Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 862
Autor principal (primer firmante): María Aznar Chicote
Fecha recepción: 25/07/2026
Fecha aceptación: 21/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 862
Autores:
- María Aznar Chicote.
- Nuria Lagota Frago.
- Sandra Quílez Artal.
- Carolina Giner Pérez.
- Irene Clavería Carcas.
- Juncal Mateo Bueno.
Categoría: DUE.
Palabras clave: emergencias, instaurar, paciente, rapidez, reanimación, cardiopulmonar, compresiones, desfibrilación.
Introducción
La parada cardiorrespiratoria (PCR) constituye una de las principales emergencias médicas debido a su elevada mortalidad y a la necesidad de instaurar medidas de soporte vital de forma inmediata. La supervivencia del paciente depende en gran medida de la rapidez con la que se inicia la reanimación cardiopulmonar (RCP), de la calidad de las compresiones torácicas y de la desfibrilación precoz cuando está indicada. Numerosos estudios han demostrado que unas compresiones torácicas eficaces, continuas y realizadas con la profundidad y frecuencia recomendadas incrementan las probabilidades de recuperación de la circulación espontánea y mejoran el pronóstico neurológico. Sin embargo, mantener una calidad constante durante periodos prolongados resulta difícil debido al cansancio físico del reanimador y a las circunstancias en las que se desarrolla la asistencia.
Con el objetivo de garantizar compresiones de alta calidad, se han desarrollado dispositivos mecánicos de compresión torácica capaces de realizar compresiones automáticas con una frecuencia y profundidad constantes. Estos equipos han despertado un gran interés por su capacidad para mantener la calidad de la RCP durante traslados, procedimientos invasivos o situaciones en las que resulta complicado realizar compresiones manuales de forma segura. No obstante, la evidencia científica sobre su impacto en la supervivencia continúa siendo objeto de debate, ya que los resultados obtenidos en diferentes investigaciones no han demostrado de manera uniforme una superioridad frente a la reanimación manual realizada correctamente.
Papel de Enfermería
La Enfermería desempeña un papel esencial dentro de los equipos de soporte vital avanzado. Los profesionales de Enfermería participan activamente en la organización de la reanimación, el manejo de la vía aérea, la administración de medicación, la monitorización del paciente y, en numerosos servicios, en la colocación y supervisión de los dispositivos mecánicos de compresión torácica. Conocer la evidencia disponible sobre su eficacia resulta imprescindible para favorecer una toma de decisiones basada en la mejor información científica y garantizar una atención segura y de calidad.
La calidad de las compresiones torácicas constituye uno de los factores que más influyen en el éxito de la reanimación cardiopulmonar. Las guías internacionales recomiendan realizar compresiones con una profundidad aproximada de cinco a seis centímetros, una frecuencia de entre 100 y 120 compresiones por minuto y permitiendo la expansión completa del tórax tras cada compresión. Sin embargo, mantener estos parámetros durante varios minutos resulta físicamente exigente. El cansancio del reanimador puede aparecer incluso antes de los dos minutos de maniobras continuadas, reduciendo progresivamente la profundidad y la eficacia de las compresiones. Esta limitación ha impulsado el desarrollo de dispositivos mecánicos diseñados para mantener una calidad constante durante toda la reanimación.
Los compresores torácicos mecánicos funcionan mediante sistemas automatizados que ejercen presión repetitiva sobre el esternón utilizando mecanismos de pistón o bandas de compresión circunferencial. Su principal ventaja es la capacidad para mantener compresiones homogéneas sin interrupciones relacionadas con la fatiga del personal sanitario. Además, permiten liberar profesionales para realizar otras intervenciones críticas, como la canalización de accesos vasculares, la administración de fármacos, la preparación de la desfibrilación o el manejo avanzado de la vía aérea. Estas características resultan especialmente útiles en escenarios complejos, como el transporte en ambulancia, la realización de procedimientos durante la reanimación o la asistencia en espacios reducidos.
Estudios y evidencia
A pesar de estos beneficios operativos, los ensayos clínicos y las revisiones sistemáticas publicadas durante los últimos años no han demostrado que el uso rutinario de dispositivos mecánicos mejore de forma significativa la supervivencia al alta hospitalaria o el pronóstico neurológico en comparación con una RCP manual de alta calidad. La mayoría de los estudios concluyen que, cuando las compresiones manuales pueden realizarse correctamente y con relevos periódicos del personal, los resultados clínicos son similares. En consecuencia, las principales guías internacionales no recomiendan sustituir de forma sistemática las compresiones manuales por dispositivos mecánicos en todos los casos de parada cardiorrespiratoria.
No obstante, existen situaciones específicas en las que estos dispositivos pueden aportar un beneficio considerable. Durante el traslado del paciente en ambulancia o helicóptero, mantener compresiones manuales eficaces resulta difícil y puede poner en riesgo la seguridad de los profesionales. Del mismo modo, en procedimientos como la angioplastia coronaria durante una parada cardiorrespiratoria o en la preparación para técnicas de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO), los compresores mecánicos permiten mantener una perfusión continua mientras el equipo realiza intervenciones complejas. También pueden ser útiles en reanimaciones prolongadas o cuando el número de profesionales disponibles es limitado.
La correcta colocación del dispositivo constituye un aspecto crítico para garantizar su eficacia y minimizar complicaciones. La Enfermería participa activamente en este proceso, verificando el adecuado posicionamiento sobre el tórax, comprobando la estabilidad del sistema y vigilando que las compresiones se desarrollen conforme a las recomendaciones del fabricante. Una colocación incorrecta puede disminuir la eficacia de la reanimación e incrementar el riesgo de lesiones torácicas o abdominales. Por ello, la formación específica y el entrenamiento periódico del equipo resultan imprescindibles para reducir errores y minimizar las interrupciones durante la transición entre las compresiones manuales y las mecánicas.
Al igual que ocurre con la RCP manual, los dispositivos mecánicos no están exentos de complicaciones. Entre las lesiones descritas se encuentran fracturas costales, fracturas esternales, lesiones pulmonares o lesiones viscerales, aunque muchas de ellas también aparecen tras compresiones manuales debido a la intensidad necesaria para generar una perfusión eficaz. La evidencia disponible indica que la frecuencia global de estas complicaciones es similar entre ambos métodos cuando las compresiones se realizan adecuadamente. Por ello, la elección entre uno u otro sistema debe basarse principalmente en las características clínicas del paciente y en las circunstancias asistenciales.
La Enfermería desempeña además un papel fundamental en la coordinación del equipo de reanimación. Durante una parada cardiorrespiratoria es esencial minimizar las interrupciones de las compresiones torácicas, controlar los tiempos, administrar la medicación conforme a los algoritmos de soporte vital avanzado y colaborar en la toma de decisiones junto con el resto del equipo multidisciplinar. La utilización de dispositivos mecánicos requiere una adecuada planificación para evitar pausas innecesarias durante su colocación y garantizar que la calidad global de la reanimación no se vea comprometida.
La formación continuada constituye uno de los elementos más importantes para optimizar el uso de estos dispositivos. Los programas de simulación clínica permiten entrenar la colocación rápida del equipo, mejorar la coordinación entre los profesionales y reducir el tiempo de interrupción de las compresiones durante el cambio del método manual al mecánico. La incorporación de estos entrenamientos favorece una utilización más segura y eficiente de la tecnología, especialmente en los servicios de urgencias, emergencias extrahospitalarias y unidades de cuidados intensivos.
Conclusión
Los compresores torácicos mecánicos representan una herramienta tecnológica de gran utilidad para mantener compresiones de alta calidad durante determinadas situaciones de parada cardiorrespiratoria. Su capacidad para proporcionar compresiones constantes y liberar profesionales para otras intervenciones constituye una ventaja organizativa importante en escenarios específicos.
Sin embargo, la evidencia científica disponible no demuestra que su utilización rutinaria mejore la supervivencia o el pronóstico neurológico respecto a una reanimación cardiopulmonar manual realizada con calidad y siguiendo las recomendaciones de las guías internacionales.
La Enfermería realiza un trabajo importante en la utilización segura de estos dispositivos mediante su correcta colocación, supervisión, mantenimiento y coordinación dentro del equipo de soporte vital avanzado. La formación continuada, el entrenamiento mediante simulación y el conocimiento actualizado de la evidencia científica permiten optimizar el uso de esta tecnología y garantizar una atención basada en las mejores prácticas disponibles. En definitiva, los compresores torácicos mecánicos deben considerarse un recurso complementario dentro de la reanimación cardiopulmonar, cuya eficacia depende tanto de la adecuada selección de los pacientes como de la competencia técnica y organizativa del equipo sanitario que los emplea.
Bibliografía
- Enfermeriaencardiologia.com. [citado el 25 de julio de 2026]. Disponible en: https://enfermeriaencardiologia.com/wp-content/upl oads/2013_girona.pdf.
- Cienciasanitaria.es. [citado el 25 de julio de 2026]. Disponible en: https://cienciasanitaria.es/wp-content/uploads/202 2/09/LIBRO-DEFINITIVO-URGENCIAS-Y-EMERGENCIAS.pdf.
- Ucm.es. [citado el 25 de julio de 2026]. Disponible en: https://Medicina.ucm.es/data/cont/media/www/805/Ma nual%20de%20urgencias_vf.pdf.
- Moreno-Urgencias y Emergencias EP. ILCOR 2024: Actualización sobre RCP y Ciencia de la Reanimación [Internet]. Urgencias y emergencias®. Elena Plaza Moreno – Urgencias y Emergencias; 2024 [citado el 25 de julio de 2026]. Disponible en: https://www.urgenciasyemergen.com/ilcor-2024-actua lizacion-sobre-rcp/.



