Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 758
Autor principal (primer firmante): Rosa María Lumbreras Gómez
Fecha recepción: 23/07/2026
Fecha aceptación: 19/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 758
Autores:
Rosa María Lumbreras Gómez (TCAE)
Lorena Royo Villalba (DUE)
Javier Artal Lázaro (DUE)
Inés Lapresta Quílez (DUE)
Celia Lastanao Adán (DUE)
Noelia Cabero Aguilera (TCAE)
Categoría profesional: TCAE Y DUE
Palabras clave: Ignacio V. Ponseti, ortopedia pediátrica, pie equinovaro congénito, traumatología infantil
Introducción
La historia de la Medicina está marcada por profesionales que, gracias a la observación, la investigación y la perseverancia, lograron transformar la forma de tratar determinadas enfermedades. En ocasiones, un solo descubrimiento es capaz de mejorar la calidad de vida de millones de personas y modificar para siempre la práctica clínica. Uno de esos nombres es el del médico español Ignacio V. Ponseti, considerado una de las figuras más importantes de la ortopedia pediátrica del siglo XX.
Desarrollo
Aunque su nombre puede resultar poco conocido para el público general, en hospitales y unidades de traumatología infantil de todo el mundo su trabajo continúa siendo una referencia. El método que desarrolló para tratar el pie equinovaro congénito, también conocido como pie zambo, ha cambiado el pronóstico de esta malformación y ha permitido que millones de niños puedan caminar con normalidad o con mínimas limitaciones.
Su historia es un ejemplo de cómo la investigación clínica, el conocimiento de la anatomía y la observación de los pacientes pueden dar lugar a tratamientos más eficaces y menos agresivos que los utilizados hasta ese momento. Su legado sigue vivo décadas después y continúa siendo el tratamiento de referencia recomendado por las principales sociedades científicas internacionales.
Nació un 3 de junio de 1914 en Menorca. Desde muy joven mostró interés por la Medicina y cursó sus estudios en la Universidad de Barcelona, donde se licenció poco antes del inicio de la Guerra Civil Española.
Durante el conflicto trabajó como médico atendiendo a heridos de guerra, una experiencia que le permitió adquirir amplios conocimientos sobre lesiones musculoesqueléticas y cirugía ortopédica. Sin embargo, el desarrollo de la guerra y la situación política posterior le obligaron a abandonar España.
Tras un periodo de estancia en Francia y México, emigró a Estados Unidos, donde inició una nueva etapa profesional que marcaría el resto de su carrera. En 1941 se incorporó a la Universidad de Iowa, centro en el que desarrolló prácticamente toda su trayectoria científica y asistencial.
Fue precisamente allí donde comenzó a interesarse por el tratamiento del pie equinovaro congénito, una deformidad que en aquella época suponía un auténtico calvario para los especialistas.
En los años cuarenta, el tratamiento habitual consistía en realizar amplias intervenciones quirúrgicas para liberar músculos, tendones y ligamentos del pie. Aunque estas operaciones conseguían corregir parcialmente la deformidad, con frecuencia dejaban pies rígidos, dolorosos y con limitaciones funcionales que acompañaban al paciente durante toda su vida.
Ponseti vio que muchos de estos resultados no eran satisfactorios. En lugar de aceptar las técnicas existentes, decidió estudiar con detalle la anatomía y el desarrollo del pie infantil. Analizó numerosos preparados anatómicos y comprobó que la deformidad podía corregirse de forma progresiva si se respetaban los movimientos naturales de las articulaciones.
A partir de estas observaciones desarrolló un tratamiento completamente diferente al que se utilizaba en aquella época.
El denominado método Ponseti se basa en una serie de manipulaciones suaves del pie realizadas por un especialista. Tras cada manipulación se coloca un yeso que mantiene la corrección obtenida. Este procedimiento se repite semanalmente hasta conseguir que el pie adopte una posición prácticamente normal.
En la mayoría de los casos, el tratamiento se completa con una tenotomía percutánea del tendón de Aquiles, una pequeña intervención que permite corregir la posición del tobillo cuando persiste cierta rigidez.
Finalmente, el niño utiliza una férula de abducción durante varios años para mantener la corrección conseguida y reducir el riesgo de recaída.
Aunque el procedimiento puede parecer sencillo, su éxito depende de seguir una secuencia muy precisa de movimientos basada en el conocimiento anatómico desarrollado por Ponseti tras años de investigación.
Cuando presentó inicialmente su método, muchos especialistas mostraron escepticismo. En aquella época predominaba la idea de que solo la cirugía podía corregir una deformidad tan compleja. Sin embargo, los resultados obtenidos fueron tan positivos que, con el paso de los años, comenzaron a publicarse estudios que confirmaban su eficacia.
Hoy se sabe que el método Ponseti consigue corregir el pie equinovaro en más del 90% de los casos, siempre que el tratamiento se inicie de forma temprana y las familias sigan correctamente todas las fases del proceso.
Esta elevada tasa de éxito ha permitido reducir de manera muy importante el número de cirugías extensas realizadas en niños con esta malformación.
El reconocimiento internacional llegó de forma progresiva. Durante las décadas de 1980 y 1990, numerosos traumatólogos infantiles viajaron hasta la Universidad de Iowa para aprender directamente la técnica desarrollada por Ponseti.
Posteriormente, estos profesionales comenzaron a implantar el método en hospitales de Europa, América, Asia y África. En la actualidad se utiliza en más de un centenar de países y constituye el tratamiento recomendado por organizaciones como la Sociedad Internacional Ponseti, la Sociedad Europea de Ortopedia Pediátrica (EPOS) y numerosas sociedades nacionales de traumatología infantil.
Uno de los aspectos más destacados del método es que puede aplicarse incluso en países con recursos limitados. Al basarse principalmente en manipulaciones, yesos y una pequeña intervención ambulatoria, el coste es muy inferior al de las cirugías complejas, lo que ha facilitado su implantación en regiones con menos recursos sanitarios.
Diversas organizaciones internacionales desarrollan programas de formación para profesionales sanitarios con el objetivo de extender el método Ponseti a aquellos lugares donde todavía existen dificultades para acceder al tratamiento.
El impacto de esta técnica va mucho más allá de la corrección del pie. Permitir que un niño camine con normalidad supone mejorar su autonomía, favorecer su integración escolar, facilitar la práctica deportiva y reducir el impacto emocional que una discapacidad física puede tener sobre toda la familia.
Por ello, muchos especialistas consideran que el legado de Ponseti no consiste únicamente en una técnica ortopédica, sino en una nueva forma de entender el tratamiento del pie equinovaro, basada en la conservación de la función y en el respeto por la anatomía infantil.
Su aportación también impulsó nuevas líneas de investigación sobre biomecánica, desarrollo del pie y rehabilitación pediátrica. Gracias a ello, el tratamiento continúa perfeccionándose mediante materiales más ligeros para las férulas, mejores técnicas de inmovilización y programas de seguimiento que ayudan a reducir las recaídas.
Ignacio Ponseti permaneció activo durante gran parte de su vida profesional. Incluso después de alcanzar la edad de jubilación continuó formando a especialistas y participando en actividades docentes e investigadoras. Falleció el 18 de octubre de 2009, a los 95 años, dejando tras de sí una de las contribuciones más importantes de la ortopedia moderna.
Hoy, su apellido es conocido por miles de traumatólogos, rehabilitadores, fisioterapeutas y ortopedas de todo el mundo. Sin embargo, probablemente su mayor reconocimiento proviene de las familias cuyos hijos han podido crecer, caminar y desarrollar una vida plenamente activa gracias al método que él ideó hace más de medio siglo.
Conclusión
Ignacio Ponseti demostró que la innovación médica no siempre depende de tecnologías complejas o procedimientos sofisticados. En muchas ocasiones nace de la observación cuidadosa, del conocimiento profundo de la anatomía y de la voluntad de cuestionar tratamientos que no ofrecen los mejores resultados. Su método revolucionó el tratamiento del pie equinovaro congénito y redujo de forma drástica la necesidad de cirugías agresivas, mejorando la calidad de vida de millones de niños en todo el mundo. Décadas después de su desarrollo, el método Ponseti continúa siendo el tratamiento de referencia internacional y un ejemplo de cómo una idea basada en la evidencia puede transformar la práctica clínica.
Bibliografía
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- Ingeniería y Proyectos HII. Real Academia de la Historia [Internet]. Rah.es. [citado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://historia-hispanica.rah.es/biografias/47425 -ignacio-ponseti-vives.
- Uiowa.edu. [citado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://ponseti.medicine.uiowa.edu/sites/ponseti.m edicine.uiowa.edu/files/2024-12/Dr.PonsetiSpanish. pdf.
- Asociación Ponseti España – Asociación Ponseti España [Internet]. Metodoponseti.es.[citado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://metodoponseti.es/asociacion-ponseti-espana /.



