Escala de sedación Richmond Agitation Sedation Scale (RASS)

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 10–Octubre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº10: 156

Autor principal (primer firmante): Miranda Roy Natalia

Fecha recepción: 27 de Septiembre, 2021

Fecha aceptación: 20 de Octubre, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(10) 156

Autoras

  1. Miranda Roy, Natalia (1).
  2. Ortin de Pedro, Sara (2).
  3. Rubio García, Verónica (3).
  4. Salas Lahoz, Marta Elena (4).
  5. Abad Martin, Yasmina (5).
  6. Belles Gasulla, Sandra (6).
  1. Graduado de Enfermería. Hospital General de la Defensa. Zaragoza.
  2. Máster de Gerontología Social. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  3. Graduado de Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  4. Máster de Gerontología Social. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  5. Graduado de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Máster de Enfermería Quirúrgica Oftálmica. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

Los pacientes que se encuentran intubados en las Unidades de Cuidados Intensivos requieren permanecer en coma con un nivel de sedación adecuado. Para ello hay que valorar el grado de sedación y ajustar el tratamiento farmacológico individualizándolo a cada paciente.

Una de las escalas más empleadas es la Richmond Agitation Sedation Scale, validada también en España. Esta escala es muy versátil ya que nos permite evaluar por un lado el grado de sedación y por el contrario la presencia de agitación.

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Conseguir el equilibrio entre la sobresedación y el estado confortable del paciente es parte fundamental para no prolongar más de lo necesario su estancia hospitalaria.

Palabras clave

“RASS”, “sedación”, “escalas de sedación”, “Unidad de Cuidados Intensivos”.

En las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) es frecuente la sedación farmacológica de los pacientes, sobre todo en aquellos que están sometidos a ventilación mecánica. Conseguir una buena sedación en el paciente es importante, ya que facilita las intervenciones que se realizan en dicho paciente, reduce su ansiedad, facilita el sueño y el descanso, entre otras. Por otro lado, una sedación prolongada o la sobresedación puede llegar a ser contraproducente para el paciente, ya que se prolonga la estancia en UCI, aumentan los casos de neumonía asociada a la ventilación mecánica y produce debilidad neuromuscular, por lo que se verá aumentada la morbilidad y de la mortalidad de los pacientes críticos. Es indispensable la valoración de un buen estado de sedación.

Los sedantes se deben ajustar a las necesidades individuales del paciente, administrando la mínima dosis necesaria para conseguir el objetivo. La profundidad de sedación necesaria dependerá de las características psicológicas del paciente, de la naturaleza y gravedad de su situación clínica, de la evolución prevista y de su tolerancia a las técnicas de soporte usadas para el tratamiento.

Para ello se han desarrollado varias escalas de medición, siendo la escala Richmond Agitation Sedation Scale, más conocida como escala RASS, una de las más utilizadas. Esta escala fue diseñada en 1999 en el Hospital de Richmond, Estados Unidos. En varios estudios posteriores se demostró su validez a la hora de mostrar cambios en la sedación del paciente y detectar estado de agitación o delirio. Esta escala está validada en España. (1,2,3)

Objetivos

Principal

  • Conseguir un estado de sedación adecuado y evitar la presencia de agitación en el despertar del coma de los pacientes que se encuentran en las Unidades de Cuidados Intensivos.

Secundarios

  • Realizar una correcta valoración del nivel de sedación de los pacientes mediante la escala Richmond Agitation Sedation Scale.
  • Evitar la sobresedación y con ello la prolongación de la estancia hospitalaria.
  • Conseguir un estado de alerta adecuado, sin presencia de agitación en el despertar de pacientes comatosos.

Richmond Agitation Sedation Scale (RASS)

Se trata de una escala de 10 puntos, muy intuitiva en su descripción, ya que los valores positivos indican agitación y los valores negativos son usados para analizar la sedación. Separa la estimulación física de la verbal y gradúa el nivel según la intensidad del estímulo.

publica-articulo-revista-ocronos

El nivel 0 corresponde a un paciente tranquilo y despierto. Los niveles positivos nos indicarían agitación, siendo el nivel +4 a la situación de máxima agitación (estado ansioso y violento), el nivel +3 muy agitado (movimientos constantes de retirada de catéteres, tubo orotraqueal…), nivel+2 agitado (movimientos frecuentes y lucha con el respirador) y nivel +1 ansioso (inquieto, pero sin excesivos movimientos).

Los niveles negativos sin embargo nos indican distintos niveles de sedación, siendo el nivel -5 al de mayor depresión del nivel de conciencia, sedación muy profunda (no responde a estimulación física), nivel -4 sedación profunda (apertura ocular a la estimulación física), nivel -3 sedación moderada (abre los ojos y se mueve ante una orden verbal pero no dirige la mirada), nivel -2 sedación ligera (se despierta a la llamada pero no puede mantener los ojos abiertos más de 10 segundos) y nivel -1 adormilado (se despierta y mantiene los ojos abiertos más de 10 segundos a la llamada) (1,4)

El papel de Enfermería es fundamental para conseguir un estado de sedoanalgesia óptimo ya que a través de sus cuidados, actividades diarias que realiza con el paciente que pueden resultar molestas y dolorosas, puede valorar de manera continua el estado del paciente y es la encargada de administrar el tratamiento farmacológico y sedante pautado. Para ello sería conveniente conocer esta escala y poder monitorizar el nivel de sedoanalgesia (3).

Los niveles de sedación aptos se encontrarían en un nivel de la escala RASS de 0 a -2, siempre que la situación clínica del paciente lo permita, ya que un nivel -3 en adelante sería una sedación moderada profunda que, en el caso de no ser necesario, sólo traería consecuencias negativas como una prolongación de la ventilación mecánica, con un mayor riesgo de padecer neumonía, un mayor número de días de ingreso hospitalario y un aumento del coste sanitario (5).

Al igual que una sobresedación trae consigo consecuencias negativas, la infrasedación también es desfavorable. Un nivel de sedación inferior al necesario, puede conllevar la presencia de miedo, ansiedad, delirio, desadaptación a la ventilación mecánica entre otras (6).

A través de numerosos estudios, se ha demostrado que La Escala Richmond Agitation Sedation Scale, es una herramienta útil que nos permite graduar el nivel de sedación de los pacientes que se encuentran en sedación farmacológica en las Unidades de Cuidados Intensivos.

Hay que adecuar e individualizar el tratamiento farmacológico a cada paciente para evitar la sobresedación, ya que trae consigo entre otras consecuencias, la prolongación de la estancia hospitalaria. Para ello sería conveniente realizar dicha escala con asiduidad por el personal sanitario, tanto desde el campo de la Medicina como de Enfermería.

Otra de las cualidades de esta escala es la capacidad para detectar agitación, por lo que es de especial utilidad en el momento de despertar a un paciente en coma. Hay que conseguir que ese despertar sea lo más tranquilo y confortable posible.

Encontrar el equilibrio entre la sedación profunda y la agitación, conseguir un estado alerta adecuado, en definitiva, colaborar dentro de nuestras posibilidades en el bienestar del paciente.

Bibliografía

  1. C. Chamorro, J.L. Martínez-Melgar, R. Barrientos. Monitorización de la sedación. Med Intensiva. 2008; 32 (1): 45-52.
  2. M. Raurell Torredà, A. Burgos Cordón, A. Conejo Caravaca, I. Corcuera Pastor. Evaluación de la sedación mediante la escala Richmond Agitation Sedation Scale en pacientes con ventilación mecánica de larga duración. Revista Rol de Enfermería. 2015; 38 (7-8): 533-538.
  3. M.J. Frade Mera, A. Guirao Moya, M.E. Esteban Sánchez, J. Rivera Álvarez, A.M. Cruz Ramos, B. Bretones Chorro, et al. Análisis de 4 escalas de valoración de la sedación en el paciente crítico. Enfermería Intensiva. 2009; 20 (3): 88-94.
  4. J.A. Rojas-Gambasica, A. Valencia Moreno, V. H. Nieto-Estrada, P. Méndez Osorio, D. Molano-Franco, A. T. Jiménez-Quimbaya, et al. Validación transcultural y lingüística de la escala de sedación y agitación Richmond al español. Revista Colombiana de Anestesiología. 2016. 44 (3); 218-223.
  5. Sedación/agitación: valoración enfermera mediante la Richmond Agitartion Sedation Scale (RASS). Sociedad Española de Enfermería Intensiva y Unidades Coronarias. 2020. Disponible en:
    https://seeiuc.org/ wp-content/uploads/ 2020/07/2.-Sedaci%C3%B3n.pdf
  6. M.J. Frade-Mera, N. Regueiro-Díaz, L. Díaz-Castellano, L. Torres-Valverde, L. Alonso- Pérez, M.M. Landívar-Redondo, et al. Un primer paso hacia una analgosedación más segura: evaluación sistemática de objetivos y grado de analgesia y sedación en el paciente crítico con ventilación mecánica. Enfermería Intensiva. 2016; 27 (4): 155-167.