder diferenciar una infección localizada de una infección con repercusión sistémica, facilitando la derivación urgente y así disminuyendo el riesgo de complicaciones graves como la osteomielitis, amputación o sepsis. 1,3,4
Los resultados obtenidos muestran que realmente las heridas crónicas constituyen un importante problema de salud debido a su elevada prevalencia, complejidad y riesgo de complicaciones especialmente en pacientes con factores de riesgo como diabetes e insuficiencia vascular, así como en el paciente inmovilizado.
Además, la infección es una de las principales causas de retraso en la cicatrización y empeoramiento clínico, siendo el biofilm un factor determinante en la cronificación y persistencia de estas lesiones 3,5. Varios estudios coinciden en la dificultad para diferenciar entre colonización e infección, subrayando la importancia de una valoración clínica estructurada. 3,4,6,7,11
Las heridas crónicas más frecuentes atendidas en los servicios de urgencias son las UPP, las úlceras venosas y arteriales y las úlceras de pie diabético. Cada una presenta características clínicas específicas relacionadas con su etiología y evolución, por lo que su correcta identificación resulta fundamental para orientar el tratamiento inicial y prevenir complicaciones. Las UPP son producidas por presión prolongada en zonas de prominencia ósea (sacro, talones, trocánteres…) 8. Afectan tejidos y estructuras profundas. Las Úlceras venosas están relacionadas con la insuficiencia venosa crónica. Presentan exudado moderado o abundante y suelen localizarse en el tercio inferior de la pierna, tobillo y para su tratamiento es fundamental la compresión con vendaje multicapa. Sin embargo, las úlceras arteriales presentan un origen isquémico, con bordes bien definidos, tejido necrótico, poco exudado y muy dolorosas. Principalmente se localizan en dedos, talones y zonas de presión 2,4. Por último, el pie diabético combina alteraciones neuropáticas e isquémicas que incrementan el riesgo de infección y amputación. Se localizan en la planta del pie y dedos. 1,3,7,8,9
En relación con el papel de Enfermería, los artículos analizados ponen de manifiesto que la enfermera de urgencias es clave en la detección precoz de signos de alarma como eritema, aumento del exudado, mal olor, necrosis, dolor desproporcionado o fiebre, pudiendo identificar situaciones de gravedad y activando los circuitos de actuación lo antes posible para prevenir complicaciones graves como el shock séptico. Por lo tanto, el triaje y la valoración inicial enfermera son fundamentales para establecer prioridad asistencial, detectar signos de compromiso sistémico y activar protocolos de actuación urgente, sobre todo si se sospecha de sepsis 2,7,10. Durante este proceso, la enfermera de triaje realiza una evaluación sistemática del estado general, las constantes vitales, la intensidad del dolor, las características de la lesión y los antecedentes personales, identificando precozmente posibles signos de infección o compromiso sistémico. Esta valoración permite establecer la prioridad asistencial y activar de forma precoz los protocolos correspondientes cuando existe sospecha de infección grave o sepsis. 5, 10
Entre los principales signos de alarma destacan el aumento del eritema, el incremento del exudado, la presencia de mal olor, necrosis, dolor desproporcionado, fiebre, taquicardia, celulitis extensa o alteración del estado general. Será imprescindible la identificación precoz de estos signos de alarma para poder diferenciar una infección localizada de una infección con repercusión sistémica, facilitando la derivación urgente y así disminuyendo el riesgo de complicaciones graves como la osteomielitis, amputación o sepsis. 1,3,4
Los estudios también evidencian que la intervención precoz basada en protocolos estandarizados y herramientas de valoración como el modelo TIME mejora la calidad asistencial, favorece una valoración homogénea y por lo tanto una toma de decisiones más segura y contribuye a prevenir complicaciones graves como celulitis extensa, osteomielitis, amputación o sepsis, por lo que la formación del equipo de Enfermería de urgencias a este nivel es de vital importancia. Este modelo incluye la valoración del tejido no viable (T, Tissue), el control de la infección e inflamación (I, Infection / Inflammation), el equilibrio de la humedad de la herida (M, Moisture) y la valoración de los bordes de la lesión y su capacidad de cicatrización (E, Edge). 3,7
Para finalizar y no menos importante, hacer mención a la evidencia más reciente la cual apunta al desarrollo de nuevas tecnologías de inteligencia artificial como herramientas complementarias capaces de optimizar la valoración clínica mediante análisis de imágenes, identificación de patrones de infección y apoyo en la toma de decisiones, aunque no se debe olvidar que esto siempre será como parte de apoyo al juicio enfermero.
Asimismo, resulta fundamental una adecuada coordinación entre los distintos niveles asistenciales para garantizar la continuidad de los cuidados y favorecer la evolución favorable de la herida. 2,3,7
Conclusiones
La evidencia científica demuestra que la Enfermería en el servicio de urgencias desempeña un papel fundamental en la valoración precoz y manejo inicial de las heridas crónicas. La detección temprana de signos de infección y la activación rápida de protocolos permiten prevenir complicaciones potencialmente graves como la sepsis, mejorando la seguridad y el pronóstico del paciente.
Además como proyecto innovador, con el fin de reducir la variabilidad entre profesionales, apoyar decisiones rápidas en triaje y ayudar sobre todo para las enfermeras menos expertas en relación con heridas crónicas sería útil valorar lo que aportaría la IA (inteligencia artificial) en los servicios de urgencias por lo que se deja para estudios futuros la posibilidad de investigar sobre la implementación de un sistema de inteligencia artificial para la valoración precoz de la infección en heridas crónicas en el servicio de urgencias.
Bibliografía
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