Actualización en el manejo de las infecciones urinarias en las personas con diabetes

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 816

Autor principal (primer firmante): Melissa Taferguelt Abdelmoumene

Fecha recepción: 24/07/2026

Fecha aceptación: 20/08/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 816

Autores:

  • Melissa Taferguelt Abdelmoumene (GRADO DE ENFERMERÍA)
  • Marta Aranda Mariona (GRADO EN ENFERMERÍA)
  • Laura Fau Zamorano (GRADO EN ENFERMERÍA)

Categoría: GRADO DE ENFERMERÍA

PALABRA CLAVE: INFECCIONES / TRACTO URINARIO / DIABETES MELLITUS / DISFUNCIÓN INMUNITARIA / BACTERIURIA / BACTERIAS / CISTITIS / ANTIMICROBIANO

Introducción

Las infecciones del tracto urinario (ITU) representan una de las complicaciones infecciosas más frecuentes en las personas que viven con diabetes mellitus. Históricamente, el diagnóstico de diabetes clasificaba de forma automática cualquier ITU como "complicada". Sin embargo, la evidencia científica y las guías de práctica clínica más recientes (como las actualizaciones de la European Association of Urology – EAU 2026 y los estándares de la ADA) proponen un enfoque mucho más dinámico, personalizado y condicionado por los nuevos tratamientos farmacológicos.

A continuación, se detalla una actualización estructurada para el manejo clínico de esta condición.

El vínculo fisiopatológico y el impacto de los iSGLT2

La susceptibilidad de los pacientes con diabetes a sufrir ITUs se debe a una combinación de factores: disfunción inmunitaria (menor quimiotaxis de neutrófilos), vejiga neurógena (que provoca estasis urinaria) y la presencia de glucosuria.

Un punto crítico en los últimos años es el uso de los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2) (como empagliflozina o dapagliflozina). Al promover la eliminación de glucosa por la orina, estos fármacos aumentan significativamente el riesgo de infecciones genitourinarias (principalmente fúngicas, como la cistitis por Cándida).

Consenso de Manejo: No se recomienda suspender de forma sistemática los iSGLT2 ante una ITU leve, pero sí se debe considerar su pausa temporal en casos de infecciones recurrentes o graves (pielonefritis o urosepsis), priorizando la educación en higiene genital estricta.

El cambio de paradigma: clasificación y diagnóstico

Ya no se trata a todos los pacientes por igual solo por tener el diagnóstico de diabetes. El manejo actual se divide según la presentación clínica:

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  • Bacteriuria asintomática (BA): Definida como la presencia de UFC/mL en orina sin síntomas urinarios. La regla de oro actual es NO cribar ni tratar la BA en pacientes con diabetes, ya que el uso de antibióticos en estos casos no previene episodios sintomáticos y solo acelera la aparición de resistencias bacterianas.
  • ITU sintomática: Requiere siempre la toma de urocultivo con antibiograma antes de iniciar el tratamiento empírico. Debido al elevado perfil de multirresistencia en este grupo, el tratamiento a ciegas prolongado está desaconsejado.

Estrategia terapéutica y manejo de resistencias

Las guías de 2025/2026 enfatizan la necesidad de combatir las bacterias productoras de betalactamasas de espectro extendido (BLEE), muy comunes en pacientes con diabetes con exposición previa a antibióticos.

Tratamiento empírico de elección (cistitis aguda leve / moderada)

Si la paciente está estable y no presenta signos de afectación sistémica ni nefropatía grave, se opta por esquemas cortos con bajo impacto ecológico:

  • Fosfomicina trometamol: 3 g en dosis única (o una segunda dosis a las 48 horas en casos seleccionados).
  • Nitrofurantoína: 100 mg cada 6 horas durante 5 días (evitar si el filtrado glomerular es menor de 60 mL/min).
  • Pivmecilinam: 400 mg cada 8 horas durante 3 a 5 días (según disponibilidad local).

Cambio de Criterio: Se desaconseja por completo el uso empírico de fluoroquinolonas (ciprofloxacino) y cotrimoxazol (trimetoprim-sulfametoxazol) para infecciones bajas debido a que las tasas de resistencia superan el 20% en la mayoría de las regiones.

Tratamiento de la ITU complicada o con afectación sistémica

Si hay presencia de fiebre, dolor lumbar (sospecha de pielonefritis) o inestabilidad hemodinámica:

  • Se debe iniciar terapia intravenosa u oral de amplio espectro (como Cefalosporinas de 3ª generación o Amoxicilina-Clavulánico) y desescalar (pasar a un antibiótico de espectro más estrecho) tan pronto como se reciba el resultado del urocultivo.
  • Duración: Los ciclos se han acortado. Si hay buena respuesta clínica a las 48-72 horas, esquemas de 5 a 7 días (con quinolonas dirigidas) o 7 a 10 días (con otros betalactámicos) son igual de efectivos que los tratamientos clásicos de 14 días, reduciendo los efectos adversos.

Algoritmo de decisión clínica

  1. Evaluación de síntomas: Paso Inicial. Verificar si el paciente presenta clínica (disuria, polaquiuria, urgencia) o si es un hallazgo casual. Si no hay síntomas (Bacteriuria Asintomática), detener el proceso y observar, no tratar.
  2. Toma de muestra: Obligatorio. Ante la presencia de síntomas, recoger siempre una muestra de orina para urocultivo y antibiograma antes de administrar la primera dosis de antibiótico.
  3. Inicio de terapia empírica: Tratamiento Corto. Iniciar tratamiento con agentes de primera línea (Fosfomicina o Nitrofurantoína). Evitar quinolonas de forma empírica. Evaluar la continuidad del tratamiento con iSGLT2 si la infección es grave.
  4. Ajuste según antibiograma: A las 48-72 horas. Revisar el resultado del cultivo. Si el patógeno es sensible, mantener o desescalar el antibiótico a uno de menor espectro para completar un ciclo optimizado (generalmente de 5 a 7 días en casos estables).

Conclusión

El manejo moderno de las ITUs en pacientes con diabetes se sostiene sobre tres pilares: el uso racional de antimicrobianos para frenar las resistencias, el estricto control metabólico de la glucemia como factor preventivo y el seguimiento estrecho de los nuevos fármacos cardiometabólicos (iSGLT2), asegurando que los beneficios de estos tratamientos superen los riesgos infecciosos mediante una correcta educación al paciente.

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Bibliografía

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