Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 756
Autor principal (primer firmante): Rosa María Lumbreras Gómez
Fecha recepción: 23/07/2026
Fecha aceptación: 19/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 756
Autores:
Rosa María Lumbreras Gómez (TCAE)
Lorena Royo Villalba (DUE)
Javier Artal Lázaro (DUE)
Inés Lapresta Quílez (DUE)
Celia Lastanao Adán (DUE)
Noelia Cabero Aguilera (TCAE)
Categoría profesional: TCAE Y DUE
Palabras clave: Caña Zero, endulzante, Artabria, sacarosa, azúcar, cero azúcar
Introducción
En los últimos años ha aumentado el interés por los productos que permiten reducir el consumo de azúcar sin renunciar al sabor dulce. Esta tendencia responde tanto a la preocupación por el aumento de enfermedades como la obesidad y la diabetes tipo 2 como al deseo de adoptar hábitos alimentarios más saludables. En este sentido han aparecido numerosos endulzantes alternativos, entre ellos Caña Zero, un producto comercializado por la empresa española Artabria.
Desarrollo
Este producto se presenta como una alternativa al azúcar tradicional y está dirigido a personas que desean disminuir la ingesta de sacarosa sin eliminar completamente el sabor dulce de su alimentación. Sin embargo, como ocurre con cualquier complemento alimenticio o sustituto del azúcar, es importante diferenciar las características del producto de las afirmaciones comerciales que pueden acompañarlo.
El azúcar de mesa, conocido químicamente como sacarosa, es un hidrato de carbono que aporta aproximadamente cuatro kilocalorías por cada gramo consumido. Aunque constituye una fuente rápida de energía, un consumo elevado y mantenido en el tiempo se relaciona con un mayor riesgo de obesidad, caries dentales y enfermedades metabólicas. Por este motivo, organismos como la Organización Mundial de la Salud recomiendan limitar la ingesta de azúcares libres a menos del 10% del aporte energético diario y, si es posible, reducirla por debajo del 5%.
Esta recomendación ha impulsado el desarrollo de productos capaces de proporcionar un sabor dulce con un menor aporte calórico o sin aumentar significativamente los niveles de glucosa en sangre.
Caña Zero pertenece a este grupo de productos. Según la información facilitada por el fabricante, se trata de un preparado diseñado para utilizarse como sustituto del azúcar en bebidas y alimentos. Su composición combina distintos ingredientes destinados a ofrecer un sabor dulce con un contenido energético reducido. La formulación puede variar con el tiempo, por lo que siempre es recomendable consultar el etiquetado antes de consumirlo, especialmente en personas con alergias o enfermedades que requieran un control específico de la alimentación.
Uno de los principales argumentos a favor de este tipo de endulzantes es que permiten disminuir el consumo de azúcar sin modificar de forma importante el sabor de los alimentos. Para muchas personas, esta característica facilita la transición hacia hábitos alimentarios más saludables, ya que reduce la necesidad de añadir sacarosa al café, las infusiones o los postres.
Sin embargo, conviene recordar que un sustituto del azúcar no convierte automáticamente un alimento en saludable. La calidad global de la dieta sigue dependiendo del conjunto de alimentos consumidos y no únicamente del tipo de endulzante utilizado.
Los estudios científicos muestran que sustituir el azúcar por edulcorantes bajos en calorías puede contribuir a disminuir la ingesta energética cuando esta sustitución forma parte de una alimentación equilibrada. Esta reducción puede favorecer el control del peso corporal en algunas personas, aunque los resultados dependen también del resto de hábitos de vida, como la alimentación y la actividad física.
En el caso de las personas con diabetes, los sustitutos del azúcar pueden ser útiles porque, en general, producen un menor efecto sobre la glucemia que la sacarosa. No obstante, esto no significa que puedan consumirse sin control ni que sustituyan al tratamiento médico o a las recomendaciones nutricionales indicadas por los profesionales sanitarios.
Algunos productos de este tipo incorporan además minerales, como el magnesio. Este nutriente participa en numerosas funciones del organismo, entre ellas el funcionamiento normal de los músculos, el sistema nervioso y el metabolismo energético. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) reconoce estas funciones cuando el alimento aporta cantidades suficientes del mineral. Sin embargo, la presencia de magnesio en un producto no implica que sea un tratamiento para enfermedades ni que proporcione beneficios adicionales más allá de las declaraciones de propiedades saludables autorizadas.
Otro aspecto que suele generar dudas es el concepto de "cero azúcar". Esta expresión significa que el producto contiene una cantidad muy baja de azúcares o que utiliza otros ingredientes para aportar sabor dulce. Sin embargo, no debe interpretarse como sinónimo de "consumo ilimitado". Incluso los alimentos sin azúcar pueden contener otros componentes que aporten energía, por lo que su consumo debe integrarse dentro de una dieta equilibrada.
La seguridad de los edulcorantes autorizados ha sido evaluada por organismos internacionales. Antes de autorizar su comercialización, estas instituciones analizan los estudios disponibles sobre toxicidad, metabolismo y posibles efectos adversos. Cuando se respetan las cantidades de ingesta diaria admisible establecidas, estos productos se consideran seguros para la población general.
No obstante, la Organización Mundial de la Salud publicó recientemente una guía en la que señala que el uso habitual de edulcorantes sin azúcar no debe considerarse una estrategia única para perder peso ni para prevenir enfermedades crónicas. La evidencia disponible indica que su beneficio depende del contexto dietético y del estilo de vida de cada persona. En otras palabras, sustituir el azúcar puede ser una ayuda, pero no reemplaza la importancia de seguir una alimentación variada y rica en frutas, verduras, legumbres y alimentos frescos.
También conviene prestar atención al efecto que el sabor dulce puede tener sobre nuestros hábitos alimentarios. Algunos investigadores plantean que mantener una elevada preferencia por los sabores muy dulces podría dificultar la adaptación a alimentos menos azucarados. Aunque este aspecto continúa siendo objeto de estudio, la mayoría de los expertos coincide en que el objetivo a largo plazo debería ser reducir progresivamente la necesidad de sabores excesivamente dulces, independientemente del tipo de endulzante utilizado.
En cuanto a Caña Zero, como ocurre con cualquier producto comercial, es recomendable leer detenidamente el etiquetado nutricional, comprobar la lista de ingredientes y seguir las indicaciones de uso del fabricante. Las personas con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas o pacientes que reciben tratamientos específicos deberían consultar con su médico o dietista-nutricionista antes de incorporar de forma habitual cualquier complemento o sustituto del azúcar.
Conclusión
La aparición de productos como Caña Zero refleja el creciente interés por reducir el consumo de azúcar y adoptar hábitos de vida más saludables. Utilizado de forma adecuada, un sustituto del azúcar puede ayudar a disminuir la ingesta de sacarosa y facilitar el control de la alimentación en determinadas personas. Sin embargo, ningún endulzante constituye por sí mismo una solución para prevenir la obesidad, la diabetes o las enfermedades cardiovasculares. La evidencia científica indica que los mayores beneficios para la salud siguen dependiendo de mantener una dieta equilibrada, practicar actividad física de forma regular y limitar el consumo de alimentos ultraprocesados.
Bibliografía
- Organización Mundial de la Salud. Guideline: Use of non-sugar sweeteners [Internet]. Ginebra: World Health Organization; 2023. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/9789240073 616.
- European Food Safety Authority. Sweeteners [Internet]. Parma: EFSA. Disponible en: https://www.efsa.europa.eu/en/topics/topic/sweeten ers.
- Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Edulcorantes [Internet]. Madrid: Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Disponible en: https://www.aesan.gob.es.
- Artabria. Caña Zero [Internet]. A Coruña: Artabria. Disponible en: https://shop.artabria.eu/es/shop/product/la-cana.
- Organización Mundial de la Salud. Directriz sobre la ingesta de azúcares para adultos y niños [Internet]. Ginebra: World Health Organization. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/9789241549 028.



