Evaluación de la capacidad funcional en las actividades básicas de la vida diaria al inicio y a los 6 meses de diálisis peritoneal en pacientes con enfermedad renal crónica terminal

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 10–Octubre 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 10: 348.2

Autor principal (primer firmante): Perla Selene Piña Vega

Fecha recepción: 22/10/2026

Fecha aceptación: 26/10/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(10): 348.2

https://doi.org/10.58842/ERAO9257

Functional capacity in basic activities of daily living at the start of peritoneal dialysis and after six months in patients with end-stage kidney disease

Autores:

  • Perla Selene Piña Vega. Categoría profesional: médica residente de Nefrología.
  • Rafael Adalid Ayala Cortés. Categoría profesional: médico especialista en Nefrología.

Afiliación: Hospital General de Zona No. 2, Instituto Mexicano del Seguro Social, Aguascalientes, México.

Tipo de artículo: Investigación original.

Resumen

Introducción. La autonomía para las actividades básicas de la vida diaria es un desenlace relevante al iniciar diálisis peritoneal. Su evolución temprana requiere estudiarse en poblaciones jóvenes con independencia funcional inicial.

Objetivo. Evaluar el cambio funcional en las actividades básicas de la vida diaria al inicio y a los seis meses de diálisis peritoneal.

Métodos. Cohorte observacional, longitudinal y analítica de adultos que iniciaron diálisis peritoneal entre enero y marzo de 2026 en el Hospital General de Zona No. 2 del IMSS, Aguascalientes. Se aplicó el índice de Barthel mediante entrevista directa al inicio y a los seis meses de la diálisis peritoneal, junto con mediciones físicas y bioquímicas. Se emplearon pruebas pareadas, intervalos de confianza del 95 % y análisis de sensibilidad.

Resultados. Se incluyeron 14 pacientes, con mediana de edad de 39 años; 11 completaron el seguimiento. Al inicio, 12 de 14 eran independientes. La mediana de Barthel fue 100 en ambas evaluaciones (p = 0,500). Nueve pacientes permanecieron sin cambios y dos mejoraron. No se observó deterioro entre los casos completos (0/11; IC 95 %: 0–28,5 %). Al clasificar el fallecimiento y los dos cambios de modalidad como desenlaces desfavorables, la proporción fue 21,4 % (3/14; IC 95 %: 4,7–50,8 %). Tras el ajuste de Holm por 14 comparaciones, persistieron la disminución de urea y el aumento de calcio total.

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Conclusiones. No se detectó deterioro funcional en los pacientes con seguimiento completo. La muestra pequeña, el efecto techo del instrumento y las pérdidas impiden atribuir un beneficio funcional a la diálisis peritoneal o descartar deterioro en la población de origen.

Palabras clave: enfermedad renal crónica terminal; diálisis peritoneal; actividades básicas de la vida diaria; índice de Barthel; capacidad funcional.

Abstract

Background. Independence in basic activities of daily living is a relevant outcome in patients starting peritoneal dialysis. Its early course warrants investigation in younger populations with preserved baseline function.

Objective. To assess changes in functional status in basic activities of daily living at initiation and after six months of peritoneal dialysis.

Methods. An observational, longitudinal, analytical cohort included adults who started peritoneal dialysis between January and March 2026 at Hospital General de Zona No. 2, IMSS, Aguascalientes, Mexico. The Barthel Index was administered by direct interview at baseline and six months, alongside physical and biochemical measurements. Paired tests, 95 % confidence intervals and sensitivity analysis were used.

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Results. Fourteen patients were enrolled, with a median age of 39 years; 11 completed follow-up. At baseline, 12 of 14 were independent. The median Barthel score was 100 at both assessments (p = 0.500). Nine patients remained unchanged and two improved. No decline was observed among complete cases (0/11; 95 % CI: 0–28.5 %). When one death and two modality changes were classified as unfavorable outcomes, the proportion was 21.4 % (3/14; 95 % CI: 4.7–50.8 %). After Holm adjustment for 14 comparisons, decreased urea and increased total calcium remained statistically significant.

Conclusions. No functional decline was detected among patients with complete follow-up. The small sample, ceiling effect and incomplete follow-up preclude attributing functional benefit to peritoneal dialysis or ruling out deterioration in the source population.

Keywords: end-stage kidney disease; peritoneal dialysis; activities of daily living; Barthel Index; functional status.

Introducción

La atención de las personas con enfermedad renal crónica avanzada requiere considerar su capacidad para vivir de forma independiente, además de los parámetros bioquímicos y la supervivencia. Las recomendaciones de KDIGO sitúan las necesidades y preferencias de la persona dentro de la atención integral de la enfermedad renal. (1) En la diálisis peritoneal, modalidad que permite el tratamiento domiciliario, el autocuidado y el apoyo disponible adquieren especial relevancia. (2) Por ello, conocer la evolución de las actividades básicas de la vida diaria puede aportar información útil para el seguimiento clínico.

La funcionalidad tiene valor pronóstico. El estudio internacional Peritoneal Dialysis Outcomes and Practice Patterns Study encontró una asociación entre el estado funcional y la mortalidad en pacientes tratados con diálisis peritoneal. (3) Sin embargo, la evolución de la función no es uniforme entre poblaciones. Kurella Tamura y colaboradores describieron un deterioro importante después del inicio de la diálisis en personas mayores residentes en centros de cuidados prolongados; solo el 13 % conservó su funcionalidad previa al año. (4) Ese resultado no puede trasladarse directamente a adultos más jóvenes seleccionados para una modalidad domiciliaria.

La dependencia también es frecuente en personas mayores que reciben diálisis peritoneal. Ulutas y colaboradores observaron que el 64 % necesitaba ayuda en al menos una actividad básica y que únicamente el 11 % era independiente tanto en actividades básicas como instrumentales. (5) A su vez, Painter y colaboradores identificaron limitaciones del rendimiento físico y de la actividad habitual en pacientes en diálisis peritoneal y hemodiálisis. (6) Estas observaciones muestran que la independencia para tareas elementales y la capacidad física representan dimensiones relacionadas, pero distintas.

El índice de Barthel permite valorar la ayuda necesaria para realizar actividades de autocuidado y movilidad mediante una escala de uso clínico extendido. (7) Su aplicación longitudinal puede describir cambios relevantes para el paciente, aunque una puntuación máxima inicial limita la detección de mejorías y no descarta alteraciones en actividades más exigentes. En este contexto, se estudió la evolución funcional temprana de una cohorte de pacientes que iniciaron diálisis peritoneal en un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Aguascalientes.

Objetivos

El objetivo principal fue evaluar la capacidad funcional para las actividades básicas de la vida diaria al inicio y a los seis meses de diálisis peritoneal en pacientes con enfermedad renal crónica terminal. Los objetivos específicos comprendieron determinar la funcionalidad mediante el índice de Barthel, establecer sus cambios a los seis meses y valorar la evolución de las variables bioquímicas, la presión arterial, el peso y la talla. La asociación entre las variables basales y la dependencia funcional se analizó de forma exploratoria.

Métodos

Diseño y participantes

Se realizó un estudio de cohorte, observacional, longitudinal y analítico, con seguimiento de seis meses, en el Hospital General de Zona No. 2 del IMSS, Aguascalientes, México. La presentación de los resultados se orientó por las recomendaciones STROBE para estudios observacionales. (8) Se incluyeron consecutivamente pacientes que iniciaron diálisis peritoneal entre el 3 de enero y el 30 de marzo de 2026. La evaluación de seguimiento correspondió a los seis meses de la medición inicial y se realizó en la consulta externa de diálisis peritoneal.

Fueron elegibles personas mayores de 18 años, de cualquier sexo, derechohabientes del IMSS, con enfermedad renal crónica y criterios de inicio de terapia de sustitución renal, candidatas a diálisis peritoneal y que aceptaron participar mediante consentimiento informado. Se excluyeron pacientes que iniciaron hemodiálisis, mujeres embarazadas, personas con antecedente de trasplante renal o con una condición física o mental previa que impidiera la movilización.

Se establecieron como causas de eliminación del análisis pareado el retiro del consentimiento, fallecimiento antes de seis meses, pérdida del seguimiento o de derechohabiencia, trasplante renal y ausencia de las mediciones bioquímicas requeridas. Las personas que no completaron la evaluación final se describieron por separado y se incorporaron al análisis de sensibilidad.

El protocolo calculó un tamaño de muestra de 81 pacientes para estimar una proporción de 30 %, con precisión absoluta de 10 % y confianza de 95 %. Debido al número de ingresos durante el periodo de reclutamiento, se incluyeron los 14 pacientes elegibles. Se trató, por tanto, de una muestra consecutiva pequeña; el tamaño calculado no se alcanzó.

Variables e instrumentos

La variable principal fue la capacidad funcional, evaluada mediante el índice de Barthel, con puntuaciones de 0 a 100. El instrumento considera diez actividades: alimentación, traslado entre silla y cama, aseo personal, uso del retrete, baño, deambulación, escaleras, vestido, control de heces y control de orina. (7) Se definió independencia como 100 puntos y dependencia como una puntuación inferior. Para describir su intensidad se utilizaron las categorías del protocolo: total, 0–20; grave, 21–60; moderada, 61–90; y leve, 91–99 puntos.

Se registraron edad, sexo, causa de la enfermedad renal y comorbilidades documentadas en el expediente. También se midieron presión arterial, peso y talla, y se calculó el índice de masa corporal. Las determinaciones bioquímicas incluyeron hemoglobina, hormona paratiroidea, fósforo, calcio total, bicarbonato, creatinina, urea, albúmina y sodio. Se estudió únicamente el calcio sérico total.

La tesista verificó los criterios de selección, explicó el estudio, obtuvo el consentimiento informado y asignó un folio consecutivo a cada participante. La evaluación basal se realizó durante la hospitalización de inicio de diálisis peritoneal: se aplicó el índice de Barthel mediante entrevista directa para la investigación, se midieron presión arterial, peso y talla y se registraron los resultados de laboratorio. A los seis meses se repitieron las mediciones en la consulta externa de diálisis peritoneal. Los datos se registraron en formatos de recolección y en una base electrónica codificada. No se midieron fuerza muscular, capacidad aeróbica, actividades instrumentales, calidad de vida ni carga del cuidador.

Análisis estadístico

Las variables cualitativas se resumieron como frecuencias y porcentajes. Las cuantitativas se presentaron mediante mediana y rango intercuartílico (RIC); se informaron media y desviación estándar cuando resultó pertinente. La normalidad se examinó con la prueba de Shapiro-Wilk y mediante inspección gráfica. El análisis principal incluyó únicamente pacientes con mediciones de Barthel en ambos momentos.

El cambio del índice de Barthel se evaluó con las pruebas exactas de rangos con signo de Wilcoxon y de signos. Se describió la diferencia media con su intervalo de confianza del 95 % (IC 95 %) y se clasificó la evolución individual como mejoría, ausencia de cambio o deterioro. Las proporciones se acompañaron de intervalos exactos de Clopper-Pearson. El cambio en la proporción de dependencia se analizó mediante la prueba exacta de McNemar.

Las variables físicas y bioquímicas se compararon con la prueba t de Student para muestras relacionadas o con Wilcoxon, según la distribución de las diferencias. Se aplicó la corrección de Holm a la familia de 14 comparaciones físicas y bioquímicas. Las asociaciones basales con dependencia se exploraron mediante U de Mann-Whitney exacta y prueba exacta de Fisher. La regresión logística ordinal prevista no se realizó por el escaso número de eventos.

En el análisis de sensibilidad se clasificaron el fallecimiento y la salida de diálisis peritoneal como desenlaces desfavorables, utilizando como denominador a los 14 participantes. Esta clasificación se empleó como un supuesto conservador y no como evidencia de deterioro funcional medido en esos pacientes. No se imputaron puntuaciones de Barthel. Se consideró un valor bilateral de p < 0,05. El procesamiento se realizó con Python y las bibliotecas SciPy y pandas.

Consideraciones éticas

El protocolo fue aprobado por el Comité de Ética en Investigación No. 1018 del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS el 24 de marzo de 2026 y por el Comité Local de Investigación en Salud No. 101 de la misma unidad el 29 de abril de 2026, con registro institucional R-2026-101-026. El estudio se desarrolló en el Hospital General de Zona No. 2 del IMSS, Aguascalientes.

Se obtuvo consentimiento informado y autorización institucional mediante la carta de no inconveniente de la dirección del hospital. El protocolo se clasificó como investigación de riesgo mínimo. La base de análisis se codificó sin nombres, números de seguridad social ni teléfonos; se estableció un resguardo de cinco años y acceso restringido al equipo investigador.

Resultados

Características de la cohorte y seguimiento

Se incluyeron 14 pacientes, con mediana de edad de 39 años (RIC: 34–54); nueve fueron hombres (64,3 %). La causa de la enfermedad renal se registró como desconocida en 11 (78,6 %). Se documentó hipertensión arterial en 13 pacientes (92,9 %) y diabetes mellitus tipo 2 en tres (21,4 %). Al inicio, 12 pacientes (85,7 %) tenían un índice de Barthel de 100 y dos presentaban dependencia moderada. Las características basales se muestran en la tabla 1, al final del artículo.

Once pacientes (78,6 %) completaron la evaluación a los seis meses. De los tres restantes, uno falleció y dos cambiaron de modalidad dialítica. Los tres tenían una puntuación basal de Barthel de 100. Los pacientes con seguimiento completo tuvieron una mediana de edad de 42 años (RIC: 35–51), y siete fueron hombres (63,6 %). Todos los participantes recibieron la misma modalidad de diálisis peritoneal.

Evolución de la capacidad funcional

En los 11 pacientes con mediciones pareadas, la mediana del índice de Barthel fue 100 (RIC: 100–100) tanto al inicio como a los seis meses. La media pasó de 94,5 ± 12,3 a 99,1 ± 3,0 puntos, con una diferencia media de 4,5 puntos (IC 95 %: −2,2 a 11,3). Las pruebas exactas de Wilcoxon y de signos arrojaron p = 0,500. Nueve pacientes no presentaron cambios y dos mejoraron; no se observó deterioro (tabla 2). Como nueve diferencias fueron cero, Wilcoxon utilizó únicamente los dos pares con cambios y el valor bilateral de p mínimo posible fue 0,500.

Los dos pacientes inicialmente dependientes aumentaron su puntuación de 65 a 90 y de 75 a 100, respectivamente. El primero permaneció en dependencia moderada y el segundo alcanzó independencia. La proporción con Barthel inferior a 100 disminuyó de 2/11 (18,2 %) a 1/11 (9,1 %), sin significación estadística en la prueba exacta de McNemar (p = 1,000). Al final del seguimiento, las únicas actividades con independencia inferior al 100 % fueron deambulación y escaleras: en ambas, 10 de 11 pacientes fueron independientes.

La proporción observada de deterioro entre los casos completos fue 0 % (0/11; IC 95 %: 0–28,5 %). En el análisis de sensibilidad que clasificó el fallecimiento y los cambios de modalidad como desenlaces desfavorables, la proporción fue 21,4 % (3/14; IC 95 %: 4,7–50,8 %).

Cambios bioquímicos y análisis exploratorio

Antes del ajuste por comparaciones múltiples, se observaron aumentos de hemoglobina, calcio total y bicarbonato, así como una disminución de urea. Después de aplicar la corrección de Holm a las 14 comparaciones, persistieron el aumento del calcio total (diferencia media: 1,7 mg/dL; IC 95 %: 0,8–2,7; p ajustada = 0,034) y la disminución de urea (−94,2 mg/dL; IC 95 %: −142,5 a −45,9; p ajustada = 0,020). La tabla 3 presenta los resultados bioquímicos y distingue las medianas en cada momento de las diferencias medias pareadas.

La mediana del peso pasó de 71,9 a 67,0 kg (p = 0,056; p ajustada = 0,540) y la del índice de masa corporal, de 24,5 a 24,4 kg/m ² (p = 0,067; p ajustada = 0,540). No se detectaron diferencias estadísticamente significativas en la albúmina ni en la presión arterial después del ajuste.

En el análisis basal exploratorio, los dos pacientes con dependencia tenían diabetes tipo 2, frente a uno de los doce independientes (p = 0,033). La mediana de presión arterial sistólica fue 112 frente a 138 mmHg, respectivamente (p = 0,022). Estos contrastes no permiten identificar factores predictivos por el tamaño de los grupos y su carácter exploratorio.

Discusión

El principal hallazgo fue la ausencia de deterioro del índice de Barthel entre los 11 pacientes que permanecieron evaluables a los seis meses. Nueve conservaron la puntuación máxima y dos mejoraron. Sin embargo, la mediana estable y el valor de p no significativo no demuestran equivalencia funcional entre momentos ni un efecto protector del tratamiento. El intervalo del deterioro observado admite proporciones de hasta 28,5 %, lo que refleja la imprecisión de una muestra de este tamaño.

La edad y la selección de participantes ayudan a interpretar la diferencia respecto de cohortes geriátricas. Kurella Tamura y colaboradores estudiaron personas institucionalizadas, con un contexto funcional distinto y una elevada frecuencia de muerte y pérdida de autonomía después de iniciar diálisis. (4) Ulutas y colaboradores evaluaron pacientes en diálisis peritoneal con edad media de 76,2 años y encontraron una dependencia considerable. (5) En la presente cohorte, la mediana de edad fue 39 años y la mayoría inició el seguimiento con independencia. Además, los instrumentos, las actividades evaluadas y los periodos de seguimiento no fueron idénticos, por lo que los porcentajes no representan comparaciones directas de eficacia.

El efecto techo constituye una limitación central. Doce de los 14 participantes tenían 100 puntos al inicio, incluidos nueve de los once casos completos. En esas personas no era posible registrar una mejoría adicional, y una puntuación sin cambios podía coexistir con pérdida de fuerza o resistencia. Painter y colaboradores encontraron rendimiento físico reducido en pacientes en diálisis pese a evaluar una población de menor edad que las cohortes geriátricas. (6) Zuo y colaboradores, mediante pruebas de ejercicio, identificaron capacidad reducida en el 96 % de 95 pacientes en diálisis peritoneal. (9) Por ello, una escala de actividades básicas no sustituye una evaluación del desempeño físico.

La evidencia reciente sobre sarcopenia refuerza esa distinción. En un estudio transversal de 384 pacientes en diálisis peritoneal, Meenetkum y colaboradores observaron una frecuencia elevada de alteraciones de fuerza y rendimiento, con variación según la definición utilizada; la fuerza muscular reducida se relacionó con mayor limitación funcional. (10) Estos resultados respaldan complementar el Barthel con mediciones objetivas, especialmente cuando la puntuación basal es máxima. La elección de pruebas debe ajustarse a los recursos y a las condiciones clínicas de cada servicio.

La mejoría de los dos pacientes con dependencia inicial podría relacionarse con la recuperación posterior a la hospitalización y al control de alteraciones presentes al inicio del tratamiento. No obstante, esta interpretación es hipotética. El estudio no midió síntomas urémicos, estado de volumen ni funcionalidad previa a la enfermedad, y tampoco contó con un grupo de comparación. Los cambios bioquímicos concomitantes no establecen que su corrección haya causado la mejoría funcional. Tras controlar la multiplicidad, únicamente urea y calcio total conservaron significación estadística.

Las pérdidas de seguimiento modifican el alcance de la conclusión. Aunque los tres pacientes no evaluados eran independientes al inicio, uno falleció y dos cambiaron de modalidad. Excluirlos del resultado principal describe la experiencia de quienes completaron el seguimiento, pero puede favorecer una imagen de estabilidad. El escenario desfavorable de 21,4 % muestra la sensibilidad de la estimación al manejo de esas pérdidas. A su vez, cambiar de modalidad no equivale necesariamente a perder autonomía, por lo que este porcentaje debe interpretarse como un supuesto y no como una tasa de deterioro documentado.

Tampoco es posible inferir superioridad de la diálisis peritoneal frente a la hemodiálisis. La revisión Cochrane de Ethier y colaboradores encontró incertidumbre en varios desenlaces comparativos relevantes y ausencia de estudios que informaran específicamente participación vital o fatiga. (11) Los hallazgos de esta cohorte aportan una descripción local de la evolución temprana, pero no evalúan la selección de modalidad ni sus efectos causales.

Entre las fortalezas se encuentran las mediciones repetidas en las mismas personas, la inclusión consecutiva durante el periodo de reclutamiento, la descripción individual de los cambios y la presentación de intervalos de confianza y análisis de sensibilidad. Las principales limitaciones son el tamaño inferior al previsto, el reclutamiento en un solo centro, el efecto techo, las pérdidas, la ausencia de un comparador y el registro de comorbilidades a partir del expediente. Además, el cálculo muestral del protocolo se basó en estimar una proporción y no en demostrar equivalencia o detectar un cambio pareado de Barthel. La escala aplicada mediante entrevista no se acompañó de pruebas objetivas de función física.

La utilidad clínica del estudio reside en reconocer que una evaluación aparentemente estable requiere seguimiento. La valoración funcional periódica puede orientar la detección de necesidades de apoyo y la consideración de rehabilitación o evaluación nutricional. Futuros estudios deberán ampliar el tamaño de muestra, prolongar el seguimiento, documentar las causas de cambio de modalidad e integrar medidas de fuerza, movilidad, calidad de vida y carga del cuidador. Este estudio no midió efectos sobre reintegración laboral, uso de recursos o carga familiar.

Conclusiones

En esta cohorte de adultos con enfermedad renal crónica terminal, predominantemente independientes al inicio de diálisis peritoneal, no se observó deterioro del índice de Barthel en los 11 pacientes que completaron seis meses de seguimiento; dos mejoraron y nueve permanecieron sin cambios. La muestra pequeña, el efecto techo y las pérdidas limitan la precisión y la generalización de los resultados. Los hallazgos no permiten atribuir un beneficio funcional a la diálisis peritoneal y apoyan complementar la vigilancia de las actividades básicas con evaluaciones más sensibles de la capacidad física.

Financiamiento

Los gastos de impresión, internet y papelería fueron cubiertos por la tesista. Las determinaciones de laboratorio formaron parte de la atención habitual y el equipo investigador participó sin remuneración adicional.

Conflictos de interés

Ambos autores declaran no tener conflictos de interés.

Procedencia del trabajo

Artículo derivado de la tesis de especialidad en Nefrología de Perla Selene Piña Vega, realizada en el Hospital General de Zona No. 2 del IMSS, en el programa de la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Los autores informan que la tesis no ha sido publicada previamente.

Anexos

Tabla 1 Características basales de los participantes según seguimiento

Ver tabla al final del artículo.

Los datos se expresan como mediana (RIC) o n (%). Las comorbilidades corresponden a las documentadas en el expediente; un cero no excluye subregistro. RIC: rango intercuartílico. ERC: enfermedad renal crónica. TAS: presión arterial sistólica. IMC: índice de masa corporal.

Fuente: resultados de la cohorte del HGZ No. 2, IMSS Aguascalientes, incluidos en la tesis de Perla Selene Piña Vega.

Tabla 2 Capacidad funcional al inicio y a los seis meses en los casos completos

Ver tabla al final del artículo.

Diferencia media del índice de Barthel: +4,5 puntos (IC 95 %: −2,2 a 11,3). La prueba de signos exacta del cambio produjo p = 0,500.

Evolución individual: dos pacientes mejoraron (18,2 %; IC 95 %: 2,3–51,8), nueve no cambiaron (81,8 %; IC 95 %: 48,2–97,7) y ninguno presentó deterioro (0 %; IC 95 %: 0–28,5).

Análisis de sensibilidad: al considerar el fallecimiento y los dos cambios de modalidad como desenlaces desfavorables, la proporción fue 3/14 (21,4 %; IC 95 %: 4,7–50,8). Este supuesto no equivale a deterioro funcional comprobado.

 ¹ Wilcoxon exacta. ² McNemar exacta. RIC: rango intercuartílico. DE: desviación estándar. IC: intervalo de confianza. Dependencia: Barthel < 100; independencia: Barthel = 100.

Fuente: resultados de la cohorte del HGZ No. 2, IMSS Aguascalientes, incluidos en la tesis de Perla Selene Piña Vega.

Tabla 3 Variables bioquímicas al inicio y a los seis meses en los casos completos

Ver tabla al final del artículo.

n = 11 pares. Los valores iniciales y finales se presentan como mediana (RIC). La diferencia media corresponde a seis meses menos inicio y no equivale necesariamente a la diferencia entre las medianas.

La hormona paratiroidea se comparó con Wilcoxon; las demás variables bioquímicas, con la prueba t de Student pareada. La p ajustada procede de la corrección de Holm sobre las 14 comparaciones físicas y bioquímicas del estudio, incluidas presión arterial sistólica y diastólica, peso, talla e índice de masa corporal, que no se muestran en esta tabla.

PTH: hormona paratiroidea. RIC: rango intercuartílico. IC: intervalo de confianza. Los intervalos y valores de p se presentan con la precisión informada en los resultados originales.

Fuente: resultados de la cohorte del HGZ No. 2, IMSS Aguascalientes, incluidos en la tesis de Perla Selene Piña Vega.

Figura 1 Índice de Barthel por paciente al inicio y a los seis meses de diálisis peritoneal

Ver imagen al final del artículo.

Los dos pacientes con dependencia basal mejoraron: uno pasó de 65 a 90 puntos y permaneció en dependencia moderada, y el otro pasó de 75 a 100 puntos.

n=11, en color naranja se describen los pacientes que cambiaron funcionalidad para las actividades de la vida diaria.

Fuente: resultados de la cohorte del HGZ No. 2, IMSS Aguascalientes, incluidos en la tesis de Perla Selene Piña Vega.

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