Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 10–Octubre 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 10: 336
Autor principal (primer firmante): Silvia Gutiérrez Vázquez
Fecha recepción: 29/09/2026
Fecha aceptación: 26/10/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(10): 336
Autores:
- Silvia Gutiérrez Vázquez. Categoría profesional: Enfermera generalista en el SNS-Osasunbidea.
- Cristina Martínez Barandalla. Categoría profesional: Enfermera generalista en el SNS-Osasunbidea.
- Lorea Apesteguia Bardi. Categoría profesional: Enfermera generalista en el SNS-Osasunbidea.
- Raquel Villanueva Goyeneche. Categoría profesional: Enfermera generalista en el SNS-Osasunbidea.
- Maitane Oroz Astrain. Categoría profesional: Enfermera generalista en el SNS-Osasunbidea.
- Iñigo Pérez Laso. Categoría profesional: Enfermera generalista en el SNS-Osasunbidea.
Resumen
Vivir con Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2) implica tomar decisiones todos los días. No basta con conocer la enfermedad o disponer de un tratamiento adecuado; buena parte de su evolución está relacionada con lo que la persona consigue incorporar a su rutina. Desde esta perspectiva, la educación sanitaria adquiere un papel que va más allá de proporcionar información. El objetivo de esta revisión fue analizar la evidencia disponible sobre educación sanitaria, autocuidado y apoyo al paciente con DM2. Se realizó una revisión bibliográfica narrativa mediante búsquedas efectuadas entre junio y septiembre de 2025 en PubMed, Scopus, Dialnet y SciELO, complementadas con documentación institucional. Se seleccionaron revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados entre 2019 y 2025. En conjunto, los estudios revisados relacionan las intervenciones educativas con mejoras en el autocuidado y, en numerosos casos, con un mejor control glucémico. Los resultados son más favorables cuando la educación se mantiene en el tiempo, se adapta a las características del paciente y favorece su participación activa. Las intervenciones dirigidas por Enfermería y las herramientas digitales amplían las posibilidades de acompañamiento, aunque no eliminan la necesidad de una relación educativa cercana. La educación sanitaria parece ser, por tanto, más efectiva cuando consigue convertir el conocimiento en capacidad para actuar.
Palabras clave: diabetes mellitus tipo 2; educación; enfermería; autocuidado; educación diabetológica; educación para la salud.
Introducción
La Diabetes Mellitus tipo 2 no se desarrolla únicamente en la consulta. Continúa en casa, en las comidas, en la actividad física, en la toma de medicación y en las decisiones que el paciente adopta cuando aparece una dificultad. Precisamente por eso, uno de los aspectos que más llama la atención al revisar la literatura no es tanto que la educación sanitaria aporte conocimientos, algo que cabría esperar, sino la dificultad de conseguir que esos conocimientos se traduzcan de manera estable en conductas de autocuidado.
Existe una distancia entre saber qué hacer y conseguir hacerlo. Las revisiones analizadas permiten aproximarse a esa distancia desde diferentes perspectivas. Los programas de educación para el autocuidado se asocian con mejoras en variables clínicas y conductuales [1-3], pero los resultados no son idénticos entre intervenciones. La duración, el seguimiento, la forma de impartir la educación y las características de la persona parecen condicionar su efecto.
Esta observación cambia la manera de interpretar la educación diabetológica. No se trata únicamente de explicar qué es la diabetes, qué alimentos conviene consumir o cómo debe tomarse un medicamento. Se trata de ayudar a que esa información pueda utilizarse cuando el profesional ya no está delante del paciente. Tanaka et al. [4], al estudiar personas recientemente diagnosticadas, encontraron beneficios de los programas de educación y apoyo al autocuidado, aunque también señalaron limitaciones en la consistencia de algunos resultados. La enseñanza precoz parece especialmente interesante porque permite acompañar al paciente cuando todavía está construyendo su forma de convivir con la enfermedad.
La literatura revisada conduce así a una idea común: la educación sanitaria tiene valor cuando modifica la relación de la persona con su propia enfermedad. Para ello necesita participación, continuidad y adaptación.
No todos los pacientes parten del mismo nivel de conocimiento ni afrontan las mismas dificultades, por lo que una educación basada únicamente en transmitir contenidos puede quedarse corta.
Objetivos
Analizar la evidencia científica publicada entre 2019 y 2025 sobre la influencia de la educación sanitaria, el autocuidado y las intervenciones educativas en personas con Diabetes Mellitus tipo 2.
Métodos
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa. La búsqueda se efectuó entre junio y septiembre de 2025, con fecha de cierre el 30 de septiembre de 2025, en las bases de datos PubMed, Scopus, Dialnet y SciELO. Se consultó además documentación institucional del Ministerio de Sanidad y de la Organización Mundial de la Salud como apoyo contextual. [5,6]
Se utilizaron los términos “Diabetes Mellitus Tipo 2”, “Type 2 Diabetes”, “DM2”, “Enfermería”, “Nursing”, “Self-Care”, “Self-management” y “Diabetes Education”, combinados mediante operadores booleanos.
Se incluyeron revisiones bibliográficas, revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados entre 2019 y 2025, en español o inglés, centrados en adultos con DM2 y relacionados con educación sanitaria, autocuidado o intervenciones educativas. Se excluyeron estudios primarios, publicaciones fuera del periodo establecido y trabajos que no respondieran al objetivo de la revisión. Los registros duplicados fueron eliminados antes de la selección definitiva. Posteriormente se realizó una valoración por título, resumen y texto completo.
Finalmente se seleccionaron 12 publicaciones.
Resultados
En conjunto, los trabajos revisados apuntan en una misma dirección, aunque con diferencias en la magnitud de los efectos: la educación para el autocuidado puede favorecer tanto determinadas conductas relacionadas con el manejo de la enfermedad como el control metabólico. [1-4]
La HbA1c aparece como uno de los resultados más estudiados. Los metaanálisis de Hildebrand et al. [2] y Bekele et al. [3] encuentran efectos favorables de los programas educativos, pero también ponen de manifiesto una variabilidad considerable entre las intervenciones. Esta heterogeneidad resulta relevante. Sugiere que no es suficiente con saber que “la educación funciona”; también importa cómo se organiza, cuánto dura, qué contenidos aborda y qué apoyo recibe posteriormente el paciente.
La intervención de Enfermería adquiere especial protagonismo. Los trabajos de Yüksel et al. [7] y Sun et al. [8] encuentran resultados favorables en programas dirigidos por Enfermería, mientras que Niu et al. [9] muestran que este acompañamiento puede trasladarse también al entorno web. Más que sustituir la relación profesional-paciente, la tecnología puede servir para prolongarla y facilitar el seguimiento.
Otro elemento que emerge de forma transversal es la personalización. Mannucci et al. [10] compararon diferentes modalidades educativas y Asmat et al. [11] analizaron modelos centrados en el paciente. Sus resultados ayudan a entender que la intervención educativa no debería construirse únicamente alrededor de la enfermedad, sino también alrededor de la persona que tiene que manejarla.
El momento de intervenir tampoco parece irrelevante. Tanaka et al. [4] y Kiçaj et al. [12] señalan la utilidad de actuar en las primeras etapas de la enfermedad. Una intervención temprana puede facilitar que el autocuidado se construya desde el principio y no tenga que corregirse después de años de hábitos consolidados.
Por otra parte, conocer lo que el paciente sabe resulta fundamental. La revisión de Rodríguez-Battikh et al. [13] muestra que el conocimiento sobre la propia enfermedad no puede darse por supuesto. Esto introduce una cuestión sencilla, pero importante: antes de enseñar, es necesario saber qué entiende la persona, qué cree conocer y dónde están realmente sus dificultades.
Las intervenciones digitales constituyen una línea de desarrollo más reciente. Versluis et al. [14], en una revisión y metaanálisis de 43 ensayos con 9.328 participantes, observaron un efecto beneficioso, aunque modesto, de las intervenciones mHealth sobre la HbA1c. La tecnología ofrece posibilidades, pero sus resultados no justifican plantearla como sustituto de la atención educativa convencional.
Discusión
Los resultados permiten interpretar la educación sanitaria como un proceso continuado y no como una actividad aislada. El beneficio parece depender menos de la cantidad de información transmitida que de la capacidad de convertir esa información en decisiones aplicables a la vida diaria.
Aquí aparece probablemente una de las principales dificultades de la educación en DM2. Un paciente puede conocer las recomendaciones y, sin embargo, no ser capaz de mantenerlas. Las causas pueden ser diversas: falta de apoyo, dificultades económicas o familiares, baja percepción del riesgo, hábitos muy arraigados o simplemente unas recomendaciones que no se han adaptado a su realidad. Por ello, educar requiere escuchar y reajustar, no únicamente explicar.
La Enfermería puede desempeñar un papel especialmente relevante en este proceso, tanto por su proximidad al paciente como por la posibilidad de realizar seguimiento y reforzar progresivamente el autocuidado [7-9]. Las herramientas digitales pueden facilitar esta continuidad y mejorar el acceso, pero difícilmente sustituyen el componente interpersonal que permite detectar dudas, inseguridades o dificultades que no siempre aparecen en una consulta convencional.
En definitiva, las revisiones no parecen señalar una única fórmula educativa. Más bien apuntan hacia un modelo flexible, centrado en la persona y mantenido en el tiempo. Esa conclusión resulta coherente con la propia naturaleza de la DM2: una enfermedad crónica no se controla únicamente con una intervención puntual, del mismo modo que el aprendizaje necesario para convivir con ella tampoco puede reducirse a una única sesión educativa.
Conclusiones
Después de revisar los estudios seleccionados, la idea que considero más relevante es sencilla: educar en diabetes no consiste solamente en conseguir que el paciente sepa más, sino en ayudarle a hacer algo útil con aquello que sabe.
La evidencia revisada respalda el papel de la educación sanitaria en el autocuidado y en el control de la enfermedad, pero también muestra que sus resultados dependen de factores que van más allá del contenido de las sesiones. La continuidad, la personalización y el acompañamiento importan. Y mucho. Desde esta perspectiva, la educación debería entenderse como una relación que se construye progresivamente. El profesional aporta conocimientos y herramientas, pero el paciente es quien finalmente tiene que integrarlos en su propia vida, con sus horarios, sus hábitos, sus dificultades y sus posibilidades reales.
La tecnología puede ayudar. Los programas estructurados también. Sin embargo, ninguna herramienta parece sustituir completamente algo tan básico como escuchar al paciente y adaptar la intervención a lo que realmente necesita.
En mi opinión, ese es el principal aprendizaje que deja esta revisión. La educación sanitaria resulta verdaderamente útil cuando deja de ser una lista de recomendaciones y se convierte en un apoyo para que la persona pueda tomar decisiones de manera más autónoma. En una enfermedad que exige actuar todos los días, esa diferencia puede ser más importante que la cantidad de información que se consiga transmitir.
Bibliografía
- Mohamed A, Staite E, Ismail K, Winkley K. A systematic review of diabetes self-management education interventions for people with type 2 diabetes mellitus in the Asian Western Pacific (AWP) region. Nurs Open. 2019;6(4):1424-1437. doi:10.1002/nop2.340.
- Hildebrand JA, Billimek J, Lee JA, Sorkin DH, Olshansky EF, Clancy SL, et al. Effect of diabetes self-management education on glycemic control in Latino adults with type 2 diabetes: a systematic review and meta-analysis. Patient Educ Couns. 2020;103(2):266-275. doi:10.1016/j.pec.2019.09.009.
- Bekele BB, Negash S, Bogale B, Tesfaye M, Getachew D, Weldekidan F, et al. Effect of diabetes self-management education (DSME) on glycated hemoglobin (HbA1c) level among patients with T2DM: systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Diabetes Metab Syndr. 2021;15(1):177-185. doi:10.1016/j.dsx.2020.12.030.
- Tanaka R, Shibayama T, Sugimoto K, Hidaka K. Diabetes self-management education and support for adults with newly diagnosed type 2 diabetes mellitus: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Diabetes Res Clin Pract. 2020;169:108480. doi:10.1016/j.diabres.2020.108480.
- Ministerio de Sanidad. Estrategia en Diabetes del Sistema Nacional de Salud [Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad.
- World Health Organization. Diabetes [Internet]. Geneva: WHO.
- Yüksel M, Bektas H, Canli Ozer Z. The effect of nurse-led diabetes self-management programmes on glycosylated haemoglobin levels in individuals with type 2 diabetes: a systematic review. Int J Nurs Pract. 2023;29(6):e13175. doi:10.1111/ijn.13175.
- Sun J, Fan Z, Kou M, Wang X, Yue Z, Zhang M. Impact of nurse-led self-management education on type 2 diabetes: a meta-analysis. Front Public Health. 2025;13:1622988. doi:10.3389/fpubh.2025.1622988.
- Niu XD, Chi JT, Guo JB, Ruan HH, Zhang J, Tao HX, et al. Effects of nurse-led web-based interventions on people with type 2 diabetes mellitus: a systematic review and meta-analysis. J Telemed Telecare. 2021;27(5):269-279. doi:10.1177/1357633X211010019.
- Mannucci E, Giaccari A, Gallo M, Bonifazi A, Ávila DPB, Masini ML, et al. Self-management in patients with type 2 diabetes: group-based versus individual education. A systematic review with meta-analysis of randomized trials. Nutr Metab Cardiovasc Dis. 2022;32(2):330-336. doi:10.1016/j.numecd.2021.10.005.
- Asmat K, Dhamani K, Gul R, Froelicher ES. The effectiveness of patient-centered care vs. usual care in type 2 diabetes self-management: a systematic review and meta-analysis. Front Public Health. 2022;10:994766. doi:10.3389/fpubh.2022.994766.
- Kiçaj E, Saliaj A, Çerçizaj R, Prifti V, Qirko S, Rogozea L. Navigating diabetes: enhancing self-management through education among diabetic people at the early stages of the disease—a systematic review. Int J Environ Res Public Health. 2024;21(5):522. doi:10.3390/ijerph21050522.
- Rodríguez-Battikh H, Esquivel-Prados E, Conte-Valdes E, Martínez-Martínez F, Garcia-Corpas J. Conocimiento que tiene el paciente con Diabetes Mellitus tipo 2 sobre su enfermedad: revisión sistemática. Ars Pharm. 2024;65(3):258-277. doi:10.30827/ars.v65i3.30295.
- Versluis A, Boels AM, Huijden MCG, Mijnsbergen MD, Rutten GEHM, Vos RC. Diabetes self-management education and support delivered by mobile health (mHealth) interventions for adults with type 2 diabetes—a systematic review and meta-analysis. Diabet Med. 2025;42(5):e70002. doi:10.1111/dme.70002.



