Aplicación de técnicas cognitivo conductuales en la glosofobia

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. Nº 4–Abril 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; nº 4: 276

Autor principal (primer firmante): Paula Munárriz Fernández

Fecha recepción: 11/03/2024

Fecha aceptación: 08/04/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(4): 276

Caso de salud mental

Autor/es:

Paula Munárriz Fernández

Virginia Romero de la Cruz

Mercedes Rúa Hernando

Irene Isla Sánchez

Alba de la Orden Lafarga

Alba Rihuete Marín.

Introducción a la glosofobia

La glosofobia o el miedo a hablar en público se trata de un trastorno de ansiedad social específico en el que la persona experimenta un temor intenso y desproporcionado ante la acción de hablar en público.

Aunque es normal ponerse nervioso cuando tenemos que hablar delante de muchas personas, en la glosofobia la persona experimenta ese temor excesivo, irracional, incontrolable y persistente que provoca que la persona alcance unos niveles de ansiedad anormalmente altos cada vez que debe hablar en público, por lo que siempre tiende a evitar estas situaciones. (1, 2)

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La sintomatología que presentan estas personas al enfrentarse a dicha fobia o incluso solo al pensar en la misma se clasifica en tres categorías: síntomas físicos, síntomas cognitivos y síntomas conductuales.

Los síntomas físicos aparecen porque se produce una hiperactividad del sistema nervioso central que provoca una gran cantidad de cambios y alteraciones en el organismo.

Entre ellos se encuentran:

  • Aumento de la tasa cardíaca.
  • Aumento de la tasa respiratoria.
  • Sensación de falta de aire o asfixia.
  • Vértigos o mareos.
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Aumento de la sudoración.
  • Alteraciones gástricas o urgencia urinaria.
  • Confusión.
  • Sensación de irrealidad.

Los síntomas cognitivos se caracterizan por presentar una serie de creencias e ideas irracionales acerca de las cosas que pueden pasar cuando la persona está hablando en público:

  • Ideas intrusivas, involuntarias e incontrolables acerca de los posibles escenarios que se pueden dar mientras la persona habla ante un público.
  • Especulaciones obsesivas acerca de la acción temida.
  • Imágenes mentales de naturaleza catastrófica.
  • Miedo a perder el control y no saber gestionar la situación de la manera adecuada.

Y con respecto a los síntomas conductuales, las conductas tienen como finalidad la evitación de dicha situación o la huida. Todos aquellos comportamientos que se lleven a cabo con la finalidad de huir o esquivar la posibilidad de tener que hablar en público son conocidas como conductas de evitación. Todas aquellas conductas que se llevan a cabo una vez iniciada la situación temida se denominan conductas de escape y aunque en la glosofobia no son tan comunes, permiten a la persona escapar lo más rápidamente de la situación fóbica. (2)

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Según el “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V)”, los criterios diagnósticos para la fobia social son: (3)

  1. Miedo o ansiedad intensa en una o más situaciones sociales en las que el individuo está expuesto al posible examen por parte de otras personas. Algunos ejemplos son las interacciones sociales (p.ej., mantener una conversación, reunirse con personas extrañas), ser observado (p.ej, comiendo o bebiendo) y actuar delante de otras personas (p.ej., dar una charla).
  2. El individuo tiene miedo de actuar de cierta manera o de mostrar síntomas de ansiedad que se valoren negativamente (es decir, que lo humillen o avergüencen; que se traduzca en rechazo o que ofenda a otras personas).
  3. Las situaciones sociales casi siempre provocan miedo o ansiedad.
  4. Las funciones sociales se evitan o resisten con miedo o ansiedad intensa.
  5. El miedo o la ansiedad son desproporcionados a la amenaza real planteada por la situación social y al contexto sociocultural.
  6. El miedo, la ansiedad o la evitación es persistente y dura típicamente seis o más meses.
  7. El miedo, la ansiedad o la evitación causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
  8. El miedo, la ansiedad o la evitación no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p.ej., una droga, un medicamento) ni a otra afección médica.
  9. El miedo, la ansiedad o la evitación no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental, como el trastorno de pánico, el trastorno dismórfico corporal o un trastorno del espectro autismo.
  10. Si existe otra afección médica (p.ej., enfermedad de Parkinson, obesidad, desfiguración debida a quemaduras o lesiones) el miedo, la ansiedad o la evitación está claramente no relacionada o es excesiva.

Introducción del caso

Nuestra paciente es una mujer de 16 años. Vive en Zaragoza con sus padres y su hermana pequeña. Refiere tener una buena situación familiar tanto con sus padres como con su hermana. Actualmente se encuentra cursando 4º de la ESO. Es una chica muy estudiosa y trabajadora por lo que en el instituto saca muy buenas notas. Le encanta realizar ejercicio físico al aire libre ya que, según ella, le tranquiliza. En casa, siguen una dieta equilibrada y de carácter mediterránea, además de realizar ejercicio diariamente.

Desde pequeña ha sido una chica muy vergonzosa por lo que le costaba mucho hablar con la gente y hacer amigos. En las comidas familiares también sentía vergüenza y le costaba hablar con sus familiares no convivientes. Con el paso de los años ha ido perdiendo algo de vergüenza y miedo a hablar a personas de su círculo familiar, pero, se siente incapaz de hablar delante de más de cuatro o cinco personas, especialmente si estas son un tanto desconocidas.

En clase cuando le toca exponer trabajos o hablar refiere manifestar temor intenso, taquicardias, temblores, sudoración, respirar más rápido y tener sensación de falta de aire, náuseas e incluso vértigos o mareos. Estas manifestaciones también aparecen cuando va anticipando que le va a tocar su turno para exponer o hablar.

Hace unos meses esta paciente tuvo que presentar un trabajo en clase y dado su intenso temor llegó incluso a desmayarse. A raíz de dicha situación trata de evitar al máximo hablar en público y especialmente en clase por el temor que le genera el hecho de que se vuelva a producir ese suceso, además, dice sentir que su miedo a hablar en público ha aumentado desde entonces.

Esta situación está empezando a interferir en su vida académica además de que desde pequeña siempre ha soñado con trabajar como periodista, pero el hecho de pensar que tiene que hablar delante de una cámara y que la van a ver tanta gente le asusta y siente que no va a poder cumplir su sueño.

Desarrollo

Las consultas se van a organizar en sesiones durante 5 semanas. Cada semana la paciente va a acudir a las consultas 3 días a la semana con una duración aproximada de cada sesión de entre hora u hora y media en función de la organización de cada una de ellas.

Para no alterar mucho la organización de la paciente se le pide que elija aquellos tres días que mejor disposición presente para acudir siempre y cuando estén espaciados mínimo un día entre cada uno de ellos para favorecer la realización de tareas para casa. De esta manera la paciente nos indica que prefiere las sesiones los lunes, jueves y domingos en horario de tarde.

En el siguiente cronograma se aprecia la organización que se va a seguir:

Ver: Anexos – Aplicación de técnicas cognitivo conductuales en la glosofobia, al final del artículo

Tal y como se aprecia la primera semana se realiza el primer día la primera sesión que consistirá en la entrevista y valoración de la paciente, tras dicha sesión la paciente no deberá acudir hasta el lunes siguiente para permitirnos valorar a fondo cuál será la terapia más adecuada y acorde a la situación de nuestra paciente. De tal manera que a partir de la segunda semana hasta la quinta se le van a ir presentando técnicas cognitivo-conductuales a la paciente que deberá conocer, aplicar y evaluar.

La idea es comenzar por técnicas que le permitan a nuestra paciente controlar las manifestaciones típicas producidas por la ansiedad que le genera el temor a hablar en público y que aunque se introduzcan en la segunda semana, deberá ir aplicando hasta el último día. Planificación que deberá seguir con las otras técnicas que se vayan implementando.

Finalmente se evaluarán la satisfacción y los resultados obtenidos con las técnicas además de otros aspectos relevantes y las conclusiones obtenidas con las terapias realizadas.

Se van a realizar un total de 13 sesiones.

Sesión 1

 (Lunes día 1)

Entrevista en la consulta

La paciente acude a nosotros para tratar de solucionar o minimizar su problema ya que a día de hoy está repercutiendo sobre todo en su vida académica y personal.

Primero de todo, nos presentamos a la paciente y realizamos preguntas tales como su estado de ánimo hoy, qué tal ha descansado y si ha realizado alguna actividad placentera para ella antes de acudir a nosotros. Estas preguntas nos sirven para no empezar bruscamente a abordar directamente el problema y generar en la paciente un ambiente de confianza para conseguir una relación terapéutica en la que se encuentre segura y tranquila para poder abordar correctamente todos los aspectos del problema en cuestión.

Por medio de una entrevista la paciente nos cuenta que se ve incapaz de hablar en público y especialmente en clase. Nos comenta el episodio en el que se desmayó y le pedimos que intente explicarnos como sucedió. Solo con el hecho de recordarlo ya empieza a manifestar síntomas físicos como temblores, su respiración empieza a acelerarse… A pesar de ello, consigue contarnos que ella estaba sentada en su sitio y que no paraba de pensar que le iba a tocar inmediatamente salir a exponer.

Ella misma notaba como se le aceleraba el pulso, empezaba a respirar cada vez más rápido y tenía sensación de náuseas. Solo podía pensar que el resto de personas iban a notar su ansiedad y se iban a reír de ella o incluso humillarla. En el momento en el que le tocó salir a exponer, notaba como todo su cuerpo temblaba y poco a poco empezó a sentir que se mareaba hasta que de repente se despertó en el suelo.

Desde entonces, evita tener que exponer en clase o levantar la mano para hablar cuando preguntan algo relacionado con alguna materia, aunque sepa la respuesta. Nos cuenta que incluso ha llegado a fingir que se encontraba enferma para no ir a clase y exponer o cualquier otra excusa.

Comenta que no solo le pasa cuando sabe que tiene que hablar en público, sino que también al pensar en que tiene que hacerlo o incluso tiene pesadillas con esa situación que no le dejan dormir.

Se siente frustrada porque dice que su pasión es ser periodista y entrevistar a gente, pero siente que su miedo le va a impedir conseguir trabajar de lo que siempre ha soñado.

Valoración de Enfermería

A partir de la información que hemos obtenido por parte de la paciente, así como los datos a los que podemos acceder de su historia clínica, realizamos una valoración según las 14 necesidades de Virginia Henderson:

  1. NECESIDAD DE OXIGENACIÓN: Al hacerle recordar el acontecimiento en el que se desmayó y por lo tanto un suceso relacionado con su fobia se aprecia la aceleración de la frecuencia cardíaca siendo esta de unas 25 resp/min y bastante superficial.

La paciente no fuma ni tiene patologías respiratorias.

Se aprecia también la aceleración de la frecuencia cardíaca a unos 120 latidos / minuto. Le gusta realizar ejercicio al aire libre.

  1. NECESIDAD DE NUTRICIÓN/ HIDRATACIÓN: Se encuentra correctamente hidratada y alimentada, según nos ha explicado lleva una dieta mediterránea y equilibrada.

No presenta alergias alimentarias ni intolerancias conocidas hasta ahora. Cuando presenta el cuadro de la ansiedad refiere náuseas, dolor abdominal. No presenta enfermedades digestivas.

  1. NECESIDAD DE ELIMINACIÓN: Siente una ligera urgencia miccional ante los episodios de temor. No manifiesta alteraciones del ritmo intestinal ni alteraciones menstruales importantes. Aunque refiere náuseas y molestias digestivas nunca ha llegado a vomitar.
  2. NECESIDAD DE MOVILIDAD Y POSTURA: Inicialmente se muestra tímida. Su expresión facial es de frustración al no sentirse capaz de hablar en público. No presenta limitaciones físicas.

Hace ejercicio físico diario y al aire libre.

  1. NECESIDAD DE DESCANSO Y SUEÑO: Nos indica que presenta pesadillas relacionadas con su temor que le interrumpen el sueño e intranquilizan.
  2. NECESIDAD DE USO DE PRENDAS DE VESTIR: Es independiente en la elección de sus prendas y capaz de vestirse ella misma sin presentar ningún tipo de limitación.

Además, el uso de sus prendas es adecuado a la estación y las circunstancias. No presenta alergias a ningún tipo de tejido.

  1. NECESIDAD DE TERMORREGULACIÓN: Su temperatura corporal es adecuada. Temperatura: 36,8ºC Como consecuencia de la activación simpática por la ansiedad presenta sudoración.
  2. NECESIDAD DE HIGIENE Y PROTECCIÓN DE LA PIEL: Lleva unos hábitos de higiene corporal adecuados, así como de higiene buco-dental y cuidado de uñas, pelo y piel.
  3. NECESIDAD DE EVITAR PELIGROS: Está orientada en tiempo, espacio y persona.

No presenta limitaciones sensitivas visuales o auditivas. No presenta alergias conocidas. Se autodescribe a sí misma como tímida. Es bastante autoexigente consigo misma, por ello le frustra ser incapaz de hablar en público al considerarlo un fallo.

  1. NECESIDAD DE COMUNICACIÓN: Inicialmente es tímida, esto afecta a sus relaciones sociales. Presenta dificultades y temor a hablar delante de más de 4 o 5 personas. Comunica que tiene una buena situación familiar con sus padres y su hermana.
  2. NECESIDAD DE CREENCIAS Y VALORES: Reconoce su dificultad a hablar en público y por eso acude a nosotros para ayudarla.
  3. NECESIDAD DE RECREACIÓN Y DIVERSIONES: En su ocio practica deporte, así como leer, salir con sus amigas de toca la vida ante las que ya no se muestra tan tímida.

Como todo adolescente pasa muchas horas también en redes sociales.

  1. NECESIDAD DE TRABAJAR Y REALIZARSE: Actualmente estudia y le gustaría dedicarse al periodismo.
  2. NECESIDAD DE APRENDER: Quiere aprender a controlar su temor y muestra colaboración por ello.

Valoración glosofobia (4)

Para valorar la situación en la que se encuentra la paciente en relación a la glosofobia se le va a pasar la escala de ansiedad social de Liewobitz.

Consta de 24 ítems que evalúan la ansiedad relativa a la interacción social y a la actuación en público además de la evitación de dichas situaciones. Cada una de ellas debe ser puntuada tanto en relación a la ansiedad o miedo que supone (proporcionando una puntuación entre 0 y 3) y la frecuencia con la que se evita (proporcionando otra puntuación entre 0 y 3). (ANEXO 1).

La puntuación máxima posible es de 144 y la mínima de 0. A la hora de interpretar los resultados:

  • < 55 = No se aprecia ansiedad social.
  • 55-65 = ansiedad social moderada
  • 65-80 = ansiedad social significativa
  • 80-55 = ansiedad social severa.
  • 95 = ansiedad social muy severa.

Al pasarle la escala a nuestra paciente, obtiene una puntuación de 25 puntos, siendo un 13 en los ítems de miedo/ansiedad y un 12 en los de evitación. Esta puntuación total revela que no existe un trastorno de ansiedad social generalizada como tal, sin embargo, sus puntuaciones altas se circunscriben exclusivamente a los ítems relacionados con hablar en público o presentarse ante un grupo, lo cual denota que en esa circunstancia específica sí hay un alto grado de ansiedad y de evitación.

Problema de salud detectado (5)

Tras la valoración, según la taxonomía NANDA los problemas de salud detectados son:

[00069] Afrontamiento ineficaz: Patrón de apreciación no válida sobre los agentes estresantes, con esfuerzos cognitivos y/o conductuales, que fracasan en la gestión de las demandas relacionas con el bienestar.

[00146] Ansiedad: Respuesta emocional a una amenaza difusa en la que el individuo anticipa un peligro inminente no específico, una catástrofe o una desgracia.

Una vez realizada toda la valoración del paciente y de detectar su problema de salud, no va a volver a nuestra consulta hasta el lunes siguiente para comenzar con la sesión 2 en la que se empezarán a aplicar las técnicas cognitivo-conductuales. De esta manera contamos con una semana de margen para valorar adecuadamente cuales son las técnicas más apropiadas a aplicar en este caso así como preparar las sesiones siguientes.

La idea es comenzar con procedimientos de autocontrol que permitan a nuestra paciente manejar el temor que le genera su situación fóbica. Continuar con otra técnica que nos permita elegir como blanco y reprocesar: los sucesos previos y concomitantes que contribuyen a la fobia, la primera ocasión en que el paciente experimentó dicha fobia, las experiencias más perturbadoras, la última ocasión en que fue experimentada, los estímulos actuales que se le asocien y las sensaciones físicas u otras manifestaciones de miedo.

Y finalmente una técnica de exposición que nos permita revivir el momento de temor para ir perdiendo progresivamente dicha perturbación y ser capaces de superarla con la aplicación de todas las técnicas aplicadas hasta ese momento.

Con todo ello decidimos que las técnicas que vamos a aplicar y el orden en que se aplicarán serán:

  • Técnicas de control de la respiración y relajación muscular progresiva de Jacobson (técnica de control de la activación).
  • Técnicas de reestructuración cognitiva como la Terapia cognitiva de Beck (técnica cognitiva).
  • Desensibilización sistemática (técnica de exposición).

Sesión 2

(Lunes día 8)

La primera sesión de la segunda semana consiste en empezar a introducir la primera técnica. Sin embargo antes de introducirla se le explica el planteamiento a la paciente indicándole que vamos a empezar por tratar de controlar aquellas manifestaciones que experimenta al enfrentarse a hablar en público, posteriormente modificar los pensamientos negativos que tiene acerca de la situación y finalmente crear situaciones tipo a las que se enfrentará para ir perdiendo el miedo.

Explicamos a la paciente también un poco acerca de la fobia social para hacerle ver que aquello que experimenta no es aleatorio y que mucha gente también lo padece. Para generar confianza le comentamos que se trata de un comportamiento aprendido y que, por lo tanto, al igual que se aprende se puede desaprender.

Le indicamos que el seguimiento será de 4 semanas aplicando las técnicas a partir de hoy. Cada semana se introducirá una nueva técnica que tendrá que ir aplicando hasta el final, los Lunes servirán para explicarla y que comience a aplicarla con nuestra ayuda para que los próximos días sea capaz de aplicarla sola en casa. Los jueves volverá a acudir a la consulta para que nos exponga aquellas dificultades que experimenta y los Domingos se evaluará la técnica. Le destacamos entonces la importancia que tiene la realización de tareas para casa.

Una vez explicado todo esto y que nos hemos cerciorado de que la paciente lo ha entendido introducimos las primeras técnicas que van a ser técnicas del control de la activación, concretamente la relajación muscular progresiva de Jacobson y la técnica de control de la respiración.

Primero le explicamos la técnica de control de la respiración. Le explicamos que cuando experimentamos estrés o ansiedad nuestro cuerpo activa el sistema nervioso emitiendo la respuesta correspondiente a respirar más rápido y por lo tanto de manera más superficial haciéndose dicha respiración menos efectiva y es la razón por la cual siente falta de aire. Mencionamos que queremos que a partir de ahora cada vez que sienta temor o se le acelere la respiración aplique esta técnica. Inicialmente la vamos a realizar sin que se encuentre en ese estado de hiperactividad nerviosa.

En primer lugar, le explicamos que debe adoptar una postura adecuada y que le recomendamos empezar desde una postura sentada, manteniendo la espalda recta y completamente apoyada en la silla y como si quisiera sacar pecho, los pies apoyados en el suelo completamente, evitar presiones en la zona abdominal por cinturones o prendas ajustadas, relajar la musculatura del cuello y colocar una de las manos sobre el vientre y la otra sobre el pecho. Nuestra paciente se coloca en esta postura, pero vemos que le cuesta la parte de relajar el cuello y tener la espalda recta, parece realmente tensa.

Una vez en la posición le decimos que tiene que ir haciendo lo que le digamos a lo que nos asiente. Comentamos que cuando inspire tiene que hacer llegar el aire hasta la base de los pulmones inflando la barriga y al espirar tiene que sacar el aire y la barriga vuelve a su posición. Por ello, va a tomar aire por la nariz lentamente mientras nosotros contamos hasta tres sintiendo como la mano situada en su abdomen se levanta y la del pecho se mantiene quieta. Retiene el aire 3 segundos y a continuación lo suelta por la boca lentamente. (6)

Indicamos que empiece a inspirar mientras contamos hasta tres, al ser la primera vemos que asciende la mano del pecho en lugar de la del abdomen. Detenemos su inspiración y le preguntamos que ha sentido. Nos comenta que ha notado que se movía la mano del pecho, pero no la del abdomen. Le indicamos que haga respiraciones seguidas hasta que note que se mueve la mano del abdomen.

Tras tres respiraciones seguidas nos comenta que lo nota y le indicamos volver a la posición inicial que le hemos establecido. Comenzamos a contar hasta tres mientras ella inspira, esta vez lo realiza correctamente, volvemos a contar hasta tres mientras retiene el aire y finalmente contamos otra vez hasta tres mientras expulsa el aire lentamente por la boca.

Nos comenta que ha sentido una sensación un poco rara. Le preguntamos si cree que lo ha realizado correctamente y nos comenta que el proceso sí pero se ha dado cuenta que ha perdido la posición inicial ya que inconscientemente ha cruzado las piernas y la espalda no estaba recta.

Insistimos en que lo vuelva a realizar siendo consciente de su posición. Esta vez los realiza correctamente y mantiene la posición correcta. A continuación, le indicamos que si quiere puede realizarlo con los ojos cerrados y que debe centrarse en la respiración y en mantener la postura como hasta ahora. Vuelve a realizarla unas 5 veces seguidas. Preguntamos por lo que siente y nos comenta que parece estar más relajada.

A continuación, le indicamos que va a realizar de nuevo la técnica, pero primero va a tratar de recordar un acontecimiento en el que tuvo que hablar en público para tratar de que se le acelere un poco la frecuencia respiratoria. Le explicamos que debe realizarlo hasta que sienta que su respiración vuelve a la de reposo. Los primeros intentos le costaron un poco, pero tras unas 15 respiraciones había vuelto a su frecuencia base.

Le mostramos que estamos muy contentos con su capacidad de haberlo conseguido en la primera sesión y que a partir de su aplicación verá como cada vez necesitará menos respiraciones para conseguir relajarse pero que no debe preocuparse ni centrarse en bajar las respiraciones, simplemente debe realizar las que convenga necesarias hasta sentirse relajada. Como tarea para casa le decimos que debe realizar esta técnica en aquellos ratos que tenga libre, primero en una situación de tranquilidad y luego buscando una situación que consiga aumentar su frecuencia respiratoria para aplicarla.

Posteriormente introducimos la Técnica de la relajación progresiva de Jacobson. Debemos mencionarle que la relajación es una forma de eliminar la tensión, ya que cuando nos encontramos bajo estrés nuestros músculos se contraen generando malestar en nosotros. Debe estar también sentada en la silla con la misma posición, pero con las manos apoyadas sobre las piernas.

Le informamos de que vamos a ir diciéndole una serie de acciones que implican la contracción muscular de determinados grupos musculares para posteriormente relajarlos y sentir de esta manera la diferencia existente entre un estado de tensión muscular y el de relajación.

Una vez que la paciente está en posición inicial le indicamos que levante las cejas y poco a poco cambie hasta fruncir la frente, lo repite unas cuantas veces. A continuación, le indicamos que se centre en sus ojos de tal manera que los vaya abriendo y cerrando progresivamente y debe seguir bajando hasta pasar por su nariz (arrugándola), boca (sonreír de manera amplia y relajar poco a poco), lengua (presionar la lengua contra el paladar y relajar), mandíbula (apretar los dientes y separa los labios) y labios (arrugar en forma de beso y relajar).

Una vez que observamos que la expresión facial de la paciente esta relajada pasamos de la cara al cuello, en el que indicamos a nuestra paciente que tiene que flexionar la cabeza llevándola para atrás-volver a la posición inicial y luego repetir el mismo proceso en dirección contraria. Esta parte junto con las manos son las que quizá se observaban más tensas, pero tras la realización de dichos movimientos durante un minuto los movimientos eran más sueltos y con menos tensión. (7)

Una vez acabado con cuello y cabeza es la hora de las extremidades. Primero le contamos que tiene que intentar llevar los hombros hacia el cielo, pero sin mover los brazos para después relajarlos. En el caso de los brazos indicamos que debe cerrar el puño y relajar poco a poco sintiendo la tensión en el antebrazo, manos y dedos. En las primeras veces se observaba el temblor producido por la tensión previa que presentaba la paciente, pero conforme fue repitiendo el ejercicio los movimientos eran más libres. Por la parte de las piernas le explicamos que debe estirar una pierna cada vez y elevar el pie hacia arriba para notar la tensión en el muslo y gemelos. Estos movimientos cada vez eran más amplios.

Finalmente, nos centramos en los músculos localizados en el tronco, es decir, los situados en tórax, abdomen y región lumbar. Para el tórax le contamos que debe realizar el mismo procedimiento que en la técnica de la respiración y dado que la habíamos realizado anteriormente se notó que no le costó mucho esfuerzo en llevarlo a cabo. Para la espalda le indicamos que tiene que poner los brazos en cruz y llevar los codos hacia atrás. Y finalmente tensar los músculos abdominales y relajarlos, así como los glúteos y muslos.

Tras esta fase de contracción y relajación le pedimos que cierre los ojos y volvemos a realizar un repaso de los músculos de arriba hacia abajo, pero en este caso sin contracción solo explicándole a la paciente que trate de reconocer mentalmente los grupos musculares y darse cuenta de que estos se encuentran relajados al máximo. En este momento apreciamos que la expresión corporal de nuestra paciente es totalmente diferente al inicio de la técnica estando está totalmente relajada.

Para acabar con la técnica le damos a libre elección meditar, imaginar o crear una escena atractiva y positiva o simplemente mantener la mente en blanco para que de esta manera se fomente la relajación de la mente al mismo tiempo que se va relajando el cuerpo. Permitimos que permanezca unos minutos y vamos indicándole que cuando vea preciso empiece a abrir poco a poco los ojos.

Una vez con los ojos abiertos le preguntamos acerca de sus sensaciones y nos comenta que ha conseguido relajarse mucho y que donde más lo ha notado ha sido en brazos y piernas, además que notaba como si el cuello le pesase al colocarse en la posición inicial pero conforme iba relajándose se ha ido olvidando del dolor y pesadez del cuello.

Como tarea para casa, debe realizar esta técnica tras realizar la técnica de respiración con la frecuencia respiratoria acelerada, preferiblemente antes de irse a dormir ya que le aliviará todo el estrés y la pesadez del día y le ayudará a dormir mejor. Le explicamos que así, le generará un buen descanso e inconscientemente lo ira incorporando como un hábito que le será muy beneficioso ya no solo para las situaciones estresantes sino para su día a día.

Para finalizar la sesión le recalcamos la importancia de realizar las tareas de casa y le expresamos nuestra satisfacción por el empeño y las ganas que ha puesto ya en la primera sesión. Nos despedimos y le recordamos que nos vemos el jueves y que la sesión consistirá en que nos cuente las dudas o los problemas que presente con estas técnicas.

Sesión 3

(Jueves día 11)

En esta sesión le preguntamos si ha realizado las tareas para casa a lo que la paciente nos contesta de manera afirmativa y nos indica que durante estos dos días anteriores se ha sentido muy relajada y que ha tenido una sensación de descanso al despertarse cada día por las mañanas. Nos comenta que se suele poner muy nerviosa cuando en clase le van a dar la nota de un examen, hecho que le sucedió ayer en clase. Como se le aceleró la frecuencia cardiaca aprovechó la oportunidad para aplicar la técnica de la respiración.

Nos comenta que consiguió volver a su frecuencia basal justo antes de que le entregarán la nota. Ante este hecho nos mostramos muy contentas y gratificadas de que haya sido capaz de llevarlo a cabo y además extrapolarlo a una situación que le ha generado nervios, aunque no haya llegado a la misma ansiedad que presenta al hablar en público. Le contamos que conseguir eso ya es un paso muy grande y le animamos para que siga así.

Preguntamos también acerca de si ha encontrado alguna dificultad para la realización de los ejercicios. Nos expone que lo que más le ha costado fue conseguir la relajación progresiva de Jacobson porque sentía que se distraía muy fácilmente y que no conseguía relajarse. Por eso decidió postponer la realización de la técnica, bajar a darse un paseo para airearse y volver a intentarlo más tarde. Tras cenar y antes de acostarse la volvió a realizar y esta vez sí que consiguió centrarse y acabó más relajada que cuando la realizó el lunes con nosotros.

Resaltamos sobre todo su predisposición y alagamos que no se rindiese al ver que no conseguía relajarse. Comentamos que no debe frustrarse si una técnica no le sale del todo o no llega a relajarse como el día anterior porque está empezando y el hecho de que consiga relajarse un poco tras un día estresante ya es un logro.

El tiempo restante de la consulta consistió en que la paciente fue aplicando las técnicas de nuevo por ella misma sin intervención nuestra, solo estábamos como meros espectadores para apreciar el grado de relajación, siendo este bastante notable en comparación con el primer día de explicación de la técnica.

Finalizada la sesión, le agradecemos a la paciente el empeño y las ganas que le está poniendo y le indicamos que lo está realizando muy bien. Le pedimos que siga así hasta el domingo día en el que acudirá para evaluar las técnicas.

Sesión 4

(Domingo día 14)

De nuevo en la consulta le preguntamos acerca de su experiencia con las técnicas durante esta semana y de si ha realizado las tareas para casa. Nos comenta que cada día se siente más segura al aplicar las técnicas y que le cuesta menos tiempo concentrarse y sentirse relajada.

A continuación, le realizamos una serie de preguntas para evaluar las técnicas y que vamos a utilizar para valorar cada una de las nuevas técnicas que vayamos incorporando.

¿Conocías estas técnicas antes de acudir a nuestra consulta?

Nos comenta que la de relajación de Jacobson no pero que la de respiración sí. El problema es que nadie le había explicado correctamente como llevarla a cabo o le había ayudado a realizarla, de tal manera que intentó realizarla una vez en una situación de tal tipo pero que como nunca la había hecho y no consiguió relajarse lo único que consiguió fue ponerse más nerviosa.

¿Qué impresión tenías de ellas al principio?

Como la de respiración ya la había realizado sin éxito en la situación que nos acababa de explicar tenía miedo de que siguiese sin ser capaz de realizarla de nuevo. Igualmente en la de Jacobson pensaba que no sería útil para ella porque suele estar siempre muy tensa.

¿Qué impresión tienes ahora de esas técnicas?

Piensa que le han resultado muy útiles a lo largo de esta semana ya no solo en las situaciones de estrés sino también en el transcurso del día a día para relajarse tras un día duro y agotador y por lo tanto mejorando su descanso.

¿Te han resultado difícil aplicarlas? Del 1 al 10, ¿Qué nivel de dificultad les pondrías?

Al principio le costó un poco más centrarse y concentrarse, pero conforme fue ganando experiencia y realizándolas más a menudo le resultó cada vez más fácil. Comenta que pondría una dificultad de 3 a la de Jacobson y a la de la respiración un 5 porque le ha costado un poco más.

¿Las recomendarías a alguien en tu misma situación?

Sí, 100%. Son realmente útiles.

¿Vas a seguir aplicándolas a partir de ahora?

Sin ninguna duda, le generan mucho bienestar.

Del 1 al 10, ¿Cuál es tu grado de satisfacción con estas técnicas?

Nos cuenta que lo puntuaría en un 9.

Tras finalizar esta evaluación de las técnicas le comentamos que estamos muy contentos con el trabajo que ha realizado esta semana. Además, le recordamos que no tiene que dejar de aplicar estas técnicas durante todo el seguimiento, sino que la idea es que llegue a la última semana con varias técnicas para poner aplicar en las situaciones de ansiedad al hablar en público. Por ello deberá seguir aplicándola mientras se introducen otras. Obviamente le indicamos que queremos que se centre cada semana en la nueva que se le introduce por lo que con dedicarle unos pocos minutos a la semana sería suficiente.

Sesión 5

(Lunes día 15)

Como comienzo de la tercera semana se va a introducir la segunda técnica que va a consistir en la reestructuración cognitiva por medio de la terapia cognitiva de Beck. (8)

Para esta técnica le vamos a pedir a nuestra paciente que en un papel escriba aquellos pensamientos que manifiesta antes, durante o después de tener que salir a hablar en público.

Algunos de los que nos ha manifestado son:

  • La gente va a estar muy pendiente de mí y me va a juzgar.
  • Me voy a equivocar al explicar algo y se van a pensar que soy tonta.
  • Me voy a trabar y a confundirme gramaticalmente y creerán que soy una analfabeta.
  • Se van a dar cuenta de que estoy nerviosa y me van a humillar.
  • Voy a hacer todo mal y me lo van a estar recordando siempre.
  • Mi voz va a estar tensa y temblorosa y se van a reír de mí.

Tras todos estos pensamientos invitamos a nuestra paciente a ser crítica consigo misma y determinar cuál sería la veracidad y racionalidad de todos ellos, es decir, con que probabilidad podrían darse realmente. Inicialmente nos comenta que seguramente a cualquier mínimo fallo la gente se reiría de ella y la juzgarían por ello.

En base a esa contestación le explicamos que hoy en día una persona que se ríe de otra por equivocarse es muy hipócrita y necia ya que todos tenemos derecho a equivocarnos porque sino seguramente no aprenderíamos. También le comentamos que debería darle igual lo que los demás pensasen y debería centrarse más en su autoestima y en tener pensamientos positivos acerca de la situación.

A continuación, le pedimos que escriba pensamientos alternativos a los iniciales.

El resultado fue:

  • Igual la gente no está tan pendiente de mí porque también están nerviosos esperando a su turno para exponer.
  • Cuando otras personas se equivocan consiguen redirigir la situación sin que nadie le juzgue, así que igual yo también podría ser capaz.
  • Todo el mundo se equivoca, pero no por ello se piensa que son tontos o analfabetos.
  • Con las técnicas de relajación igual no se nota que estoy tan nerviosa y no lo apreciarían.
  • No soy el centro de la clase así que si me equivoco la gente no lo va a estar recordando todos los días.

A partir de ahora le indicamos que cada vez que piense en la situación de hablar en público recuerde los pensamientos alternativos y se vaya olvidando de los iniciales ya que lo único que producen es aumentar tu ansiedad y nerviosismo.

Para poner dicha situación en práctica le pedimos que cierre los ojos y se imagine que esta delante de un auditorio entero y que le va a tocar salir a hablar y que debe repetir en voz alta los pensamientos alternativos. Al finalizar nos comenta que le cuesta mucho pronunciarlo y llegar a pensar que de esta manera puede dejar de sentir ese temor.

Como tarea para casa le indicamos que debe imaginarse esas situaciones y repetir siempre las mismas premisas (los pensamientos alternativos). Después de ese ejercicio le recordamos que deberá seguir aplicando las primeras técnicas de control de la activación que le serán muy útiles al combinar con estos pensamientos.

Seguimos recordándole la importancia de la realización de las tareas de casa aunque crea que esta técnica no va a ser útil y que la siguiente sesión será el jueves para comentar los problemas que presenta al ejecutar la nueva técnica.

Sesión 6

(Jueves día 18)

Como todos los jueves le preguntamos si ha realizado las tareas en casa y si ha encontrado algún problema. Nos sigue comentando que sigue sin verle mucha utilidad a la nueva técnica pero que a pesar de ello la ha realizado tal y como le habíamos pedido. Comunica que inconscientemente algún pensamiento irracional sigue viniendo a su cabeza pero que trata de centrarse para dejar de pensar en él, a veces con éxito y otras sin. No obstante, sí que refiere que algunas premisas parece tenerlas como más realistas como por ejemplo la de que no todo el mundo va a estar pendiente de ella.

Tras estos problemas manifestados le seguimos incentivando para que siga aplicando la técnica en lo que queda de semana y que no pasa nada porque siga teniendo algún pensamiento inicial, hay que ir paso a paso y no va a dejar de tener los pensamientos negativos de la noche a la mañana.

En el resto de la consulta volvió a aplicar la técnica ella sola con nosotros como espectadores.

Le recordamos que la próxima consulta será el domingo y que en ella se evaluará esta nueva técnica.

Sesión 7

(Domingo día 21)

Nuevamente preguntamos acerca de la experiencia de esta semana con la nueva técnica y apreciamos que no se muestra tan entusiasmada como con las primeras. Nos comenta que la ha realizado en casa, pero que no termina de verle mucha utilidad. Le decimos que no pasa nada, pero a pesar de ello le animamos a seguir aplicándola hasta la última sesión aunque sea en un segundo plano.

Seguidamente formulamos las mismas preguntas que para la técnica uno con el objetivo de evaluar el efecto que ha tenido, así como las experiencias y percepciones de la paciente.

¿Conocías esta técnica antes de acudir a nuestra consulta?

Nos comenta que no la conocía ni había oído hablar de ella.

¿Qué impresión tenías de ella al principio?

Explica que conforme fuimos explicándosela ya le costaba mucho pensar que podría ser realmente eficaz. Además, cuenta que se le hizo muy fácil escribir los pensamientos negativos y mucho más difícil sacar los pensamientos alternativos indicándonos que posiblemente sin nuestra ayuda el primer día no habría llegado hasta ellos.

¿Qué impresión tienes ahora de dicha técnicas?

Sigue sin verla útil pero no deja de aplicarla gracias a nuestro ánimo y consideraciones.

¿Te ha resultado difícil aplicarla? Del 1 al 10, ¿Qué nivel de dificultad le pondrías?

Comenta que bastante más que las primeras con un nivel de dificultad de 8 o incluso 9.

¿La recomendarías a alguien en tu misma situación?

Personalmente, no la recomendaría porque cree que no ha mejorado, duda si quizá es porque la haya realizado mal o simplemente tenía expectativas de que iba a dar resultados mayores.

¿Vas a seguir aplicándola a partir de ahora?

Nos indica que sí porque confía en nosotros y piensa que igual si sigue aplicándola diariamente durante más tiempo igual es cuando empieza a notar verdaderamente su eficacia.

Del 1 al 10, ¿cuál es tu grado de satisfacción con estas técnicas?

La puntúa en 5.

Como vemos que tras esta semana se encuentra algo dudosa con la nueva técnica decidimos que nos contase que piensa cuando la situación es al revés, es decir, qué piensa cuando otros compañeros de clase tienen que salir a exponer. En buena medida, sus respuestas se correlacionaban con los pensamientos alternativos obtenidos en la sesión del lunes. Con esto le hicimos ver que, si ella misma era capaz de pensar esto,

¿Qué le impedía o diferenciaba a los demás para pensar diferente y querer humillarla o reírse de ella?

En ese momento nuestra paciente se quedó bastante pensativa y seguidamente afirmó con la cabeza.

Le recomendamos que hasta mañana vuelva a realizar la técnica y verá algún que otro resultado nuevo. También le recordamos que tiene que seguir aplicando las técnicas de control de la activación y que la próxima sesión será el próximo lunes en la que se introducirá ya la última técnica.

Sesión 8

(Lunes día 22)

Como todos los lunes vamos a introducir la nueva técnica que en este caso además será la última. Se va a tratar de una técnica de exposición concretamente la de desensibilización sistemática. Le explicamos a nuestra paciente que en lugar de escapar de la situación temida, que no arregla nada dicha situación, resulta más útil exponerse a ella hasta que la ansiedad que generaba disminuya notablemente o incluso desaparezca (4).

Primero de todo pedimos a nuestra paciente que verbalice lo que piensa cuando se va a exponer a hablar en público, algunas ideas que nos muestra son:

  • No voy a ser capaz de pronunciar ninguna palabra.
  • Voy a tartamudear.
  • No lo voy a hacer bien.
  • Me voy a poner tan nerviosa que me voy a quedar en blanco.
  • Me voy a equivocar y no sabré seguir.
  • La gente se va a reír de mí e incluso puede que llegue a desmayarme de nuevo.

A continuación, igual que en la reestructuración cognitiva le preguntamos el grado de probabilidad que cree que existe para que se den dichas situaciones. Después, le pedimos que organice esos pensamientos en función de la intensidad de miedo que le producen de menor a mayor:

  1. Voy a tartamudear.
  2. No voy a ser capaz de pronunciar ninguna palabra.
  3. Me voy a poner tan nerviosa que me voy a quedar en blanco.
  4. Me voy a equivocar y no sabré seguir.
  5. No lo voy a hacer bien
  6. La gente se va a reír de mí e incluso puede que llegue a desmayarme de nuevo.

Una vez establecida dicha jerarquía invitamos a la paciente a sentarse en un sillón y pedirle que realice la técnica de relajación de Jacobson, pero previo a esto le comentamos que cuando esté totalmente relajada coloque el dedo pulgar de su mano hacia arriba mientras que si experimenta una situación de temor o miedo dirija su dedo hacia abajo.

Nuestra paciente cierra los ojos y empieza a realizar la técnica de Jacobson. Pasados unos 8 min nos indica con su dedo pulgar hacia arriba que se encuentra totalmente relajada. A continuación, le empezamos a contar que vamos a hacerle revivir por medio de su imaginación que va a salir a hablar en público. Empezamos haciéndole ver que se encuentra en su clase, que mira a su alrededor y se encuentran todos sus compañeros.

Tiene que salir a exponer un trabajo y le va a tocar dentro de muy poco. Vemos como la paciente empieza a dirigir su dedo pulgar hacia abajo. Le comentamos que no debería preocuparse porque cuenta con las estrategias adecuadas para poder superar ese momento de temor. Le pedimos que realice respiraciones profundas como las que realiza al aplicar la técnica de la respiración. Poco a poco vuelve a relajarse señal que nos indica que se puede pasar a otro estímulo estresante.

Felicitamos a nuestra paciente por haber sido capaz de controlar el temor con el primer estímulo y de estar relajada de nuevo. Seguidamente le pedimos que repita en voz alta los pensamientos alternativos de la segunda técnica enseñada. A continuación, le indicamos que es su turno, debe notar como en su imaginación se levanta de su asiento y se dirige decidida al inicio de la clase junto a la pizarra para exponer.

Una vez en dicha posición respira hondo las veces que sea necesarias y que cuando esté lista vuelva a levantar el dedo pulgar. Tras cinco inspiraciones profundas la paciente nos marca la señal.

Comentamos que empieza a exponer con voz un poco temblorosa por lo que decide detenerse un momento volver a tomar aire y empezar de nuevo, su voz esta vez es nítida y clara. Nadie se ha reído, y parecen estar atentos a lo que está contando al tratarse de algo realmente interesante. Todo va muy bien y fluido, pero de repente se equivoca. Nadie se ríe ni hace bromas al respecto, pero el error provoca que aumente tu nerviosismo por lo que vuelve a detenerse, respira hondo y sigue. Su mente no se ha quedado en blanco, sino que le salen fluidas las palabras.

Le comentamos que está acabando ya la exposición y todo va genial. Dice las últimas palabras y da las gracias por la atención que ha tenido la gente. A continuación, la clase le aplaude ya que ha expuesto muy bien, tranquila y tomándose el tiempo necesario para poder conseguirlo por fin. Vuelves a tu sitio y la profesora te da la enhorabuena por el tema tan interesante que has explicado y por lo bien que lo has hecho. Tu compañero de al lado hace lo mismo. En ese momento te sientes muy segura y satisfecha con lo que has hecho y lo mejor de todo es que sigues relajada y tranquila. Te das cuenta también de que nadie se ha reído cuando te has equivocado y que has sido capaz de controlar la situación sin llegar a desmayarte.

Indicamos a la paciente que vuelva a realizar la relajación de Jacobson y la de la respiración y que cuando sienta que se encuentra totalmente relajada vaya abriendo progresivamente sus ojos.

Una vez que la paciente ya ha abierto los ojos y que nos manifiesta que se ha encontrado muy relajada al final del ejercicio. Le pedimos que nos comente cómo lo ha vivido y qué ha sentido. Nos explica que sí ha notado cierto miedo y síntomas relacionados con la ansiedad pero que gracias a nuestras palabras y a la aplicación de las técnicas aprendidas conseguía volver a relajarse.

Le expresamos lo contentas que estamos con su capacidad de aguante y que no se haya rendido en ningún momento. Como tarea para casa le indicamos que debe repetir este proceso mentalmente en su cabeza y guiándose ella misma.

Le recordamos también que cualquier problema que tenga con esta técnica se la resolveremos el jueves que será la siguiente sesión.

Sesión 9

(Jueves día 25)

Preguntamos acerca de la realización de la tarea, hecho al que nos responde de manera afirmativa y le preguntamos por dificultades u obstáculos que haya podido encontrar.

Nos comenta que en casa le costó más controlar el miedo y dirigirse a ella misma. Por eso tuvo que volver a empezar varias veces y le costó mucho tiempo, pero su sensación al finalmente conseguirlo fue indescriptible en términos de felicidad. Le explicamos que no era una situación fácil y que lo ha llevado muy bien, por lo que le damos la enhorabuena.

Como durante todo el seguimiento le insistimos en la importancia de que lo realice por su cuenta en casa ya que luego va a estar ella sola. Le recordamos también que la próxima sesión será el domingo en la que evaluará dicha técnica.

Sesión 10

(Domingo día 28)

La paciente llega a nuestra consulta bastante entusiasmada y contenta porque nos comenta que ha realizado las tareas para casa y que cada vez que se pone nerviosa es capaz de controlarlo más fácilmente, además de que el temor va aminorando y se siente cada vez más segura. Le expresamos lo realmente contentas que nos sentimos al escuchar eso.

Seguidamente le preguntamos acerca de las técnicas para que las evalúe:

¿Conocías esta técnica antes de acudir a nuestra consulta?

Nos dice que sí que conocía la técnica porque siempre su familia le decía que practicase con ellos o incluso lo hiciera delante de un espejo pero como no tenía las herramientas necesarias para conseguir aminorar ese miedo nunca lo conseguía.

¿Qué impresión tenías de ella al principio?

Inicialmente pensaba que lo iba a pasar peor al revivir la situación fóbica.

¿Qué impresión tienes ahora de dicha técnicas?

En contraste con antes de aplicarla, se siente muy segura con la técnica y refiere que realmente está siendo muy eficaz, porque cada vez se siente más capaz de llevarlo a cabo en la vida real.

¿Te ha resultado difícil aplicarla? Del 1 al 10, ¿Qué nivel de dificultad le pondrías?

Al principio manifiesta que sí que le resulto un poco difícil especialmente la primera vez que la tuvo que realizar sola. La puntúa como un 6 en dificultad.

¿La recomendarías a alguien en tu misma situación?

Sin duda alguna, nos expresa que le ha cambiado bastante la forma de ver y pensar que tiene que enfrentarse a hablar en público y que por eso la recomendaría mucho. Afirma que al principio se pasa un poco mal pero que es necesario para que se produzca el cambio.

¿Vas a seguir aplicándola a partir de ahora?

Nos explica que a partir de ahora cuando tenga una exposición en clase el día anterior piensa realizar esta técnica en casa como forma para vivir previamente que todo irá bien.

Del 1 al 10, ¿Cuál es tu grado de satisfacción con estas técnicas?

La puntúa como un 9.

Le indicamos que ya no vamos a introducir nuevas técnicas pero que le vamos a encargar un mini trabajo para mañana que consiste en que explique cada una de las técnicas que ha aprendido, cual es la finalidad de las mismas y que ha sentido al realizarlas.

Nos despedimos hasta la próxima sesión y le recordamos que siga aplicando las técnicas siempre que pueda.

Sesión 11

(Lunes día 29)

Como ya no vamos a enseñar más técnicas le preguntamos si ha realizado el mini trabajo que le hemos solicitado. Le explicamos que lo que pretendemos es que exponga ese trabajo delante de 10 personas que hemos invitado totalmente desconocidas para ella.

Al contarle esto su expresión facial y corporal cambia completamente y manifiesta algo de nervios. Tratamos de tranquilizarla recordándole que lo ha hecho muy bien en todas las sesiones y que sabemos que va a ser capaz de realizarlo sin muchos problemas. conseguimos tranquilizarla y acepta exponer su trabajo. Le indicamos que va a ser ella la que va a controlar la situación ya que vamos a estar solo de espectadores por lo que debe aplicar las técnicas que crea conveniente en cada momento.

Dejamos entrar a los oyentes y le comentamos a nuestra paciente que se tome el tiempo que crea necesario y que cuando se sienta preparada puede empezar a exponer. Vemos que empieza a exponer con bastante más soltura que inicialmente y que su expresión corporal es de relajación no se aprecian temblores, la voz es clara, no se traba.

Comete algunos fallos, pero es capaz de solventarlos exitosamente. Finalmente termina su exposición y todo el mundo le aplaude hecho en el que nuestra paciente se emociona porque ha sido capaz de exponer delante de 10 personas desconocidas con gran éxito.

Le preguntamos sobre cómo se ha sentido durante la exposición y así cómo después de la misma. Nos comenta que no se le han pasado por la cabeza pensamientos negativos, a principio sí que se ha puesto nerviosa, pero ha sido capaz de controlarlo y una vez acabada su exposición se ha sentido muy realizada y feliz.

Le contamos que admiramos la gran evolución que ha tenido además de agradecerle que no se haya rendido y aceptado el compromiso en el que le habíamos metido solventándolo de una manera increíble.

Recomendamos que poco a poco vaya exponiendo delante de más personas para ir ganando seguridad y que ese temor que sentía finalmente acabé desapareciendo.

Le expresamos lo contentas que estamos con la sesión de hoy y le recordamos que el jueves tiene que acudir para evaluar las tres técnicas en global además de valorar de nuevo su problema pasándole de nuevo la escala inicial.

Sesión 12

(Jueves día 32)

Preguntamos a nuestra paciente acerca de cómo han transcurrido estos días y nos cuenta que ya ha adquirido como hábito diario antes irse a dormir realizar los ejercicios respiratorios y la relajación de Jacobson que le permiten relajarse al final del día y que ha notado que tiene mucha menos ansiedad ya no solo al ir a hablar en público sino en las situaciones de la vida cotidiana.

A continuación, le realizamos una serie de preguntas para valorar las técnicas:

¿Con qué técnica te has sentido más segura?

Manifiesta que se ha sentido muy segura sobre todo con las del control de la activación especialmente porque son las que ha ido aplicando durante más tiempo y dice que son muy fáciles de aplicar una vez que sabes hacerlo correctamente.

¿Cuál crees que ha sido la técnica más importante para llegar hasta donde hemos llegado?

Seguramente, nos comenta que la de exposición ya que si no le hubiéramos hecho exponerse a la situación ella no lo habría hecho por sí misma.

¿Cuál es tu grado de satisfacción con todo el seguimiento?

Se muestra muy agradecida y satisfecha con todo el trabajo que ha realizado porque ha observado que ha obtenido el objetivo deseado.

Del 1 al 10, ¿cuánto crees que te has implicado?

Nos comenta que un 10, se ha implicado mucho y eso se ha notado en cada sesión.

Del 1 al 10, ¿Qué puntuación nos darías?

Nos puntúa con un 10 ya que además dice que se ha sentido muy a gusto en la consulta, tal y como si estuviera hablando con una amiga de la infancia.

Para finalizar la sesión le volvemos a pasar escala de ansiedad social de Liewobitz. En este momento la puntuación que obtiene es de 10 puntos, siendo todos ellos en los ítems de miedo/ansiedad, es decir, sigue generándole algunas situaciones cierto malestar e incomodidad, pero hemos conseguido que deje de tratar de evitar dichas situaciones y que se atreva a afrontarlas.

Le indicamos que el domingo será la última sesión en la cual hablarán cobre los resultados obtenidos.

Sesión 13

(Domingo día 35)

Primero le pedimos a nuestra paciente que nos comente que resultados cree que ha conseguido. Esta nos comenta que ahora es capaz de controlar su miedo y ansiedad y relajarse cuando ella quiera o por lo menos intentarlo con tal propósito, ha dejado de pensar solo en los aspectos negativos de cada situación y por lo tanto mejorado su afrontamiento a las situaciones.

Nosotros añadimos que ahora es una persona mucho más segura y que ha demostrado que lo que diga o piense la gente en el momento en el que se encuentra delante de ellos hablando ya no le importa ni inquieta.

Concluimos el seguimiento dándole sobre todo las gracias por su implicación y resaltando que en buena ese interés que ha mostrado es el que le ha llevado a conseguir el objetivo pues nosotros simplemente le hemos dado las herramientas y le hemos enseñado cómo aplicarlas. El mérito lo tiene ella ya que es la que ha sido constante y tenaz en aplicarlas.

Le invitamos a que siga aplicando las técnicas en su día a día por los beneficios que le generarán a largo plazo.

Conclusiones

Como conclusiones del trabajo podemos sacar que el manejo de la respiración y de la relajación es fundamental en aquellos trastornos producidos por la ansiedad. De esta manera podemos aminorar los síntomas físicos derivados de la misma y con ello sentirnos menos angustiados.

Ya que la glosofobia es un problema que entra dentro de las fobias sociales y seguramente debido a un acontecimiento desfavorable y de sensaciones horribles para la persona, es clave entender que es una conducta aprendida y que por lo tanto que no es un hecho rígido, sino que se puede modificar en base a unos procesos cognitivos.

Finalmente, el hecho de tener que exponerse a la situación fóbica resulta crucial para poder superarla y el contar con herramientas que poder aplicar para ser capaces de afrontarlo da al paciente la seguridad y tranquilidad de que puede hacerlo.

Con nuestra paciente hemos conseguido que deje de evitar las situaciones que le generaban pánico y angustia y que sea capaz de afrontarlas de manera eficaz. Es justo lo que buscábamos pues es imposible dejar de sentir miedo o temor por la situación porque al final mucha gente también se pone nerviosa al tener que hablar en público (aunque no sea al mismo nivel). Esto se debe a que te estas exponiendo al resto sin nada que te proteja. Por ello hay que entender que sentir algo de miedo en esa situación no es malo sino todo lo contrario porque es una respuesta adaptativa de nuestro organismo, lo importante es saber hacerle frente.

Anexos – Aplicación de técnicas cognitivo conductuales en la glosofobia.pdf

Bibliografía

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  8. Luterek J, Eng W, Heimberg RG. Tratamiento cognitivo-conductual del trastorno de ansiedad social: teoría y práctica. Psicología Conductual. 2003; 11 (3)563–81. Disponible en: https://www.behavioralpsycho.com/wp- content/uploads/2020/04/09.Luterek_11-3o a-1.pdf