La ergonomía

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 10–Octubre 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 10: 212

Autor principal (primer firmante): David Navarro Alvarez

Fecha recepción: 31/07/2026

Fecha aceptación: 17/10/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(10): 212

Autores:

  • David Navarro Álvarez
  • Mikel Zabaleta Vergara
  • Ana Gloria Borbolla Sánchez

Introducción

El trabajo del personal no sanitario en ocasiones pasa desapercibido, pero eso no lo hace innecesario, ya que de su correcto funcionamiento dependen tanto hospitales como centros de salud. Sus actividades, aunque simples, implican en ocasiones un gran esfuerzo físico o trabajo repetitivo que, si no se realiza de la forma adecuada, puede acarrear problemas o lesiones musculares articulares u otros, tanto en el momento de la realización como en el futuro, es por ello por lo que la ergonomía adquiere un papel indispensable. El objetivo final de la ergonomía es adaptar el trabajo (y no al revés) a las capacidades de las personas, con ello no solo conseguimos proteger la salud del personal no sanitario, sino que además contribuimos a que la atención prestada y percibida sea de calidad.

Por dónde empezar

Lo primero que ha de hacerse será valorar los posibles riesgos, incluso aquellos que parezcan no tener importancia, ya que será muy probable que sean los que vamos a hacer más a menudo, levantar peso (no necesariamente elevado) que también, pero principalmente en malas posturas, durante largos periodos creyendo que ahorramos tiempo y lo único que conseguiremos será cronificar las futuras lesiones. Es por ello por lo que debemos usar todas aquellas ayudas técnicas que estén a nuestro alcance ya sean grúas para levantar o movilizar, sillas de ruedas, camas regulables en altura, articuladas y que posean sábanas deslizantes que faciliten reposicionar al usuario en la cama… sin olvidar por supuesto la planificación de los trabajos a realizar, la distribución equilibrada de ese trabajo, así como la coordinación de los diferentes profesionales.

Todo ello sin olvidar realizar pequeñas pausas durante la jornada, las cuales nos permitirán mantener una adecuada condición física y mental. Todo ello facilita enormemente el trabajo y disminuye la fatiga, consiguiendo con ello una mayor seguridad del paciente. Pero para que todo esto funcione correctamente, es imprescindible que el personal no sanitario reciba formación periódica que los haga diestros en el uso de las distintas herramientas, debido a que el veloz avance de la medicina hace que algunos instrumentos / Máquinas como protocolos queden obsoletos en poco tiempo.

La responsabilidad

La prevención ha de entenderse como una responsabilidad compartida por todos los profesionales reunidos en el centro de trabajo bajo el paraguas de las instituciones, las cuales tienen la obligación de proporcionar las herramientas que exige el trabajo, dar la formación necesaria y fomentar o exigir (cuando proceda) su uso. En la parte que toca al personal no sanitario deberán aplicar todas las recomendaciones aprendidas, como comunicar cualquier acción u omisión que pueda representar un riesgo para el paciente o los usuarios de la institución, teniendo claro que la no comunicación de las acciones u omisiones por terminar el trabajo a toda prisa pudiera derivar en un accidente, y este hecho no beneficia a nadie y menos aún al paciente que sería una víctima de nuestra falta de profesionalidad.

Conclusión

La ergonomía es la herramienta más útil para proteger la salud del personal no sanitario. Su correcta aplicación en las técnicas de movilización y el empleo de las ayudas mecánicas y no mecánicas, así como la formación continua y adecuada al trabajo a realizar, serán los que nos permitan reducir el riesgo de lesiones y aumentar la seguridad en la jornada laboral. Invertir en ergonomía no solo beneficia al personal estatutario no sanitario, sino que ello repercute directamente en la calidad asistencial y percibida que tiene tanto el paciente como la familia, haciendo con ello una atención más segura, eficiente y humana.

Bibliografía

  1. Instituto Nacional de Seguridad y salud en el trabajo. Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la manipulación manual de cargas.
  2. O.M.S. Información sobre la salud ocupacional y seguridad en el trabajo.
  3. Ministerio de Sanidad. Documentación sobre prevención de riesgos laborales en centros sanitarios
  4. Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.