Presencia de astenopia en trabajadores ocupacionalmente expuestos a pantallas de visualización en Hospital General Regional n.º 66

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 10–Octubre 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 10: 241

Autor principal (primer firmante): Paola Rodríguez Rodríguez

Fecha recepción: 22/09/2026

Fecha aceptación: 19/10/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(10): 241

https://doi.org/10.58842/FEQR6331

Autor/a:

Paola Rodríguez Rodríguez

Categoría profesional:

Médico residente de medicina del trabajo y ambiental.

Resumen

La astenopia es el conjunto de molestias oculares y extraoculares debido al uso prolongado de pantallas digitales. Se estima una prevalencia mundial de 60 millones, con un millón de casos incidentes cada año. La revolución tecnológica también se ha adaptado a los puestos de trabajo para la facilitación del desempeño de éste, fue entonces que este cambio en las condiciones de trabajo en las últimas décadas haya sido acompañado de un aumento en las quejas relacionadas con la salud asociadas al uso de pantallas digitales, que han sido denominados colectivamente como “síndrome de visión de computadora”.

Se determinó la prevalencia de astenopia en trabajadores ocupacionalmente expuestos a pantallas de visualización del Hospital General Regional No. 66 mediante un estudio observacional, transversal, analítico y correlacional. Se encontró una prevalencia de 24.61 % para astenopia leve, 40.70 % para astenopia moderada, 15.30 % para astenopia severa y 3.38 % para astenopia incapacitante, la relación entre la exposición y la astenopia refleja una mayor magnitud de asociación para la astenopia moderada, siendo esta con 38 veces más riesgo de desarrollarse.

Palabras clave: astenopia, pantallas, trabajadores expuestos a pantallas de visualización.

Introducción

La astenopia, también conocida como síndrome de fatiga visual es el conjunto de una serie de síntomas asociados a molestias oculares, como picor, ardor, sequedad y lagrimeo, trastornos visuales como visión borrosa, visión fragmentada y diplopía y síntomas extraoculares como cefalea, vértigo y cervicalgia. (1)

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Existe una posible relación entre el uso prolongado de equipos con pantallas de visualización y las enfermedades oftalmológicas como la astenopia (2) además un aumento del desarrollo de fatiga visual en puestos de trabajo con condiciones ergonómicas deficientes. (3)

La computadora como herramienta de trabajo de tipo pantalla digital tuvo una inclusión masiva durante la década de 1980, haciéndola una necesidad estándar para puestos de trabajo, con el tiempo se identificó que la astenopia está presente en al menos 50 % de los usuarios habituales de medios digitales (4), afectando 1 de cada 5 adultos (5). Su prevalencia mundial se estima en 60 millones, con un millón de casos incidentes cada año. (6)

En México, en el año 2024 se estimó un porcentaje de 41.8 % de personas usuarias de computadora, del cual un 53.2 % está destinado a actividades laborales (7). Estudios previos han señalado que el 68 % en trabajadores expuestos a pantallas de visualización han presentado astenopia. (8)

Este síndrome puede presentarse en cualquier persona que pase una cantidad de tiempo considerable frente a una pantalla digital (9). En consecuencia, el uso de pantallas digitales ha sido catalogado por la sociedad de la película lagrimal y superficie ocular, por sus siglas en inglés TFOS y el taller de ojo seco, por sus siglas en inglés DEWS como un factor de riesgo para el síndrome de fatiga ocular. (10)

Dichas manifestaciones están relacionadas a múltiples causas, entre ellas al proceso de adaptación y acomodación ocular a corto o largo plazo, factores de riesgo ergonómicos debido a la mala postura ante el medio digital (11), la posición de visualización del equipo de cómputo, el tamaño de la pantalla e iluminación. (12)

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Asimismo, los problemas de visión preexistentes como la hipermetropía, presbicia, miopía y astigmatismo pueden contribuir a la aparición del síndrome de fatiga ocular (11), sexo femenino, edad avanzada, ambiente seco, uso de lentes de contacto y cirugía ocular refractiva. (13)

Para ver cualquier forma de objeto cercano son necesarias las respuestas de vergencia y acomodación apropiadas para proporcionar una visión clara y única del objeto de observación. La visión binocular es la unión de las imágenes provenientes de ambos ojos, que neurológicamente se combinan para tener una percepción única y una profundidad del objeto observado (14). La vergencia es una serie de movimientos binoculares disyuntivos en los que ambos ojos se dirigen en la misma dirección para fijar un objeto y a la vez se desplazan en sentido opuesto (15). Cuando una persona enfoca objetos cercanos, entra en juego la triada del reflejo de visión cercana, esta consta de miosis, vergencia ocular y acomodación y al existir la exposición prolongada a la pantalla de visualización aumenta la exigencia de dicha triada (16).

Normalmente, el ojo tiene la capacidad de reconocer objetos a determinadas distancias mediante la agudeza visual; esta función se ajusta por medio del reflejo de acomodación del ojo mediante la convergencia del cristalino para mejorar la calidad de la imagen retiniana (17). Tras una exposición constante a un estímulo visual puede existir un retraso en el reflejo de acomodación, es decir, una capacidad de respuesta menor que el estímulo dióptrico a la acomodación (12). El uso constante de un medio digital requiere de un ajuste continuo de la visión debido a la multitarea a la que generalmente se ven expuestos los usuarios pudiendo provocar la aparición de síntomas como fatiga visual, visión borrosa o cefalea. (18)

Además, el uso de pantallas en el ejercicio o con motivo de trabajo se ha asociado con una menor frecuencia de parpadeo, lo que afecta la evaporación de la película lagrimal y, como resultado, la consiguiente pérdida de la homeostasia de la superficie ocular (19). La película lagrimal, es una capa liquida fundamental en la superficie ocular que proporciona lubricación a los ojos, suministra nutrientes, oxígeno y favorece la eliminación de residuos de la superficie del ojo (20). Una alteración de la estabilidad en el tiempo de ruptura de película lagrimal produce daño e inflamación los cuales favorecen la sintomatología asociada astenopia. (21)

El cuestionario Computer Vision Symptom Scale (CVSS17) está adaptado a los síntomas que surgen del uso de dispositivos digitales (22), es una herramienta para el diagnóstico del síndrome de fatiga ocular y se puntúa mediante un análisis Rasch proporcionando un marco matemático que permite emular las propiedades de la medición fundamental y, por lo tanto, servir como herramienta para cuantificar condiciones humanas no observables (23), así este enfoque permite determinar los niveles de rendimiento en la escala. La escala contiene 17 ítems con puntuaciones que van de 17 a 53 indicando que entre más alta la puntuación, mayor intensidad de sintomatología (24). Los niveles de rendimiento son cinco, los cuales reflejan la gravedad de los síntomas relacionados con el uso de computadoras (24). El cuestionario CVSS17 también se compone de dos subescalas principales, el factor de síntomas internos (ISF) y el factor de síntomas externos (ESF); estas subescalas han demostrado buenas propiedades de medición y pueden utilizarse para evaluar síntomas visuales u oculares específicos atribuibles al uso de computadoras (25). El resultado del cuestionario de fatiga visual con un puntaje entre 17 y 22 indica que la persona es asintomática, es decir no cursa con astenopia. Un resultado entre 23 y 28 refiere que la intensidad de la astenopia es leve. El resultado entre 29 y 35 indica sintomatología moderada. El puntaje entre 36 y 42 indica sintomatología severa y un resultado entre 43 y 53 habla de una astenopia incapacitante.

Se entiende por "pantalla de visualización" una pantalla alfanumérica o gráfica, independientemente del método de representación visual que utiliza. (26)

Desde 1940 hacia 1980, fueron incorporándose pantallas de tubo de rayos catódicos, una tecnología que permitía visualizar imágenes por medio de un haz de rayos catódicos continuamente dirigidos contra una pantalla electroluminiscente (27). En la década de 1970, las pantallas de tubos de rayos catódicos se adaptaron regularmente en el lugar de trabajo mediante computadoras (28), fue entonces que comenzaron a cuestionarse sobre el impacto a la salud por el uso de la tecnología digital. Se hicieron estudios los cuales concluyeron que no se demostraba que estas pantallas fueran peligrosas en cuanto a emisiones de radiación electromagnética o la exposición a sustancias químicas, pero sí destacaron que podrían relacionarse con problemas de ergonomía y síntomas oculares. (29)

La revolución tecnológica también se ha adaptado a los puestos de trabajo para la facilitación del desempeño de éste, pero fue la pandemia de COVID-19 lo que aceleró la adopción de la tecnología en el día a día de los lugares de trabajo. (30)

Este cambio en las condiciones de vida y trabajo experimentado en las últimas décadas ha sido acompañado de un aumento en las quejas relacionadas con la salud asociadas al uso de pantallas digitales, que han sido denominados colectivamente como “síndrome de visión de computadora” (31) ya que disminuye las capacidades visuales, aumenta las tasas de error, reduce la productividad en el lugar de trabajo, reduce la calidad de vida y la satisfacción laboral. (32) (33)

Gracias a la incorporación de pantallas de visualización a los puestos de trabajo, se indagó sobre los potenciales problemas a la salud respecto a la emisión de luz generada, el tamaño de la pantalla, la posición, resolución, frecuencia de actualización de pantalla, distancia de la visualización, brillo y contraste (34). Se identificó que la distancia de la visualización influye de una manera relevante en el desarrollo de astenopia. (35)

La ergonomía en el lugar de trabajo se refiere a la disposición de los equipos y muebles en un espacio de oficina para que los usuarios trabajen de manera más eficiente y cómoda (36). El método ROSA, desarrollado en 2012, está basado en las recomendaciones ergonómicas para el trabajo de oficina. Estas recomendaciones y criterios se circunscriben a la postura adoptada por el trabajador al utilizar e interaccionar con algunos de los elementos más habituales en un puesto de trabajo de oficina (37). La postura de la persona trabajadora se evalúa en relación con la desviación, respecto a la postura neutra o ideal, resultante de la interacción con los equipos y elementos que conforman el puesto de trabajo con pantallas (38). Como resultado de su aplicación se obtiene una valoración del riesgo medido y una estimación de la necesidad de actuar sobre el puesto para disminuir el nivel de riesgo ergonómico. (39)

Para aplicar el método, el evaluador observa el puesto de trabajo obteniendo los datos necesarios para la evaluación empleando los diagramas de puntuación del método. Estos diagramas han sido diseñados de manera en que cuando la situación del puesto en cuanto a la disposición de sus elementos es la ideal, se le asigna la puntuación de 1, a partir de que la disposición de los elementos se desvía de la ideal, la puntuación incrementa de forma lineal hasta 3. Además, existen situaciones específicas que pueden incrementar 1 punto más y, finalmente, en el caso de cuánto tiempo el trabajador utiliza los elementos del puesto de trabajo, la puntuación puede incrementar o disminuir 1 punto. (39)

El valor de la puntuación ROSA puede oscilar entre 1 y 10, indicando que a mayor riesgo ergonómico mayor puntuación. El valor 1 indica que no se aprecia riesgo ergonómico. Valores entre 2 y 4 indican un nivel de riesgo ergonómico bajo donde pueden mejorar elementos del puesto. Valores iguales o superiores a 5 indican un riesgo ergonómico alto y es necesario modificar los elementos del puesto. Valores entre 6 y 8 se consideran un riesgo ergonómico muy alto y es necesaria la actuación cuanto antes. Valores entre 9 y 10 indican riesgo ergonómico extremo y la actuación para modificar los elementos se considera urgente.

Objetivos

Objetivo general

Determinar la prevalencia de astenopia en trabajadores expuestos a pantallas de visualización en el Hospital General Regional No. 66.

Objetivos específicos

  • Identificar a aquellos trabajadores ocupacionalmente expuestos a pantallas de visualización del Hospital General Regional No. 66.
  • Definir las características sociodemográficas de la población de estudio del Hospital General Regional No. 66.
  • Asociar la presencia de astenopia en trabajadores ocupacionalmente expuestos a pantallas de visualización con la ergonomía del puesto del área de trabajo Hospital General Regional No. 66.

Desarrollo

Métodos

Se efectuó un estudio observacional, transversal, analítico y correlacional. La muestra se obtuvo mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. Se realizó un muestreo de tipo censal en trabajadores del turno matutino que cumplían criterios de inclusión y se obtuvo un total de 128 participantes. Para la asociación entre la astenopia y trabajadores ocupacionalmente expuestos a pantallas de visualización se calculará razón de momios; para las categorías de las variables dependientes se obtendrán las prevalencias para cada una y se utilizará una prueba no paramétrica que será desviación estándar para evaluar la normalidad de los datos.

Resultados

Ver tablas y gráficos al final del artículo.

En la figura 1 se demuestra el porcentaje de distribución del sexo en la población estudiada, el 53 % fueron mujeres es decir 68 trabajadoras y de 47 % hombres es decir 60 trabajadores.

Figura 1. Distribución por sexo de los trabajadores.

La figura 2 muestra el porcentaje del rango de edad de los trabajadores fue mayor para aquellos entre 29 a 39 años de edad con un 49 %, es decir 62 trabajadores, seguido del rango de edad entre 40 a 50 años con un 31 % que son 40 trabajadores, después aquellos entre 51 a 61 años de edad con un 14 %, es decir 18 trabajadores y finalmente el rango de edad entre 18 a 28 años con un 6 % que son 8 trabajadores.

Figura 2. Distribución por rango de edad de los trabajadores.

En la figura 3 se observa el porcentaje de la puntuación de la astenopia mediante intensidad de los síntomas según la escala CVSS17 fue de 41 % para astenopia moderada, 24 % para astenopia leve, 15 % para asintomáticos, 15 % para astenopia severa y 5 % para astenopia incapacitante.

Figura 3. Distribución de astenopia en los trabajadores.

Los trabajadores que están expuestos a más de 4 horas en pantalla durante la jornada laboral tienen 16 veces más riesgo de desarrollar astenopia leve, 38 veces de astenopia moderada, 8 veces astenopia severa y 2 veces astenopia incapacitante, estos datos se observan en la tabla 1.

Tabla 1. Prevalencia de astenopia

En la tabla 2 se observan a las mujeres trabajadoras de la población estudiada que estuvieron expuestas a más de 4 horas en pantalla durante la jornada laboral, estas tienen 9 veces más riesgo de desarrollar astenopia leve, 22 veces más riesgo de astenopia moderada y 5 veces más riesgo de astenopia severa.

Tabla 2. Prevalencia de astenopia en mujeres

En la tabla 3 se muestran los hombres trabajadores que estuvieron expuestos a más de 4 horas en pantalla durante la jornada laboral, estos tuvieron 7 veces más riesgo de desarrollar astenopia leve, 16 veces más riesgo de astenopia moderada y 4 veces más riesgo de astenopia severa.

Tabla 3. Prevalencia de astenopia en hombres

La tabla 4 muestra datos no significativos de la relación de astenopia con el rango de edad entre 18 a 28 años.

Tabla 4. Prevalencia de astenopia en grupo de edad de 18 a 28 años.

La tabla 5 muestra el grupo de edad de 29 a 39 años expuesto a más de 4 horas en pantalla durante la jornada laboral, estos trabajadores tienen 27 veces más riesgo de desarrollar astenopia leve, 17 veces más riesgo de desarrollar astenopia moderada y 4 veces más riesgo de astenopia severa.

Tabla 5. Prevalencia de astenopia en grupo de edad de 29 a 39 años.

En la tabla 6 se muestra el grupo de edad de 40 a 49 años expuesto a más de 4 horas en pantalla durante la jornada laboral tiene 1 vez más riesgo de desarrollar astenopia leve, 18 veces más riesgo de desarrollar astenopia moderada y 2 veces más riesgo de astenopia severa.

Tabla 6. Prevalencia de astenopia en grupo de edad de 40 a 50 años.

La tabla 7 muestra datos no significativos de la relación de astenopia con el rango de edad entre 18 a 28 años.

Tabla 7. Prevalencia de astenopia en grupo de edad de 51 a 61 años.

En la tabla 8 se puede observar que la mayoría de puestos de trabajo corresponden a un puntaje de 5 según el método ergonómico ROSA es decir un riesgo ergonómico alto con un porcentaje del 74.22 %, los demás porcentajes se demuestran en la figura 4. En la tabla 9 se muestra la desviación estándar con un valor de ±0.8851 y en la figura 5 se muestra la distribución mediante rangos intercuartílicos, donde en el último cuartil, cae el mayor número de pacientes n=61, lo cual es congruente con los rangos mínimos y máximos dentro de la gráfica de normalidad.

Tabla 8. Puntuación de método ergonómico ROSA

Figura 4. Distribución del riesgo ergonómico en los puestos de trabajo.

Tabla 9. Datos estadísticos del puntaje ROSA

Figura 5. Distribución por rango intercuartílico de los puestos de trabajo.

En la tabla 10 se observa el porcentaje de astenopia en la población estudiada por cada nivel de riesgo que califica el método ROSA. En la figura 6 se demuestran de manera conjunta los valores de riesgo ergonómico y la intensidad de los síntomas de astenopia. Esta figura refleja que la presencia de síntomas visuales está presente en todos los puestos de trabajo independientemente de su riesgo ergonómico.

Tabla 10. Porcentaje de astenopia en los niveles de riesgo que califica el método ROSA.

Figura 6. Distribución de la astenopia y el riesgo ergonómico.

Ver tablas y gráficos al final del artículo.

Discusión

En el presente estudio se evaluó la presencia de astenopia en trabajadores expuestos a más de 4 horas en pantalla de visualización durante la jornada laboral y las condiciones ergonómicas del puesto de trabajo.

Como características sociodemográficas se observó un porcentaje de mujeres ligeramente más elevado que de hombres con un 53 % y 47 % respectivamente; se dividió el total de los 128 trabajadores por grupo de edad, siendo la población más numerosa aquella en rango de edad de 29 a 39 años, seguido de 40 a 50 años, 51 a 61 años y finalmente los de 18 a 28 años de edad.

Respecto a la astenopia en la población estudiada se encontró una prevalencia de 24.61 % para astenopia leve, 40.70 % para astenopia moderada, 15.30 % para astenopia severa y 3.38 % para astenopia incapacitante; estos resultados muestran que la sintomatología de la fatiga visual se presentó de manera importante con manifestaciones de una intensidad moderada y en menor medida una intensidad severa o incapacitante.

La relación entre la exposición y la astenopia refleja una mayor magnitud de asociación para la astenopia moderada, siendo esta con 38 veces más riesgo de desarrollarse a comparación de 16 veces más riesgo de desarrollar astenopia leve, 8 veces astenopia severa y 2 veces una astenopia incapacitante, sin embargo, es importante interpretarse meramente como una asociación y no como una demostración de causalidad.

Asimismo, el resultado astenopia moderada como sintomatología de mayor prevalencia se vio reflejado en el trabajo original de Sánchez et al, donde estudiaron una población de 119 sujetos expuestos a pantallas de visualización, 54.5 % mujeres y 45.4 % hombres; el diagnóstico por medio del test CVSS17 de astenopia moderada fue el más prevalente con un 32.4 %. (32)

Que predomine la sintomatología moderada resulta relevante desde el punto de vista ocupacional, ya que su presencia puede tener un impacto directo en la productividad del trabajador y puede ser un indicador de un área de oportunidad en el diseño del puesto de trabajo, en este sentido, los resultados del presente estudio apoyan la importancia de considerar la astenopia como un problema relacionado con la salud ocupacional y no únicamente como una molestia subjetiva aislada.

La relación entre el sexo y la astenopia reflejó una diferencia porcentual entre hombres y mujeres relativamente pequeña para las categorías de gravedad de la sintomatología y siendo en ambas la astenopia moderada la más prevalente con un 41.3 % para las mujeres y 40.32 % para los hombres, seguidos por la astenopia leve, severa y en el caso de la astenopia incapacitante se reflejó una mayor proporción en hombres que en mujeres siendo ésta 8.06 % y 4.29 % respectivamente.

En las mujeres, el OR más elevado correspondió a la astenopia moderada con 22 veces más riesgo de desarrollarse y en hombres 16 veces más riesgo; esto indica que, independientemente del sexo, la sintomatología de astenopia moderada fue la que demostró mayor magnitud de asociación en la población estudiada, por lo tanto, los resultados no permiten establecer de manera aislada que el sexo sea un determinante de la presencia de astenopia, sino que sugieren considerar conjuntamente otros factores laborales como ergonómicos, ambientales y personales.

El análisis por grupos de edad mostró una diferencia de la categoría de intensidad de la astenopia; en el grupo de 29 a 39 años es el único donde predomina la prevalencia global de astenopia leve con un 35.94 %, para el resto de los grupos predomina la prevalencia global de astenopia moderada con 50 % para el rango de 18 a 28 años, 54.76 % para el rango de 40 a 59 años y 50 % para aquellos entre 51 a 61 años de edad. La diferencia observada podría estar relacionada con características individuales y condiciones visuales preexistentes, no obstante, es importante reconocer que existe un número reducido de participantes de algunos grupos de edad, por lo que esto podría estimar asociaciones inestables.

El análisis de la evaluación ergonómica mediante rangos intercuartílicos de la puntuación ROSA presentó una media de 5.4375 ± 0.8851, con una mediana de 5, un primer cuartil de 2 y un tercer cuartil de 5.75 con valores que oscilan entre 4 y 8; este análisis confirma que los puestos analizados tienen un diseño sumamente estandarizado, el 74.22 % de los trabajadores están en la puntuación 5, por este motivo, la gran mayoría de las posiciones centrales caen en el mismo número, por lo tanto, un rango intercuartílico muy estrecho y un comportamiento de datos altamente centralizado. Este resultado es particularmente relevante porque el trabajo original de Sonne et al, utilizado para evaluar el ROSA, encontró una correlación significativa entre la puntuación ROSA y el nivel de incomodidad postural. Los autores propusieron una puntuación de 5 como un nivel de acción a partir del cual podría ser necesaria una modificación de las condiciones de trabajo (40). Por lo tanto, el predominio de una puntuación de 5 en la población estudiada puede interpretarse como evidencia de que una proporción importante de los trabajadores se encontraba en un nivel en que la distribución y condiciones de su puesto de trabajo necesitan una atención ergonómica.

Este hallazgo adquiere mayor importancia cuando se considera conjuntamente con la elevada frecuencia de astenopia encontrada, Kibria et al evaluaron las deficiencias ergonómicas de puestos de trabajo y su correlación con síntomas visuales, sus resultados revelaron que la disposición del puesto de trabajo estaba significativamente asociada a los síntomas oculares asociados a la astenopia (41). A pesar de la evidencia, en el presente estudio se encontró la presencia de astenopia independientemente del nivel de riesgo ergonómico, esto quiere decir que no se puede interpretar la disposición del puesto de trabajo como un factor de riesgo aislado para el desarrollo de síntomas visuales, sin embargo, se demostró que el 32 % de los trabajadores con astenopia moderada tenían un nivel de riesgo ergonómico ROSA alto.

Entre las fortalezas del presente estudio se encuentra el estudio de los 128 trabajadores mediante un cuestionario validado para la astenopia ya que, al ser un síndrome, permitió que se le evaluara de manera objetiva, de igual forma, el empleo del estudio ergonómico permitió una valoración objetiva y reproducible de los diferentes puestos de trabajo. El análisis de la población permitió caracterizar la frecuencia de las diferentes categorías de astenopia y su distribución por los subgrupos.

Entre las principales limitaciones debe considerarse el diseño del estudio ya que, al ser un estudio transversal, la exposición y desenlace se evalúan en un mismo momento, por lo que no es posible establecer temporalidad ni demostrar causalidad.

En conjunto, los resultados del presente estudio evidencian una frecuencia importante de sintomatología de astenopia en la población evaluada, con el predominio de la categoría moderada. La evaluación ergonómica mostró una concentración importante de trabajadores en una puntuación ROSA de 5, considerada en estudios previos como un nivel que amerita atención e intervención ergonómica. Estos hallazgos sugieren que la identificación y modificación de factores ergonómicos presentes en los puestos de trabajo podría constituir una estrategia relevante dentro de los programas de prevención de riesgos laborales. Sin embargo, debido al carácter multifactorial de la astenopia y las limitaciones propias del diseño del estudio, los resultados deben interpretarse como evidencia de asociación y no como demostración de causalidad.

Conclusiones

El presente estudio evidenció una frecuencia de astenopia en los 128 trabajadores evaluados, con predominio de la sintomatología moderada. El análisis de las medidas de asociación mostró una relación importante entre la exposición estudiada y la presencia de astenopia, la categoría que predominó fue la moderada, seguida de la leve y severa. Estos resultados sugieren una asociación relevante entre las condiciones de exposición y la presencia de sintomatología visual, sin embargo, los resultados deben interpretarse considerando el diseño del estudio y las características de los subgrupos analizados. Se observó un comportamiento similar entre hombres y mujeres sugiriendo que la astenopia no solo se limita a un solo sexo y que probablemente intervienen múltiples factores relacionados con las características individuales de los trabajadores; además, la edad puede modificar el comportamiento de la sintomatología, aunque no permite establecer por sí sola una relación causal.

Asimismo, la evaluación ergonómica mostró una concentración de puestos de trabajo con puntuaciones que sugieren la necesidad de atención e intervención ergonómica. En conjunto, estos hallazgos sugieren una asociación entre las condiciones de exposición laboral, el riesgo ergonómico y la presencia de astenopia en la población estudiada.

Desde el punto de vista ocupacional, los hallazgos respaldan la importancia de implementar estrategias preventivas dirigidas a la identificación y modificación de factores ergonómicos, particularmente en trabajadores con exposición visual prolongada, así como la prevención mediante pausas durante la jornada laboral para mitigar la frecuencia de síntomas como la astenopia, entre otros.

Recomendaciones

Idealmente, una pantalla de visualización no debe de presentar ningún tipo de artefacto visual que dificulte la legibilidad. Se debe tener suficiente contraste con el fondo para que los símbolos en pantalla se visualicen adecuadamente y deberá proporcionar los medios para ajustar el contraste de luminancias entre los caracteres y el fondo de pantalla. Es recomendable el empleo de pantallas con polaridad positiva, es decir, caracteres oscuros sobre fondo claro ya que emulan la forma de representación habitual de los documentos impresos (42), además ofrece una mejor legibilidad debido a una miosis de la pupila que resulta en una mayor profundidad de campo, menor desenfoque, menor carga acomodativa, mejor rendimiento en la agudeza visual, una menor visibilidad de la luz reflejada y una mayor preferencia subjetiva (34). Se deberá optar por superficies que tengan un acabado mate para tener un control de los reflejos y evitarlos en medida de lo posible (42). Se han considerado otras intervenciones que incluyen el uso de lentes bloqueadores de luz azul (6) sin embargo se ha demostrado que tienen poco o ningún efecto en la reducción de la fatiga visual. (43)

Respecto a la colocación de la pantalla, para facilitar una correcta visualización de la información es fundamental la distancia de visualización y el ángulo de la línea de visión. En ningún caso se deberá situar menos de 30 cm y la altura de la pantalla deberá coincidir con la altura de los ojos del usuario de manera que pueda ser visualizada dentro de un espacio situado entre la línea de visión horizontal y la trazada a 40˚ bajo la horizontal de forma que la flexión del cuello esté entre 0˚ y 25˚. (42)

Para reducir los síntomas de fatiga ocular y cansancio visual, en particular para los usuarios de dispositivos digitales, se recomienda la regla 20/20/20, la cual consiste en tomar un descanso de 20 segundos para mirar objetos a 20 pies (6 metros) de distancia después de 20 minutos de uso de la pantalla. Para alguien que trabaja durante 8 horas frente a una computadora, esto se traduciría en tomar un descanso 24 veces y, en total, dedicar solo 8 minutos del tiempo total a mirar a lo lejos. (44)

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