Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 11–Noviembre 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 11: 92
Autor principal (primer firmante): Rut Elena Nestar
Fecha recepción: 06/10/2026
Fecha aceptación: 02/11/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(11): 92
Autores:
- Rut Elena Nestar (TEL)
- Alba Sánchez Royo (GRADO DE ENFERMERÍA)
- María del Camino Salas Sánchez (CELADORA)
- Alina Carmen Soisun (DIPLOMADA EN ENFERMERÍA)
- María del Mar González Hernández (TEAP)
- Elena Lanaspa Andía (TEL)
Categoría: Técnico superior de laboratorio diagnóstico clínico.
Palabras clave: microscopía / biopsias / renales / inmunoglobulinas / subcelulares / podocitos / nefropatía / tisular / nanométrica.
Introducción
La microscopía electrónica de transmisión (MET) es una de las tres patas fundamentales en la evaluación histopatológica de las biopsias renales, junto con la microscopía óptica (MO) y la inmunofluorescencia (IF). Aunque la MO aporta la arquitectura tisular general y la IF identifica la presencia de inmunoglobulinas o factores del complemento, solo la MET alcanza la resolución nanométrica necesaria para examinar las estructuras subcelulares de la barrera de filtración glomerular.
Desarrollo
Indicaciones clínicas diagnósticas
El análisis ultraestructural por MET resulta indispensable en diversos escenarios nefrológicos:
- Enfermedades por cambio mínimo (ECM): En la MO no se observan alteraciones estructurales significativas, pero la MET confirma el borramiento o fusión difusa de los pedicelos de los podocitos.
- Nefropatías hereditarias de la membrana basal: Permite detectar el adelgazamiento difuso característico de la enfermedad por membrana basal delgada o el patrón en «hoja de libro» (desdoblamiento y multilaminación) en el síndrome de Alport.
- Glomerulopatías por depósitos organizados: Identifica la naturaleza de los depósitos no inmunes o inmunes atípicos, como fibrillas en la glomerulopatía fibrilar o microtúbulos en la glomerulopatía inmunotactoide.
- Caracterización de depósitos inmunes y de complemento: Determina la localización exacta (subendotelial, subepitelial, intramembranosa o mesangial) de los depósitos, diferenciando por ejemplo entre la enfermedad por depósitos densos (C3G) y la glomerulonefritis C3.
Hallazgos ultraestructurales clave
Al examinar un glomérulo por microscopía electrónica, el patólogo analiza tres componentes principales de la barrera de filtración:
Ver tabla al final del artículo.
Procedimiento de procesamiento del tejido
A diferencia de la fijación en formol habitual para la microscopía óptica, la muestra destinada a MET requiere un protocolo riguroso de fijación y procesamiento:
- Tallado y Fijación Primaria: Se corta un pequeño cubo de corteza renal (1 mm 3) inmediatamente tras obtener la biopsia y se sumerge en glutaraldehído al 2.5 % tamponado.
- Postfijación: Se utiliza tetróxido de osmio al 1 % para fijar los lípidos y aumentar el contraste de las membranas celulares.
- Inclusión y Ultramicrotomía: El tejido se deshidrata e incluye en resinas epóxicas duras. Mediante un ultramicrotomo con cuchilla de diamante, se realizan cortes ultrafinos de entre 60 y 90 nanómetros.
- Contraste y Lectura: Los cortes se contrastan con acetato de uranilo y citrato de plomo antes de ser evaluados en el microscopio electrónico de transmisión.
Material en microscopía electrónica
Para garantizar la preservación ultraestructural de la muestra, el procedimiento debe seguir una metodología estricta desde la obtención del tejido hasta su análisis.
Obtención y fijación primaria de la muestra
La calidad del procesamiento ultraestructural depende críticamente de la rapidez con la que se fija el tejido para evitar la autólisis celular.
- Obtención: La muestra se obtiene mediante punción-biopsia renal percutánea dirigida por ecografía. Se extraen habitualmente dos cilindros de tejido renal (corteza renal).
- Inspección rápida: Mediante una lupa estereoscópica, el patólogo verifica la presencia de glomérulos en el cilindro.
- Seccionamiento: Se corta un fragmento de tejido de 1 × 1 mm exclusivamente de la zona cortical conteniendo al menos un glomérulo.
- Fijador primario: El tejido se sumerge de inmediato en glutaraldehído al 2.5 % en tampón cacodilato de sodio o fosfato 0.1 M (pH 7.2–7.4) a 4 ∘C durante un mínimo de 2 a 4 horas.
Posfijación y lavado
Para estabilizar los lípidos de las membranas celulares y aumentar el contraste electrónico:
- Lavado: Lavado repetido del tejido con el mismo tampón (0.1 M) para eliminar el exceso de glutaraldehído.
- Posfijación: Tratamiento con tetróxido de osmio (OsO4) al 1 % en tampón fosfato durante 1 a 2 horas a 4 ∘C.
- Lavado secundario: Aclarado en agua destilada o tampón para detener la fijación.
Deshidratación e inclusión
Para permitir la infiltración de las resinas sintéticas hidrófobas, el agua del tejido debe reemplazarse gradualmente:
- Serie ascendente de alcoholes: Gradación secuencial en etanol (30 %, 50 %, 70 %, 90 %, 95 % y 100 % absoluto).
- Aclarado intermedio: Transición con óxido de propileno (dos pasos de 10 a 15 minutos).
- Infiltración e Inclusión: Infiltración progresiva con una mezcla de óxido de propileno y resina epoxi (ej. Epon 812, Araldita o Spurr).
- Polimerización: Las muestras sumergidas en resina dentro de moldes se introducen en un horno a 60 ∘C durante 24 a 48 horas para lograr la solidificación.
Microtomía y selección del área (cortes finos y semifinos)
El proceso de corte se divide en dos fases secuenciales mediante un ultramicrotomo:
Cortes semifinos (0.5 a 1.0 m)
- Se obtienen con cuchillas de vidrio.
- Se tiñen con azul de toluidina al 1 %.
- Se examinan al microscopio óptico para verificar y seleccionar los glomérulos que serán analizados al microscopio electrónico.
Cortes ultrafinos (60 a 90 nm)
- Se recortan las pirámides del bloque orientadas al glomérulo seleccionado.
- Se realizan los cortes mediante cuchilla de diamante.
- Las secciones flotantes se recogen sobre rejillas de cobre de 200 a 300 mesh.
Contraste de las rejillas
Para aportar la densidad electrónica requerida que permita visualizar el tejido frente a los electrones:
- Acetato de Uranilo (1–2 %): Aumenta el contraste de los ácidos nucleicos y proteínas estructurales (15 a 30 min).
- Citrato de Plomo: Contrasta las membranas plasmáticas, podocitos y la matriz extracelular (5 a 10 min en atmósfera libre de CO2).
Conclusión
La microscopía electrónica de transmisión (MET) se mantiene como una herramienta insustituible en la evaluación diagnóstica de las biopsias renales. Su valor radica en la capacidad de resolver detalles subcelulares que son inaccesibles mediante la microscopía óptica o la inmunofluorescencia, resultando crucial para la caracterización precisa de afecciones complejas como la enfermedad de cambios mínimos, la nefropatía membranosa, el síndrome de Alport o las glomerulopatías por depósitos inmunológicos y fibrilares.
Bibliografía
- https://kidneypathology.com/Microscopia_Elctronica .html
- https://www.researchgate.net/publication/349673857 _Microscopia_electronica_en_bi opsias_renales_una_evaluacion_de_su_utilidad_en_el _siglo_XXI
- https://boletindepediatria.org/boletin/article/vie w/635



