Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 10–Octubre 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 10: 299
Autor principal (primer firmante): Sandra Alcaraz Hidalgo
Fecha recepción: 11/10/2026
Fecha aceptación: 23/10/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(10): 299
Autor/a:
Sandra Alcaraz Hidalgo
Resumen
Para asegurar la confiabilidad y calidad de los resultados diagnósticos, es esencial que el técnico de laboratorio actúe en la administración de muestras en el campo de la biología molecular clínica.
Introducción
Para asegurar la confiabilidad y calidad de los resultados diagnósticos, es esencial que el técnico de laboratorio actúe en la administración de muestras en el campo de la biología molecular clínica. Su trabajo empieza con la recepción precisa de las muestras, asegurando su identificación, el estado del transporte y que sean aptas para el análisis pedido. Este primer paso es esencial para prevenir errores preanalíticos que tengan el potencial de poner en peligro todo el procedimiento.
Después, el técnico se ocupa de procesar, preservar y preparar las muestras, utilizando protocolos estandarizados para garantizar que el material genético permanezca íntegro. En esta etapa, es fundamental manipular con delicadeza, utilizar los equipos de manera apropiada y seguir las normas de bioseguridad, sobre todo por la alta sensibilidad que tienen los procedimientos de biología molecular.
Asimismo, el técnico tiene que registrar y documentar cada fase del procedimiento para asegurar que la muestra sea completamente trazable. Esto no solo posibilita un control de calidad eficaz, sino también que, si es necesario, se puedan realizar auditorías y revisiones. Además, su función incluye la identificación de problemas y la implementación de medidas correctivas.
En términos generales, su desempeño ayuda directamente a la exactitud del diagnóstico y constituye un eslabón crucial dentro del equipo multidisciplinario de laboratorio clínico.
Palabras clave: técnico, laboratorio, biología, muestras, bioseguridad.
Objetivos
Manejar con exactitud las muestras que van dirigidas a investigaciones de biología molecular clínica, garantizando su pureza, integridad y trazabilidad en todas las etapas del proceso.
Metodología
Para la elaboración de este documento se ha realizado una revisión narrativa de la literatura científica actual, centrada en las funciones y competencias del perfil profesional analizado en relación con el procedimiento descrito. Se han consultado fuentes bibliográficas en español provenientes de temarios oficiales, guías técnicas, manuales de biología molecular, procedimientos operativos normalizados y normativas de calidad aplicables en laboratorios clínicos hospitalarios.
Resultados
La gestión de muestras en biología molecular comienza con la recepción e identificación del material biológico, que puede incluir sangre total, hisopos nasofaríngeos, tejidos frescos, fluidos biológicos, biopsias o ADN previamente extraído.
El TSLCB verifica la correspondencia entre el material recibido y la solicitud analítica, comprueba el estado del embalaje y registra su entrada en el sistema LIMS.
Una función crítica del técnico es la clasificación y almacenamiento temporal de muestras, de acuerdo con su naturaleza y destino. Las muestras de ARN, por ejemplo, requieren conservación inmediata en congelación a -80 ℃, mientras que aquellas destinadas a estudios de ADN pueden mantenerse temporalmente a 4 ℃ si se procesan en las siguientes 24 horas.
El técnico ejecuta o supervisa la extracción de ácidos nucleicos, ya sea de forma manual o mediante estaciones automatizadas. En los métodos manuales, manipula volúmenes precisos, utiliza kits comerciales validados y sigue flujos de trabajo que aseguran la integridad del material genético. La separación de fases, precipitación y lavado de ácidos nucleicos requiere técnicas depuradas y dominio del uso de pipetas, centrifugadoras, gradillas refrigeradas y reactivos sensibles.
Una vez extraído, el técnico procede a la cuantificación y pureza del material genético mediante espectrofotometría (absorbancia a 260/280 nm) o fluorometría (uso de intercalantes fluorescentes como SYBR Green). Estos valores determinan si la muestra cumple criterios para ser amplificada. En caso de insuficiencia, se informa y documenta como muestra no válida.
La preparación de la PCR es otra competencia técnica específica. El TSLCB selecciona primers, mezcla mastermix, carga las placas o tubos con los volúmenes exactos y sella los contenedores bajo condiciones de esterilidad. La ejecución correcta de esta fase es crítica para evitar contaminaciones cruzadas. El técnico trabaja en cabinas de flujo laminar, usando guantes, soluciones de limpieza con DNAse y filtros anticontaminación.
En los sistemas automatizados (qPCR, plataformas abiertas o cerradas), el técnico tiene la responsabilidad de calibrar los equipos, cargar las placas, verificar el software, introducir los parámetros del protocolo y ejecutar los ciclos térmicos. Durante esta fase, se realiza un seguimiento en tiempo real de las curvas de amplificación, señal de fluorescencia y controles internos positivos y negativos.
Otro aspecto clave de su actuación es el control de contaminaciones. El TSLCB realiza lavados con hipoclorito y etanol en superficies, cambios frecuentes de guantes, revisión de zonas limpias y sucias, y separación espacial entre fases de extracción, pre-PCR y post-PCR. La supervisión de estos aspectos forma parte de su rutina diaria para asegurar la fiabilidad de los resultados.
Una vez obtenidos los resultados, el técnico puede visualizar las curvas de amplificación, interpretar señales técnicas (por ejemplo, Ct, ∆Rn o fluorescencia basal), y aplicar criterios de validez antes de dejar los resultados disponibles para validación clínica. En algunas plataformas, el propio sistema proporciona alertas automáticas sobre resultados dudosos, pero corresponde al técnico comprobar que los controles internos se comportaron correctamente y que no existen señales aberrantes.
Conclusión
En resumen, el desempeño del técnico de laboratorio en la administración de muestras es fundamental para garantizar resultados confiables y de alta calidad en biología molecular clínica. Desde la adecuada preservación y manejo de las muestras hasta la estricta observancia de los protocolos establecidos, su responsabilidad se extiende. El proceso necesita exactitud, orden y un compromiso elevado con las regulaciones de trazabilidad y bioseguridad en cada etapa. Asimismo, su habilidad para detectar fallos y poner en práctica medidas correctivas ayuda a reducir los riesgos y a mejorar los procedimientos. En resumen, el técnico es fundamental en el diagnóstico clínico, asegurando que los análisis sean válidos y respaldando la toma de decisiones médicas.
Bibliografía
- Ortega Santos C. Temario técnico de laboratorio clínico y biomédico. Volumen 4. Valencia: CEP; 2023. p. 175-198.
- Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular. Manual de técnicas de biología molecular aplicadas al diagnóstico clínico. Madrid: SEQC-ML; 2021. p. 55-82.
- Real Decreto 1277/2003. Regulación de laboratorios de genética humana y bi-ología molecular. BOE n.º 254; 2023. p. 1143-1159.



