Cuidar a quienes cuidan: guía de ergonomía hospitalaria para prevenir lesiones de los trabajadores

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 11–Noviembre 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 11: 187

Autor principal (primer firmante): Javier Garcia Vigil

Fecha recepción: 19/08/2026

Fecha aceptación: 05/11/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(11): 187

Autores:

  • Javier Garcia Vigil
  • Monica Vigil Patallo

Introducción

El entorno hospitalario es uno de los más exigentes desde el punto de vista físico. El personal que ejerce sus funciones dentro de un hospital o un centro de salud —enfermeros, médicos, camilleros, personal de limpieza, personal de mantenimiento y el resto de personal— se enfrenta diariamente a jornadas prolongadas, bipedestación (estar de pie), movilización de pacientes y manipulación de cargas pesadas.

La ergonomía hospitalaria no es un lujo, sino una necesidad urgente. Aplicar posturas correctas y utilizar los principios de la mecánica corporal no solo protege la salud del trabajador, sino que optimiza la calidad de la atención al paciente.

Desarrollo

Para entender cómo evitar lesiones, debemos dividir las actividades hospitalarias en tres grandes bloques críticos:

Movilización y transferencia de pacientes

Este es el principal factor de riesgo para la columna lumbar.

Aproximación al paciente

Colócate lo más cerca posible del paciente. Cuanto más alejado se esté del cuerpo del paciente, mayor es el riesgo que corre el trabajador de sufrir una lesión.

Existen una serie de buenas costumbres, las cuales deberían adoptar los trabajadores para realizar la movilización y transferencias de pacientes:

  • Base de sustentación: Separa los pies a la anchura de los hombros y flexiona las rodillas. Nunca dobles la espalda. La fuerza debe provenir de los músculos de las piernas (glúteos y cuádriceps), no de la columna.
  • Sincronización y apoyo: Si el paciente puede colaborar, pídelo. Si no, realiza la maniobra entre dos o más compañeros o utiliza ayudas mecánicas (grúas de transferencia, sábanas deslizantes).
  • Evita la torsión: Al mover al paciente, gira todo el cuerpo moviendo los pies. Jamás gires el tronco mientras sostienes el peso.

Bipedestación y marchas prolongadas

Pasar horas de pie durante una cirugía o recorriendo pasillos como puede ser el caso de los celadores o el personal de mantenimiento castiga las articulaciones y el sistema circulatorio. Por ello se podrían seguir una serie de buenas conductas por parte del personal.

  • Postura neutral: Mantén la cabeza alineada con los hombros y la pelvis en posición neutra. Evita hiperextender las rodillas.
  • Alternancia de peso: Si estás estático (por ejemplo, en instrumentación quirúrgica), utiliza un reposapiés o un pequeño escalón para alternar el peso de un pie a otro. Esto relaja la zona lumbar.
  • Calzado adecuado: Es fundamental usar zapatos cerrados, con suela amortiguadora, antideslizantes y con un tacón bajo (de 2 a 4 cm) para repartir correctamente las presiones plantares.

Tareas administrativas y uso de pantallas (estatismo informático)

El trabajo en hospital no es solo movimiento; los reportes clínicos exigen horas frente al ordenador.

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  • Regla de los 90 grados: Ajusta la silla para que tus rodillas, caderas y codos formen un ángulo de aproximadamente 90°. Los pies deben apoyarse completamente en el suelo o en un reposapiés.
  • Altura de la pantalla: El borde superior de la pantalla debe estar a la altura de tus ojos (o ligeramente por debajo) para evitar la flexión del cuello.
  • Microdescansos: Aplica la regla 20-20-20 (cada 20 minutos, mira a 6 metros de distancia durante 20 segundos) y estira las muñecas y el cuello cada hora.

Conclusión

La prevención de lesiones en el entorno hospitalario depende de un compromiso bidireccional. Por un lado, las instituciones deben proveer el equipamiento necesario (camas regulables, grúas, mobiliario ergonómico). Por otro lado, los profesionales de la salud deben interiorizar que su propio cuerpo es su herramienta de trabajo más valiosa, por lo cual adoptar las medidas antes mencionadas puede reducir el riesgo asociado a las diferentes actividades o tareas propias de cada categoría o profesión. Consiguiendo que las instituciones y los trabajadores tomen consciencia de la necesidad de prevenir las lesiones que puedan ocurrir en el lugar de trabajo, se podría lograr una disminución de dichas lesiones.

Bibliografía

  1. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) – España: Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la manipulación manual de cargas. Disponible en: insst.es
  2. Organización Mundial de la Salud (OMS): Salud ocupacional en el sector sanitario: Prevención de trastornos musculoesqueléticos. Disponible en: who.int
  3. Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA): Trastornos musculoesqueléticos en el sector de la asistencia sanitaria. Disponible en: osha.europa.eu