Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 720
Autor principal (primer firmante): Carla Fuste Usón
Fecha recepción: 22/07/2026
Fecha aceptación: 18/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 720
Autores:
Carla Fuste Usón, Marta Garvi Vela, María Martín Biel, Andrea Esteban Parejo, Cristina Fernández Bailón y Sandra Trinidad Aznar Casas.
Categoría profesional:
Enfermería.
Resumen
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) constituye la endocrinopatía más frecuente en mujeres en edad reproductiva y una de las principales causas de alteraciones menstruales, infertilidad por anovulación e hiperandrogenismo. Su etiología es compleja y multifactorial, involucrando factores genéticos, hormonales, metabólicos y ambientales que condicionan una elevada heterogeneidad clínica. Además de las manifestaciones reproductivas, el SOP se asocia a un mayor riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, diabetes mellitus tipo 2, obesidad, síndrome metabólico, enfermedad cardiovascular y trastornos psicológicos, repercutiendo de forma significativa en la calidad de vida de las pacientes.
El objetivo de esta revisión bibliográfica es actualizar la evidencia científica sobre el diagnóstico y el tratamiento del síndrome de ovario poliquístico, analizando tanto las intervenciones farmacológicas como las no farmacológicas y el papel de la Enfermería en el abordaje integral de estas pacientes.
Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica mediante la consulta de publicaciones nacionales e internacionales relacionadas con el diagnóstico, la fisiopatología y el tratamiento del síndrome de ovario poliquístico.
La literatura científica revisada muestra que el tratamiento debe individualizarse según las manifestaciones clínicas, el deseo gestacional y las alteraciones metabólicas presentes. La modificación del estilo de vida continúa siendo la primera línea terapéutica, mientras que el tratamiento farmacológico debe adaptarse a las necesidades de cada paciente. La Enfermería desempeña un papel fundamental en la educación sanitaria, la promoción de hábitos saludables, el seguimiento clínico y el apoyo emocional.
Palabras clave:
Síndrome de ovario poliquístico; hiperandrogenismo; resistencia a la insulina; infertilidad; tratamiento; Enfermería.
Introducción
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es uno de los trastornos endocrinos más frecuentes en mujeres en edad fértil, afectando aproximadamente entre el 8% y el 13% de esta población, aunque su prevalencia puede variar dependiendo de los criterios diagnósticos empleados. Se caracteriza por la presencia de hiperandrogenismo clínico o bioquímico, alteraciones de la ovulación y cambios morfológicos ováricos, constituyendo una patología compleja con importantes repercusiones reproductivas, metabólicas y psicológicas.
A pesar de tratarse de una patología ampliamente conocida, continúa existiendo un elevado porcentaje de mujeres sin diagnosticar debido a la gran variabilidad clínica con la que puede manifestarse. Algunas pacientes consultan por alteraciones del ciclo menstrual o infertilidad, mientras que otras presentan hirsutismo, acné persistente, obesidad o dificultades para controlar el peso corporal. Esta heterogeneidad clínica dificulta el diagnóstico precoz y favorece un retraso en el inicio del tratamiento, aumentando el riesgo de desarrollar complicaciones a largo plazo. La fisiopatología del síndrome de ovario poliquístico es multifactorial. En ella intervienen alteraciones en la secreción de gonadotropinas, hiperproducción ovárica de andrógenos, resistencia periférica a la insulina y factores genéticos que favorecen el desarrollo del trastorno. La hiperinsulinemia secundaria a la resistencia insulínica potencia la producción de andrógenos por parte del ovario, estableciendo un círculo vicioso que perpetúa las alteraciones hormonales características del síndrome.
En los últimos años, la evidencia científica ha demostrado que el SOP trasciende el ámbito reproductivo y constituye un importante problema de salud a largo plazo. Las mujeres afectadas presentan mayor riesgo de desarrollar obesidad, diabetes mellitus tipo 2, síndrome metabólico, hipertensión arterial, dislipemia y enfermedad cardiovascular. Estas complicaciones ponen de manifiesto la necesidad de realizar un seguimiento continuado y una intervención precoz que permita disminuir el riesgo de morbimortalidad asociado a la enfermedad. Asimismo, diversos estudios han descrito una mayor prevalencia de ansiedad, depresión, baja autoestima y deterioro de la calidad de vida en comparación con la población general.
Desde el punto de vista asistencial, el abordaje del síndrome debe realizarse desde una perspectiva multidisciplinar que integre la atención médica, ginecológica, endocrinológica, nutricional y enfermera. En este contexto, la Enfermería desempeña un papel esencial en la educación para la salud, el acompañamiento terapéutico y la promoción de hábitos de vida saludables, favoreciendo la adherencia al tratamiento y la prevención de complicaciones futuras.
Por todo ello, la actualización continua de la evidencia científica resulta imprescindible para garantizar un abordaje integral, individualizado y basado en la mejor evidencia disponible, especialmente tras la publicación de las nuevas recomendaciones internacionales sobre el diagnóstico y tratamiento del SOP.
Objetivos
Objetivo general
Actualizar la evidencia científica disponible sobre el diagnóstico y el tratamiento del síndrome de ovario poliquístico.
Objetivos específicos
- Describir las principales características clínicas y fisiopatológicas del síndrome de ovario poliquístico.
- Analizar los criterios diagnósticos actualmente aceptados.
- Revisar las alternativas terapéuticas farmacológicas y no farmacológicas disponibles.
- Analizar las principales complicaciones metabólicas y reproductivas asociadas al síndrome.
- Describir el papel de la Enfermería en el seguimiento y educación sanitaria de las pacientes con SOP.
Métodos
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa con el objetivo de recopilar la evidencia científica más relevante sobre el síndrome de ovario poliquístico. Para ello, se revisaron artículos originales, revisiones sistemáticas, guías de práctica clínica y documentos de consenso publicados en los últimos años sobre fisiopatología, diagnóstico y tratamiento del SOP.
La búsqueda bibliográfica se efectuó utilizando las principales bases de datos biomédicas y fuentes científicas de reconocido prestigio, empleando descriptores relacionados con "síndrome de ovario poliquístico", "hiperandrogenismo", "resistencia a la insulina", "diagnóstico", "tratamiento", "infertilidad" y "Enfermería". La estrategia de búsqueda se desarrolló siguiendo las recomendaciones para revisiones narrativas, utilizando operadores booleanos (AND y OR) para combinar los diferentes términos de búsqueda. Se seleccionaron preferentemente publicaciones en español e inglés con acceso al texto completo y evidencia científica actualizada.
Como criterios de inclusión se consideraron aquellos estudios centrados en mujeres diagnosticadas de síndrome de ovario poliquístico, así como documentos que abordaran aspectos relacionados con la fisiopatología, manifestaciones clínicas, diagnóstico, tratamiento y seguimiento. Se excluyeron publicaciones duplicadas, estudios con información insuficiente y trabajos que no guardaban relación directa con los objetivos de esta revisión.
Resultados
La revisión de la literatura científica evidencia que el síndrome de ovario poliquístico (SOP) constituye la endocrinopatía más frecuente en mujeres en edad reproductiva, con una prevalencia estimada entre el 8% y el 13%, dependiendo de los criterios diagnósticos empleados. Asimismo, diversos estudios indican que una proporción importante de mujeres permanece sin diagnosticar debido a la variabilidad clínica de la enfermedad y a la ausencia de síntomas específicos durante las primeras etapas.
La evidencia científica coincide en que la fisiopatología del SOP es multifactorial. El hiperandrogenismo y la resistencia a la insulina constituyen los mecanismos fisiopatológicos predominantes, favoreciendo las alteraciones ovulatorias y el desarrollo de complicaciones metabólicas. La obesidad, especialmente la de distribución abdominal, actúa como un factor agravante al incrementar la resistencia insulínica y perpetuar el desequilibrio hormonal.
Respecto al diagnóstico, los criterios del Consenso de Rotterdam continúan siendo los más utilizados en la práctica clínica, aunque las recomendaciones internacionales más recientes insisten en la necesidad de realizar una valoración individualizada que incluya la historia clínica, la exploración física, la determinación de parámetros hormonales y la ecografía ovárica, descartando previamente otras patologías endocrinas.
En relación con las complicaciones asociadas, la literatura revisada demuestra que las mujeres con SOP presentan un mayor riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2, síndrome metabólico, hipertensión arterial, dislipemia y enfermedad cardiovascular. Además, se observa una elevada prevalencia de trastornos psicológicos como ansiedad, depresión y disminución de la autoestima, lo que repercute negativamente sobre la calidad de vida.
En cuanto al tratamiento, la modificación del estilo de vida continúa siendo la intervención de primera elección, especialmente en mujeres con sobrepeso u obesidad. La pérdida de peso mediante una alimentación equilibrada y la práctica regular de ejercicio físico ha demostrado mejorar la sensibilidad a la insulina, favorecer la regularidad menstrual y disminuir los niveles de andrógenos.
Cuando las medidas no farmacológicas resultan insuficientes, el tratamiento farmacológico debe adaptarse a las características clínicas y a los objetivos reproductivos de cada paciente. Los anticonceptivos hormonales combinados constituyen el tratamiento de elección para el control de las alteraciones menstruales y del hiperandrogenismo en mujeres sin deseo gestacional. La metformina continúa siendo el fármaco más empleado para mejorar la resistencia a la insulina y reducir el riesgo metabólico, mientras que el citrato de clomifeno o el letrozol representan las principales alternativas para la inducción de la ovulación en pacientes con deseo de gestación.
Finalmente, la revisión pone de manifiesto la importancia del abordaje multidisciplinar, destacando el papel de la Enfermería en la educación sanitaria, el fomento de hábitos saludables, la mejora de la adherencia terapéutica y el acompañamiento emocional de las pacientes.
Discusión
La evidencia científica revisada confirma que el síndrome de ovario poliquístico constituye una enfermedad compleja que requiere un abordaje integral e individualizado. Aunque tradicionalmente se ha considerado un trastorno ginecológico relacionado con la infertilidad y las alteraciones menstruales, actualmente se reconoce como una enfermedad metabólica y endocrina con importantes repercusiones sobre la salud física y psicológica de las mujeres.
Uno de los principales retos continúa siendo el diagnóstico precoz. La variabilidad clínica y la similitud de algunos síntomas con los cambios fisiológicos propios de la adolescencia favorecen retrasos diagnósticos que pueden prolongarse durante varios años. Esta situación dificulta la instauración temprana de medidas preventivas dirigidas a disminuir el riesgo de complicaciones metabólicas y cardiovasculares.
Los estudios revisados coinciden en señalar que las intervenciones sobre el estilo de vida deben constituir la base del tratamiento. La adopción de una alimentación equilibrada, la reducción del peso corporal y la práctica regular de ejercicio físico producen beneficios clínicos incluso con pérdidas moderadas de peso, mejorando tanto los parámetros metabólicos como la función ovárica.
Por otra parte, el tratamiento farmacológico debe individualizarse teniendo en cuenta la edad de la paciente, sus manifestaciones clínicas y el deseo reproductivo. No existe un tratamiento único que resuelva todas las manifestaciones del síndrome, por lo que resulta imprescindible combinar diferentes estrategias terapéuticas y realizar un seguimiento continuado.
Desde la perspectiva enfermera, la educación para la salud adquiere un papel fundamental. La Enfermería puede contribuir de forma significativa a mejorar la adherencia al tratamiento, promover hábitos de vida saludables, detectar precozmente factores de riesgo cardiovascular y ofrecer apoyo emocional a mujeres que con frecuencia presentan alteraciones de la imagen corporal, ansiedad o depresión.
Por todo ello, el abordaje multidisciplinar constituye la estrategia más eficaz para mejorar el pronóstico clínico y la calidad de vida de las pacientes con síndrome de ovario poliquístico.
Entre las limitaciones de esta revisión se encuentra la naturaleza narrativa de la búsqueda bibliográfica, que no permite establecer un análisis cuantitativo de los estudios incluidos. No obstante, la selección de publicaciones recientes y de alta calidad científica permite ofrecer una visión actualizada sobre el diagnóstico y tratamiento del síndrome de ovario poliquístico.
Conclusiones
El síndrome de ovario poliquístico representa la endocrinopatía más frecuente en mujeres en edad reproductiva y constituye un importante problema de salud debido a sus repercusiones reproductivas, metabólicas y psicológicas.
El diagnóstico debe realizarse mediante una valoración clínica integral basada en los criterios diagnósticos vigentes, permitiendo identificar de forma precoz tanto las alteraciones hormonales como las posibles complicaciones asociadas.
La modificación del estilo de vida continúa siendo la piedra angular del tratamiento, mientras que las intervenciones farmacológicas deben adaptarse de forma individualizada a las características y necesidades de cada paciente.
La evidencia científica demuestra que un abordaje multidisciplinar, en el que la Enfermería desempeña un papel activo en la educación sanitaria, el seguimiento clínico y la promoción de hábitos saludables, contribuye a mejorar el control de la enfermedad y la calidad de vida de las mujeres afectadas.
Resulta necesario continuar desarrollando investigaciones que permitan optimizar las estrategias diagnósticas y terapéuticas, así como evaluar nuevas intervenciones dirigidas a prevenir las complicaciones metabólicas y cardiovasculares asociadas al síndrome de ovario poliquístico.
La investigación futura deberá centrarse en el desarrollo de estrategias terapéuticas más personalizadas y en la mejora del diagnóstico precoz para reducir las complicaciones a largo plazo asociadas al síndrome.
Bibliografía
- Teede HJ, Tay CT, Laven JJE, Dokras A, Moran LJ, Piltonen TT, et al. Recommendations from the 2023 International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome. Hum Reprod.2023;38(9):1607-38.
- World Health Organization. Polycystic ovary syndrome (PCOS) [Internet]. Geneva: WHO; 2023 [citado 6 jul 2026]. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/p olycystic-ovary-syndrome.
- Martínez-Martínez R, González-Salas R, Alarcón-Vela AL, Iglesias-Espín DS. Diagnóstico y tratamiento del síndrome de ovario poliquístico. Rev Cubana Obstet Ginecol. 2023;21(6):1338-44.
- Escobar-Morreale HF. Polycystic ovary syndrome: definition, aetiology, diagnosis and treatment. Nat Rev Endocrinol.2018;14(5):270-84.
- Azziz R, Carmina E, Chen Z, Dunaif A, Laven JSE, Legro RS, et al. Polycystic ovary syndrome. Nat Rev Dis Primers.2016;2:16057.
- Legro RS, Arslanian SA, Ehrmann DA, Hoeger KM, Murad MH, Pasquali R, et al. Diagnosis and treatment of polycystic ovary syndrome: an Endocrine Society Clinical Practice Guideline. J Clin Endocrinol Metab.2013;98(12):4565-92.
- Moran LJ, Pasquali R, Teede HJ, Hoeger KM, Norman RJ. Treatment of obesity in polycystic ovary syndrome. Lancet Diabetes Endocrinol. 2015;3(12):984-95.
- American College of Obstetricians and Gynecologists. Polycystic Ovary Syndrome. ACOG Practice Bulletin. 2018.
- International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome. Melbourne: Monash University; 2023.



