Índice
- 1 Introducción
- 2 El diagnóstico: ecografía de control y hallazgos incidentales
- 3 Estrategia quirúrgica según la localización
- 4 Masas en los riñones nativos (ocurre en el 90% de los casos)
- 5 Masas en el injerto renal (ocurre en el 10% de los casos)
- 6 Modulación de la inmunoterapia
- 7 Alerta sobre inmunoterapia en casos avanzados
- 8 Periodo de espera recomendado para un candidato a trasplante renal que tuvo un carcinoma de células renales previo
- 9 Sin periodo de espera (inclusión inmediata)
- 10 Periodo de espera de 2 años
- 11 Periodo de espera de 5 años o más
- 12 Conclusión
- 13 Bibliografía
- 14 Anexos: PDF
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 762
Autor principal (primer firmante): Lizeth Estefanía Villamil Alcivar
Fecha recepción: 23/07/2026
Fecha aceptación: 19/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 762
Autores:
- Lizeth Estefanía Villamil Alcivar (GRADO DE ENFERMERÍA)
- Claudia Gómez Madrid (GRADO DE ENFERMERÍA)
- María Carmen Monturiol Zamudio (TCAE)
- Pavel Sarnovskiy-Gonsales Kondratiuk (GRADO DE ENFERMERÍA)
- Laura Calvo Romero (GRADO DE ENFERMERÍA)
- Alejandra Romero Osorio (GRADO DE ENFERMERÍA)
Categoría: GRADO DE ENFERMERÍA
PALABRA CLAVE: RIÑÓN / NATIVO / INJERTO / CARCINOMA / ECOGRAFÍA / NEFRONA / ABLACIÓN / NEFRECTOMÍA PARCIAL / MASAS RENALES
Introducción
El manejo de masas renales en pacientes que han recibido un trasplante es un desafío clínico complejo. Debido a la inmunosupresión crónica, estos pacientes tienen un riesgo entre 4 y 7 veces mayor de desarrollar un carcinoma de células renales (CCR) en comparación con la población general.
Para abordar con éxito este escenario, es fundamental diferenciar la localización de la masa: el riñón nativo o el injerto (el órgano trasplantado).
El diagnóstico: ecografía de control y hallazgos incidentales
Gracias al seguimiento estrecho que reciben estos pacientes, la gran mayoría de las masas renales se detectan de forma incidental en etapas tempranas mediante ecografías de rutina. Ante un hallazgo sospechoso, el protocolo de imagen de elección incluye:
- Tomografía computarizada (TC) con contraste o resonancia magnética (RM): Esencial para estadificar y caracterizar la masa (utilizando la clasificación de Bosniak para quistes complejos).
- Monitoreo de la función renal: Si la tasa de filtración glomerular estimada ( ) es menor a 45 ml/min/1.73m2, se debe indicar hidratación endovenosa estricta peri-procedimiento para evitar el daño por contraste, o bien optar por una RM.
Estrategia quirúrgica según la localización
La prioridad absoluta en estos pacientes es lograr la curación oncológica sin comprometer el riñón que los mantiene fuera de diálisis.
Ver gráfico, al final del artículo.
Masas en los riñones nativos (ocurre en el 90% de los casos)
Los riñones nativos suelen desarrollar quistes adquiridos debido a la insuficiencia renal crónica, lo que predispone a la malignidad.
- Tratamiento estándar: Nefrectomía radical nativa. A diferencia de la población general, la cirugía conservadora (quitar solo el tumor) no suele estar justificada en los riñones nativos dañados de un trasplantado.
- Vía de abordaje: Se prefiere firmemente la laparoscopia frente a la cirugía abierta, ya que disminuye drásticamente el dolor posoperatorio, el tiempo de recuperación y el riesgo de infecciones de la herida en pacientes inmunosuprimidos.
Masas en el injerto renal (ocurre en el 10% de los casos)
Aquí el objetivo es salvar la función del riñón trasplantado.
- Masas pequeñas (<3 cm) o pacientes frágiles: Se puede optar por Vigilancia Activa o terapias de mínima invasión como la ablación por radiofrecuencia o crioablación, respaldadas por una biopsia renal previa para confirmar el subtipo histológico.
- Cirugía conservadora de nefronas (NSS): Si el tumor requiere resección, pero está localizado, se realiza una tumorección parcial preservando el resto del injerto.
Modulación de la inmunoterapia
El pilar farmacológico tras el diagnóstico de una masa maligna es la reestructuración del tratamiento inmunosupresor.
- El problema: Los inhibidores de la calcineurina (como el tacrolimus o la ciclosporina) promueven indirectamente vías de crecimiento celular y angiogénesis (creación de vasos sanguíneos que alimentan al tumor).
- La solución: Rotar el tratamiento hacia inhibidores de la mTOR (everolimus o sirolimus). Estos fármacos actúan como una "doble herramienta": mantienen la inmunosupresión necesaria para evitar el rechazo del injerto y, simultáneamente, ejercen un potente efecto antitumoral al bloquear la proliferación de las células cancerígenas.
Alerta sobre inmunoterapia en casos avanzados
En pacientes con enfermedad metastásica, los inhibidores de puntos de control inmunitario (Inmunoterapia) han revolucionado el tratamiento del cáncer renal. Sin embargo, en receptores de trasplante se deben usar con extrema precaución: hasta un 40% de estos pacientes experimentan un rechazo agudo y pérdida del injerto debido a la activación generalizada del sistema inmune.
Periodo de espera recomendado para un candidato a trasplante renal que tuvo un carcinoma de células renales previo
El periodo de espera (o tiempo de carencia) antes de que un paciente que tuvo un carcinoma de células renales (CCR) pueda ser incluido de forma segura en la lista de espera para un trasplante renal depende estrictamente de tres factores: el tamaño del tumor, el estadio patológico (TNM) y el grado de diferenciación celular.
El objetivo de esta espera es garantizar que el riesgo de recurrencia del cáncer bajo el posterior tratamiento inmunosupresor sea lo más bajo posible.
Las guías de las principales sociedades de trasplantes (como la European Renal Association [ERA] y las guías KDIGO) clasifican los tiempos de espera de la siguiente manera:
Sin periodo de espera (inclusión inmediata)
Se permite la inclusión en lista tan pronto como el paciente se haya recuperado de la cirugía en los siguientes casos:
- Carcinomas de células renales pequeños e incidentales: Tumores clasificados en estadio pT1a (menores o iguales a 4 cm), de bajo grado (Fuhrman/ISUP 1-2) y completamente resecados mediante nefrectomía parcial o radical.
Periodo de espera de 2 años
Es el tiempo recomendado para tumores de riesgo intermedio:
- Tumores en estadio pT1b (mayores de 4 cm pero menores o iguales a 7 cm), confinados al riñón.
- Tumores asintomáticos detectados de forma incidental pero que presentaban características histológicas de riesgo ligeramente superior.
Periodo de espera de 5 años o más
Para tumores de alto riesgo de recurrencia local o a distancia:
- Tumores en estadio pT2 (mayores de 7 cm, todavía confinados al riñón).
- Tumores en estadio pT3 o pT4 (que invaden la grasa perirrenal, venas principales o la glándula suprarrenal).
- Cualquier tumor sintomático al momento del diagnóstico (por ejemplo, que debutó con hematuria franca o masa palpable).
- Presencia de afectación ganglionar o tipos histológicos agresivos (como el CCR de conductos colectores o formas sarcomatoides).
Conclusión
El pronóstico de los receptores de trasplante con carcinoma renal incidental suele ser excelente si se detecta a tiempo. Las claves del éxito radican en un enfoque multidisciplinar entre urólogos y nefrólogos, la preferencia por técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas en riñones nativos, la preservación del injerto mediante técnicas de ablación o nefrectomía parcial, y el uso estratégico de la inmunosupresión con propiedades antineoplásicas (mTOR).
Bibliografía
- https://www.elsevier.es/es-revista-actas-urologica s-espanolas-292-artículo-manejo-masas-renales-rece ptores-trasplante-S0210480623000682.
- https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/ S0210480623000682.
- https://dialnet.unirioja.es/servlet/artículo?codig o=9215048.



