Sanitarios en Perú: cómo proteger los datos clínicos en redes que no controlas

Proyectos de cooperación, congresos, rotaciones y voluntariado llevan a muchos profesionales de enfermería y medicina a trabajar una temporada en Perú. Durante esas semanas, buena parte del trabajo administrativo se hace desde el wifi del hotel, del aeropuerto o de un centro de salud con la red compartida entre decenas de dispositivos. Este artículo repasa por qué esa conexión es un punto débil cuando hay datos de pacientes de por medio, qué dicen los estudios sobre los servicios de privacidad gratuitos y qué hábitos conviene llevar en la maleta.

Por qué los datos de salud atraen a los atacantes

El sector sanitario es uno de los objetivos preferidos del cibercrimen. La Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad analizó 215 incidentes publicados en la UE y países vecinos durante algo más de dos años, y su informe sobre el panorama de amenazas en salud atribuye el 54 % de ellos al ransomware. Los datos de pacientes fueron el activo más atacado (30 % de los casos) y el 43 % de los incidentes terminó en filtración o robo de información.

Parte del problema está en que la información clínica ya no se queda en el hospital. Como recoge la monografía de Ocronos sobre la historia clínica electrónica, el registro digital facilita la continuidad asistencial, pero su seguridad depende de controles de acceso y registros de auditoría. Ninguno de esos controles sirve de mucho si la sesión viaja sin cifrar por una red abierta.

En Perú, además, la Ley 29733 de protección de datos personales clasifica la información sobre la salud física o mental como dato sensible. Quien atiende a pacientes peruanos maneja datos protegidos por la normativa local, no solo por el RGPD.

Qué ocurre en una red wifi pública

En una red abierta, cualquier persona conectada al mismo punto de acceso puede intentar interceptar el tráfico, y también existen redes falsas que imitan el nombre de la del hotel o la cafetería. El Instituto Nacional de Ciberseguridad recomienda en su guía sobre conexiones inalámbricas seguras no acceder a información confidencial desde redes públicas y recurrir a una red privada virtual (VPN) cuando no queda más remedio que manejar datos sensibles.

Una VPN cifra el tráfico entre el dispositivo y un servidor intermedio, de modo que quien comparte la red solo ve datos ilegibles. Las situaciones en las que esto marca la diferencia son muy habituales en una estancia sanitaria:

  • consultar resultados de laboratorio o informes desde la habitación del hotel;
  • acceder al correo institucional del hospital de origen;
  • enviar al tutor o al equipo en España una consulta sobre un caso;
  • participar en una videoconsulta de seguimiento o en una sesión clínica en línea.

Lo que muestran los estudios sobre las VPN gratuitas

Que una aplicación se llame VPN no garantiza que proteja nada. Un equipo de Data61 (CSIRO), UNSW, ICSI y la Universidad de California en Berkeley analizó en 2016 un total de 283 aplicaciones VPN gratuitas para Android, y su estudio sobre los riesgos de privacidad y seguridad encontró resultados preocupantes:

  • el 18 % creaba túneles sin ningún cifrado;
  • el 38 % tenía al menos una detección de malware en VirusTotal;
  • el 82 % pedía permisos sobre recursos sensibles, como cuentas de usuario o mensajes de texto;
  • el 84 % no enviaba el tráfico IPv6 por el túnel y el 66 % dejaba fuera las consultas DNS.

El estudio tiene ya algunos años, pero la lógica sigue vigente: si el servicio no cobra, la financiación tiene que salir de algún sitio, y a menudo sale de los datos de quien lo usa.

Para quien busca una VPN Perú gratis con la que cubrir los primeros días de la estancia, existe un término medio entre pagar a ciegas y fiarse de una aplicación desconocida. Algunos servicios de pago ofrecen periodos de prueba: Surfshark, por ejemplo, indica en su página sobre el servidor de Lima que dispone de una prueba de siete días en sus aplicaciones de Android, iOS y macOS. Probar un servicio así permite comprobar si la conexión es estable en la zona de trabajo antes de decidir nada.

La tabla resume las opciones más comunes:

Forma de conectarse¿Cifra el tráfico en la red local?Riesgo principal
Wifi abierto sin protecciónNoInterceptación y redes falsas
VPN gratuita de origen desconocidoNo siempreMalware, permisos excesivos, fugas de DNS
VPN de pago o en periodo de pruebaSíDepende de la configuración del usuario
Datos móviles con SIM localSí, entre el móvil y la antenaCoste y cobertura irregular fuera de las ciudades

Lista de comprobación para la estancia

Antes de viajar

Consulta con el servicio de informática de tu centro qué herramientas están autorizadas para acceder a sus sistemas desde el extranjero. Muchos hospitales tienen su propia VPN corporativa y conviene usarla para todo lo que pase por la red del centro. Actualiza el sistema operativo, activa el cifrado del disco del portátil y la verificación en dos pasos del correo institucional.

Durante la estancia

  • Desactiva la conexión automática a redes wifi conocidas.
  • Activa la VPN antes de abrir cualquier aplicación con datos de pacientes.
  • No envíes fotografías clínicas por aplicaciones de mensajería personales.
  • Cierra sesión en los equipos compartidos del centro al terminar cada turno.

Al volver

Borra los archivos con datos de pacientes descargados durante el viaje y revisa el historial de accesos del correo institucional por si aparece alguna conexión que no reconoces.

Conclusión

Trabajar en Perú implica, casi siempre, depender de redes ajenas. Los datos de salud son uno de los objetivos más buscados por los atacantes y están protegidos tanto por el RGPD como por la ley peruana, así que conviene tratar cada conexión pública como un riesgo. Una VPN fiable reduce ese riesgo, pero las aplicaciones gratuitas sin respaldo pueden crear problemas nuevos, como muestran los estudios. Con una herramienta verificada, la autorización del propio centro y unos cuantos hábitos antes, durante y después del viaje, el trabajo clínico a distancia puede hacerse con bastante más tranquilidad.

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