Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 11–Noviembre 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 11: 80
Autor principal (primer firmante): María Salanueva García
Fecha recepción: 06/10/2026
Fecha aceptación: 02/11/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(11): 80
Autor/a:
María Salanueva García
Categoría profesional: Enfermería
Resumen
El traslado aéreo en helicóptero sanitario de pacientes con inestabilidad hemodinámica grave o shock refractario plantea exigencias de elevado nivel técnico para las unidades de cuidados críticos prehospitalarias. Durante el vuelo, el sistema cardiovascular queda expuesto al efecto combinado de la hipoxia tisular por despresurización barométrica, la estimulación simpática secundaria al ruido y las vibraciones, y el estancamiento venoso condicionado por las fuerzas de aceleración y desaceleración. Estos factores modifican la precarga, incrementan la postcarga y alteran la respuesta a fármacos inotrópicos y vasoactivos.
El presente trabajo revisa las respuestas hemodinámicas del paciente crítico en el medio aéreo, así como el manejo invasivo de la perfusión mediante la administración continua de aminas vasoactivas y la monitorización de la presión arterial invasiva. Se concluye que el anclaje seguro de las bombas de infusión a la altura adecuada, la reposición de volumen con fluidos calentados y el monitoreo visual continuo resultan esenciales para mantener la estabilidad hemodinámica en vuelo.
Palabras clave: hemodinámica, shock, aminas vasoactivas, transporte aeromédico, presión arterial invasiva, bombas de infusión, enfermería de urgencias.
Introducción
El paciente en estado de shock (séptico, cardiogénico, hipovolémico o distributivo) presenta un compromiso grave de la perfusión tisular sistémica que compromete la viabilidad orgánica. Cuando estos pacientes requieren un traslado urgente mediante helicóptero de emergencias (HEMS) hacia unidades de cuidados intensivos especializadas, la respuesta cardiovascular del paciente interactúa directamente con los estresores físicos del medio aeronáutico.
El entorno aéreo influye sobre las variables hemodinámicas fundamentales: la precarga, la contractilidad miocárdica y la resistencia vascular sistémica. La caída de la presión barométrica genera hipoxia alveolar que estimula una vasoconstricción arterial pulmonar refleja, sobrecargando la masa ventricular derecha. Asimismo, las fuerzas de aceleración lineal y las vibraciones mecánicas continuas afectan al retorno venoso y pueden alterar la precisión de las infusiones intravenosas continuas administradas mediante bombas electromédicas si estas sufren desplazamientos o variaciones de altura con respecto al paciente.
Ante estas circunstancias, la gestión hemodinámica en vuelo exige una vigilancia clínica constante apoyada en dispositivos de monitorización invasiva y un control riguroso de las líneas de perfusión continua. La intervención coordinada del equipo de Enfermería aeromédico asegura que el paciente reciba el soporte inotrópico y vasoactivo adecuado durante todo el traslado.
Objetivos
Objetivo general
Evaluar la fisiopatología cardiovascular y el manejo farmacológico invasivo del paciente en estado de shock trasladado en helicóptero sanitario.
Objetivos específicos
- Analizar las repercusiones de la hipoxia de altitud, las fuerzas de aceleración y las vibraciones sobre el gasto cardíaco y el retorno venoso. (1, 3)
- Describir la estrategia de monitorización hemodinámica invasiva y el control gráfico de constantes durante el vuelo. (1, 3)
- Establecer las pautas de Enfermería para el manejo seguro de infusiones continuas de vasoactivos y la reposición de volumen en cabina. (2, 3)
Métodos
Se realizó una búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed / MEDLINE, Scopus y StatPearls empleando la combinación de términos: (Aeromedical Transport OR Hemodynamic Monitoring) AND (Shock OR Inotropic Agents) AND (Vasoactive Agents OR Invasive Blood Pressure).
Criterios de inclusión:
- Artículos de investigación original, revisiones y guías sobre monitorización cardiovascular y soporte hemodinámico en transporte aéreo sanitario.
- Disponibilidad de texto completo.
- Publicaciones con una antigüedad inferior a 8 años. (1-3)
Se excluyeron estudios orientados al transporte pediátrico neonatal exclusivo o análisis en aviación comercial. Se seleccionaron tres estudios de referencia científica. (1-3)
Resultados
Fisiopatología cardiovascular en el medio aéreo
La exposición a los estresores del entorno de vuelo induce modificaciones en la función hemodinámica del paciente en shock (1, 3):
- Aumento del consumo miocárdico de oxígeno: La combinación de hipoxia de altitud y estimulación simpática generada por las vibraciones y el ruido desencadena taquicardia compensatoria, lo que incrementa el consumo de oxígeno del miocardio (MVO2) en pacientes con reserva coronaria disminuida. (1)
- Alteraciones del retorno venoso por fuerzas de aceleración: Las maniobras de ascenso y giro de la aeronave inducen desplazamientos hidroparticulados de la masa sanguínea, disminuyendo temporalmente el llenado auricular y el volumen sistólico. (1, 3)
- Sobrecarga del ventrículo derecho: La vasoconstricción pulmonar inducida por la disminución de la presión parcial de oxígeno aumenta la resistencia vascular pulmonar (RVP), sobrecargando la cavidad derecha y disminuyendo la precarga del ventrículo izquierdo. (1)
Monitorización hemodinámica invasiva a bordo
El ruido de los rotores y los motores invalida por completo el uso de la esfigmomanometría oscilométrica o auscultatoria convencional. (3) La monitorización hemodinámica requiere (1, 3):
- Presión arterial invasiva (PAI): Canalización de una línea arterial periférica (radial o femoral) conectada a un transductor de presión calibrado en tierra. Garantiza la lectura continua onda a onda de la presión arterial media (PAM). (1, 3)
- Nivelación del transductor: Alineación estricta del transductor de presión con el eje flebostático del paciente (cuarto espacio intercostal, línea axilar media) para evitar lecturas erróneas inducidas por cambios gravitacionales en cabina. (3)
Pautas de enfermería para el soporte farmacológico de infusión
El manejo de aminas vasoactivas (noradrenalina, adrenalina, dobutamina) en vuelo exige medidas de alta precisión (2, 3):
- Posicionamiento de las bombas de infusión: Anclaje rígido de las bombas de jeringa a la misma altura horizontal del corazón del paciente. Si la bomba se sitúa sensiblemente por encima o por debajo del paciente, la fuerza gravitacional altera la velocidad de flujo efectivo en la línea. (1, 3)
- Líneas vasculares de alta seguridad: Administración exclusiva a través de catéteres venosos centrales o vías periféricas de grueso calibre con conectores de seguridad Luer-Lock para evitar la desconexión fortuita por vibraciones. (2, 3)
- Termorregulación e infusión calentada: Utilización de calentadores continuos de fluidos para la reposición de sueroterapia y hemoderivados, evitando la hipotermia que exacerba la coagulopatía y la depresión miocárdica. (1, 2)
Discusión
La estabilización del paciente en shock durante un traslado aeromédico depende de la capacidad del equipo sanitario para adelantarse a los cambios hemodinámicos provocados por el vuelo. (1-3) La literatura coincide en que la iniciación del soporte inotrópico y vasoactivo no debe posponerse al trayecto en aire; el paciente debe abordar la aeronave con la dosis perfundida ajustada y la presión arterial media estabilizada por encima de los 65 mmHg. (1, 3)
El empleo de la presión arterial invasiva se consolida como el método de elección para la monitorización hemodinámica en vuelo. (3) El método no invasivo oscilométrico presenta un alto margen de error a bordo debido a los artefactos generados por las vibraciones del motor. (1, 3) Asimismo, las medidas operativas como la correcta alineación de los transductores de presión y la fijación de las bombas de infusión previenen oscilaciones inadvertidas en la dosis administrada de aminas vasoactivas, asegurando la estabilidad hemodinámica del paciente. (2, 3)
Conclusiones
- El entorno aéreo induce cambios en la función cardiovascular caracterizados por una mayor demanda miocárdica de oxígeno, fluctuaciones en la precarga y aumento de la resistencia vascular pulmonar secundario a la hipoxia.
- La monitorización mediante presión arterial invasiva representa el único método fiable para la valoración hemodinámica en vuelo, contrarrestando la interferencia generada por las vibraciones y el ruido sobre la toma no invasiva.
- El anclaje rígido de las bombas de infusión a la altura del eje flebostático, la utilización de conectores Luer-Lock y la administración de fluidos calentados constituyen procedimientos clave para el mantenimiento de la perfusión tisular.
Bibliografía
- Araiza A, Duran M, Surani S, Varon J. Aeromedical Transport of Critically Ill Patients: A Literature Review. Cureus. 2021;13(5):e14889.
- Skinner RB, Rawal AR. EMS Flight Barotrauma. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2023.
- Loyd JW, Larsen T, Kuhl EA, Swanson D. Aeromedical Transport. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2024.



