Actualización en el diagnóstico y manejo inicial de la sepsis y shock séptico en el servicio de Urgencias

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 11–Noviembre 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 11: 155

Autor principal (primer firmante): Roxanna Alexandra Morante Mendoza

Fecha recepción: 07/10/2026

Fecha aceptación: 03/11/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(11): 155

Autores:

  • Roxanna Alexandra Morante Mendoza (1). Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  • Paula Gran Manero (2). Servicio de Medicina Familiar y comunitaria, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  • Ana Gomez Cabezudo (2). Servicio de Medicina Familiar y comunitaria, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  • Olga González López (2). Servicio de Medicina Familiar y comunitaria, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  • Marta Monforte San Román (2). Servicio de Medicina Familiar y comunitaria, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  • Marta Valgañón Villuendas (2). Servicio de Medicina Familiar y comunitaria, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.

Resumen

La sepsis constituye una de las principales causas de morbimortalidad a nivel mundial en los servicios de urgencias. La identificación temprana y la aplicación oportuna de medidas terapéuticas en las primeras horas son determinantes para disminuir la mortalidad. Esta revisión tiene como objetivo sintetizar la evidencia científica actual para el diagnóstico y manejo inicial de la sepsis y shock séptico en el ámbito de urgencias. Se realizó una búsqueda bibliográfica en bases de datos como PubMed, ScienceDirect, SciELO y CINAHL entre 2018 y 2026.

Los resultados destacan la superioridad de escalas de alerta temprana como NEWS2 frente al qSOFA para la detección precoz, la necesidad de medir el lactato sérico de forma inmediata, la fluidoterapia guiada mediante cristaloides balanceados y el inicio de antibioterapia de amplio espectro junto con noradrenalina precoz ("bundle" de la hora 1). Se concluye que la estandarización de protocolos en urgencias y la capacitación continua del equipo multidisciplinar son pilares fundamentales para optimizar el pronóstico del paciente séptico.

Palabras clave: sepsis, shock séptico, urgencias, reanimación hemodinámica, antibióticos, noradrenalina.

Abstract

Sepsis represents one of the leading causes of morbidity and mortality worldwide in emergency departments. Early identification and the timely implementation of therapeutic measures within the first few hours are crucial factors in reducing mortality. The objective of this review is to synthesize current scientific evidence on the initial diagnosis and management of sepsis and septic shock in the emergency setting. A literature search was conducted across databases such as PubMed, ScienceDirect, SciELO, and CINAHL covering the period between 2018 and 2026. The findings highlight the superiority of early warning scores such as NEWS2 compared to qSOFA for early detection, the imperative for immediate serum lactate measurement, fluid resuscitation guided by balanced crystalloids, and the prompt initiation of broad-spectrum antibiotic therapy alongside early norepinephrine administration ("1-hour bundle"). It is concluded that the standardization of emergency protocols and the continuous training of the multidisciplinary team are fundamental pillars to optimize the prognosis of septic patients.

Keywords: sepsis, septic shock, emergency department, hemodynamic resuscitation, antibiotics, norepinephrine.

Introducción

La sepsis se define actualmente como una disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del huésped a la infección. 1 Cuando la hipoperfusión tisular persiste y requiere el uso de vasopresores para mantener una presión arterial media (PAM) junto con un nivel de lactato sérico , se establece el diagnóstico de shock séptico. 1,2

A nivel global, la sepsis representa un desafío crítico de salud pública. Se estima que afecta a millones de personas anualmente y ocasiona uno de cada cinco fallecimientos a nivel mundial. 3 En los servicios de urgencias, la variabilidad en la presentación clínica dificulta en ocasiones un diagnóstico rápido, lo que retrasa las intervenciones que salvan vidas. Por ello, la actualización constante de los criterios de detección y los paquetes de medidas estratégicas (bundles) resulta imprescindible para el personal sanitario.

Dado que cada hora de retraso en la administración de antibioterapia idónea se asocia con un incremento progresivo de la mortalidad, resulta imprescindible contar con revisiones estructuradas que sistematicen todo el manejo de la sepsis, adaptadas a la labor diaria de los profesionales de la salud. 2,4

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Objetivos

Objetivo general

Revisar la evidencia científica reciente sobre el diagnóstico precoz y el tratamiento inicial de la sepsis y el shock séptico en la atención de urgencias.

Objetivos específicos

  1. Identificar las herramientas de cribado, escalas de estratificación de riesgo y biomarcadores más eficaces en el ámbito de urgencias.
  2. Sintetizar las recomendaciones principales de la Surviving Sepsis Campaign referentes al manejo en la primera hora y soporte multiorgánico.

Metodología

Se realizó una revisión bibliográfica de la literatura científica mediante un diseño descriptivo y narrativo sobre la sepsis y el shock séptico en los servicios de urgencias. El proceso se llevó a cabo siguiendo una metodología estructurada en cuatro fases: formulación de la pregunta de revisión, estrategia de búsqueda, selección documental y síntesis cualitativa de la evidencia.

Estrategia de búsqueda y fuentes de información

La búsqueda bibliográfica se efectuó en las principales bases de datos biomédicas: PubMed/MEDLINE, ScienceDirect, SciELO y CINAHL. Asimismo, se consultaron repositorios oficiales como el portal de la Surviving Sepsis Campaign y guías de práctica clínica internacionales.

Para la elaboración de las ecuaciones de búsqueda se emplearon Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) y Medical Subject Headings (MeSH), combinados con lenguaje libre mediante los operadores booleanos AND y OR.

Criterios de elegibilidad

Para garantizar el rigor de la selección documental, se aplicaron los siguientes criterios:

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Criterios de inclusión

  1. Artículos originales, revisiones sistemáticas, metaanálisis, guías de práctica clínica y documentos de consenso.
  2. Publicaciones enfocadas en población adulta (mayores de 18 años) atendida en el ámbito de urgencias y emergencias hospitalarias o extrahospitalarias.
  3. Trabajos centrados en el diagnóstico precoz, la estratificación de riesgo, la reanimación hemodinámica y el tratamiento inicial.
  4. Artículos redactados en idioma español o inglés.
  5. Publicaciones dentro del periodo temporal comprendido entre 2018 y 2026.

Criterios de exclusión

  1. Estudios centrados exclusivamente en población pediátrica, neonatal o gestantes.
  2. Artículos orientados únicamente al manejo tardío en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).
  3. Investigaciones en modelos animales o estudios in vitro.
  4. Editoriales, cartas al director, actas de congresos o documentos sin acceso al texto completo.

Selección de estudios y extracción de datos

La selección documental comenzó con un cribado inicial por título y resumen para eliminar duplicados y registros no relevantes. Posteriormente, se realizó una lectura a texto completo de los artículos candidatos para comprobar su cumplimiento con los criterios de elegibilidad. De cada documento seleccionado se extrajeron la información metodológica, los principales hallazgos y las recomendaciones clínicas, estructurando la evidencia obtenida en torno a dos ejes fundamentales: las herramientas de identificación precoz y las medidas terapéuticas del paquete de la primera hora (1-hour bundle).

Resultados

Tras la aplicación de la estrategia de búsqueda y los criterios de elegibilidad, se seleccionaron e incluyeron 18 publicaciones científicas de alto nivel de evidencia (guías de práctica clínica, revisiones sistemáticas, metaanálisis y ensayos clínicos). De la síntesis cualitativa de la evidencia se extrajeron los hallazgos fundamentales, estructurados en torno a los ejes temáticos del manejo integral del paciente adulto con sepsis y shock séptico en urgencias.

Herramientas diagnósticas, escalas de riesgo y biomarcadores en urgencias

La evidencia confirma que el diagnóstico precoz descansa en la combinación de la alta sospecha clínica de infección y la identificación oportuna de la disfunción orgánica mediante escalas estandarizadas y biomarcadores séricos 1,4,5:

  • Escala SOFA (Sequential Organ Failure Assessment): Se mantiene como el estándar de referencia consensuado (Sepsis-3) para la definición de disfunción orgánica. Un incremento puntos respecto a la línea basal refleja un deterioro multiorgánico agudo y se asocia de forma independiente con una mortalidad intrahospitalaria . 1
  • Escala qSOFA (quick SOFA): Evalúa tres parámetros fisiológicos rápidos al ingreso en el área de triaje o urgencias:
  1. Frecuencia respiratoria .
  2. Alteración del estado mental (Escala de Glasgow ).
  3. Presión arterial sistólica .

La presencia de criterios identifica a pacientes con elevado riesgo de deterioro hemodinámico, ingreso en UCI o estancia prolongada. 1,4

  • Sistemas de Alerta Temprana (NEWS2 / MEWS): Muestran una sensibilidad sustancialmente mayor que el qSOFA para la detección temprana del paciente séptico en el área de urgencias. 4

Biomarcadores en urgencias

  • Lactato sérico: Constituye el biomarcador primario de hipoperfusión tisular, disoxia celular y alteración metabólica. Valores imponen reanimación guiada, mientras que cifras definen un estado de alta letalidad que exige intervención hemodinámica inmediata. 5,6
  • Procalcitonina (PCT) y Proteína C Reactiva (PCR): Presentan elevada utilidad para apoyar la confirmación de la etiología bacteriana y evaluar la eficacia de la cobertura antimicrobiana instaurada. 6

Paquete de medidas de la primera hora (1-hour bundle)

Las guías internacionales de la Surviving Sepsis Campaign (SSC) estructuran el abordaje inicial en cinco intervenciones prioritarias que deben iniciarse de forma simultánea dentro de los primeros 60 minutos desde la identificación del cuadro 2,7,8:

  1. Medir el nivel de lactato sérico: Determinación inmediata a la llegada y repetición seriada en las siguientes 2 a 4 horas si el valor inicial es para valorar la respuesta al tratamiento (aclaramiento de lactato). 2,5
  2. Obtener hemocultivos: Extraer al menos dos juegos de hemocultivos (botella aerobia y anaerobia) antes de administrar la primera dosis de antibiótico, garantizando que el procedimiento no retrase el inicio de la terapia antimicrobiana más de 45 minutos. 2
  3. Administrar antibióticos de amplio espectro: Iniciar antibioterapia intravenosa precoz con cobertura activa frente a los patógenos más probables según la sospecha del foco primario. 2,9
  4. Fluidoterapia rápida: Administrar un bolo inicial de de cristaloides intravenosos en las primeras 3 horas en presencia de hipotensión arterial o lactato . 2,10
  5. Iniciar vasopresores: Aplicar infusión continua de noradrenalina si la presión arterial media (PAM) persiste durante o inmediatamente después de la fluidoterapia inicial. 2,11

Soporte hemodinámico avanzado y terapia vasoactiva

Elección de la fluidoterapia: Los cristaloides balanceados (Ringer Lactato o Plasma-Lyte) demuestran superioridad frente al suero salino fisiológico al 0.9 %, al reducir significativamente la incidencia de acidosis hiperclorémica, lesión renal aguda y la necesidad de terapia de reemplazo renal. 2,10

Manejo de fármacos vasoactivos e inotrópicos

  • Noradrenalina: Se reafirma como el vasopresor de primera elección para lograr y mantener una . 2,11
  • Vasopresina: Indicada como segundo agente vasoactivo (a dosis fija de ) con el objetivo de elevar la PAM o reducir la tasa de infusión de noradrenalina. 11
  • Dobutamina: Se recomienda su adición en aquellos pacientes que presentan evidencia de disfunción miocárdica (bajo gasto cardíaco) o persisten con signos de hipoperfusión tisular a pesar de haber alcanzado un volumen intravascular y una PAM adecuados. 2

Terapia antimicrobiana y control del foco infeccioso

  • Estrategia antimicrobiana: La antibioterapia empírica debe cubrir todos los microorganismos probables (Gram positivos, Gram negativos y, ante factores de riesgo específicos, hongos). 9 Se deben utilizar dosis máximas iniciales optimizadas según los principios de farmacocinética y farmacodinámica (PK/PD), procediendo al desescalamiento guiado por el antibiograma una vez aislados los gérmenes. 2,9
  • Control de la fuente (Source Control): La identificación y el control de la fuente anatómica de la infección deben ejecutarse en el menor tiempo posible (idealmente en las primeras 6 a 12 horas posteriores al diagnóstico). Las medidas incluyen el drenaje de colecciones o abscesos, desbridamiento quirúrgico de tejidos necróticos, retiro de catéteres intravenosos infectados o cirugía descompresiva. 2,12

Medidas adicionales de soporte sintomático y multiorgánico

  • Corticoides: Se recomienda la administración de hidrocortisona por vía intravenosa (, administrados como cada 6 horas o en infusión continua) de forma exclusiva en pacientes con shock séptico refractario que requieran dosis elevadas o en aumento de noradrenalina. 2,13
  • Soporte ventilatorio: Mantener una saturación de oxígeno por pulsioximetría entre 92 % y 96 %. En pacientes que desarrollen Síndrome de Dificultad Respiratoria Aguda (SDRA) secundario a la sepsis, se exige la instauración de ventilación mecánica protectora ( de peso corporal predicho y presión meseta ). 2

Control metabólico y profilaxis

  • Glucemia: Iniciar infusión de insulina intravenosa cuando los niveles de glucemia superen los , manteniendo como objetivo una glucemia entre y . 2
  • Profilaxis: Prescribir profilaxis farmacológica para tromboembolismo venoso mediante heparinas de bajo peso molecular y profilaxis de úlceras por estrés mediante inhibidores de la bomba de protones en pacientes con factores de riesgo de sangrado digestivo alto. 2

Discusión

La identificación temprana y el abordaje estandarizado de la sepsis en los servicios de urgencias constituyen pilares críticos para mitigar la elevada morbimortalidad que acompaña a esta entidad clínica. 1,3 La presente revisión de la evidencia demuestra cambios significativos en los paradigmas diagnósticos y terapéuticos en comparación con las recomendaciones de décadas anteriores.

En el ámbito del diagnóstico inicial, se evidencia un debate sustancial respecto a la precisión de las herramientas de triaje fuera de las Unidades de Cuidados Intensivos. Aunque el consenso Sepsis-3 impulsó la escala qSOFA por su simplicidad clínica 1, la literatura reciente ha demostrado de forma consistente su reducida sensibilidad cuando se aplica de forma aislada en urgencias. 4,5 Si bien un qSOFA positivo ( puntos) posee un alto valor predictivo para identificar a pacientes graves, su baja sensibilidad ocasiona que un número elevado de pacientes en etapas iniciales de sepsis no sean detectados oportunamente. En respuesta a esta limitación, las recomendaciones actuales abogan por el uso de sistemas de alerta temprana más sensibles, como la escala NEWS2, combinados obligatoriamente con la determinación rápida del lactato sérico a la llegada del paciente. 2,4,5 La elevación del lactato, incluso en ausencia de hipotensión (sepsis oculta), se consolida como un marcador independiente de mortalidad que demanda la activación inmediata del protocolo de reanimación. 5,6

En lo relativo al soporte hemodinámico, la discusión científica reciente ha modificado las pautas de fluidoterapia. La indicación clásica de la Surviving Sepsis Campaign de administrar un bolo rígido de de cristaloides en las primeras 3 horas ha comenzado a matizarse hacia un enfoque dinámico y personalizado. 2,10 Si bien dicho bolo inicial se mantiene como recomendación fuerte en casos de hipotensión severa o lactato , diversos autores advierten sobre los riesgos clínicos derivados de la sobrecarga de volumen y la hipervolemia en pacientes con comorbilidades como la insuficiencia cardíaca o la enfermedad renal crónica. 2,10 Por otra parte, existe un amplio consenso en cuanto al tipo de fluido: la utilización de cristaloides balanceados (p. ej., Ringer Lactato) ofrece beneficios clínicos demostrados frente al suero salino al 0.9 %, previniendo la acidosis metabólica hiperclorémica y disminuyendo la incidencia de lesión renal aguda inducida por cloro. 10

Un cambio de paradigma de vital importancia se observa en el momento de inicio de los vasopresores. Tradicionalmente, la administración de aminas vasoactivas se posponía hasta completar la infusión total de la fluidoterapia inicial. No obstante, la evidencia actual respalda el inicio precoz de la noradrenalina (incluso en infusión periférica bien monitorizada durante las primeras horas) si la presión arterial media es manifiestamente insuficiente (). 8,11 Esta estrategia no solo restaura rápidamente la presión de perfusión tisular y coronaria, sino que evita la administración excesiva de cristaloides y el consecuente extravasamiento de fluido al tercer espacio. 8,11

En el eje del tratamiento farmacológico, el cumplimiento estricto del 1-hour bundle continúa siendo la medida con mayor impacto en la supervivencia. 2,7 La literatura revisada demuestra que, por cada hora de retraso en la administración del antibiótico adecuado tras la instauración del shock séptico, la mortalidad aumenta en un porcentaje estadísticamente significativo. 4,9 Sin embargo, la discusión contemporánea introduce un importante matiz en favor del uso racional de antimicrobianos (Antimicrobial Stewardship): en aquellos pacientes que presentan sospecha de sepsis, pero no se encuentran en shock ni presentan criterios de hipotensión, las guías vigentes permiten una ventana de evaluación rápida de hasta 3 horas para confirmar el foco y seleccionar el fármaco específico, evitando la administración indiscriminada de cobertura de muy amplio espectro. 2,9

Finalmente, se confirma que la reanimación hemodinámica y la antibioterapia resultan ineficaces si no se logra un control rápido y definitivo de la fuente anatómica de la infección (source control) en las primeras 6 a 12 horas. 12 El manejo idóneo requiere un enfoque multidisciplinar coordinado entre los servicios de Urgencias, Enfermería, Cirugía, Radiología Intervencionista y Medicina Intensiva.

Conclusiones

  1. La detección precoz de la sepsis en urgencias requiere superar las limitaciones de sensibilidad de la escala qSOFA mediante la integración de sistemas de alerta temprana como NEWS2 y la determinación cuantitativa seriada de lactato sérico.
  2. El cumplimiento del paquete de medidas de la primera hora (1-hour bundle), centrado en la extracción de hemocultivos, antibioterapia de amplio espectro, reanimación con cristaloides balanceados e inicio precoz de noradrenalina, constituye la estrategia diagnóstica-terapéutica con mayor impacto en la reducción de la mortalidad.
  3. El soporte hemodinámico debe individualizarse mediante la reevaluación dinámica de la respuesta a fluidos para prevenir la sobrecarga hídrica, priorizando el inicio temprano de noradrenalina para asegurar una presión arterial media .
  4. El éxito del abordaje del paciente séptico en los servicios de urgencias depende de la implantación de protocolos institucionales estandarizados y del trabajo multidisciplinar coordinado entre el personal médico y de Enfermería.

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