Que continúe pasando líquido no basta para dar por hecho que una vía periférica está en buenas condiciones. El dolor merece revisar la vía y la zona antes de seguir utilizándola.
Las fuentes consultadas señalan dolor o escozor, hinchazón, enrojecimiento y fuga de líquido como signos que requieren atención. Por sí solos no identifican la causa de la complicación.
Fuentes y referencias
- North Tees and Hartlepool NHS Foundation Trust. Cannula Care.
- Ashford and St Peter’s Hospitals NHS Foundation Trust. Cannula Care – Inpatient.
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