Sufrimiento fetal agudo, pérdida de bienestar fetal y anoxia neonatal

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 10–Octubre 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 10: 381

Autor principal (primer firmante): Natalia Antón Aldivar

Fecha recepción: 30/09/2026

Fecha aceptación: 27/10/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(10): 381

Autores:

  • Natalia Antón Aldívar
  • Rocío Ausejo Valles
  • Ana María López Martínez
  • Xavier Alba Oroz
  • Angel Lapeña Urzáiz
  • Beatriz Alfaro Ciria

Categoría profesional: Enfermería.

Resumen

El sufrimiento fetal agudo y la pérdida de bienestar fetal constituyen situaciones que requieren una identificación precoz y una actuación adecuada para reducir las consecuencias de la asfixia perinatal. El trabajo aborda las principales causas y factores de riesgo, la fisiopatología de la asfixia, los métodos de valoración del recién nacido de riesgo, la reanimación neonatal según el test de Apgar y las medidas terapéuticas en la anoxia neonatal. Se destaca la importancia de disponer de personal formado y material adecuado, así como de realizar una valoración rápida basada en el esfuerzo respiratorio, la frecuencia cardiaca y el color. La atención posterior incluye la vigilancia respiratoria, cardiovascular, neurológica, metabólica y renal, además del apoyo y la información a la familia.

Palabras clave: sufrimiento fetal agudo; bienestar fetal; asfixia perinatal; anoxia neonatal; reanimación neonatal; test de Apgar; cuidados de enfermería.

Introducción

El sufrimiento fetal agudo se relaciona con una alteración del intercambio gaseoso y puede evolucionar desde una amenaza temprana del bienestar fetal hasta una situación de asfixia fetal progresiva. Entre las principales causas descritas se encuentran la reducción del flujo útero-placentario, el desprendimiento de la placenta, las alteraciones del flujo umbilical y la insuficiencia placentaria.

La asfixia y la encefalopatía hipóxico-isquémica (EHI) no son conceptos equivalentes. La EHI puede producir alteraciones pulmonares, renales, hematológicas y metabólicas. El diagnóstico precoz y el control de las complicaciones son fundamentales para reducir la mortalidad y la morbilidad neurológica.

Algunos recién nacidos requieren reanimación neonatal específica y adecuada. La preparación del personal y del equipamiento, la valoración inicial y la rapidez de actuación son elementos esenciales para conseguir una adaptación fisiológica y estabilidad hemodinámica.

Objetivos

Objetivo general

Identificar los signos de alarma relacionados con el sufrimiento fetal agudo o la pérdida de bienestar fetal y conocer las bases de la atención y reanimación del recién nacido de riesgo.

Objetivos específicos

  • Identificar signos de alarma relacionados con un sufrimiento fetal agudo o pérdida de bienestar fetal.
  • Adquirir conocimientos y fundamentos de la reanimación neonatal básica.
  • Describir el material específico necesario para la reanimación neonatal.
  • Reconocer los principales factores de riesgo maternos y neonatales.
  • Conocer los métodos de valoración del recién nacido de riesgo y las actuaciones posteriores.

Métodos

En el presente trabajo se realizó una revisión bibliográfica narrativa de diversos artículos sobre sufrimiento fetal agudo, pérdida de bienestar fetal y anoxia neonatal. La búsqueda tuvo lugar entre diversas bases de datos electrónicas y páginas de organismos oficiales.

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Resultados

Las principales causas del sufrimiento fetal agudo descritas son la reducción del flujo útero-placentario motivada por las contracciones uterinas sin adecuada relajación, el desprendimiento de la placenta, las alteraciones del flujo umbilical, las circulares del cordón y el envejecimiento prematuro o insuficiencia placentaria. Entre los signos de alarma se incluyen la actividad fetal disminuida, frecuencia cardiaca fetal anormal, meconio en el líquido amniótico, rotura prematura de membranas, alteraciones del cordón, hipertensión materna, anemia o isoinmunización, hemorragias, infección materna, alteraciones del líquido amniótico y gestación postérmino.

La frecuencia cardiaca fetal alterada incluye taquicardia sostenida y bradicardia sostenida, además de dips tipo I o II. Asimismo, se debe realizar una valoración de la gasometría del cuero cabelludo y distintos indicadores de asfixia perinatal, como una puntuación baja de Apgar, alteraciones del pH, meconio espeso, registro cardiotocográfico patológico y determinados antecedentes obstétricos.

La fisiopatología de la asfixia aguda comprende cambios respiratorios, cardiovasculares y metabólicos. Se describen alteraciones del equilibrio ácido-base, con disminución del pH y de la PO2 y aumento de la PCO2. En la apnea primaria pueden aparecer hipotonía y bradicardia; si la asfixia persiste, se desarrolla una fase de apnea secundaria en la que la respiración espontánea no se recupera sin ventilación artificial.

Para la valoración del recién nacido de riesgo se utiliza el test de Apgar, que valora la adaptación a la vida extrauterina al minuto, a los 5 minutos y a los 10 minutos. El test diferencia puntuaciones de 7-10, 4-7 y 0-3 y destaca la frecuencia cardiaca como indicador fundamental para determinar los pasos posteriores de actuación.

Ver tablas al final del artículo.

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Fuente: Elaboración propia

La reanimación neonatal persigue una ventilación alveolar eficaz y un estado hemodinámico adecuado, con el objetivo de disminuir las secuelas y el daño neurológico y reducir la morbimortalidad infantil. Se resalta que el éxito depende de la rapidez, el conocimiento, la destreza, la coordinación y la eficacia del equipo.

La anoxia neonatal puede provocar mala perfusión tisular y, si no se trata a tiempo, problemas sistémicos. Cuando la afectación del sistema nervioso central es grave puede aparecer encefalopatía hipóxico-isquémica, con posibles manifestaciones como coma, convulsiones e hipotonía. Entre las medidas terapéuticas descritas se encuentran la hipotermia cerebral moderada, el control de la ventilación y oxigenación, la prevención del edema cerebral, el control metabólico y electrolítico, la evaluación cardiocirculatoria y renal y el control de la alimentación.

Entre los cuidados posteriores del neonato se incluyen la vigilancia del distrés respiratorio mediante el test de Silverman-Andersen, el control de frecuencia cardiaca, tensión arterial, saturación de oxígeno y frecuencia respiratoria, controles de glucemia y diuresis, controles gasométricos, mantenimiento de la vía aérea, oxigenoterapia según necesidad, corrección de alteraciones electrolíticas y de la acidosis, vigilancia neurológica y registro de los cuidados.

La atención a la familia constituye también una parte del cuidado. Se destaca la necesidad de facilitar información sobre las causas del ingreso y el estado del recién nacido, ofrecer apoyo, transmitir tranquilidad y favorecer el vínculo madre-hijo, incluyendo el apoyo a la lactancia materna cuando sea posible.

Discusión

El contenido revisado muestra que la pérdida de bienestar fetal puede evolucionar hacia asfixia y producir afectación multiorgánica, por lo que la identificación precoz de los signos de alarma y una respuesta coordinada resultan fundamentales. La valoración del recién nacido debe integrar parámetros respiratorios, cardiacos y de coloración, junto con la puntuación de Apgar y la evolución clínica.

La reanimación neonatal requiere personal preparado y equipamiento adecuado. El trabajo insiste en la importancia de la rapidez y coordinación de las actuaciones, así como en el mantenimiento de la ventilación, la oxigenación y la estabilidad circulatoria. La vigilancia posterior permite detectar complicaciones respiratorias, metabólicas, renales, cardiocirculatorias y neurológicas.

En la anoxia neonatal, la protección neurológica adquiere especial importancia. El documento describe medidas dirigidas a reducir la progresión del daño cerebral inicial, junto con el control de la temperatura, la oxigenación, el balance hidroelectrolítico, la coagulación, la función renal y la alimentación. Los cuidados de Enfermería permiten mantener una vigilancia continua y registrar la evolución del recién nacido.

Finalmente, la atención a la familia debe considerarse parte del proceso asistencial. La información clara, el apoyo emocional y el favorecimiento del vínculo materno-hijo contribuyen a acompañar a los progenitores durante el ingreso del recién nacido.

Conclusiones

El sufrimiento fetal agudo y la anoxia neonatal son situaciones que requieren reconocimiento y actuación precoz. Las alteraciones del intercambio gaseoso pueden desencadenar cambios respiratorios, cardiovasculares, metabólicos y neurológicos, con posibles repercusiones sobre la evolución del recién nacido.

La valoración mediante signos clínicos y el test de Apgar, junto con una reanimación neonatal adecuada, permiten orientar la actuación inmediata. La rapidez, el conocimiento, la destreza y la coordinación del personal son elementos esenciales.

Los cuidados posteriores deben incluir una vigilancia integral de las funciones respiratoria, cardiovascular, renal, metabólica y neurológica, además del control de las posibles complicaciones.

La atención de Enfermería se completa con el registro de los cuidados, la información a los padres y el apoyo al vínculo madre-hijo.

Bibliografía

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Anexos: PDF