Impacto de las nuevas tecnologías en la salud infantil

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 917

Autor principal (primer firmante): Alba Estallo Escar

Fecha recepción: 27/07/2026

Fecha aceptación: 23/08/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 917

Autores:

Alba Estallo Escar

Hanane El Jay Bentanan

María Moreno Martin

Yasmina Luque Laborda

Claudia Paula Carmona Espinosa

Vanessa Álvarez Sánchez

Palabras clave: Nuevas Tecnologías, Salud Infantil, Pediatría, Pantallas, Salud Digital, Desarrollo Infantil, Promoción de la Salud.

Resumen

Las nuevas tecnologías han transformado profundamente la vida cotidiana de niños y adolescentes durante las últimas décadas. El acceso generalizado a dispositivos móviles, internet, redes sociales, plataformas educativas y herramientas digitales ha generado importantes cambios en la forma de comunicarse, aprender y relacionarse con el entorno. Estas tecnologías ofrecen múltiples oportunidades para el desarrollo, la educación y la promoción de hábitos saludables, pero también plantean desafíos relacionados con el bienestar físico, emocional y social de la población infantil.

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El uso excesivo de pantallas, la disminución de la actividad física, las alteraciones del sueño, la exposición a contenidos inadecuados y los riesgos asociados al entorno digital constituyen algunas de las preocupaciones actuales. El presente artículo analiza el impacto de las nuevas tecnologías en la salud infantil, sus beneficios potenciales, los riesgos asociados y las estrategias destinadas a promover un uso seguro y equilibrado.

Abstract

New technologies have profoundly transformed the daily lives of children and adolescents over recent decades. Widespread access to mobile devices, the internet, social networks, educational platforms and digital tools has generated significant changes in the way young people communicate, learn and interact with their environment. These technologies offer numerous opportunities for development, education and health promotion, but they also pose challenges related to the physical, emotional and social well-being of the pediatric population. Excessive screen use, reduced physical activity, sleep disturbances, exposure to inappropriate content and risks associated with digital environments are among the main concerns. This article analyzes the impact of new technologies on child health, their potential benefits, associated risks and strategies aimed at promoting safe and balanced use.

Introducción

La revolución digital ha modificado de forma significativa la sociedad contemporánea y ha influido especialmente en las nuevas generaciones. Los niños y adolescentes actuales crecen rodeados de dispositivos tecnológicos que forman parte de sus actividades diarias desde edades cada vez más tempranas.

La utilización de teléfonos inteligentes, tabletas, ordenadores, videoconsolas y plataformas digitales se ha integrado tanto en el ámbito educativo como en el ocio y las relaciones sociales.

La tecnología ofrece importantes ventajas relacionadas con el acceso a la información, la comunicación y el aprendizaje. Sin embargo, su utilización también plantea interrogantes sobre sus posibles efectos sobre la salud y el desarrollo infantil.

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La preocupación por el impacto de las nuevas tecnologías ha aumentado paralelamente a su expansión en la vida cotidiana.

Los profesionales sanitarios desempeñan un papel relevante en la promoción de hábitos digitales saludables.

La búsqueda de un equilibrio adecuado constituye uno de los principales desafíos actuales.

Transformación digital de la infancia

La infancia actual se desarrolla en un contexto muy diferente al de generaciones anteriores.

El acceso temprano a dispositivos conectados a internet ha modificado la forma en que los niños obtienen información, interactúan con otras personas y participan en actividades recreativas.

Asimismo, las herramientas digitales se han incorporado progresivamente a los procesos educativos y a múltiples aspectos de la vida familiar.

Esta transformación ofrece oportunidades para el aprendizaje y la comunicación, pero también exige nuevas competencias relacionadas con el uso responsable de la tecnología.

La adaptación a estos cambios representa un reto para familias, educadores y profesionales sanitarios.

La salud infantil debe analizarse considerando esta nueva realidad digital. La tecnología forma parte del entorno habitual de los niños actuales.

Beneficios educativos de las nuevas tecnologías

Las herramientas digitales pueden facilitar el acceso a contenidos educativos y favorecer nuevas formas de aprendizaje.

Las plataformas interactivas permiten adaptar los materiales a diferentes ritmos y estilos de aprendizaje, ofreciendo experiencias más personalizadas.

Asimismo, el acceso a recursos educativos en línea amplía las oportunidades de formación y desarrollo de competencias.

La tecnología también facilita la comunicación entre centros educativos, alumnado y familias.

Durante los últimos años se ha observado un incremento significativo de su utilización dentro de los procesos educativos.

La integración adecuada de estos recursos puede contribuir positivamente al desarrollo académico.

La calidad de los contenidos utilizados resulta fundamental para maximizar los beneficios.

Promoción de hábitos saludables mediante tecnología

Las nuevas tecnologías también ofrecen oportunidades para la promoción de la salud infantil.

Aplicaciones relacionadas con actividad física, alimentación saludable o educación sanitaria pueden contribuir a mejorar determinados hábitos de vida.

Asimismo, las plataformas digitales facilitan el acceso a información sanitaria actualizada y recursos educativos dirigidos a familias y pacientes.

La utilización de herramientas tecnológicas en programas de prevención y promoción de la salud continúa expandiéndose.

Su potencial resulta especialmente relevante en poblaciones jóvenes familiarizadas con el entorno digital.

La innovación tecnológica puede convertirse en una aliada de la salud pública. La clave reside en una utilización adecuada y supervisada.

Desarrollo de habilidades digitales

El manejo de tecnologías digitales constituye una competencia cada vez más importante dentro de la sociedad actual.

La adquisición de habilidades relacionadas con la búsqueda de información, la comunicación digital y el uso de herramientas tecnológicas puede favorecer la preparación para futuros entornos académicos y laborales.

Asimismo, el desarrollo de competencias digitales contribuye a una participación más activa dentro de la sociedad contemporánea.

La alfabetización digital debe acompañarse de una educación orientada al pensamiento crítico y al uso responsable de la tecnología.

La formación en estas áreas resulta esencial desde edades tempranas.

La tecnología debe entenderse como una herramienta y no como un fin en sí misma. Su utilización requiere aprendizaje y acompañamiento.

Uso excesivo de pantallas

Uno de los aspectos más estudiados en relación con las nuevas tecnologías es el tiempo de exposición a pantallas.

La utilización prolongada de dispositivos digitales puede asociarse a diferentes efectos negativos sobre la salud infantil cuando desplaza otras actividades fundamentales para el desarrollo.

La reducción del tiempo dedicado al juego activo, la actividad física, el descanso o la interacción social presencial constituye una de las principales preocupaciones.

Asimismo, el uso excesivo puede favorecer hábitos sedentarios y dificultar la regulación de rutinas saludables.

La duración de la exposición debe valorarse junto con la calidad de los contenidos consumidos.

El equilibrio resulta esencial para minimizar riesgos.

La supervisión familiar desempeña un papel fundamental.

Impacto sobre la actividad física

El aumento del tiempo dedicado a dispositivos digitales puede contribuir a una disminución de la actividad física diaria.

El sedentarismo constituye un factor de riesgo para diferentes problemas de salud, incluyendo sobrepeso, obesidad y alteraciones cardiovasculares.

La infancia representa una etapa especialmente importante para la adquisición de hábitos saludables relacionados con el movimiento y el ejercicio.

La promoción de actividades al aire libre y del juego activo continúa siendo una prioridad para los profesionales sanitarios.

Las nuevas tecnologías no deben sustituir experiencias fundamentales para el desarrollo físico.

La actividad física aporta beneficios que no pueden obtenerse exclusivamente mediante recursos digitales.

El equilibrio entre ambas dimensiones resulta esencial.

Alteraciones del sueño

La relación entre el uso de dispositivos electrónicos y la calidad del sueño ha sido objeto de numerosas investigaciones.

La exposición a pantallas durante las horas previas al descanso puede interferir con los ritmos biológicos y dificultar el inicio del sueño.

Asimismo, el uso nocturno de dispositivos puede favorecer interrupciones del descanso y reducir el número total de horas dormidas.

El sueño desempeña un papel esencial en el crecimiento, el desarrollo neurológico y el bienestar emocional de los niños.

La promoción de hábitos de higiene del sueño constituye una recomendación habitual en pediatría.

La tecnología debe utilizarse de forma compatible con el descanso adecuado. La prevención resulta especialmente importante en la adolescencia.

Repercusiones sobre la salud mental

Las nuevas tecnologías pueden influir de diferentes formas sobre la salud emocional y psicológica de los niños y adolescentes.

Por un lado, facilitan la comunicación y el acceso a redes de apoyo social. Por otro, determinadas formas de uso pueden asociarse a ansiedad, estrés o problemas relacionados con la autoestima.

La comparación constante con modelos idealizados presentes en determinados entornos digitales puede afectar negativamente a algunos usuarios.

Asimismo, la dependencia excesiva de las interacciones virtuales puede limitar determinadas habilidades sociales presenciales.

La salud mental constituye una dimensión fundamental del bienestar infantil. La educación emocional debe formar parte de la alfabetización digital.

El acompañamiento familiar resulta imprescindible.

Redes sociales y adolescencia

Las redes sociales ocupan un lugar destacado dentro del entorno digital de muchos adolescentes.

Estas plataformas permiten compartir experiencias, mantener relaciones sociales y acceder a información diversa.

Sin embargo, también pueden exponer a los usuarios a riesgos relacionados con la privacidad, la presión social o la difusión de contenidos inadecuados.

La utilización responsable de las redes sociales requiere competencias específicas relacionadas con la seguridad digital y el pensamiento crítico.

La supervisión y el diálogo familiar favorecen una mejor gestión de estos entornos. La educación digital debe adaptarse a las características de cada etapa evolutiva.

La prevención constituye una herramienta fundamental.

Ciberacoso y riesgos digitales

El desarrollo de entornos digitales ha generado nuevas formas de interacción social que también pueden asociarse a situaciones de riesgo.

El ciberacoso representa una de las preocupaciones más relevantes debido a sus posibles repercusiones emocionales y psicológicas.

Asimismo, existen otros riesgos relacionados con la privacidad, la exposición a contenidos inapropiados o el contacto con personas desconocidas.

La educación en seguridad digital resulta esencial para prevenir estas situaciones. La detección precoz de señales de alarma permite intervenir de forma más eficaz.

La colaboración entre familias, centros educativos y profesionales sanitarios resulta fundamental.

La protección de los menores constituye una prioridad.

Tecnología y atención sanitaria pediátrica

Las nuevas tecnologías también han transformado la atención sanitaria infantil.

La telemedicina, los sistemas de monitorización remota y las aplicaciones de salud digital ofrecen nuevas posibilidades para el seguimiento de pacientes y la promoción de hábitos saludables.

Asimismo, facilitan el acceso a recursos educativos y mejoran la comunicación entre profesionales y familias.

La innovación tecnológica puede contribuir a incrementar la eficiencia y accesibilidad de determinados servicios sanitarios.

Su desarrollo plantea también desafíos relacionados con la protección de datos y la equidad en el acceso.

La transformación digital de la sanidad continúa avanzando.

Su impacto sobre la atención pediátrica resulta cada vez más evidente.

Papel de la familia

La familia constituye el principal referente en la adquisición de hábitos relacionados con el uso de la tecnología.

La supervisión, el establecimiento de normas claras y el ejemplo proporcionado por los adultos influyen significativamente sobre los comportamientos digitales de los niños.

Asimismo, el diálogo abierto facilita la identificación de posibles problemas y favorece una utilización más segura de los dispositivos.

La educación digital debe iniciarse desde edades tempranas y adaptarse progresivamente al desarrollo del menor.

La participación activa de las familias resulta esencial para promover hábitos saludables.

La prevención comienza en el entorno familiar.

El acompañamiento constituye una herramienta fundamental.

Papel de los profesionales sanitarios

Los profesionales sanitarios desempeñan una función importante en la promoción de un uso equilibrado de las nuevas tecnologías.

La educación para la salud puede incluir recomendaciones relacionadas con tiempo de pantalla, higiene del sueño, actividad física y seguridad digital.

Asimismo, la detección de posibles problemas asociados al uso de dispositivos permite intervenir de forma precoz.

La colaboración con familias y centros educativos favorece una actuación más eficaz.

La atención pediátrica debe adaptarse a los desafíos derivados de la transformación digital.

La promoción de hábitos saludables continúa siendo una prioridad. La prevención constituye la estrategia más efectiva.

Caso clínico anónimo

Un adolescente de trece años acudió a consulta por dificultades para conciliar el sueño, cansancio diurno y disminución del rendimiento escolar. Durante la entrevista se identificó un uso intensivo de dispositivos electrónicos durante las horas previas al descanso, incluyendo redes sociales y videojuegos.

Se estableció un plan de intervención basado en educación sobre higiene del sueño, limitación progresiva del uso de pantallas durante la noche y promoción de actividades físicas regulares.

Tras varias semanas de seguimiento se observó una mejoría significativa de la calidad del sueño y del bienestar general.

La experiencia puso de manifiesto la importancia de identificar hábitos digitales que puedan influir sobre la salud infantil.

Conclusión

Las nuevas tecnologías forman parte inseparable de la realidad actual de niños y adolescentes y ofrecen importantes oportunidades para el aprendizaje, la comunicación y la promoción de la salud. Sin embargo, su utilización también puede asociarse a riesgos que afectan al bienestar físico, emocional y social cuando no se realiza de forma equilibrada.

La prevención de problemas relacionados con el uso excesivo de pantallas, las alteraciones del sueño, el sedentarismo o los riesgos digitales requiere la participación activa de familias, educadores y profesionales sanitarios.

La educación digital, el establecimiento de hábitos saludables y la supervisión adecuada constituyen herramientas fundamentales para maximizar los beneficios de la tecnología y minimizar sus posibles efectos negativos.

El objetivo no debe ser evitar las nuevas tecnologías, sino promover un uso responsable, seguro y adaptado a las necesidades de cada etapa del desarrollo infantil.

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