Bloque quirúrgico: caso cirugía maxilofacial

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. Nº 4–Abril 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; nº 4: 275

Autor principal (primer firmante): Paula Munárriz Fernández

Fecha recepción: 11/03/2024

Fecha aceptación: 08/04/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(4): 275

Autores:

Paula Munárriz Fernández

Alba Rihuete Marín

Virginia Romero de la Cruz

Mercedes Rúa Hernando

Irene Isla Sánchez

Alba de la Orden Lafarga

Introducción

Hospital Universitario Miguel Servet

El Hospital Universitario Miguel Servet, también conocido como la “Casa Grande” y que recibe su nombre en homenaje al científico aragonés Miguel Servet, es un hospital público que se encuentra situado en el Paseo de Isabel la Católica frente al campo de fútbol de la Romareda en Zaragoza, España. (1,2)

Se trata del principal centro sanitario de Aragón. Cuenta con 1.213 camas y 28 quirófanos y dispone de alrededor de 5.000 trabajadores en plantilla, de los que 750 son facultativos, 2.650 personal sanitario y 1.600 no sanitario.

Se encuadra en el Sector II de Zaragoza en materia de salud y su área de referencia incluye 21 Zonas de Salud las cuales son: Almozara, Arcosur, Azuara, Belchite, Casablanca, Fernando “El católico”, Fuentes de Ebro, Hernán Cortes, Independencia, Las Fuentes Norte, Madre-Vedruna-Miraflores, Reboleria, Romareda, Sagasta-Ruiseñores, San José, San Pablo, Sástago, Torre Ramona, Torrero Este, Valdespartera y Venecia.

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Además, algunos Servicios y Unidades son referencia para otros Hospitales de la Comunidad Autónoma de Aragón y para provincias de otras comunidades autónomas limítrofes, que no disponen de las especialidades o técnicas correspondientes (2).

Cuenta con 5 edificios además del de docencia y el industrial a los que se pueden acceder por distintas entradas:

  • Hospital General acceso por Paseo Isabel la Católica.
  • Hospital Materno-Infantil acceso por Paseo Isabel la Católica.
  • Traumatología y Servicio de Urgencias acceso por Calle Gonzalo Calamita.
  • Edificio de Consultas Externas acceso por Calle Padre Arrupe.

Consultas de Rehabilitación, Electrología y gimnasio por Paseo Isabel la Católica, entre el hospital General y Maternidad.

Imagen 1. Plano hospital (https://sectorzaragozados.salud.aragon.es/)

Ver: Anexos – Bloque quirúrgico. Caso de cirugía máximo-facial, al final del artículo

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El hospital tiene su origen en 1955 inaugurado con el nombre de “Residencia Sanitaria José Antonio” momento en el que popularmente ya se le conocía como “la Casa Grande”. Comenzó con 500 camas y pronto funcionaron servicios médicos y quirúrgicos con los apoyos correspondientes de banco de sangre, laboratorio y radiología.

En 1971 se realizó la primera ampliación con la construcción del edificio de Rehabilitación, Traumatología y Grandes Quemados añadiendo seguidamente el del Centro Materno-Infantil. En ese momento pasa a denominarse “Ciudad Sanitaria José Antonio”.

En 1984 se le cambia el nombre por “Hospital Miguel Servet” siendo un hospital terciario, de carácter regional, que atiende pacientes remitidos de la autonomía aragonesa y algunos servicios de comunidades limítrofes como Navarra, La Rioja y la provincia de Soria. Jerárquicamente estaba adscrito al Ministerio de Sanidad y Consumo siendo gestionado por el Instituto Nacional de la Salud.

Finalmente, en 1999 por el acuerdo de la Comisión Paritaria Universidad-Insalud se le confiere el grado de universitario por el que adquiere su denominación actual como “Hospital Universitario Miguel Servet”. En el 2002 como todos los hospitales de la comunidad autónoma de Aragón es transferido al Gobierno de dicha Comunidad Autónoma, año en el que comenzaron además las obras de reforma del hospital. (1,2)

Hoy en día, el Hospital cuenta con los siguientes servicios asistenciales (2):

  • Servicios Centrales del Hospital General.
  • Servicios Médicos del Hospital General.
  • Servicios Quirúrgicos del Hospital General.
  • Servicios del Hospital Materno-Infantil.
  • Servicios del Hospital de Traumatología y Rehabilitación.

Bloque quirúrgico

El bloque quirúrgico comprende la Unidad de Cirugía Ambulatoria, los 24 quirófanos y las nuevas UCIs con 48 camas.

En la segunda planta del edificio multifuncional se encuentran los 24 quirófanos que se dividen en especialidades de traumatología o de cirugía general así se pueden encontrar como especialidades: Neurocirugía, Cirugía de Columna, Cirugía de Hombro y Codo, Cirugía de Rodilla, Cirugía Ortopédica, Cirugía Plástica y Reparadora, Cirugía Oral y Maxilofacial, Cirugía Oftalmológica, Cirugía Vascular, Cirugía Urológica, Cirugía Torácica, Cirugía Cardiovascular y Cirugía de Urgencias. Además de contar con 2 salas de despertar con 12 camas cada una y una unidad de reanimación con 8 camas fuera del bloque, pero próximo a este. (2)

Consta de un pasillo central que conecta los quirófanos de trauma con los de la general, en perpendicular se encuentran múltiples pasillos que van a los quirófanos. Cada quirófano conecta además con dos pasillos uno llamado zona estéril y otro, zona limpia, por donde sale el material sucio del quirófano.

Localización del alumno

En estas prácticas he estado ubicada en el quirófano 10 correspondiente a la especialidad de cirugía oral y máxilo-facial. Esta especialidad médico quirúrgica se ocupa de la prevención, estudio, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de la patología de la boca, cara y territorio craneofacial, así como de los órganos y estructuras cervicales, relacionadas directa o indirectamente con las mismas.

De esta manera, la Cartera de Servicios aglutina la patología oncológica, traumática, alteraciones de la articulación temporomandibular, patología de las glándulas salivares, patología disembrioplásica, inflamatoria y, en algún caso, la patología de las deformidades dentofaciales. (2)

Etapas perioperatorias

Cuando se decide operar a un paciente este tiene que pasar por tres fases: preoperatorio, intraoperatorio y postoperatorio.

El preoperatorio empieza con la consulta del especialista al que ha sido derivado el paciente. En esta consulta el cirujano/a realiza una entrevista al paciente para conocer un poco la historia relacionada con la afección por la que acude, realiza una exploración física en la que valora directamente la lesión o el aspecto a operar y pide pruebas complementarias para contemplar el estado y el alcance de la afección (estas pruebas dependen de cada patología).

Si se decide llevar a cabo una operación, el paciente deberá realizarse las pruebas preoperatorias necesarias para toda operación según el protocolo, estas son (3):

  • Una analítica de sangre venosa. Que debe contar con un tubo de hemograma, coagulación y bioquímica. Con el hemograma se van a valorar las células sanguíneas y la hemoglobina. También se van a valorar parámetros como el tiempo de protrombina, INR y tiempo de cefalina activada para comprobar la coagulación del paciente. Otros valores que se estudian son la glucosa en sangre, creatinina (para valorar la función renal) y las proteínas totales en donde se tienen en cuenta la globulina y la albúmina.
  • Radiografía de tórax. Con ella se valoran los pulmones, corazón y pared del pecho de cara a contemplar si existe alguna comorbilidad que pueda dificultar tanto la anestesia como el postoperatorio.
  • Para valorar la actividad eléctrica del corazón.
  • Dada la situación actual de pandemia, también se debe realizar una PCR para conocer si el paciente se encuentra contagiado por el COVID-19. Se suele realizar con anterioridad para que el resultado esté listo antes del día de la operación.

Con los resultados de estas pruebas el paciente acude a la consulta preanestésica. En esta el anestesista debe realizar una serie de preguntas y una valoración de cara a preparar todo lo necesario en relación con la anestesia.

Toda la información obtenida se plasma en la hoja de anestesia (ANEXO 1) en donde se debe aparecer:

  • Antecedentes quirúrgicos.
  • Antecedentes anestésicos: Familiares, técnicas previas, complicaciones, escala riesgo, otros.
  • El aspecto cardiovascular: TA, FC, clase funcional y los datos obtenidos de ECG.
  • El aspecto respiratorio. FR, SpO2 basal y los datos obtenidos de la Rx de tórax.
  • Valoración de la vía aérea: estado bucodental, predictores de valoración difícil con mascarilla facial, predictores intubación difícil, predicción vía aérea difícil.
  • Información obtenida de la analítica sanguínea.
  • Otras pruebas y anotaciones.
  • Edad y sexo del paciente. Si es mujer y además se encuentra embarazada deberá apuntarse para tenerlo en cuenta, así como las semanas de gestación.
  • Talla y peso. Con lo que se puede calcular el IMC
  • Hábitos tóxicos: tabaco, alcohol, drogas
  • Estado psíquico
  • Enfermedades
  • Medicación actual.
  • Estado físico según la clasificación ASA.
  • Alergias del paciente.
  • Apartados especiales de anestesia infantil (en relación con el parto) o geriátrica.
  • Conclusiones relacionadas con la intervención: decisión ante la intervención quirúrgica, observaciones y modificaciones del tratamiento, reserva de hemoderivados y otros productos, destino postanestésica, autonomía del paciente y la firma del dr/dra.
  • Cuidados postanestésicos. Normalmente esta parte se rellena antes de acabar la intervención dentro del quirófano.

Generalmente una vez realizado todo el preoperatorio, el paciente vuelve a acudir al especialista que va a llevar a cabo la operación donde con toda la información obtenida, se le va a contar cómo se va a proceder en la operación y cómo será el postoperatorio (días ingresado, cuidados, etc) además de determinar, si es posible, el día en el que será operado.

En día anterior a la operación el paciente suele ingresar en planta y con el resultado de que la PCR realizada es negativa. En ese momento el personal de Enfermería debe realizar la valoración preoperatoria y la preparación física y psicológica acorde a la operación a realizar (toma de constantes vitales, medidas higiénico-dietéticas, medidas específicas en función de la intervención, valorar si requiere medicación). (4)

Al día siguiente el paciente es recogido a la hora requerida por un celador/a para dirigirse hacia el bloque quirúrgico. Una vez en él y antes de entrar al quirófano los pacientes son llevados a la acogida.

En esta sala el personal de Enfermería debe realizar: (ANEXO 2)

  • De nuevo una valoración enfermera. En ella debe apuntar la intervención quirúrgica que se le va a realizar al paciente, las alergias, los antecedentes clínicos relevantes para la operación como HTA, diabetes, EPOC u otras, la fecha y hora en la que el paciente llega y la procedencia de dicho paciente, esto es si se trata de una operación ya programada o si el paciente viene de UCI o urgencias.
  • Una entrevista donde se valora si el paciente ha recibido la información adecuada acerca de sus situación e intervención, el grado de ansiedad que manifiesta el paciente como respuesta defensiva de su organismo y si en función de esta es necesario llevar a cabo una intervención encaminada a disminuirla.
  • La verificación de la historia clínica. El paciente tiene que acudir al quirófano con todos los papeles relacionados con la intervención, así como todos los que pertenezcan a su historia clínica. En esta área se debe comprobar si el paciente lleva con la historia completa o incompleta, si se ha realizado el preoperatorio completamente y si el paciente ha firmado los consentimientos necesarios. También se establece el área al que acudirá el paciente tras cirugía pudiendo ser esta URPA, REA o UCI y si el paciente cuenta con sangre reservada.
  • Valoración y comprobación de que el preoperatorio ha sido correcto. En este apartado se comprueba por medio de la observación y preguntando al paciente si la preparación preoperatoria en planta ha sido adecuada. Por ello, se debe valorar la higiene del paciente, si se ha realizado el rasurado (en caso de necesitarse), si se han retirado tanto las joyas como las prótesis (si estas se pueden quitar) y que el paciente acude en ayunas. En ese momento se le van a volver a tomar como constantes vitales la TA, la SatO2 y la FC.
  • Procedimientos previos a la operación: en este apartado se recogen algunas actividades que debe realizar Enfermería antes de que el paciente entre al quirófano como administrar antibioterapia (si es necesario), fluidoterapia, profilaxis antitrombótica, colocación de sonda nasogástrica, sonda vesical, yeso o tracciones (indicando su localización), colocación de venoclisis por medio de una vía venosa central o periférica y si se ha colaborado en procedimientos anestésicos.
  • Observaciones de Enfermería que puedan ser relevantes y el número del quirófano en el que se le va a operar y la hora a la que sale de la sala camino a dicho quirófano.
  • En el momento en el que el paciente se dirige hacia el quirófano comienza el intraoperatorio. Una vez dentro del quirófano el paciente debe pasar de su cama a la mesa de operaciones, ser acomodado y colocado en la posición requerida para realizar la operación. Tras esto se comienza a monitorizar al paciente para conocer sus constantes en todo momento a lo largo de la intervención.
  • Dentro del quirófano se encontrará el equipo quirúrgico formado por diversos profesionales sanitarios que se van a encargar de proporcionar una serie continua de cuidados al paciente antes, durante y después de la cirugía
  • Este equipo multidisciplinar se puede dividir en dos zonas, la estéril y la no estéril. El campo estéril lo conforman los cirujanos y la enfermera instrumentista mientras que en la zona no estéril se encuentran el anestesista, la enfermera de anestesia y la enfermera circulante.
  • Por tanto, el rol de la Enfermería dentro de los quirófanos se reparte en tres papeles diferentes que son: (4, 5)

Enfermera de anestesia

  • Va a colaborar con el anestesista por lo que se encarga de preparar la anestesia, así como cualquier medicación solicitada por el médico/a.
  • Comprobar el adecuado funcionamiento y el chequeo de la máquina de anestesia, así como los niveles de gases y el estado del filtro del respirador.
  • Preparar la mascarilla adecuada para la ventilación del paciente, así como el tubo para intubar y el material necesario para dicho procedimiento.
  • Administrar la medicación si así lo indica el anestesista.
  • Lleva a cabo la monitorización del paciente.
  • Prepara el material para intubar al paciente, así como el material necesario para cualquier intervención que deba realizar el anestesista.
  • Extrae sangre al paciente para realizar gasometrías y analizar la hemoglobina, así como glucemias basales en el caso de ser diabético el paciente para poder conocer las glucemias.

Enfermera instrumentista

  • Es el miembro del equipo estéril responsable de conservar la integridad, seguridad y eficiencia del campo estéril durante toda la operación.
  • Debe prever, planificar y cubrir las necesidades del cirujano y otros miembros del equipo al observar constantemente el campo estéril.
  • Guarda la intimidad del paciente y vela por su seguridad.
  • Antes de la intervención debe conocer cómo se realiza dicha operación.
  • Prepara todo el instrumental y material necesario para la operación, verificando que no falte ningún elemento antes del inicio de la intervención.
  • Realizará su lavado quirúrgico, vistiéndose seguidamente, con la ayuda de la enfermera circulante, con ropas estériles y poniéndose los guantes.
  • Se encarga de vestir las mesas de instrumentación, disponiendo en el orden correspondiente los elementos que se utilizarán en cada tiempo operatorio.
  • Ayuda a los cirujanos a colocarse los guantes y a colocar el campo estéril.
  • Entrega los elementos solicitados por los cirujanos.
  • Recoge las muestras derivadas de la intervención que se deban enviar a analizar y se las pasa a la enfermera circulante.
  • Controla los elementos utilizados, manteniendo la mesa ordenada y desechando convenientemente el material utilizado.
  • Controla el uso de gasas y compresas en el campo operatorio, verificando que sean radiopacas, y efectuando su recuento con la enfermera circulante.
  • Una vez finalizada la intervención, colabora en la desinfección final y colocación de apósitos, retira las hojas de bisturí, agujas y demás objetos cortantes y punzantes.
  • Recoge y revisa los instrumentos utilizados, así como disponer de lo necesario para su lavado.

Enfermera circulante

  • Es responsable de las funciones de Enfermería no estériles dentro del quirófano siendo la intermediaria entre el campo estéril y el no estéril.
  • También conoce con detalle la cirugía en la que participará.
  • Verifica el funcionamiento del equipo y prepara la sala junto con la instrumentista.
  • Ayuda a la instrumentista a abrir los paquetes estériles mientras esta última realiza el lavado quirúrgico. Deja caer el contenido de los paquetes encima de la mesa de operaciones preparada con cuidado de no tocar nada estéril.
  • Ayuda a la instrumentista a colocarse la bata estéril.
  • Vierte solución antiséptica en una cubeta de la mesa estéril para la preparación de la piel.
  • Cuenta las compresas, agujas e instrumentos con la instrumentista y anota lo correspondiente.
  • Debe estar alerta a las necesidades del equipo estéril y de lo que necesite la enfermera instrumentista.
  • Debe conocer el estado del paciente en todo momento.
  • Prepara y etiqueta piezas quirúrgicas para enviarlas al laboratorio.
  • Prepara los registros de Enfermería y rellena la hoja quirúrgica en la que se detalla toda la información relacionada con la cirugía.
  • Una vez finalizada la intervención ayuda a colocar la sujeción del apósito en la herida, limpia la piel del paciente.

Destacar que el papel de Enfermería en los quirófanos no se basa solo en funciones técnicas, sino que también proporciona una serie de cuidados personales e individualizados para cada paciente no solo físicos sino también psicológicos que permiten tranquilizar al paciente ante la respuesta de defensa producida por su cuerpo al tener que enfrentarse a una situación “amenazante”. De esta manera se puede crear el vínculo enfermera-paciente que favorece reducir el temor y la ansiedad de los pacientes. (5)

Tras la operación el paciente puede ir a la URPA (sala de despertar), la REA (unidad de reanimación) o a la UCI (unidad de cuidados intensivos). El criterio de elección para acudir a una u otra unidad depende de la intervención realizada y de las características del propio paciente.

Así, en la URPA suelen ingresar: (6)

  • Pacientes intervenidos en las unidades de CMA.
  • Pacientes en los que se espera que no existan complicaciones de gravedad, bien por el tipo de intervención o por las características del paciente.

Mientras que en la REA ingresan aquellos pacientes que por sus antecedentes (habitualmente grado ASA III o IV), por el tipo de cirugía se consideran pacientes en estado grave. Además, también si han presentado alguna complicación grave durante la anestesia.

Y finalmente los pacientes son acogidos en la UCI si sufren alguna alteración fisiopatológica severa que amenaza potencialmente su vida siendo susceptibles de recuperación.

En cualquiera de las tres unidades se debe vigilar al paciente hasta que de forma gradual recobre la situación previa a la intervención, manteniendo la homeostasis, previniendo y tratando las complicaciones del período postoperatorio.

Por ello en estas unidades el paciente vuelve a estar monitorizado.

Además de tomar las constantes a los pacientes (tensión arterial, saturación de oxígeno, frecuencia cardíaca) se debe valorar los líquidos que entran (medicación, sueros) y los que salen (orina por sondaje, sangrado por los drenajes, vómitos) para tener un control de equilibrio hídrico.

Para ello cada paciente cuenta con una hoja que se ha de ir completando durante la estancia en la unidad. (ANEXO 3 y ANEXO 4). También se deben pasar escalas del dolor (EVA), de Glasgow, test de Aldrette y valoración de la aparición de escaras o heridas en función de cada unidad.

El tiempo de permanencia en la URPA es mínimo de una hora mientras que en la REA es mínimo de un día.

Planteamiento del trabajo

En este trabajo me he querido centrar en un paciente al que se le ha diagnosticado cáncer escamoso lingual y en el suelo de la boca en su lado derecho. En base a dicho diagnóstico el procedimiento planteado consiste en exéresis de esa porción de la lengua además del vaciamiento cervical funcional correspondiente a dicho lado.

El carcinoma epidermoide o escamoso de lengua es un tumor maligno derivado de las células que conforman el epitelio de la misma. Este tipo de cáncer constituye el tipo histológico más común en el ser humano. Las formas de presentación clínica de este cáncer suelen ser mediante úlceras, lesiones exofíticas o neoplasias submucosas considerándose una forma infiltrativa cuando el carcinoma invade más de 1mm en profundidad desde la membrana basal.

Se disemina tanto por contigüidad como por vía linfática siendo esta última la más habitual afectando frecuentemente a los ganglios cervicales de los niveles I-III (región submentoniana- región submandibular- grupo yugular alto pre y retroespinal – grupo yugular medio). (7)

Es generalmente entre 2 y 3 veces más frecuente en pacientes varones que en mujeres. Y surge como consecuencia de múltiples eventos inducidos por los efectos de varios carcinógenos procedentes de hábitos tales como el tabaquismo, alcoholismo, deficiencias nutricionales e influido por factores ambientales como infecciones víricas (como virus del papiloma humano o virus del herpes simple), micóticas y otras enfermedades infecciosas como la sífilis. (7,8)

El diagnóstico de los estadios iniciales debe hacerse mediante una rigurosa exploración física, una biopsia y completarse con pruebas de imagen siendo la RMN la que más información aporta. (7)

El tratamiento primario es la cirugía para conseguir la escisión del carcinoma con un margen de tejido normal (de unos 2 cm). La disección funcional de cuello se realiza en caso de evidencia clínica de metástasis cervicales preservando las estructuras no linfáticas, a diferencia de la disección radical donde además de los ganglios se diseccionan nervios craneales, vena yugular interna y el músculo esternocleidomastoideo suponiendo una mayor morbilidad.

La cirugía se puede combinar posteriormente con radioterapia o quimioterapia o usarse estas como monoterapia en función de las características y la situación del tumor (8)

Proceso de atención de Enfermería: preoperatorio

Consulta del especialista y pruebas preoperatorias

El paciente acude a la consulta del especialista derivado por su MAP tras apreciar este último la presencia de una úlcera lingual que no curaba y no presentaba buen aspecto. En esta consulta el médico llevó a cabo una entrevista junto con una exploración física para determinar el alcance de la lesión.

El paciente le indicó que llevaba una tumoración dolorosa de casi tres meses de evolución y a la exploración por palpación la médica detectó una tumoración prominente de unos 2 cm en el borde lingual posterior derecho, sin infiltración de suelo de boca y sin palparse en ese momento adenopatías.

Por todo ello, la especialista establece el diagnóstico de: “carcinoma escamoso lingual” especificando según el sistema TNM:

  • T1-2 (en referencia al tamaño)
  • Nx (no puede medirse el cáncer en los ganglios linfáticos cercanos)
  • Mx (no puede medirse la metástasis).

Para confirmar el diagnóstico se le pide una biopsia y un TAC, además de la realización de las pruebas preoperatorias (analítica, electrocardiograma y radiografía) de forma urgente y se le introduce en la lista de espera quirúrgica.

Con la biopsia y el TAC se confirma el diagnóstico y se observa gracias a la prueba por imagen que no hay erosión ósea y que existe un ganglio sospechoso en nivel II del lado derecho. Con todos esos datos se decide que la intervención consistirá en la exéresis de esa porción de la lengua además de realizar un vaciamiento cervical funcional por la sospecha de metástasis a los ganglios.

Consulta de anestesia

El anestesista realiza la entrevista y valoración pertinente al paciente. De la hoja explicada anteriormente (ANEXO 1) el médico va rellenando que se trata de un varón de 79 años con un peso de 72 kg. Es fumador de medio paquete diario y no tiene alergias conocidas. Presenta hipertensión, dislipemia, diabetes mellitus tipo II, enfermedad vascular periférica y cardiopatía isquémica ya que sufrió IAM en 2006.

Por todo ello su medicación actual es:

  • Omeprazol (IBP)
  • Insulina Humalog
  • Synjardy (ADO)
  • Clopidogrel 75 mg (antiagregante)
  • Optovite B12
  • Hidroclorotiazida (diurético)
  • Emconcor (beta-bloqueante)
  • Crestor y Secalip (tto dislipemia)
  • Zolpidem (benzodiazepina)

Con toda esa información según el sistema de clasificación del estado clínico de la ASA el paciente se clasifica en la categoría ASA III al ser un paciente con enfermedad sistémica grave (antecedentes de angina de pecho) (9)

El paciente tiene como antecedentes quirúrgicos la realización de unas cataratas bilaterales.

En el apartado cardiovascular se le establece como clase funcional mayor o igual a 4 METs y en el ECG se aprecia ritmo sinusal a 65 lpm y un bloqueo auriculoventricular de 1er grado. Mientras que en lo respecto al sistema respiratorio gracias al TAC y a la Rx se ha observado enfisema pulmonar.

Los datos obtenidos de la analítica son:

  • Hemograma: hemoglobina 12 g/dl, plaquetas 145.000
  • Coagulación: INR 1,03 y Tiempo de Protrombina/ Actividad de protrombina 100%
  • Bioquímica: glucosa 143 mg/dl y creatinina 1,15 mg/dl

Y con la valoración de la vía aérea se establece que el estado bucodental es de boca séptica, en los predictores de intubación difícil: Mallampati I, interdental mayor o igual a 5 cm y mayor o igual a tres dedos; flexo-extensión mayor a 100º, distancia tiromentoniana mayor o igual a 6,5 cm y mayor o igual a 3 dedos. No se establece como vía aérea difícil.

En conclusión, se le considera apto ante la decisión de intervención, por el riesgo de sangrado de la operación se reserva en el banco de sangre dos unidades y se establece la modificación del tratamiento de cara a la intervención de tal manera que el paciente deberá suspender su tratamiento con Clopidrogel 5 días antes de la IQ y sustituir por Adiro 100 tomándose 1 comprimido al día. Además, se le prescribe tomar Emconcor el día de la cirugía.

El paciente ya ha firmado tanto en consentimiento de anestesia como el de cirugía.

Acogida de quirófano

Como ya he dicho, el paciente antes de pasar al quirófano cuando llega al bloque quirúrgico se dirige hacia la sala de acogida. Allí es atendido por el profesional de Enfermería donde se rellena la hoja ya citada (ANEXO 2).

En la hoja se indica que la intervención consiste en una exéresis y vaciamiento cervical. Se destacan como antecedentes clínicos relevantes del paciente para la operación la hipertensión arterial (HTA), la diabetes y la cardiopatía isquémica además de que no presenta alergias conocidas.

Su operación ha sido programada y llega a la acogida a las 8:30 del 21 de diciembre del 2021.

Con la entrevista la enfermera comprueba que el paciente sabe qué parte de su cuerpo le van a operar y por qué. También aprecia que el paciente presenta una ansiedad moderada pero que es normal y no excesiva de acuerdo a la respuesta fisiológica de su cuerpo, por eso para tranquilizar al paciente decide llevar a cabo una intervención con el objetivo de disminuir su ansiedad.

De esta manera establece una comunicación con el paciente creando un vínculo importante para el paciente al encontrarse en un lugar nuevo y amenazante y que le ayuda a tranquilizarse pues ya cuenta con una persona de referencia a la que se puede dirigir para comunicarle cualquier duda, temor o sentimiento, sentirse escuchado y tranquilo para afrontar la situación.

Este hecho es realmente importante ya que Enfermería no debe encargarse solo de actividades técnicas y cuidados físicos, sino que también debe involucrarse en el aspecto emocional y psicológico del paciente (valoración biopsicosocial) siendo capaz de ponerse en su lugar.

Se comprueba también que el paciente ha llegado con la historia clínica y que se encuentra completa, en ella se puede ver las hojas que indican que el paciente ha pasado un preoperatorio completo y que ha firmado tanto el consentimiento de cirugía como el de anestesia. De dicha historia se obtiene también la información de que tras la cirugía el paciente acudirá a la REA donde será monitorizado y controlado. El paciente además tiene 2 unidades de sangre reservada.

En cuanto a la valoración se aprecia por medio de la observación que el paciente acude con una buena higiene corporal, no ha sido necesaria realizar rasurado, ya se había retirado joyas y prótesis y que se encontraba en ayunas. Se le miden las constantes y se le coloca una vía venosa periférica en la extremidad superior izquierda con un catéter del nº 18 por la que se le administra Clindamicina 1.200 mg junto con 20 mg de Tobramicina en suero fisiológico además de Isofundin en otro equipo de gotero. No ha sido necesaria la profilaxis antitrombótica, la colocación de sonda nasogástrica ni vesical.

En las observaciones de Enfermería se deja constancia que se le ha tomado la glucemia a las 8:35 obteniéndose un valor de 150mg/dl. La PCR negativa se le ha realizado el 20 de diciembre de 2021 y que dejó hace 5 días suspendido su tratamiento con Clopidogrel y ha estado tomando Adiro 100.

Antes de que se lleven al paciente al quirófano se escribe en la hoja que el paciente sale de la sala de acogida a las 8:40 dirección al quirófano 10.

Intraoperatorio

Intervención en quirófano

El paciente entra con la cama al quirófano y es ayudado por los celadores y el equipo del quirófano para pasar a la mesa de quirófano. Una vez en ella el paciente es colocado en decúbito supino y se le empieza a monitorizar colocándole en el brazo derecho el manguito de la tensión (en el lado contrario a la vía), las pegatinas de los cinco electrodos necesarios para obtener la actividad eléctrica del corazón y el pulsioxímetro en el dedo índice de la mano derecha.

Además, se le coloca encima una manta térmica para prevenir la hipotermia y que el paciente pierda la menor temperatura posible con el entorno. También se le colocan protecciones en los pies y en el brazo que se va a colocar la vía venosa central para prevenir la aparición de Úlceras por presión junto con un cinturón por encima del nivel de las rodillas para evitar que se caiga y que al despertarse de la anestesia pueda hacerse daño al moverse.

Mientras el anestesista empieza a oxigenar al paciente con la mascarilla la enfermera de anestesia acerca el carro preparado con la medicación para dormir al paciente y el material necesario para la intubación. La intervención se va a realizar con anestesia general, para ello la enfermera de anestesia ha tenido que preparar una jeringa de 5 ml con 2 ampollas de fentanilo, una jeringa de 20 ml con una ampolla de propofol y 1 ml de lidocaína al 2% para que no le resulte tan doloroso al paciente al administrarlo y una jeringa de 10ml con 1 vial de Rocuronio. Además de esta medicación, deja preparada una jeringa de 2 ml con una ampolla de atropina y 1 ml de suero fisiológico, una jeringa de 5 ml con una ampolla de midazolam y una jeringa de 5ml con una ampolla de efedrina y 5 ml de suero fisiológico.

A la vez que el médico sigue oxigenando al paciente le indica a la enfermera que administre el fentanilo para analgesiar al paciente, el propofol para dormirlo y el relajante muscular para relajar los músculos. Siempre en ese orden.

En cuanto el paciente ya está dormido se procede a intubarlo, normalmente como en esta especialidad se opera en la boca se suele intubar por la nariz, pero este paciente había sido operado de desviación nasal hace unos 50 años por lo que se decide que se le va a intubar por la boca. Para intubarlo el anestesista se ayuda de un fibroscopio flexible, una vez que el tubo se encuentra en su lugar se hincha el balón con una jeringa y se extrae el fibro.

Con esparadrapo se debe fijar bien el tubo para que no se mueva y además colocarlo de manera que pase por el lado contrario a la zona a extirpar de la lengua y molestando lo menos posible para la cirugía.

Una vez colocado el tubo la enfermera de anestesia aplica una pomada dentro de los ojos del paciente, los cierra con esparadrapo y los protege con un apósito.

En la frente se le coloca el Bis o índice biespectral que se trata de una pegatina con cuatro electrodos que analiza el patrón de las ondas cerebrales convirtiéndolo en un número que indica la profundidad de sedación. (10)

En esta operación ha sido necesario además colocarle una vía venosa central de acceso periférico por basílica o cefálica en el brazo izquierdo. Esta tarea la ha llevado a cabo el anestesista con la ayuda de la enfermera de anestesia ya que se debe preparar un campo estéril y el material correspondiente también debe permanecer estéril al accederse al torrente sanguíneo.

Para ello se ha necesitado:

  • Un paño de utilidades
  • 2 de 75 x 75
  • La vía venosa central de 60 cm
  • El smash
  • Un catéter del 18 corto
  • Una hoja de bisturí y una seda recta del 0 triangular para fijar el catéter
  • Guantes y gasas estériles
  • Apósito para fijar la vía
  • Antiséptico
  • La solución a infundir (plasmalyte) con su equipo de gotero, una alargadera y 2 llaves de tres pasos ya purgada.

Se debe preparar una mesa donde se coloca el paño de utilidades y se hecha todo el material necesario de manera estéril. Esta intervención la lleva a cabo el anestesista por lo que la enfermera instrumentista colaboraba con este aportándole aquello que necesitase una vez este estuviera estéril como por ejemplo suero fisiológico para lavar y valorar la permeabilidad de la vía una vez colocada.

Además de la colocación de la vía central se debe sondar al paciente debido a que se trata de una operación larga.

Para llevarlo a cabo el material necesitado es:

  • Un paño de utilidades
  • Jeringa de lubricante
  • Jeringa de 10 ml
  • Agua destilada para hinchar el globo
  • Gasas estériles
  • Sonda de foley con dos luces
  • Betadine
  • Esponja de jabón
  • Guantes estériles
  • Un urimeter.

Primero la auxiliar de Enfermería realiza el lavado de los genitales masculinos con la esponja con jabón, lo seca con un empapador y posteriormente retira el prepucio y aplica betadine sobre la zona. A continuación, la enfermera coloca el paño de utilidades para crear el campo estéril y de nuevo hecha todo el material dentro de este para que quede de manera estéril.

Una vez que se tiene todo el material ya se puede colocar los guantes estériles y coge la sonda para lubricarla con el gel. El gel restante se introduce en la uretra del paciente varón. Una vez que con una mano se ha sujetado el pene del paciente esta deja de ser estéril por lo que con esa mano ya no se deberá tocar nada que siga permaneciendo estéril.

Con esa mano se debe sujetar firmemente el pene y con la otra ir introduciendo la sonda a través de la uretra hasta que refluya la orina, en ese momento se debe introducir un poco más y seguidamente hinchar el globo por la luz que no sale la orina con la jeringa de agua destilada cargada previamente. Finalmente, se conecta la luz por la que refluye la orina con la conexión del urimeter y se tira suavemente hacia abajo de la sonda hasta que el globo haga tope con el esfínter y por lo tanto no pueda continuar.

Se debe desechar el material utilizado y colgar el urimeter a un nivel por debajo de la mesa de operaciones. Obviamente una vez realizada esa técnica se debe volver a tapar al paciente y colocarlo en la posición requerida para la operación.

Mientras se le realiza todas estas intervenciones al paciente, la enfermera instrumentista y la circulante abren todos los paquetes de manera que queden encima de la mesa preparada de forma estéril.

El material necesario para esta operación es:

  1. Set universal: donde sale para tapar la mesa del instrumental, sábana estéril para colocar en el paciente y cubre mesa.
  2. 4 batas estériles: una para cada cirujano y otra para la enfermera instrumentista.
  3. Paños quirúrgicos de tela estériles para hacer la capelina
  4. Guantes estériles.
  5. Bisturí eléctrico con punta de colorado.
  6. Cubre para la mesa de mayo
  7. Varios paños de 75 x 75.
  8. Alforja
  9. Sonda de aspiración con Yankauer fino.
  10. Gasas y compresas estériles.
  11. Ligaduras de 3/0 y 2/0. 12- Bisturís del 15
  12. Novosyn de 3/0 triangular o circular para suturar los tejidos internos y seda de 2/0 o 3/0 para fijar los drenajes o sujetar alguna estructura sin que irrumpa en el campo quirúrgico. Y finalmente Daphilon de 3/0 para cerrar la piel.
  13. Vaseloops para marcar los nervios.
  14. Jeringa de 50 ml con cono más abbocath de 14G
  15. Aguja y cable para el neuroestimulador.
  16. Biberón de suero fisiológico caliente.
  17. Mangos de luz estériles.

A continuación, la enfermera instrumentista realiza el lavado quirúrgico, se coloca la bata con ayuda de la circulante y los guantes estériles, ordena la mesa del material y viste la de mayo. La circulante abre las cajas del instrumental guardando las pegatinas que se deben colocar en la hoja de quirófano (ANEXO 5).

Las cajas empleadas para esta operación han sido:

  • Caja de partes blandas.
  • Caja de pinzas bipolares.
  • Caja de vascular.
  • Caja del armónico más motor.

Imagen 2. Caja de vascular

Imagen 3. Caja de pinzas bipolares

Imagen 4. Caja de partes blandas

Ver: Anexos – Bloque quirúrgico. Caso de cirugía máximo-facial, al final del artículo

Además de estas cajas se ha preparado el neuroestimulador por si fuera necesario su uso para localizar el nervio facial.

Mientras la instrumentista monta el instrumental, los cirujanos colocan una sonda nasogástrica al paciente ya que al tratarse de una cirugía en la propia lengua tras varios días no va a poder comer de forma natural. Comprueban su colocación introduciendo aire con una jeringa y la fijan a la nariz con una seda recta de 2/0.

Un cirujano ya lavado y vestido de manera estéril con bata y guantes comienza a pintar el cuello con betadine que va a ser la zona a intervenir para realizar el vaciado funcional junto con las zonas cercanas para ampliar el campo estéril. Para la lengua desinfectan con clorhexidina acuosa.

A continuación, colocan los paños estériles alrededor de la cabeza a modo de capelina y la sábana estéril que cubre a todo el paciente. La enfermera instrumentista acerca las mesas de mayo y del instrumental. Pasa a la enfermera instrumentista los cables del bisturí y de las bipolares para conectarlos a su monitor correspondiente, así como la sonda de aspirar al aspirador que ha sido previamente comprobado. También pasa la conexión para el armónico y para el neuroestimulador.

Imagen 6. Material de la caja de partes blandas, suturas, taponamiento, bisturí eléctrico, pinzas bipolares, yankauer y sonda de aspiración, jeringa con abbocath y gasas y compresas.

Imagen 7. Material caja de vascular

Ver: Anexos – Bloque quirúrgico. Caso de cirugía máximo-facial, al final del artículo

Una vez todo listo comienza la operación. Se trata de una cirugía contaminada. Esta consiste en realizar una incisión por debajo de la mandíbula en dirección desde la oreja hasta casi la línea media del cuello y descender hasta la altura necesaria en función de los ganglios afectados por el tumor. Una vez abierto van diseccionando y separando las estructuras hasta llegar a la altura de los ganglios. Las arterias o venas que se van encontrando se cortan y se ligan para que no sangren.

Van separando las estructuras hasta sacar en un único bloque todos aquellos ganglios y estructuras afectadas, en este caso solo se quitaron los ganglios linfáticos. Se ha recogido la pieza en un bote con formol para enviar a anatomía patológica (ANEXO 6) en el momento en el que el paciente salga del quirófano.

Antes de cerrar el cuello se realiza la hemiglosectomía en la que igualmente se va cortando con el bisturí la lengua dejando márgenes con respecto al tumor y se van coagulando y ligando aquellos vasos que sangren. La porción diseccionada y separada se introduce en otro bote con formol para enviar a analizar.

Imagen 9. Muestras para analizar

Ver: Anexos – Bloque quirúrgico. Caso de cirugía máximo-facial, al final del artículo

Antes de cerrar se le han colocado 2 redones de vacío para recoger todo el contenido de sangre producido por la cirugía en el cuello. Finalmente se cierra la lengua por planos con Novosyn circular de 2/0 y el cuello con Novosyn triangular de 3/0 hasta llegar a la piel que se suele cerrar con grapas la incisión vertical y con seda la lateral que llega hasta debajo del lóbulo de la oreja.

Durante el transcurso de la operación la enfermera instrumentista rellena el cuaderno con la hoja de actividad quirúrgica (ANEXO 5) colocando las pegatinas de las cajas y los controles de esterilidad de las mismas, está atenta de lo que pueda necesitar la instrumentista para el correcto desarrollo de la operación y debe comprobar que el paciente cuenta con los consentimientos escritos pertinentes y que están firmados.

Además, en este caso como existe un riesgo de hemorragia grave debe comprobar que el paciente tiene reservada la sangre en el banco de sangre y que se le han realizado las pruebas cruzadas necesarias.

Imagen 8. Controles de esterilidad de las cajas

Ver: Anexos – Bloque quirúrgico. Caso de cirugía máximo-facial, al final del artículo

A lo largo de la operación la enfermera de anestesia ha realizado controles gasométricos al paciente tomando una muestra de la vía venosa central. Para ello ha cargado una jeringa con suero fisiológico y otra con un poco de heparina para mojar las paredes de esta y que la sangre no se coagule, también se necesita otra jeringa limpia para desechar sangre.

Con todo ese material ha conectado la jeringa vacía a la vía y ha aspirado una cantidad de sangre para desechar, a continuación, ha llenado la jeringa con la heparina y finalmente ha introducido el suero fisiológico para lavar la vía y la ha dejado tapada de nuevo y clampada.

Al ser un paciente diabético también se le ha realizado controles de la glucemia basal, y dado que estaba un poco alta se le ha administrado unas unidades de insulina.

Finalizada la operación, la enfermera instrumentista lava con suero la zona de la cirugía, seca con compresas estériles y aplica betadine en la incisión del cuello. También coloca el apósito sobre la herida quirúrgica y abre los redones.

Una vez hecho todo esto se quita todo el material desechable y se va recogiendo el instrumental en sus respectivas cajas contando que esté todo el que estaba inicialmente.

El anestesista empieza a reanimar al paciente y retira el tubo en el momento en el que este despierta.

Se le coloca una mascarilla Venturi con un flujo de 4lx´de oxígeno y se llama a celadores. En el momento que llegan los celadores con la camilla se le quita todos los cables relacionados con la monitorización, así como las protecciones.

El personal del quirófano colabora con los celadores para pasar al paciente a su cama, se pasan los sueros y se deja su historia con las muestras a analizar en la cama. A partir de este momento el paciente se dirige al postoperatorio inmediato que realizará en la REA.

Postoperatorio inmediato

Debido a las características del paciente y dada la operación que se le ha realizado va a la REA donde se le vuelven a colocar los electrodos, el manguito de la tensión y el pulsioxímetro para monitorizarlo. Cada hora se le han tomado las constantes y se han registrado en la hoja de Enfermería (ANEXO 3). Al ser diabético además se le ha controlado la glucemia y administrado insulina en caso de ser necesaria. Se ha apuntado también la cantidad de líquido que salen por los redones en cada hora, así como a través de la sonda por el urimeter.

Se le ha ido cambiando el plasmalyte de 500 ml que traía con la vía además de colocarle un glucosado al 5%. También se le ha administrado un mórficos para el dolor junto con zofrán para evitar las náuseas producidas como efectos adversos de dichos analgésicos.

En la sonda nasogástrica se le ha colocado una bolsa para recoger el contenido del estómago que refluye.

Pasado el día de control en la REA el paciente vuelve a planta donde las enfermeras se encargarán de los cuidados que necesite tanto el paciente como aquel material que lleva este (cuidados de la sonda nasogástrica, sonda vesical, vía venosa central) hasta su alta buscando siempre la autonomía del paciente en aquellas que sea capaz de realizar por sí mismo y en las que no fomentar su participación y colaboración en la medida de lo posible.

Diagnósticos y funciones

A lo largo de todo el proceso quirúrgico los diagnósticos de Enfermería establecidos para este paciente han sido (11):

[00146]Ansiedad: respuesta emocional a una amenaza difusa en la que el individuo anticipa un peligro inminente no específico, una catástrofe o una desgracia. Se debe tener especialmente en cuenta en el preoperatorio.

Algunos NOC que se podría valorar serían:

  • [1211] Nivel de ansiedad.
  • [1402] Autocontrol de la ansiedad.

Mientras que los NIC con las intervenciones que se podrían realizar para este Dx serían:

  • [5820] Disminución de la ansiedad: Utilizar un enfoque sereno que dé tranquilidad, proporcionar información objetiva respecto del diagnóstico, tratamiento y pronóstico.
  • [5270] Apoyo emocional: favorecer la conversación o el llanto como medio de disminuir la respuesta emocional, permanecer con el paciente y proporcionar sentimientos de seguridad durante los períodos de más ansiedad.

[00126]Conocimientos deficientes: Carencia de información cognitiva relacionada con un tema específico, o su adquisición. Valorar en el preoperatorio.

En este diagnóstico, los NOC que se pueden valorar son:

  • [1814] Conocimiento: procedimiento terapéutico.
  • [1803] Conocimiento: proceso de la enfermedad.

Y con estos objetivos la intervención que se puede realizar es:

  • [5610] Enseñanza: prequirúrgica: dar tiempo al paciente para que haga preguntas y comente sus inquietudes, evaluar la ansiedad del paciente y de la familia respecto a la cirugía, informar al paciente y a la familia de la duración esperada de la operación, conocer las experiencias quirúrgicas previas del paciente, sus antecedentes, nivel cultural y el grado de conocimiento de la cirugía…

[00039] Riesgo de aspiración: Susceptible a la penetración de secreciones gastrointestinales, orofaríngeas, sólidos o líquidos en el árbol traqueobronquial, que puede comprometes la salud. Importante en el preoperatorio ya que es la razón por la cual los pacientes tienen que entran en el quirófano en ayunas.

NOC:

  • [0303] Autocuidados: comer.
  • [1902] Control de náuseas y vómitos.

Intervenciones relacionadas con este diagnóstico a realizar:

  • [3200] Precauciones para evitar la aspiración:
  • [1570] Manejo del vómito

[00004] Riesgo de infección: Susceptible de sufrir una invasión y multiplicación de organismos patógenos, que puede comprometer la salud. Tanto de la vía venosa central como de la sonda vesical al acodarse estas u obstruirse, así como la profilaxis antibiótica recibida en el preoperatorio.

NOC:

  • [0703] Severidad de la infección.
  • [1902] Control del riesgo.

Las intervenciones a llevar a cabo son:

  • [6545] Control de infecciones: intraoperatorio: verificar que se han administrados los antibióticos profilácticos adecuados, aplicar precauciones universales.
  • [6550] Protección contra las infecciones: observar los signos y síntomas de infección sistémica y localizada, observar la vulnerabilidad del paciente a las infecciones.

[00179] Riesgo de nivel de glucemia inestable: Susceptible de variación de los niveles séricos de glucosa fuera de los niveles normales, que puede comprometer la salud. Ya que el paciente es diabético es un diagnóstico a tener presente en todo el perioperatorio.

NOC:

  • [2300] Nivel de glucemia.
  • [2111] Severidad de la hiperglucemia e [2113] hipoglucemia.

NIC:

  • [2120]Manejo de la hiperglucemia: vigilar la glucemia, administrar insulina (segñun indicación).
  • [2130] Manejo de la hipoglucemia: vigilar la glucemia, administrar hidratos de carbono simples si está indicado.

[00254] Riesgo de hipotermia perioperatoria: Susceptible de sufrir un descenso accidental de la temperatura corporal central por debajo de 36ºC que puede ocurrie desde una hora antes hasta 24 horas después de la cirugía y que puede comprometer la salud. Especialmente en el intraoperatorio para prevenirla se coloca la manta de calor.

NOC:

  • [0802] Signos vitales.
  • [0800] Termorregulación.

NIC relacionados con el diagnóstico y los NOC:

  • [3902] Regulación de la temperatura: perioperatoria: aplicar y regular el dispositivo de calentamiento activo (p.ej., calentamiento mediante aire forzado), calentar o enfriar los líquidos IV (según corresponda).
  • [6680] Monitorización de los signos vitales: Poner en marcha y mantener un dispositivo de control continuo de la temperatura (según corresponda), monitorizar y registrar si hay signos y síntomas de hipotermia e hipertermia.

[00206] Riesgo de sangrado: Susceptible de disminución del volumen de sangre, que puede comprometer la salud. En la operación, el paciente elegido para el trabajo presenta riesgo de hemorragia a tener en cuenta tanto en el intra como en el postoperatorio.

NOC:

  • [0401] Estado circulatorio.
  • [0413] Severidad de la pérdida de sangre.

NIC:

  • [3440] Cuidados del sitio de incisión: Observar las características de cualquier drenaje, vigilar el proceso de curación en el sitio de la incisión.
  • [4010] Prevención de hemorragias: monitorizar los signos y síntomas de sangrado persistente (p. ej., hipotensión, pulso débil y rápido, piel fría y húmeda, respiración rápida, inquietud, disminución del gasto urinario), administrar hemoderivados (según corresponda).

[00087] Riesgo de lesión postural perioperatoria: Susceptible de padecer cambios anatómicos y físico accidentales como consecuencia de la postura o el posicionamiento del equipo usado durante un procedimiento quirúrgico/invasivo, que pueden comprometer la salud. A tener en cuenta por la postura que adopta el paciente en la mesa de operaciones además de la colocación de dispositivos que puedan dañar la piel por la presión. Es la razón por la cual se le colocan las gelatinas a los pacientes sobre todo a la altura de los tobillos para evitar la aparición de UPP en los talones así como en otras zonas del cuerpo según la posición quirúrgica.

NOC:

  • [1101] Integridad tisular: piel y membranas.
  • [1913] Severidad de la lesión física.

NIC:

  • [3590] Vigilancia de la piel: observar si hay enrojecimiento, calor extremo, edema o drenaje en la piel y las mucosas, utilizar una herramienta de evaluación para identificar a pacientes con riesgo de pérdida de integridad de la piel (p.ej., escala de Braden).
  • [6610] Identificación de riesgos: aplicar las actividades de reducción del riesgo, identificar los recursos del centro para ayudar a disminuir los factores de riesgo.

[00035] Riesgo de lesión: Susceptible de sufrir una lesión como consecuencia de la interacción de condiciones ambientales con los recursos adaptativos y defensivos de la persona, que puede compromente la salud. Debido a la posibilidad de que se caiga de la mesa de operaciones o que se haga daño una vez despertado de la anestesia si lo hace alterado.

NOC:

  • [1913] Severidad de la lesión física.
  • [1908] Detección del riesgo.

NIC:

  • [6490] Prevención de caídas: identificar las características del ambiente que puedan aumentar las posibilidades de caídas, identificar déficits cognitivos o físicos del paciente que puedan aumentar la posibilidad de caídas en un ambiente dado.
  • [6610] Identificación de riesgos: Determinar la disponibilidad y calidad de recursos, identificar los recursos del centro para ayudar a disminuir los factores de riesgo.

[00266] Riesgo de infección de la herida quirúrgica: Susceptible de sufrir una invasión de organismos patógenos de la herida quirúrgica, que puede comprometer la salud. Es un diagnóstico a valorar en el postoperatorio hasta el cierre de la misma. Los NOC irán encaminados a valorar aquellos aspectos que indican la presencia de infección como puede ser eritema, evisceración, secreción purulenta, sangrado… y los NIC se basarán en la prevención, de dicho riesgo o en llevar a cabo los cuidados pertinentes una vez se haya producido la infección.

[00132] Dolor agudo: Experiencia sensitiva y emocional desagradable ocasionada por una lesión tisular real o potencial, o descrita en tales términos; inicio súbito o lento de cualquier intensidad leve a grave con un final anticipado o previsible, y con una duración inferior a 3 meses. Sobre todo se debe tener en cuenta en el postoperatorio.

NOC:

  • [2102] Nivel del dolor.
  • [2109] Nivel de malestar.

NIC:

  • [2210] Administración de analgésicos: establecer patrones de comunicación efectivos entre el paciente, la familia y los cuidadores para lograr un manejo adecuado del dolor, comprobar las órdenes médicas en cuanto al medicamento, dosis y frecuencia del analgésico prescrito.
  • [6842] Manejo ambiental: confort: crear un ambiente tranquilo y de apoyo, determinar las fuentes de incomodidad, como vendajes mojados, posición de la sonda, vendajes constrictivos, ropa de cama arrugada y factores ambientales irritantes.

Opinión personal

Me ha encantado esta experiencia en el hospital. Como siempre al principio me ha costado un poco hacerme al trabajo de esta unidad porque es un poco diferente al resto de unidades, además de que era la primera vez que me tocaba hospital por la situación del año pasado. A pesar de ello, me he sentido muy cómoda en mi quirófano y con todos los profesionales de Enfermería con los que he ido y estado a lo largo de este módulo.

En todo momento me he sentido una más del quirófano y me alegra mucho haber podido ayudar en todo lo que he podido. Gracias a ello, noto que he aprendido muchos aspectos importantes ya no solo de Enfermería sino también de otros profesionales como cirujanos, anestesistas, auxiliares…

En esta unidad me he dado cuenta de la importancia que tienen cada una de las funciones que del equipo multidisciplinar que lo conforma, desde los cirujanos hasta el personal de la limpieza porque, aunque los cirujanos sean los que corten, todos tienen su importancia para que todo salga bien y no se perjudique al paciente.

El único pero que pondría es que a veces no se respeta mucho la intimidad del paciente una vez que ya está dormido en la mesa de operaciones. Muchas de las veces que he ido a sondar al paciente he visto que las puertas estaban abiertas y casi ningún profesional (indistintamente de ser enfermero o médico) hacía mención de ir a cerrarlas para respetar la intimidad del paciente.

Creo que a veces  nos olvidamos que aunque el paciente esté dormido sigue estando ahí y que tiene derecho a tener intimidad, seguramente si yo o un familiar mío estuviese en esa mesa me gustaría saber que se ha respetado en todo momento. Entiendo que a veces esto pueda ser difícil porque en ese momento estas entrando y saliendo constantemente del quirófano para coger todo aquello que falte.

Sin duda, me siento afortunada de haber podido pasar por quirófanos porque me gusta mucho la anatomía humana y es la mejor manera de apreciarla en vivo. Pienso que estas prácticas me han hecho crecer profesionalmente y como persona además de darme una inmensa cantidad de conocimientos que estoy segura que me ayudarán mucho en un futuro no muy lejano. Espero poder volver a quirófano pronto y ya trabajando como enfermera titulada.

Me gustaría agradecer sobre todo a la auxiliar de mi quirófano porque desde el primer día me ayudó, me explicó dónde encontrar cada cosa que me pidiesen y me enseñó todo aquello que sabía además de a las enfermeras fijas del quirófano, pues gracias a ellas me he sentido muy a gusto y son de las que más he aprendido.

Anexos – Bloque quirúrgico. Caso de cirugía máximo-facial.pdf

Bibliografía

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