Nuestro cuerpo se encuentra programado para acumular grasa como mecanismo de defensa en épocas en las que nuestros antepasados tenían que enfrentarse a tiempos de escasez de alimentos. Sin embargo, ahora ya no solemos necesitar acumular tantas reservas grasas y debido a nuestro estilo de vida mucho más sedentario, el sobrepeso y la obesidad se van convirtiendo, cada vez más, en un serio problema de salud.
En la búsqueda por lograr el peso adecuado para cada uno, han surgido una serie de productos que se encuentran destinados a facilitar la pérdida de esos kilos de más. Entre estos productos se encuentran los aceleradores del metabolismo o pastillas quemagrasa que gozan, en la actualidad, de un gran éxito entre el público general. Como productos quemagrasa podemos encontrar, fundamentalmente, una serie de preparados a base de ingredientes naturales capaces de estimular el metabolismo favoreciendo así la pérdida de peso. Su popularidad es tal, que todo el mundo conoce, por poner un ejemplo, los productos quemagrasas del Mercadona
Entre los principales ingredientes de estos productos podemos encontrar, cafeína, teína, y L-carnitina, entre otros.
La pregunta clave es si estos preparados son realmente útiles a la hora de perder peso o simplemente no funcionan.
Este tema parece ser bastante controvertido, ya que algunas personas afirman haber encontrado una pérdida de peso más sencilla y rápida utilizando estos productos, mientras que otras, por el contrario, refieren no haber sentido sus efectos.
Es cierto que sustancias como la cafeína, la L-carnitina y la teína parecen ejercer como estimulantes del metabolismo y contribuir así, con su consumo, a la pérdida de grasa. Sin embargo, no debemos olvidar que, para adelgazar de forma saludable, el único camino es la adquisición de una serie de hábitos de vida adecuados ya que, aunque estos productos puedan ser efectivos, la pérdida de peso efectiva, saludable y duradera en el tiempo se basa en una alimentación hipocalórica saludable, una hidratación adecuada y la práctica de ejercicio físico.
¿Qué pautas debemos seguir para conseguir una pérdida de peso saludable?
Cuando existe sobrepeso u obesidad no queda más remedio que restringir el número de calorías que consumimos al día. Reduciendo el aporte calórico en nuestra dieta, obligaremos a nuestro cuerpo a utilizar la grasa que tenemos acumulada como reserva energética. Sin embargo, eso no significa dejar de comer, ya que esto únicamente pondrá en riesgo nuestra salud.
Una dieta hipocalórica deberá contener todos los nutrientes necesarios para nuestro organismo al tiempo que reducimos la ingesta de hidratos de carbono de absorción rápida (azúcares) y grasas saturadas.
Deberemos dar prioridad a los alimentos ricos en proteínas de alto valor biológico como carne de pollo, pavo, pescado blanco, marisco, huevos, lácteos desnatados y legumbres.
Por otra parte, habrá que incluir alimentos frescos como vegetales y frutas y alimentos ricos en fibra que nos ayudarán a aumentar la sensación de saciedad y a evitar el estreñimiento (bastante frecuente durante las dietas de adelgazamiento).
En cuanto al tema de la hidratación, es importante eliminar el alcohol, los refrescos azucarados y bebidas gaseosas y centrarnos en el consumo de agua e infusiones, sobre todo si son depurativas, ya que nos ayudarán a lidiar con la temida retención de líquido.
En último lugar no debemos olvidar el practicar algo de ejercicio ya que, moviendo nuestro cuerpo y combatiendo el sedentarismo, conseguiremos aumentar nuestro gasto energético diario.
Cumpliendo con todos estos pasos de combinación de dieta, hidratación y ejercicio y sumando además el efecto quemagrasa de estos productos ya mencionados, sin duda conseguiremos alcanzar el objetivo de pérdida de peso fijado y ganar en salud.
Fuente: Grullapsicologiaynutricion.com
