Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 10–Octubre 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 10: 472
Autor principal (primer firmante): Alba Zubieta Cordón
Fecha recepción: 02/10/2026
Fecha aceptación: 29/10/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(10): 472
Autores:
- Alba Zubieta Cordón
- Natalia Antón Aldívar
- Rocio Ausejo Valles
- Ana María López Martínez
- Xavier Alba Oroz
- Ángel Lapeña Urzáiz.
Categoría profesional: Enfermería.
Resumen
Las quemaduras pueden producir alteraciones físicas permanentes que afecten de forma significativa a la percepción de la propia imagen corporal y al proceso de adaptación de las personas afectadas. Las cicatrices, deformidades y alteraciones de la apariencia pueden generar consecuencias psicológicas y sociales que persisten más allá de la recuperación física. El objetivo de esta revisión es analizar el impacto de las quemaduras sobre la imagen corporal, sus principales repercusiones psicológicas y sociales, los factores relacionados con una mayor alteración de la percepción corporal y el papel de la Enfermería en el proceso de adaptación. Se realizó una revisión bibliográfica de la literatura científica disponible en las principales bases de datos biomédicas y de ciencias de la salud, incluyendo PubMed / MEDLINE, Scopus, Web of Science, CINAHL y SciELO, complementada con búsquedas en Google Scholar. Se consideraron estudios relacionados con imagen corporal, autoestima, estigmatización, adaptación psicológica, calidad de vida e intervenciones dirigidas a pacientes con quemaduras. La evidencia revisada muestra que la gravedad y localización de las lesiones, especialmente cuando afectan a zonas visibles, pueden relacionarse con una mayor insatisfacción con la imagen corporal. Esta alteración se asocia asimismo con síntomas depresivos, estrés postraumático, menor autoestima, temor a la evaluación negativa y dificultades en la integración social. Factores como la flexibilidad psicológica, la autocompasión y el apoyo social pueden favorecer una adaptación más adecuada. En este contexto, la Enfermería desempeña un papel fundamental mediante la valoración integral de las necesidades físicas, psicológicas y sociales, el establecimiento de una comunicación terapéutica, el apoyo emocional y la coordinación con el equipo multidisciplinar. Se concluye que la imagen corporal debe incorporarse como un elemento relevante dentro de la atención integral de las personas con quemaduras, favoreciendo intervenciones tempranas y centradas en la persona que contribuyan a su adaptación y calidad de vida.
Palabras clave: quemaduras. imagen corporal. cicatrices. autoestima. estigmatización. adaptación psicológica. calidad de vida. enfermería.
Introducción
Las quemaduras son una de las principales lesiones traumáticas que generan consecuencias físicas y psicológicas. Aunque los avances en el tratamiento de quemaduras han contribuido a mejorar la supervivencia y la recuperación funcional, las personas que sobreviven a estas lesiones pueden experimentar consecuencias psicológicas y sociales persistentes. Entre ellas se encuentran las alteraciones de la percepción de la propia imagen, ansiedad, depresión, dificultades en las relaciones interpersonales y problemas con la reintegración social y laboral. Estas consecuencias pueden mantenerse durante periodos prolongados después de la fase aguda de la lesión, condicionando su calidad de vida. (1,2)
La alteración de la imagen corporal constituye uno de los problemas psicosociales relevantes después de una quemadura. La aparición de cicatrices, cambios en la textura y coloración de la piel, alteraciones funcionales y deformidades pueden modificar de manera significativa la percepción que la persona tiene sobre su propio cuerpo. (1)
La relación entre la gravedad de la lesión, la alteración de la imagen corporal y el bienestar psicológico ha sido analizada en varios estudios. En supervivientes de quemaduras graves, la insatisfacción con la imagen corporal se ha relacionado con síntomas depresivos y de estrés postraumático a largo plazo. En particular, un estudio longitudinal evidenció que la insatisfacción con la imagen corporal podía actuar como un mecanismo mediador entre la gravedad de la quemadura y determinados problemas de adaptación psicosocial posteriores a la lesión. Estos resultados ponen de manifiesto que las consecuencias de una quemadura no dependen únicamente de la extensión o gravedad de la lesión, sino también de la manera en que la persona percibe y se adapta a los cambios producidos en su apariencia. (3)
La localización de las lesiones puede adquirir especial importancia cuando las quemaduras afectan zonas visibles del cuerpo, como la cara, cuello o manos. Las alteraciones visibles pueden modificar la percepción que la persona tiene de sí misma y, al mismo tiempo, influir en la forma en que anticipa o experimenta las relaciones con otras personas. Los autores destacan la necesidad de abordar los problemas mediante intervenciones multidisciplinares dirigidas no solamente a la recuperación física, sino también a la reintegración social y psicológica. (4)
La estigmatización percibida constituye, por tanto, otro elemento estrechamente relacionado con la experiencia de las personas que han sufrido quemaduras. La estigmatización puede asociarse con diferentes consecuencias psicológicas, entre ellas la depresión, baja autoestima, alteración de la imagen corporal y ansiedad social. La percepción de ser observado, juzgado o rechazado por la propia apariencia puede dificultar la interacción social y favorecer conductas de evitación, lo que puede repercutir negativamente sobre el proceso de adaptación. (5)
Las consecuencias de las alteraciones de la imagen corporal también pueden extenderse al ámbito de las relaciones interpersonales y la intimidad. Las relaciones interpersonales y la sexualidad constituyen áreas especialmente afectadas y, al mismo tiempo, insuficientemente abordadas durante la rehabilitación. La recuperación integral del paciente requiere, por tanto, considerar estas dimensiones dentro del proceso asistencial y no limitarse exclusivamente a la cicatrización de las lesiones. (6)
Desde esta perspectiva, la atención de Enfermería adquiere especial relevancia. Los profesionales de Enfermería mantienen un contacto continuado con el paciente durante las diferentes etapas del proceso asistencial, lo que les sitúa en una posición adecuada para identificar cambios en la percepción de la imagen corporal, dificultades de adaptación, aislamiento social, alteraciones emocionales y necesidades de apoyo. La literatura reciente sobre las experiencias de los supervivientes de quemaduras también destaca la importancia de la comunicación, la sensación de seguridad, la participación del paciente y el establecimiento de relaciones terapéuticas durante el proceso de recuperación psicológica. (7)
La valoración de la imagen corporal debería, por tanto, formar parte de una atención integral orientada a detectar precozmente las necesidades psicológicas y sociales del paciente. La utilización de instrumentos específicos, junto con una valoración clínica individualizada, puede contribuir a identificar dificultades que podrían pasar inadvertidas si la atención se centra exclusivamente en la evolución física de las lesiones. En este sentido, la evaluación de dimensiones relacionadas con la imagen corporal, las relaciones interpersonales, el estado emocional y la calidad de vida puede aportar información relevante para planificar intervenciones individualizadas.
En consecuencia, resulta necesario considerar la alteración de la imagen corporal como una dimensión relevante dentro de la recuperación de las personas con quemaduras. La identificación de sus repercusiones psicológicas y sociales, junto con el desarrollo de estrategias de apoyo y educación sanitaria, puede contribuir a favorecer una adaptación más adecuada a los cambios corporales y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Objetivos
Objetivo general
Analizar la evidencia científica disponible sobre la alteración de la imagen corporal en pacientes que han sufrido quemaduras, así como sus principales repercusiones psicológicas y sociales y el papel de la Enfermería en el proceso de adaptación a los cambios corporales derivados de estas lesiones.
Objetivos específicos
- Identificar los principales factores relacionados con la aparición y gravedad de las alteraciones de la imagen corporal en pacientes con quemaduras.
- Describir las principales consecuencias psicológicas y sociales asociadas a la alteración de la imagen corporal, incluyendo su posible repercusión sobre la autoestima, el bienestar emocional, las relaciones interpersonales y la calidad de vida.
- Analizar la influencia de las características de las quemaduras, especialmente su localización, extensión, gravedad y visibilidad de las cicatrices sobre la percepción de la propia imagen corporal.
- Identificar las principales estrategias de valoración, apoyo e intervención que pueden desarrollarse desde Enfermería para favorecer la adaptación del paciente a los cambios en su apariencia y contribuir a una recuperación integral.
Metodología
Diseño del estudio
Se realizó una revisión bibliográfica de la literatura científica con el objetivo de analizar la evidencia disponible sobre la alteración de la imagen corporal en pacientes que han sufrido quemaduras, sus principales repercusiones psicológicas y sociales y las intervenciones relacionadas con el proceso de adaptación.
La revisión se orientó principalmente hacia estudios que abordasen la percepción de la imagen corporal, satisfacción con la apariencia, autoestima, estigmatización, relaciones interpersonales, calidad de vida y adaptación psicológica después de una quemadura. Asimismo, se prestó especial atención a aquellos trabajos que aportasen información relevante para la valoración y actuación de los profesionales de Enfermería.
La elección de una revisión bibliográfica se justifica por la existencia de estudios observacionales, revisiones sistemáticas y trabajos cualitativos que han abordado diferentes dimensiones de la experiencia de las personas que han sufrido quemaduras.
Fuentes de información
La búsqueda bibliográfica se realizó en las siguientes bases de datos: PubMed, Scopus, Web of Science, CINAHL y SciELO. De manera complementaria, se utilizó Google Scholar para localizar literatura adicional.
Estrategia de búsqueda
La estrategia de búsqueda se estableció a partir de términos relacionados con tres conceptos principales: quemaduras, imagen corporal y repercusiones psicológicas / sociales.
Entre los términos empleados se incluyeron: “burn injury”, “burns”, “body image”, “appearance”, “self-esteem”, “psychosocial”, “nursing” y “nursing care”.
Los términos se combinaron mediante operadores booleanos AND y OR para ampliar o delimitar los resultados obtenidos.
La utilización de diferentes bases de datos y la combinación de términos relacionados con quemaduras y la imagen corporal sirvieron para identificar estudios cuantitativos sobre imagen corporal en personas con quemaduras.
Periodo de búsqueda
Se priorizaron artículos publicados entre 2019 y septiembre de 2026, con el objetivo de disponer de evidencia científica reciente.
Criterios de inclusión
Se incluyeron los siguientes estudios:
- Estudios realizados en población adulta que haya sufrido quemaduras.
- Investigaciones que analicen la imagen corporal, percepción de la apariencia, satisfacción corporal o adaptación a los cambios físicos derivados de las quemaduras.
- Estudios que aborden consecuencias psicológicas o sociales relacionadas con la alteración de la imagen corporal.
- Publicaciones disponibles en español o inglés.
Criterios de exclusión
Se excluirán:
- Estudios centrados exclusivamente en aspectos quirúrgicos, fisiopatológicos o terapéuticos de las quemaduras sin relación con los objetivos de esta revisión.
- Artículos de opinión, cartas al editor, noticias y comunicaciones no científicas.
- Estudios cuyo contenido no permita obtener información suficiente para su análisis.
Selección de estudios
El proceso de selección se realiza en varias etapas. En primer lugar, se identificarán los registros obtenidos mediante las diferentes estrategias de búsqueda. Posteriormente se eliminarán los duplicados y se realizará una revisión inicial de títulos y resúmenes para descartar aquellos trabajos que no guarden relación con los objetivos establecidos.
En una segunda fase se realizará la lectura del texto completo de los artículos potencialmente relevantes. Finalmente, se seleccionaron aquellos estudios que cumplan todos los criterios de inclusión establecidos.
El proceso de identificación, cribado, elegibilidad e inclusión de los estudios se organizó siguiendo los principios establecidos por la metodología PRISMA, con el propósito de favorecer el proceso de revisión.
Extracción y análisis de la información
Ver tabla al final del artículo.
Resultados
Quemaduras y alteración de la imagen corporal
Las quemaduras pueden producir modificaciones importantes de la apariencia corporal como consecuencia de las cicatrices, alteraciones de la pigmentación y textura cutánea, contracturas y deformidades. Estas secuelas pueden modificar la percepción que los pacientes tienen de su propio cuerpo y generar distintos grados de insatisfacción con la imagen corporal. La revisión sistemática cuantitativa realizada por Cleary et al., que incluyó 33 artículos, encontró evidencia que apoyaba una asociación entre la gravedad de la quemadura y una menor insatisfacción con la imagen corporal. (1)
La relación entre gravedad de la quemadura e insatisfacción corporal también ha sido estudiada longitudinalmente. Huang & Su analizaron a 111 supervivientes de quemaduras y observaron que la gravedad de la lesión, medida mediante superficie corporal quemada, duración del ingreso y una medida compuesta de gravedad, se asociaba con la insatisfacción con la imagen corporal. Además, la insatisfacción corporal actuó como mediador entre la gravedad de la quemadura y los síntomas posteriores de depresión y trastorno de estrés postraumático. (3)
Las preocupaciones relacionadas con la apariencia pueden aparecer desde etapas tempranas del proceso de recuperación. Shepherd et al. entrevistaron a 15 adultos con preocupaciones relacionadas con su apariencia durante los tres primeros meses posteriores a la quemadura. Los autores identificaron tres temas principales: necesidad de conexión social, malestar asociado a sentirse diferentes y evitación experiencial junto con autocrítica. Los resultados mostraron que las preocupaciones por la apariencia estaban relacionadas con la aceptación social, el miedo al rechazo y el estigma. (8)
La evidencia cualitativa más reciente confirma que las consecuencias de la alteración de la imagen corporal tras una quemadura van más allá de la apariencia física. Uludag et al., en un estudio realizado con 25 pacientes, identificaron cuatro dimensiones principales: percepción corporal y autopercepción, repercusiones emocionales, percepción de la propia sexualidad y efecto de las cicatrices sobre la percepción física del cuerpo. Los autores concluyeron que los cambios pueden afectar también a la percepción de uno mismo y a las dinámicas relacionales. (9)
Factores asociados a una mayor alteración de la imagen corporal
La literatura muestra que la gravedad de la quemadura constituye uno de los factores relacionados con la alteración de la imagen corporal, aunque su influencia parece estar condicionada por otros factores individuales y psicosociales. En la revisión sistemática Cleary et al., 12 de los 33 estudios incluidos encontraron una asociación negativa entre la gravedad de la quemadura e imagen corporal, mientras que 14 no encontraron una asociación estadísticamente significativa y seis obtuvieron resultados mixtos. En conjunto, los autores consideraron que existía evidencia que apoyaba una mayor relación entre mayor gravedad y menor satisfacción con la imagen corporal. (1)
La localización y visibilidad de las lesiones constituyen otros elementos relevantes. Las alteraciones de la apariencia adquieren especial importancia cuando afectan a zonas corporales expuestas, ya que pueden incrementar la conciencia sobre la propia apariencia y el temor a la reacción de otras personas. Esta dimensión social resulta especialmente relevante en pacientes con cicatrices visibles, en los que la preocupación por la apariencia puede acompañarse de miedo al rechazo y estigmatización. (8, 9)
También se han identificado factores psicológicos relacionados con la forma en que el paciente afronta los cambios corporales. Shepherd et al. observaron que las preocupaciones tempranas por la apariencia estaban relacionadas con dificultades para responder a estos cambios mediante flexibilidad psicológica y autocompasión, favoreciendo en algunos casos conductas de evitación y autocrítica. (8)
Consecuencias psicológicas
La alteración de la imagen corporal puede relacionarse con diferentes consecuencias psicológicas, entre ellas depresión, síntomas de estrés postraumático, disminución de la autoestima, ansiedad y dificultades de adaptación. En el estudio longitudinal de Huang & Su, la insatisfacción con la imagen corporal desempeñó un papel mediador entre los diferentes indicadores de gravedad de la quemadura y los síntomas depresivos y de estrés postraumático observados posteriormente. (3)
Estos resultados sugieren que la imagen corporal puede actuar como un mecanismo mediante el cual las consecuencias físicas de una quemadura se relacionan con ajuste psicológico a largo plazo. Por este motivo, la valoración de la imagen corporal no debería considerarse únicamente una cuestión estética, sino un componente potencialmente relacionado con el bienestar psicológico del superviviente de una quemadura. (1,3)
Las experiencias descritas por los pacientes durante los primeros meses posteriores a la lesión también muestran la presencia de autocrítica, evitación y preocupación por la aceptación social. Shepherd et al. señalaron que las expectativas sociales relacionadas con la apariencia, el miedo al rechazo y estigma pueden activarse tras la aparición de cicatrices o diferencias visibles. (8)
La alteración de la imagen corporal puede repercutir sobre la participación social y la calidad de vida. La preocupación por la apariencia puede favorecer conductas de evitación y dificultades para recuperar las relaciones sociales habituales, especialmente cuando el paciente anticipa relaciones negativas por parte de otras personas. Las experiencias cualitativas descritas por Shepherd et al. muestran que la necesidad de conexión social y el temor a ser rechazado constituyen elementos relevantes de las preocupaciones tempranas relacionadas con la apariencia. (8)
La dimensión social también aparece claramente en el estudio de Uludag et al., en el que los pacientes y parejas describieron repercusiones de los cambios corporales sobre las relaciones y la percepción de la propia sexualidad. Estos resultados indican que la alteración de la imagen corporal puede extenderse a ámbitos íntimos y relacionales, por lo que su valoración debería integrarse dentro de una atención biopsicosocial. (9)
Asimismo, la imagen corporal debe considerarse dentro del proceso global de recuperación y adaptación. La evidencia disponible indica que las consecuencias de las quemaduras no se limitan al periodo agudo y pueden mantenerse durante las fases de rehabilitación, especialmente cuando persisten cambios visibles de apariencia y dificultades de aceptación.
Estigmatización y quemaduras visibles
La estigmatización constituye uno de los factores psicosociales más relevantes asociados a las alteraciones de apariencia después de una quemadura. Las diferencias visibles pueden generar preocupación por la forma en que otras personas perciben al paciente y favorecen sentimientos de rechazo, vergüenza o inseguridad. En este sentido, las preocupaciones tempranas por la apariencia están relacionadas con el miedo al rechazo, estigma y la necesidad de ajustarse a determinados ideales sociales de apariencia. (8)
La relación entre apariencia, estigma y adaptación también aparece en la literatura sobre imagen corporal. Cleary et al. señalaron que la imagen corporal después de una quemadura debe entenderse desde una perspectiva biopsicosocial, ya que la percepción de la propia apariencia está influida no solamente por las características físicas de la lesión, sino también por factores psicológicos y sociales. (1)
Las quemaduras visibles pueden afectar además a la autopercepción y a las relaciones interpersonales. En el estudio cualitativo de Uludag et al., los participantes describieron cómo las cicatrices modificaban su percepción física, sus respuestas emocionales y su percepción de la sexualidad, mientras que las parejas también experimentaban repercusiones derivadas de los cambios corporales. (9)
Proceso de adaptación a la nueva imagen corporal
La adaptación a los cambios corporales después de una quemadura parece constituir un proceso individual y progresivo. Los pacientes pueden desarrollar diferentes estrategias para afrontar las modificaciones de apariencia, y variables como la autocompasión y la flexibilidad psicológica pueden influir en la forma de responder ante las preocupaciones relacionadas con el aspecto físico. (8)
Los resultados de Cleary et al. sugieren que las personas que presentan mayores preocupaciones relacionadas con la imagen corporal, especialmente aquellas con quemaduras más graves, podrían beneficiarse de intervenciones centradas en la autoaceptación y las estrategias de afrontamiento. No obstante, los autores señalan la necesidad de estudios longitudinales y de intervención que permitan determinar con mayor precisión la eficacia de estas estrategias. (1)
La evidencia cualitativa reciente también señala la importancia de considerar el entorno próximo al paciente. La percepción corporal después de una quemadura no afecta solo al individuo, sino también a las relaciones de pareja y a la percepción de la sexualidad, por lo que el proceso de adaptación puede beneficiarse de un abordaje que incluya, cuando el paciente lo desee, a las personas significativas de su entorno. (9)
Implicaciones para la valoración enfermera
Los resultados obtenidos ponen de manifiesto la necesidad de que la valoración de los pacientes con quemaduras incluya, además de las características físicas de la lesión, aspectos relacionados con la percepción corporal, aceptación de los cambios de apariencia, autoestima, miedo al rechazo y repercusión sobre las relaciones sociales. La literatura destaca la naturaleza multidimensional de la imagen corporal y la necesidad de considerar tanto los factores relacionados con la lesión como los factores psicológicos y sociales. (1)
La valoración debería comenzar desde fases tempranas, dado que las preocupaciones relacionadas con la apariencia pueden aparecer durante los primeros meses posteriores a la lesión. La identificación precoz de estas dificultades permitiría detectar pacientes con mayor riesgo de evitación social, autocrítica o problemas de adaptación y facilitar la derivación a los profesionales correspondientes cuando sea necesario. (8)
Además, la valoración enfermera debería contemplar la repercusión de las alteraciones corporales sobre la esfera íntima y relacional. La imagen corporal puede afectar a la sexualidad, autopercepción y relaciones de pareja, aspectos que pueden permanecer ocultos si no se abordan de manera específica durante la atención sanitaria. (9)
Intervenciones y abordaje integral
Los resultados disponibles apuntan hacia la necesidad de un abordaje multidisciplinar que combine el tratamiento físico de las quemaduras con intervenciones dirigidas a la adaptación psicológica y social. Los autores plantearon que las personas con mayores problemas de imagen corporal podrían beneficiarse especialmente de intervenciones orientadas a la autoaceptación y al afrontamiento. (1)
Las intervenciones psicológicas centradas en la aceptación, flexibilidad psicológica y autocompasión constituyen una línea de investigación reciente. Estrategias como la terapia de aceptación y compromiso de las intervenciones basadas en autocompasión podrían ayudar a reducir la evitación y la autocrítica asociadas a los cambios de apariencia, aunque todavía se necesita mayor evidencia experimental para establecer su eficacia. (8)
Finalmente, el abordaje integral debe contemplar las relaciones familiares y de pareja. La evidencia indica que los cambios en la imagen corporal pueden afectar a las dinámicas relacionales, por lo que estos aspectos deberían de ser abordados durante la rehabilitación cuando formen parte de las preocupaciones del paciente. (9)
Discusión
La alteración de la imagen corporal constituye una de las consecuencias relevantes a largo plazo de las lesiones por quemaduras y puede influir de manera significativa en el proceso de recuperación. La evidencia disponible muestra que las cicatrices, los cambios en la pigmentación y textura de la piel, las contracturas y las alteraciones anatómicas derivadas de la lesión pueden modificar la percepción que el paciente tiene sobre su propio cuerpo. La literatura pone de manifiesto una asociación general entre una mayor gravedad de las quemaduras y una menor satisfacción con la imagen corporal. (1)
Uno de los aspectos más relevantes es que la repercusión de las quemaduras sobre la imagen corporal no parece depender exclusivamente de variables clínicas como la extensión o profundidad de la lesión. La localización de las cicatrices, especialmente cuando afectan a zonas visibles como la cara, la cabeza y el cuello, puede adquirir una especial importancia debido a su impacto sobre la percepción de la propia apariencia y sobre las interacciones sociales. En este sentido, los pacientes con quemaduras faciales presentan un riesgo aumentado de experimentar estigmatización y dificultades relacionadas con la apariencia, mientras que las alteraciones visibles pueden mantenerse incluso cuando otros aspectos de la recuperación física han evolucionado favorablemente. (4, 12, 18)
La dimensión psicológica constituye otro elemento fundamental en la relación entre quemaduras e imagen corporal. Huang & Su observaron que la gravedad de la lesión se asociaba a una mayor insatisfacción con la imagen corporal y que esta insatisfacción desempeñaba un papel mediador entre la gravedad de la quemadura y la aparición posterior de síntomas depresivos y de estrés postraumático. Estos resultados sugieren que la alteración de la imagen corporal no debe considerarse únicamente una consecuencia estética, sino también un posible mecanismo implicado en la evolución psicológica de los supervivientes de quemaduras. (3)
Esta relación se ve reforzada por la evidencia sobre autoestima, estrés y otros factores psicológicos. Varios estudios encontraron asociaciones entre una menor autoestima y características como las cicatrices, la localización facial de las quemaduras, una mayor gravedad de la lesión, los síntomas del estrés postraumático y la depresión. Asimismo, estudios posteriores han observado que una mayor superficie corporal afectada puede relacionarse con un mayor estrés percibido y una peor percepción de la imagen corporal. (14,15)
El impacto social de las alteraciones de la apariencia constituye igualmente un aspecto central del proceso de adaptación. Las personas con quemaduras pueden experimentar temor a ser observadas, juzgadas o rechazadas, especialmente cuando las cicatrices son visibles. La percepción de estigmatización y el miedo a una evaluación negativa se han relacionado con una mayor insatisfacción corporal y una menor autoestima. Además, la evidencia indica que el estigma percibido, la depresión y los síntomas postraumáticos pueden mediar la relación entre la imagen corporal y la integración en la comunidad. (8,13)
La adaptación a la nueva imagen corporal debe entenderse, por tanto, como un proceso dinámico y multidimensional. Los estudios cualitativos muestran que las preocupaciones relacionadas con la apariencia pueden aparecer desde las primeras etapas posteriores a la lesión y estar condicionadas por la necesidad de mantener vínculos sociales, el sentimiento de diferencia respecto a los demás, la presión por ajustarse a determinados ideales de apariencia y el temor al rechazo. En este contexto, la autocrítica y las estrategias de evitación pueden dificultar la adaptación psicológica. (8)
En este proceso, la Enfermería ocupa una posición especialmente relevante debido a su contacto continuado con el paciente durante las diferentes etapas de la atención. La valoración enfermera debería incluir no solo el estado físico de las cicatrices y las limitaciones funcionales, sino también la percepción que el paciente tiene de su propia apariencia, el impacto emocional de los cambios corporales, las dificultades en las relaciones sociales y las estrategias utilizadas para afrontar la nueva imagen corporal. El abordaje integral resulta especialmente importante en pacientes con quemaduras visibles o con alteraciones que interfieren en su vida cotidiana. (16, 17)
Las intervenciones enfermeras deberían orientarse hacia un modelo de atención integral y centrado en la persona. La literatura recomienda facilitar espacios de comunicación en los que el paciente pueda expresar sus preocupaciones sobre la apariencia, identificar situaciones sociales que generan malestar y recibir apoyo durante el proceso de adaptación. Asimismo, el enfoque de atención informado por el trauma puede contribuir a proporcionar una asistencia sensible a las experiencias traumáticas asociadas a la lesión y a evitar intervenciones que pueden aumentar el sentimiento de vulnerabilidad del paciente. (16, 17)
La evidencia más reciente también plantea la utilidad potencial de intervenciones psicológicas tempranas basadas en la aceptación y el compromiso. Una intervención temprana de terapia de aceptación y compromiso es considerada una intervención admisible para la mejora en determinados indicadores de afecto, aunque no se observaron cambios significativos en las preocupaciones relacionadas con la apariencia, la flexibilidad psicológica o la autocompasión. (11)
Finalmente, la discusión de estos resultados pone de manifiesto que la alteración de la imagen corporal después de una quemadura no debe abordarse exclusivamente desde una perspectiva estética o reconstructiva. La recuperación implica dimensiones físicas, psicológicas y sociales que están estrechamente relacionadas entre sí. La intervención enfermera, integrada dentro de un equipo multidisciplinar, puede contribuir a detectar precozmente las dificultades de adaptación, favorecer estrategias de afrontamiento saludables y facilitar la reintegración social del paciente. (1,10)
Conclusiones
La alteración de la imagen corporal constituye una consecuencia relevante de las quemaduras y puede mantenerse durante las diferentes etapas de recuperación. Las repercusiones de la alteración de la imagen corporal tras una quemadura son multidimensionales. A nivel psicológico, puede asociarse con una menor autoestima, estrés, síntomas depresivos y estrés postraumático, mientras que en el ámbito social puede favorecer el temor a la evaluación negativa, la percepción de estigmatización, las dificultades en las relaciones interpersonales y una menor integración comunitaria. Por tanto, la recuperación del paciente quemado debe contemplar las consecuencias emocionales y sociales de las alteraciones corporales además de la recuperación física. (3, 5,13,14)
El proceso de adaptación a la nueva imagen corporal es individual y está condicionado por factores relacionados tanto con las características de la lesión como con variables psicológicas y sociales. La flexibilidad psicológica y la autocompasión se han relacionado con menores preocupaciones respecto a la apariencia, mientras que la autocrítica, la evitación, el miedo al rechazo y la percepción de estigmatización pueden dificultar la adaptación. Estos hallazgos apoyan la necesidad de considerar los recursos psicológicos y sociales del paciente dentro de la valoración integral. (8,10)
En este contexto, Enfermería desempeña un papel fundamental en la detección precoz de las dificultades relacionadas con la imagen corporal y en el acompañamiento del paciente durante su proceso de recuperación. La valoración enfermera debería incorporar aspectos físicos, emocionales, sociales, relacionales, prestando especial atención a los pacientes con quemaduras visibles, cicatrices extensas, amputaciones o dificultades para afrontar los cambios en su apariencia. La comunicación terapéutica, la educación sanitaria, el apoyo emocional y la coordinación con otros profesionales pueden favorecer un abordaje integral y centrado en las necesidades individuales. (16, 17)
Las intervenciones dirigidas a mejorar la adaptación a los cambios en la apariencia deberían iniciarse de forma temprana y mantenerse durante la rehabilitación, adaptándose a la evolución y necesidades del paciente. Las estrategias basadas en aceptación, flexibilidad psicológica y autocompasión presentan resultados iniciales prometedores, aunque la evidencia disponible todavía es limitada y son necesarios estudios con muestras mayores y diseños metodológicos más robustos para determinar su eficacia a largo plazo. (10, 11)
En conclusión, la imagen corporal debe considerarse un componente esencial de la recuperación integral de las personas con quemaduras y no únicamente un aspecto estético. La incorporación sistemática de su valoración dentro de los cuidados enfermeros puede facilitar la identificación de necesidades psicológicas y sociales, favorecer estrategias de afrontamiento adaptativas y contribuir a mejorar la calidad de vida y la reintegración social. El abordaje multidisciplinar, junto con la atención enfermera continuada y centrada en la persona, resulta fundamental para acompañar al paciente en la construcción de una relación más adaptativa con su nueva imagen corporal. (1, 10, 12, 16)
Bibliografía
- Cleary M, Kornhaber R, Thapa DK, West S, Visentin D. A quantitative systematic review assessing the impact of burn injuries on body image. Body Image [Internet]. 2020;33:47–65. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.bodyim.2020.02.008.
- Dmitry B, Kornhaber R, Cleary M. Psychosocial concerns in burn survivors and their families: A narrative review. Injury [Internet]. 2025;56(10):112626. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.injury.2025.112626.
- Huang YK, Su YJ. Burn severity and long-term psychosocial adjustment after burn injury: The mediating role of body image dissatisfaction. Burns [Internet]. 2021;47(6):1373–80. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.burns.2020.12.015.
- Niederegger T, Schaschinger T, Karakas E, Ashgar M, Knoedler L, Klimitz F, et al. Psychological impact and stigma after facial burns: A systematic review. J Plast Reconstr Aesthet Surg [Internet]. 2026;116:297–311. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.bjps.2025.10.010.
- Farzan R, Hosseini SJ, Firooz M, Tabarian MS, Jamshidbeigi A, Samidoust P, et al. Perceived stigmatisation and reliability of questionnaire in the survivors with burns wound: A systematic review and meta-analysis. Int Wound J [Internet]. 2023;20(8):3391–403. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1111/iwj.14176.
- Meirte J, Simone SA, Belemkasser S, Bayuo J. Recommendations on sexuality and intimacy after burn injuries. Eur Burn J [Internet]. 2026;7(2):26. Disponible en: http://dx.doi.org/10.3390/ebj7020026.
- Hodgkinson EL, Gotts Z. An exploration of burn survivors’ lived experiences and relevance of Trauma Informed Care principles in burn care: A meta-synthesis. J Plast Reconstr Aesthet Surg [Internet]. 2026;119:382–93. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.bjps.2026.04.038.
- Shepherd L, Sirois F, Harcourt D, Norman P, Thompson AR. Early appearance concerns after burns: Investigating the roles of psychological flexibility and self-compassion. Body Image [Internet]. 2024;51(101797):101797. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.bodyim.2024.101797.
- Uludağ E, Kaya M, Öztürk Z. Body image perception from the perspective of burn patients and their partners: A qualitative study. Burns [Internet]. 2026;52(7):108075. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.burns.2026.108075.
- Shepherd L, Sirois FM, Harcourt D, Norman P, Aaron D, Adkins K, et al. A multi-centre prospective cohort study investigating the roles of psychological flexibility and self-compassion in appearance concerns after burn injuries. Br J Health Psychol [Internet]. 2025;30(1):e12754. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1111/bjhp.12754.
- Shepherd L, Sirois F, Harcourt D, Norman P, McCracken LM, Thompson AR. A mixed-methods study investigating the acceptability of an early acceptance and commitment therapy (ACT) intervention to aid adjustment to appearance changes after burns. Body Image [Internet]. 2026;56(102049):102049. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.bodyim.2026.102049.
- Ross E, Crijns TJ, Ring D, Coopwood B. Social factors and injury characteristics associated with the development of perceived injury stigma among burn survivors. Burns [Internet]. 2021;47(3):692–7. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.burns.2020.07.022.
- Mercado AE, Donthula D, Thomas JE, Ring D, Trust M, Crijns TJ. Mediators and moderators of the relationship between body image and community integration among burn survivors. Burns [Internet]. 2022;48(4):932–40. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.burns.2021.11.024.
- Mehrabi A, Falakdami A, Mollaei A, Takasi P, Ghorbani Vajargah P, Jafari H, et al. A systematic review of self-esteem and related factors among burns patients. Ann Med Surg (Lond) [Internet]. 2022;84(104811):104811. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.amsu.2022.104811.
- Uyar B, Akkoç MF, Bulbuloglu S, Yilmaz R. Examining the perceived stress and body image in burn patients: A cross-sectional study. Int Wound J [Internet]. 2023;20(5):1369–75. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1111/iwj.13983.
- Cleary M, Kornhaber R, Visentin D, West S, Neil AL, Kezelman C, et al. Before, during and after: Trauma-informed care in burns settings. Burns [Internet]. 2020;46(5):1170–8. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.burns.2019.12.003.
- Aacovou I. The role of the nurse in the rehabilitation of patients with radical changes in body image due to burn injuries. Ann Burns Fire Disasters. 2005;18(2):89–94.
- Sinha I, Nabi M, Simko LC, Wolfe AW, Wiechman S, Giatsidis G, et al. Head and neck burns are associated with long-term patient-reported dissatisfaction with appearance: A Burn Model System National Database study. Burns [Internet]. 2019;45(2):293–302. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.burns.2018.12.017.



