Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 687
Autor principal (primer firmante): Silvia Morlans Anoro
Fecha recepción: 22/07/2026
Fecha aceptación: 18/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 687
Autores:
- Silvia Morlans Anoro
- María Pilar Gargallo Cirujeda
- Marta Gómez Gonzalo
- Rosa María Sánchez Rafales
- María del Mar Mirallas Longares
Categoría profesional:
Administrativo, Auxiliar Administrativo, Auxiliar Administrativo, Administrativo, Administrativo
Resumen
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) representan un importante problema de salud pública, especialmente entre la población adolescente en lugares como festivales, conciertos y viajes donde la vida social y sexual se intensifica. Los cambios biológicos, psicológicos y sociales propios de esta etapa, el inicio precoz de las relaciones sexuales, la ausencia de métodos de barrera en las relaciones y la falta de educación sexual integral, incrementan la posibilidad de padecer estas infecciones.
Entre las ETS más frecuentes en adolescentes destacan la infección por clamidia, gonorrea, sífilis, virus del papiloma humano (VPH), herpes genital y virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Este estudio analiza la situación de las ETS en adolescentes, sus factores de riesgo y las estrategias de prevención, incorporando un caso clínico que refleja la importancia del diagnóstico temprano y de la educación sanitaria para evitar complicaciones y limitar la transmisión.
Palabras clave:
Enfermedades de transmisión sexual; adolescentes; educación sexual; prevención; salud sexual; infecciones de transmisión sexual.
Introducción
Las enfermedades de transmisión sexual constituyen infecciones que se transmiten principalmente mediante el contacto sexual vaginal, anal u oral. Según organismos internacionales de salud, millones de nuevos casos se registran anualmente en todo el mundo, afectando de forma especial a adolescentes y adultos jóvenes.
No todas las ETS presentas síntomas, lo que aumenta el riesgo de transmisión. Por eso, realizarse pruebas periódicas y acudir a los especialistas sanitarios de salud sexual es fundamental. En los centros hospitalarios la realización de estas pruebas son accesibles y confidenciales y permiten detectar infecciones a tiempo, evitando complicaciones futuras.
La adolescencia es una etapa caracterizada por importantes cambios físicos, emocionales y sociales y es durante este periodo cuando se inicia con frecuencia la actividad sexual, muchas sin protección y en la que suceden varias parejas por lo que las posibilidades de contagio son altas. Factores como la presión social, el consumo de alcohol y otras sustancias, así como las dificultades para acceder a servicios de salud sexual y la falta de educación sexual son factores que aumentan la probabilidad de contraer una ETS.
Cuando estas enfermedades no son detectadas a tiempo, pueden ocasionar complicaciones importantes en un futuro inmediato como, infertilidad, dolor pélvico crónico, embarazos no deseados y un mayor riesgo de contraer el VIH.
Objetivos
Analizar la incidencia de las enfermedades de transmisión sexual en adolescentes y destacar la importancia de la prevención con las siguientes recomendaciones:
- Evitar compartir agujas o cualquier otro material que pueda transmitir infecciones.
- Realizarse pruebas regulares, sobre todo si se ha mantenido relaciones sexuales de riesgo.
- Uso adecuado de preservativos y barreras de protección.
- Educación sexual.
Caso clínico
Adolescente de 17 años que acude a consulta de atención primaria por manifestar dolor al orinar, secreciones anormales y molestias abdominales de una semana de evolución. Refiere haber iniciado relaciones sexuales a los 15 años y mantener relaciones con distintas parejas durante el último año. Reconoce uso irregular del preservativo.
Durante la valoración clínica se realiza exploración física. Se solicitan pruebas microbiológicas para descartar infecciones de transmisión sexual. Los resultados confirman infección por clamidia Se pauta tratamiento antibiótico según protocolo clínico vigente y se recomienda el estudio y tratamiento de las parejas sexuales recientes por las altas probabilidades de contagio. Asimismo, se proporciona información sobre el uso correcto del preservativo y se realiza seguimiento a la paciente.
En la revisión realizada cuatro semanas después, la paciente refleja una evidente mejoría por lo que el tratamiento ha sido efectivo dando por erradicada la infección. Igualmente expresa una mayor concienciación respecto a las medidas de protección sexual.
Resultados
El estudio realizado muestra que los adolescentes constituyen uno de los grupos con mayor riesgo de adquirir ETS. Entre las infecciones más frecuentes se encuentran la clamidia, la gonorrea y el virus del papiloma humano. En muchas ocasiones sin síntomas que nos alerten.
La falta de educación, el inicio precoz de las relaciones sexuales, la diversidad de parejas sexuales, la ausencia del uso del preservativo en las relaciones y otros factores como el consumo de alcohol y drogas multiplican los casos de infecciones.
Asimismo, las campañas de cribado y detección precoz permiten identificar infecciones asintomáticas y disminuir la transmisión comunitaria.
Discusión
Las ETS en adolescentes continúan representando un importante problema de salud pública para los sistemas sanitarios debido a su incremento en el número de casos y a las consecuencias sobre la salud reproductiva. La transmisión suele ser por contacto genital, oral o anal, aunque también muchas ETS se transmiten durante el embarazo y parto de la madre al hijo. Las consecuencias futuras de las ETS en el aparato genital interno incluyen los abortos, embarazos ectópicos, esterilidad o inflamación pélvica crónica.
La educación sexual debe abordarse desde una perspectiva integral que incluya información sobre prevención de infecciones y acceso a recursos sanitarios. Esta formación debe iniciarse antes del comienzo de la actividad sexual y adaptarse a las necesidades de cada grupo de edad.
El cribado de ETS esta recomendado cuando la historia clínica del adolescente lo requiera o siempre que aparezcan síntomas compatibles con infecciones. La periodicidad del cribado dependerá del diagnóstico inicial. Ante un diagnóstico de ETS se debe de notificar a las posibles parejas con las que haya mantenido relaciones de riesgo para su estudio.
Finalmente, la promoción del uso generalizado del preservativo continúa siendo una de las medidas más eficaces para prevenir la mayoría de las enfermedades de transmisión sexual y proteger la salud sexual de los jóvenes.
Bibliografía
- Organización Mundial de la Salud. Sexually Transmitted Infections: Fact Sheet. Ginebra: OMS; 2024.
- World Health Organization. Global Health Sector Strategies on HIV, Viral Hepatitis and Sexually Transmitted Infections 2022–2030. Ginebra: WHO; 2022.
- Centers for Disease Control and Prevention. Sexually Transmitted Infections Treatment Guidelines. Atlanta; 2024.
- UNICEF. Adolescent Health and Development Report. Nueva York; 2023.
- Ministerio de Sanidad de España. Vigilancia Epidemiológica de las Infecciones de Transmisión Sexual. Madrid; 2024.
- Asociación Española de Pediatría. Recomendaciones sobre salud sexual y reproductiva en adolescentes. Madrid; 2023.



