Cuidados de Enfermería en pacientes con insuficiencia cardiaca

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 11–Noviembre 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 11: 138

Autor principal (primer firmante): Ana Palacios Martínez

Fecha recepción: 07/10/2026

Fecha aceptación: 03/11/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(11): 138

Autores:

  • Ana Palacios Martínez.
  • Laura Armendáriz Pérez.
  • Joseba Setas Armendáriz.
  • Alba Zubieta Cordón.
  • Natalia Antón Aldívar.
  • Rocío Ausejo Vallés.

Categoría profesional:

Enfermería.

Resumen

La insuficiencia cardiaca constituye un problema de salud de elevada complejidad y una causa frecuente de hospitalización, deterioro funcional y disminución de la calidad de vida. El manejo requiere un abordaje multidisciplinar en el que Enfermería participa de forma activa en la valoración clínica, monitorización, educación sanitaria, promoción del autocuidado, adherencia terapéutica y continuidad asistencial. El objetivo de esta revisión fue analizar la evidencia científica reciente sobre los principales cuidados de Enfermería dirigidos a pacientes adultos con insuficiencia cardiaca. Se realizó una revisión bibliográfica narrativa de publicaciones prioritariamente comprendidas entre 2021 y 2026, consultando PubMed/MEDLINE y documentos de sociedades científicas de referencia.

La evidencia reciente indica que las intervenciones enfermeras centradas en el autocuidado pueden mejorar la calidad de vida, la carga sintomática y la confianza del paciente para manejar su enfermedad. Los programas de transición hospital-domicilio y la coordinación multidisciplinar liderada o coordinada por Enfermería se han asociado con reducciones de hospitalizaciones y, en algunos análisis, de mortalidad. La educación debe incluir reconocimiento precoz de signos de descompensación, adherencia farmacológica, alimentación individualizada, actividad física, control de peso y seguimiento. La atención debe ser individualizada, continuada y adaptada a la capacidad de autocuidado del paciente y su entorno familiar.

Palabras clave: insuficiencia cardiaca, cuidados de enfermería, autocuidado; educación sanitaria; hospitalización; continuidad asistencial, adherencia terapéutica.

Introducción

La insuficiencia cardiaca (IC) es una enfermedad compleja caracterizada por síntomas y signos que pueden acompañarse de alteraciones estructurales o funcionales cardiacas. Su evolución se caracteriza en la mayoría de los casos por episodios de descompensación, limitación funcional y frecuentes ingresos y / o consultas sanitarias. Las últimas guías recomiendan un abordaje multidisciplinar y conceden especial importancia al autocuidado y a la educación del paciente. (1,2)

La complejidad del tratamiento hace que el paciente deba asumir numerosas conductas de autocuidado: conocer su medicación, reconocer cambios en los síntomas, realizar un seguimiento del peso cuando esté indicado, mantener actividad física adaptada, seguir las recomendaciones dietéticas y conocer cuándo debe acudir con un profesional sanitario. Las guías de la AHA/ACC/HFSA destacan expresamente la necesidad de enseñar al paciente a reconocer signos y síntomas de empeoramiento y actuar ante ellos. (1)

En este contexto, Enfermería tiene un papel esencial durante la hospitalización y en la transición al domicilio. La valoración enfermera permite identificar necesidades físicas, emocionales y sociales; establecer objetivos de cuidado; detectar precozmente la congestión o deterioro clínico; y reforzar habilidades de autocuidado.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

La evidencia reciente muestra además que las intervenciones dirigidas por Enfermería pueden producir beneficios clínicos. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2023, que incluyó 25 estudios y 2746 pacientes, encontró mejoras en calidad de vida, ansiedad y carga sintomática con intervenciones enfermeras de autocuidado. (3)

Objetivos

Objetivo general

Analizar la evidencia científica reciente sobre los cuidados de Enfermería en pacientes adultos con insuficiencia cardiaca.

Objetivos específicos

  • Describir las principales necesidades de cuidados del paciente con insuficiencia cardiaca.
  • Identificar las intervenciones enfermeras relacionadas con la monitorización y detección precoz de la descompensación.
  • Analizar el papel de Enfermería en la educación sanitaria y promoción del autocuidado.
  • Analizar las intervenciones destinadas a mejorar la adherencia terapéutica y farmacológica.
  • Analizar la importancia de la continuidad asistencial y la transición hospital-domicilio.

Métodos

Se realizó una revisión bibliográfica, limitando su búsqueda principalmente en PubMed/MEDLINE y se complementó con guías clínicas y documentos de sociedades científicas internacionales. Se priorizaron publicaciones entre los años 2021 y 2026, incorporándose documentos previos únicamente cuando constituían referencias fundamentales para las recomendaciones actuales.

Se utilizaron combinaciones de los términos heart failure, nursing care, nurse-led intervention, self-care, patient education, transitional care, medication adherence, telehealth y multidisciplinary care, combinados mediante los operadores booleanos AND y OR.

Se priorizaron guías de práctica clínica, revisiones sistemáticas, metaanálisis y ensayos clínicos relacionados con pacientes adultos con insuficiencia cardiaca. Se excluyeron estudios exclusivamente pediátricos y trabajos centrados en patologías cardiovasculares diferentes cuando sus resultados no eran directamente aplicables a la IC.

publica-articulo-revista-ocronos

La síntesis se estructuró en los siguientes ámbitos: valoración y monitorización, manejo de síntomas y signos de congestión, tratamiento farmacológico, educación y autocuidado, nutrición y actividad física, aspectos psicosociales, continuidad asistencial y tecnologías de seguimiento.

Resultados

En lo que respecta a la valoración enfermera, ésta debe ser sistemática y continuada, incluyendo constantes vitales, frecuencia y presencia y evolución de disnea, ortopnea, fatiga, edemas, tolerancia a la actividad, perfusión periférica y respuesta al tratamiento. La identificación de cambios respecto a la situación basal del paciente permite actuar precozmente ante posibles signos de deterioro.

El control del balance hídrico y del peso puede formar parte del plan de cuidados según la situación clínica. El aumento de peso acompañado de otros signos o síntomas puede sugerir retención de líquidos, por lo que debe interpretarse dentro del contexto clínico.

Enfermería participa en la identificación de signos compatibles con empeoramiento, como incremento de disnea, ortopnea, edema periférico, fatiga, tos o cambios en la tolerancia al esfuerzo. La respuesta debe incluir valoración clínica, revisión de las medidas prescritas y comunicación con el equipo responsable.

La educación del paciente debe convertir esta vigilancia en una habilidad práctica: reconocer cambios respecto a su situación habitual, conocer las medidas indicadas por su equipo y saber cuándo solicitar asistencia.

En cuanto al tratamiento farmacológico de la IC, suele implicar varios grupos farmacológicos y requiere seguimiento, adherencia y posibles efectos adversos. Enfermería debe comprobar que el paciente comprende para qué sirve cada tratamiento, cómo y cuándo debe tomarlo y qué efectos debe comunicar. (4)

Por otro lado, la educación constituye uno de los principales cuidados enfermeros. Debe ser individualizada y los contenidos deben incluir reconocimiento de signos de alarma, adherencia farmacológica, seguimiento de peso cuando esté indicado, recomendaciones dietéticas, actividad física adaptada, abandono del tabaco, vacunación y utilización adecuada de los recursos sanitarios. (1,2)

Una revisión sistemática y metaanálisis de 2022, con 24 ensayos y 2488 participantes, encontró que las intervenciones enfermeras de autocuidado mejoraron el mantenimiento y manejo del autocuidado y la autoeficacia. (5)

Dentro de la educación se incluye también la nutrición. La educación nutricional debe adaptarse al tipo de IC, comorbilidades, función renal, tratamiento y situación clínica. Enfermería participa activamente en reforzar estas recomendaciones dietéticas prescritas, así como detectar dificultades para seguirlas.

Respecto a la actividad física, ésta también debe adaptarse al estado propio del paciente. Enfermería puede valorar tolerancia al esfuerzo, identificar limitaciones, fomentar progresivamente la actividad segura y coordinarse con programas de rehabilitación cardiaca cuando estén indicados.

El objetivo no debe ser el reposo indiscriminado, sino mantener o recuperar la capacidad funcional dentro de los límites de seguridad de cada paciente.

Así pues, la IC puede asociarse con ansiedad, depresión, miedo a los síntomas y disminución de la calidad de vida. Las intervenciones enfermeras centradas en autocuidado han mostrado beneficios sobre determinados resultados psicológicos y la calidad de vida. (3,5)

La transición del hospital al domicilio constituye un momento de especial vulnerabilidad. Debe incluir conciliación de la medicación, educación, planificación de citas y seguimiento, identificación de signos de alarma y comprobación de que el paciente y su cuidador comprenden el plan.

Un metaanálisis de 2021 que incluyó 25 ensayos y 8422 pacientes encontró que las intervenciones de Enfermería redujeron los ingresos periódicos y acortaron la estancia hospitalaria, aunque no redujeron las visitas a urgencias. (6) Otro metaanálisis centrado en atención multidisciplinar coordinada por Enfermería, publicado en 2024, incluyó 30 ensayos y 7950 pacientes y observó reducciones estadísticamente significativas en mortalidad y hospitalizaciones. (7)

Discusión

La revisión bibliográfica reciente sitúa a Enfermería como un componente esencial del manejo integral de la insuficiencia cardiaca. Las intervenciones no se limitan a tareas de monitorización durante el ingreso, sino que abarcan educación, autocuidado, coordinación, optimización del tratamiento dentro del equipo y continuidad asistencial.

Uno de los hallazgos más consistentes es el beneficio de las intervenciones dirigidas al autocuidado. Huang et al. encontraron mejoras en el mantenimiento y en el manejo del autocuidado, mientras que otra revisión posterior observó beneficios sobre calidad de vida, ansiedad y carga sintomática. (3,5) Estos resultados respaldan la incorporación sistemática de educación estructurada en los planes de cuidados.

La educación debe ser individualizada. No todos los pacientes presentan las mismas capacidades cognitivas, recursos sociales o apoyo familiar. Por ello, Enfermería debe valorar no solo lo que el paciente necesita saber, sino también su capacidad real para aplicar las recomendaciones en su domicilio.

La continuidad asistencial representa otro elemento central. Las intervenciones de transición hospital-domicilio en las que ha participado Enfermería han mostrado reducción de ingresos recurrentes. (6,7)

En conjunto, los cuidados enfermeros más relevantes son aquellos que integran valoración clínica, educación, promoción del autocuidado, apoyo emocional y coordinación. El objetivo es que el paciente adquiera progresivamente capacidad para participar en el manejo de su enfermedad y pueda reconocer de forma precoz los síntomas que requieren valoración sanitaria.

Conclusiones

La insuficiencia cardiaca requiere cuidados continuados, individualizados y multidisciplinares, en los que Enfermería desempeña un papel fundamental.

La valoración clínica y la monitorización de signos y síntomas permiten detectar precozmente cambios compatibles con descompensación.

La educación sanitaria y las intervenciones de autocuidado constituyen componentes esenciales de la práctica enfermera. La evidencia reciente muestra beneficios sobre autocuidado, autoeficacia, calidad de vida, ansiedad y carga sintomática.

La conciliación y educación farmacológica, el apoyo nutricional, la promoción de actividad física segura y la atención a las necesidades emocionales deben integrarse en un plan de cuidados individualizado.

La transición hospital-domicilio y la coordinación multidisciplinar liderada o coordinada por Enfermería pueden contribuir a reducir rehospitalizaciones y mejorar resultados clínicos. Las intervenciones deben mantenerse más allá del alta cuando el riesgo del paciente lo justifique.

En definitiva, el cuidado enfermero del paciente con insuficiencia cardiaca debe orientarse no solo al control de síntomas, sino también al desarrollo de competencias de autocuidado, la continuidad asistencial y la participación activa del paciente y su familia.

Bibliografía

  1. Heidenreich PA, Bozkurt B, Aguilar D, Allen LA, Byun JJ, Colvin MM, et al. 2022 AHA/ACC/HFSA guideline for the management of heart failure. Circulation. 2022;145(18):e895-e1032. doi:10.1161/CIR.0000000000001063.
  2. McDonagh TA, Metra M, Adamo M, Gardner RS, Baumbach A, Böhm M, et al. 2021 ESC Guidelines for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure. Eur Heart J. 2021;42(36):3599-3726. doi:10.1093/eurheartj/ehab368.
  3. Al-Durra M, Torabizadeh C, Zarea K, Dehkordi LM, Shahbazi S. Effects of nurse-led self-care interventions on health outcomes among people with heart failure: a systematic review and meta-analysis. J Adv Nurs. 2023;79(12):4494-4510. doi:10.1111/jan.15807.
  4. Maggioni AP, et al. Pharmacist- and nurse-led medical optimization in heart failure: a systematic review and meta-analysis. JACC Heart Fail. 2023;11(6):646-658. doi:10.1016/j.jchf.2023.02.013.
  5. Huang Z, Liu T, Chair SY. Effectiveness of nurse-led self-care interventions on self-care behaviors, self-efficacy, depression and illness perceptions in people with heart failure: a systematic review and meta-analysis. Int J Nurs Stud. 2022;132:104255. doi:10.1016/j.ijnurstu.2022.104255.
  6. Li M, Li Y, Meng Q, Li Y, Tian X, Liu R, et al. Effects of nurse-led transitional care interventions for patients with heart failure on healthcare utilization: a meta-analysis of randomized controlled trials. PLoS One. 2021;16(12):e0261300. doi:10.1371/journal.pone.0261300.
  7. Siddiqi TJ, Usman MS, Khan MS, et al. Clinical outcomes with nurse-coordinated multidisciplinary care in patients with heart failure: a systematic review and meta-analysis. Curr Probl Cardiol. 2024;49(1 Pt A):102041. doi:10.1016/j.cpcardiol.2023.102041.