Yoga en el embarazo. Revisión bibliográfica narrativa

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VII. N.º 7–Julio 2024. Pág. Inicial: Vol. VII; N.º 7: 300

Autor principal (primer firmante): Catalina Ramírez García

Fecha recepción: 09/06/2024

Fecha aceptación: 05/07/2024

Ref.: Ocronos. 2024;7(7): 300

Autores:

Catalina Ramírez García

Eduardo García Urgel

Publica TFG cuadrado 1200 x 1200

Silvia Martínez Lanzas

Rocío Lorite Haro

María González Martos

Carmen Hernández Martínez

Categoría: ENFERMERA

Resumen

El yoga en el embarazo constituye una actividad física de creciente demanda en los últimos años. Diversos estudios han encontrado que el yoga puede ser beneficioso en esta etapa reduciendo los niveles de ansiedad y depresión de la gestante, aumentando la seguridad y confianza, producir una reducción significativa del dolor, mejorar la experiencia del parto, incluso una reducción del tiempo del mismo, así como una disminución de enfermedades producidas por el embarazo.

El objetivo de este estudio es encontrar evidencia científica que evalúe la relación del yoga con aspectos vinculados al embarazo (ansiedad, dolor, experiencia del parto, depresión, etc.) así como motivaciones que impulsa a la mujer a realizarlo, teniendo en cuenta las limitaciones de los diferentes estudios. Para ello se ha realizado una búsqueda donde se seleccionaron 19 estudios en bases de datos como Cuiden, PubMed y Cochrane.

publica-articulo-revista-ocronos

Introducción

El período de la gestación se caracteriza por cambios físicos y psicológicos en la mujer, tales como el aumento progresivo del peso, la inestabilidad corporal, aumento de la laxitud en las articulaciones, temor al parto, dudas sobre el afrontamiento del mismo, etcétera.

Los problemas de salud que una mujer pueda presentar durante este período van a depender sobre todo de la edad gestacional en la que se encuentre, así como la exposición a factores de riesgo que puedan determinar la presencia de una enfermedad u otra. Si bien, en lo que respecta a este trabajo, queremos resaltar lo que consideramos las tres situaciones de salud que más preocupan a la mujer durante el embarazo: el estrés, la ansiedad y el dolor.

El estrés y la ansiedad relacionada con el embarazo es un problema de atención médica y enfermera frecuente. El abordaje clínico del mismo se basa prácticamente en tratamiento médico farmacológico, siendo también cada vez más habitual el empleo de terapias complementarias, como es el caso de las técnicas de relajación o el yoga. Aunque ambas actividades en muchos problemas de salud no puedan resolver el problema de base, si pueden contribuir a un proceso de mayor y más rápida recuperación, además de contribuir al alivio sintomático.

En lo que a la fisiopatología respecta, y para la mejor comprensión de este estudio, se sabe que ante una situación de estrés se genera un aumento de la secreción de ACTH por la adenohipófisis, para posteriormente incrementarse los niveles de cortisol, no estando claro si este aumento sería beneficioso para el organismo (1).

Además, el estrés materno durante el embarazo parece que aumenta el riesgo del feto a desarrollar enfermedades psiquiátricas, cardiovasculares y metabólicas en la edad adulta.

Esto se produciría por la capacidad del cortisol de atravesar la barrera placentaria, pudiendo ocasionar alteraciones en el eje hipotálamo- hipofisiario suprarrenal fetal (2). Para medir los niveles de ansiedad y depresión durante el embarazo, diversos estudios usan diferentes métodos de valoración, encontrándose entre los más comunes el test de STAI-S (State Anxiety Inventory), el cual se basa en la detección de trastornos depresivos y de ansiedad en el embarazo y en el postparto, siendo junto con el EPDS (Edinburgh Postnatal Depression Scale), las herramientas de detección más eficaces y válidas que pueden ser usadas durante el embarazo y el postparto (3).

En cuanto al dolor en el embarazo, uno de los principales desencadenantes es el cambio postural que se produce durante el mismo, donde al parecer, la hiperlordosis lumbar contribuye al dolor lumbo-pélvico.

Por otra parte, podemos dividir el dolor relacionado con el parto en dos entidades (4): el causado por la contracción uterina y el asociado con la dilatación de fibras musculares vaginales y perineales. Además, como es lógico, en la experiencia del dolor influirán factores como la cultura, la etnia, la educación, etc. Es por ello que no se puede considerar el dolor del embarazo y parto como una entidad provocada únicamente por factores físicos, sino que también está influenciada por factores psíquicos y sociales.

El yoga es una actividad física que, dependiendo de su modalidad, puede utilizar el movimiento físico, la respiración y/o la meditación para mejorar la salud y autoestima personal (5).

En este estudio consideramos importante diferenciar dos tipos de yoga (6): el basado solo en la práctica física y ejercicios (asanas) y el yoga integrado, en el que además de ejercicios físicos también se incluye técnicas de respiración (pranayama), meditación y relajación profunda.

En base a esta clasificación y como veremos más adelante, diferentes estudios concluyeron que los niveles de depresión y ansiedad mostraron mejores resultados con el yoga integrado que en el yoga solo basado en la actividad física.

La intervención del yoga se podría enmarcar dentro de las terapias alternativas o cuidados complementarios en Enfermería. La práctica de esta actividad física está en creciente demanda y si el personal de Enfermería incluye la misma en su plan de cuidados, dando opción al paciente a realizar su práctica, podría mejorar la adhesión terapéutica y estaría realizando promoción de la salud, al permitirle formar parte en la toma de sus decisiones.

Sin embargo, las estadísticas de su práctica en España son escasas. Por ejemplo, en el último anuario de estadísticas deportivas del año 2016(7) no hay ninguna referencia a la práctica yoga en nuestro país, a pesar de existir actualmente incluso una Federación Española de Yoga.

En cuanto a los antecedentes, hemos comprobado que existe información considerable en cuanto al yoga y la ansiedad, si bien cada estudio utiliza un método de valoración diferente para la misma, siendo el más representativo el STAIS –I. Además, todos los estudios encontrados, a excepción de uno, incluían solo a mujeres sin problemas médicos u obstétricos existentes. En lo que si hay un consenso general es en que el utilizar el yoga en el embarazo puede ser eficaz para solventar el estrés, la ansiedad y el dolor durante el parto, aunque con algunas salvedades o limitaciones que serán objeto de estudio en esta investigación.

Consideramos de especial importancia este estudio ya que el yoga, como hemos comentado anteriormente, se podría incluir en un plan de Enfermería como intervención independiente, siendo además una actividad susceptible de ser adaptada a las características de cada gestante.

Por último, decir que, aunque la tasa de natalidad haya disminuido en 2015 (9.02 ‰) con respecto al año anterior (9,17 ‰) (8) y se siga una tendencia decreciente, creemos indiscutible el conseguir que la gestante tenga una buena experiencia del embarazo y del parto, asegurando una atención de calidad, pudiendo atender a las preferencias y demandas personales en cuanto a sus cuidados se refiere.

Metodología

El objetivo de este estudio es revisar la evidencia científica de la intervención del yoga en el proceso del embarazo, teniendo en cuenta las limitaciones de los diferentes estudios.

Para la realización del mismo, se escogió como diseño una revisión bibliográfica narrativa que fue realizada desde febrero a marzo de 2017, usando tesauros para la identificación de las palabras clave: <<yoga>>, <<pregnancy>>, <<anxiety>>, <depression>>, <pain>>, <<Enfermería>>.

La selección de artículos se realizó en función de los siguientes criterios: mujeres embarazadas sin restricción de edad gestacional, artículos en español e inglés de los últimos 10 años, a texto completo y aplicado a seres humanos.

Además, fueron escogidos sin ningún tipo de restricción en cuanto a diseño de estudio, si bien se prefirió descartar las cartas al director y las revisiones críticas. Se utilizaron las bases de datos de PubMed, Cochrane y Cuiden, las cuales en muchos casos nos remitían a otras páginas webs de rigor científico como la revista de Elsevier. Por otra parte, para el desarrollo de la bibliografía se utilizaron las normas de Vancouver.

Tabla 1: número de resultados encontrados y escogidos en las diferentes bases de datos

Ver tablas en: Anexos – Yoga en el embarazo. Revisión bibliográfica narrativa, al final del artículo

En cuanto a las limitaciones de este estudio, hemos encontrado dificultad para traducir los textos en inglés al español, poca información en bases de datos relacionadas con Enfermería, como Cuiden, así como gran cantidad de artículos de acceso restringido.

En la base de datos de Cuiden se encontraron seis documentos, descartándose posteriormente cinco de ellos: tres debido a que no se encontraban a texto completo, uno por ser una revisión crítica y otro por ser una carta al director.

En Cochrane se encontraron quince artículos de los cuales trece no mostraban conclusiones y/o resultados relacionados con el yoga y otro se excluyó por el tipo de idioma (japonés).

Por último, se realizó una búsqueda en PubMed encontrándose 75 artículos, de los cuales 58 fueron descartados por no encontrar conclusiones y/o resultados relacionados con el yoga.

Resultados

Yoga, ansiedad y depresión

En un estudio experimental a doble ciego no randomizado (9) en el que se evaluaron a mujeres primigestas de Taiwán entre las 18 y 22 semanas de gestación, practicantes de yoga durante el segundo y tercer trimestre del embarazo tres días a la semana durante 30 minutos, no se encontraron diferencias significativas en cuanto al malestar entre el grupo experimental y control en las semanas 26 y 28 de gestación. Sin embargo, si las hubo entre las 28 y 40 y durante la segunda y tercera fase del trabajo del parto, notificando el grupo experimental mayor autoconfianza y menor malestar.

En otro estudio cualitativo (10) realizado en el año 2015, en el que se analizaron catorce mujeres en el período del postparto que previamente, en los 6 meses anteriores, habían realizado yoga prenatal, se encontró que el estrés y los síntomas depresivos son un tema de interés en las gestantes y que el yoga es percibido psicológicamente y físicamente beneficioso. Además, en otro estudio con el mismo diseño (11) en el que se analizó a profesores de yoga que impartían sus clases durante el embarazo, manifestaron que el yoga para el embarazo puede mejorar aspectos como la preparación física, emocional y social, pudiendo además ayudar a las gestantes a tomar sus propias decisiones.

En un ECA (12) donde se estudiaron aleatoriamente a 46 mujeres embarazadas con síntomas de depresión y ansiedad, las cuales se sometieron a sesiones de yoga prenatal durante un período de ocho semanas con una duración de cada sesión de 75 minutos, se obtuvo que el yoga se asoció con una mejoría significativa de los síntomas de depresión y ansiedad y también con una reducción del afecto negativo en comparación con el grupo control (p=0,011).

Esto coincide con otro estudio (13) donde se analizaron mujeres embarazadas que estuvieron entre las 12 y 32 semanas de gestación, que hablaran inglés y no tuvieran problemas médicos ni contraindicaciones para practicar yoga, las cuales se sometieron a un programa de yoga prenatal durante 10 semanas asistiendo al menos a una sesión semanal, encontrándose que la depresión se redujo significativamente en el grupo que practicaba yoga y que podía tener ventajas en relación con los tratamientos estándares la depresión.

En cuanto a una revisión sistemática y meta-análisis de 6 ensayos clínicos aleatorizados (6) y una muestra de 375 mujeres embarazadas, la mayoría entre 20-40 años de edad, se realizaron dos tipos de yoga: el yoga integral y el yoga basado en la actividad física. En base a lo anterior, se concluyó que el nivel de depresión se redujo significativamente en los grupos de yoga (diferencia de medias estandarizada [DME], – 0.59; intervalo de confianza del 95% [IC], -0,94 a -0,25; p = 0,0007). Sin embargo, el yoga integral redujo significativamente el nivel de depresión prenatal pero el yoga basado en la actividad física no (la diferencia de media estandarizada con IC del 95% fueron de -0,79(-1,07, -0,51) y -0,41 (-1,01- 0,18) respectivamente.

En otro estudio publicado por James y Cols en el año 2014(14) se escogieron a mujeres sanas en segundo o al inicio del tercer trimestre de un primer embarazo sin complicaciones, excluyéndose a mujeres con enfermedades, tratamiento farmacológico o que practicaban ya el yoga.

El grupo experimental se sometió a 8 semanas de yoga prenatal con medición pre y post intervención mediante el test de STAI-S para la valoración de la ansiedad y el cortisol.

Las sesiones de yoga fueron eficaces en la reducción de STAI-S con una puntuación al principio de la intervención de 32 y ocho semanas después 23 (p<0,001). Una puntuación mayor a 39 en STAIS-S se consideró como elevada ansiedad. En otro estudio que usó el mismo método de valoración (15), se escogieron 96 mujeres embarazadas en la semana 20 de gestación, excluyéndose igualmente mujeres con problemas médicos, donde se introdujo una intervención de yoga prenatal desde la semana 20 a la 36, se obtuvo que el yoga reduce la ansiedad (STAI I: disminución del 15,65% en el yoga con p <0,001), el aumento de 13,76% en el control con p <0,007), y depresión (HADS: disminución del 30,67% en el yoga con p<0,001, el aumento de 3,57% en el control con p>0,001)

Por último, cuando se compara la práctica del yoga (estiramientos) y tai chi (ejercicios de equilibrio) conjunta en el período prenatal (16), se comprueba que la práctica conjunta del yoga/taichí produce menor depresión (media 23.5 con respecto 23,9 en el grupo control) y ansiedad (46,1 intervención y 44,3 control).

Tabla 2: Documentos escogidos para el estudio del yoga, la ansiedad y la depresión.

Ver tablas en: Anexos – Yoga en el embarazo. Revisión bibliográfica narrativa, al final del artículo

Yoga y niveles de cortisol

En una revisión sistemática de 10 ECAS (17) se encontró que el cortisol se eleva durante el estés provocado por el embarazo y que el yoga contribuye a disminuir este cortisol (p=0,01). Esto coincide con otros estudios (14,19) en los que se concluye que la participación en una sola clase de yoga resulta en una disminución significativa en cortisol (P <0,001). Sin embargo, Svetlana y Cols (18) concluyeron que la reducción del cortisol se daría a largo plazo.

Tabla 3: Artículos escogidos para la evaluación del yoga y niveles de cortisol

Ver tablas en: Anexos – Yoga en el embarazo. Revisión bibliográfica narrativa, al final del artículo

Yoga y dolor

En una revisión sistemática, (17) donde uno de los aspectos que se valoró fue el yoga y el dolor relacionado con el embarazo, se obtuvo que el yoga puede disminuir el dolor lumbar del embarazo (p<0,005) así como el dolor de piernas y espalda (p=0,05).

Además, se encontró que las mujeres que realizaban yoga prenatal referían menor dolor en el trabajo del parto (p<0,05), coincidiendo esta conclusión con la de otro estudio (20) en el cual, además, amplia que con el yoga las mujeres referían incluso más comodidad dos horas después del parto.

Por otra parte, en una revisión sistemática sobre el yoga y otras técnicas de relajación (21), se obtuvo que el yoga se asoció con:

  • Reducción del dolor (diferencia de medias [dm] -6,12; IC del 95%: -11,77 a – 0,47)
  • Un aumento en la satisfacción con la experiencia del parto (dm 6,34; IC del 95%: 0,26 a 12,42)
  • Una reducción en la duración del trabajo de parto en comparación con la atención habitual (dm -139,91; IC del 95%: -252,50 a -27,32)

Tabla 4: Artículos escogidos para la evaluación de yoga y el dolor.

Ver tablas en: Anexos – Yoga en el embarazo. Revisión bibliográfica narrativa, al final del artículo

Otros

En una cohorte prospectiva (22) se evaluaron veinticinco mujeres embarazadas sanas. Se sometieron a una sesión con 26 posturas diferentes de yoga realizándose una medición pre y pos intervención para evaluar los signos vitales de la madre y el feto en la práctica del yoga. Se encontró que la saturación de oxígeno y la contracción uterina permaneció normal en todas las mujeres y en todas las posturas. Además, la frecuencia cardíaca fetal permaneció estable y ninguna de las gestantes presenció cambio en los movimientos fetales ni pérdida de líquido o sangrado vaginal.

Por otra parte, cuando se compara la realización del yoga en el hogar o en clases grupales, (23) se encuentra que la práctica conjunta del yoga ayuda a un afrontamiento más eficaz de la tristeza (OR=1,72), mejor control de la salud (OR=1,50) y una menor experimentación de los vómitos (OR=0,38). La práctica solo del yoga en el hogar solo se asoció a un mejor control de la salud (OR=1,76).

En cuanto a las enfermedades inducidas por el embarazo, una revisión sistemática de diez ECAS (17) donde se evaluó el yoga integrado durante el segundo y tercer trimestre, con intervenciones de más de una hora, a excepción de un estudio que solo realizó intervenciones de 20 minutos, se encontró que las mujeres que realizaban yoga desarrollaban menos preeclampsia e hipertensión inducida por el embarazo (p≤0,05) que el grupo control, que solo caminaba. Además, como muestran otros dos estudios, (24,25) el yoga también sería capaz de aumentar el bienestar (p=0,018) y el optimismo (p<0,001) durante el parto, así como mejorar el control físico (p<0,001), psicológico (p<0,001) y social (p=0,003)

Por último, en el estudio cualitativo realizado por Doran y Cols (26) donde se evaluaron a quince mujeres de entre 22 y 45 años por medio de entrevistas, se encontró que las expresiones más características en las gestantes fueron: “la respiración y la meditación terminó siendo la parte más importante”. Además, compartir historias de nacimiento fue considerado como importante para las gestantes. Sin embargo, algunas mujeres mostraban preocupación por el efecto del yoga en sus bebés.

Tabla 5: Documentos escogidos para la evaluación de los efectos del yoga sobre otros factores relacionados con el embarazo

Ver tablas en: Anexos – Yoga en el embarazo. Revisión bibliográfica narrativa, al final del artículo

Conclusiones

La práctica del yoga en el embarazo puede tener efectos positivos reduciendo los síntomas de depresión y ansiedad perinatal, si bien esto parece que ocurriría más a largo que a corto plazo. Además, encontramos que las gestantes en el embarazo tienen varias preocupaciones, tales como la ansiedad, la depresión, el efecto del yoga sobre el feto, así como el miedo relacionado con la experiencia del parto. En este sentido, el yoga podría generar más confianza y seguridad en las mujeres ayudándoles a tomar sus propias decisiones, además de ser considerado por éstas como más saludable que los tratamientos estándares para la depresión. Además, parece que el yoga no presenta efectos adversos sobre las constantes vitales de la madre (temperatura, saturación de oxígeno, pulso, sangrado vaginal y contracciones uterinas) y el feto (no reducía los movimientos fetales).

Es importante tener en cuenta que cada estudio valora la ansiedad y la depresión con métodos de valoración diferente, por lo que se podrían obtener diferentes resultados. Aun así, todos parecen coincidir en que el yoga mejora notablemente la ansiedad y la depresión en el embarazo, reduciendo así mismo también los niveles de cortisol, pero aún no hay consenso en que si estos se disminuyen a corto o a largo plazo.

Por otra parte, existen evidencias sólidas en las que se refleja que el yoga produce efectos beneficiosos en cuanto a la experiencia o reducción del dolor relacionado con el embarazo y el parto. Además, encontramos un estudio que obtenía datos significativos relacionados con la reducción del tiempo del parto con la práctica previa del yoga.

También queda demostrado que el yoga realizado en clases dirigidas tiene efectos más beneficiosos que el yoga realizado de manera independiente en el hogar. Además, el yoga integrado parece tener mayor beneficio en la gestante que el yoga basado solamente en la actividad física.

Por último, resaltar que en la mayoría de los estudios se incluían a mujeres sin problemas obstétricos, por lo que consideramos importante, de cara a futuras investigaciones, evaluar el efecto del yoga en mujeres con problemas relacionados con el embarazo. Además, sería beneficioso realizar más estudios en las últimas etapas del embarazo, ya que en este período puede existir mayor probabilidad de complicaciones obstétricas, resultando también más dificultosa la práctica del yoga por el crecimiento del útero e inestabilidad postural.

También hemos comprobado escasos estudios sobre el efecto del yoga sobre el feto, centrándose la mayoría de los mismos en la madre. Para terminar, creemos interesante elaborar guías prácticas sobre la eficacia del yoga en el embarazo, tanto para la gestante como para el profesional sanitario, con el propósito de mejorar su compresión y aplicación a la práctica clínica.

Anexo 1: Plan de cuidados

Valoración general:

Datos personales

Mujer embarazada de 30 años en el primer período de gestación. Primípara de Peal de Becerro (Jaén).

Patologías asociadas

Enfermedad o situación de desequilibrio actual: Ansiedad secundaria a embarazo. Tratamiento médico: Lorazepam 0,5 mg.

Valoración focalizada

Necesidad de respirar: No es fumadora, con frecuencia respiratoria de 15 respiraciones por minutos, sin presencia de tos.

Necesidad de comer y beber de forma adecuada: Sigue un horario fijo de comida, con cuatro ingestas diarias y aporte aceptable de agua (2000mll/día)

Necesidad de eliminar desechos del organismo: no presenta problemas en la defecación y micción.

Necesidad de movimiento y mantenimiento de la postura adecuada: no realiza ningún tipo de actividad física desde que comenzó con el embarazo por referir dolor lumbo- pélvico.

Necesidad de dormir y descansar: duerme 8 horas al día ininterrumpidamente, según ella desde que toma Lorazepam.

Necesidad de seleccionar la vestimenta adecuada: En la entrevista lleva ropa adecuada para el embarazo (ropa holgada, zapatos sin tacón alto)

Necesidad de mantener la temperatura corporal: temperatura corporal de 36,6ºC

Necesidad de mantener la higiene corporal e integridad de la piel: persona independiente. Manifiesta preocupación por aparición de estrías relacionadas con el embarazo.

Necesidad de evitar peligros del entorno: control adecuado de administración de fármacos.

Necesidad de comunicarse con otros, expresar emociones, miedos y opiniones: Relación asistencial cordial con médico de familia. Actualmente visita habitual a médico y enfermero de familia para controles de ansiedad.

Necesidad de vivir de acuerdo con los propios valores y creencias: no se presencia signos graves de alteración de esta necesidad. Refiere que a veces necesita más ayuda con las tareas del hogar.

Necesidad de trabajar de forma que permita sentirse realizado: refiere preocupación porque desde que está embarazada no puede rendir al máximo en su puesto de trabajo

Necesidad de participar en actividades recreativas: Refiere que le gustaría la práctica de alguna actividad beneficiosa para el embarazo.

Necesidad de aprender, descubrir o satisfacer la curiosidad que conduce a un desarrollo normal y a usar los recursos disponibles: sabe leer y escribir, conoce los efectos frecuentes de su medicación.

Etapa diagnóstica y de planificación

Diagnósticos enfermeros según NANDA (27)

Ansiedad r/c factores estresantes del embarazo m/p preocupación y nerviosismo constante

Plan de cuidados

D.E.: Ansiedad r/c factores estresantes del embarazo m/p preocupación y nerviosismo constante

Objetivo final: El paciente controlará situaciones estresantes que le generan ansiedad, al cabo de dos meses.

Objetivo intermedio:

El paciente demostrará, mediante lenguaje hablado, conocer actividades que le pueden servir para reducir su nivel de ansiedad al cabo de las tres siguientes consultas.

NOC (28): (1402) Autocontrol de la ansiedad Indicadores:

(140204) Planear estrategias para superar situaciones estresantes 2 4

(140207) Utiliza técnicas de relajación de la ansiedad 2 4

NIC (29): (5820) Disminución de la ansiedad

Actividades:

Instruir al paciente sobre el uso de técnicas de relajación (yoga).

Establecer actividades recreativas encaminadas a la reducción de tensiones (yoga).

Ayudar al paciente a identificar las situaciones que precipitan la ansiedad.

NIC: (0222) Terapia de ejercicios: equilibrio Actividades:

Proporcionar información sobre terapias alternativas, como el yoga

Anexos – Yoga en el embarazo. Revisión bibliográfica narrativa.pdf

Bibliografía

  1. GUYTON Y HALL. TRATADO DE FISIOLOGÍA MÉDICA. BARCELONA: ELSEVIER; 2011.
  2. RAKERS F, RUPPRECHT S, DREILING M, BERGMEIER C, WITTE OW, SCHWAB M. TRANSFER OF MATERNAL PSYCHOSOCIAL STRESS TO THE FETUS. NEUROSCI BIOBEHAV REV 2017 FEB 22.)
  3. TENDAIS I, COSTA R, CONDE A, FIGUEIREDO B. SCREENING FOR DEPRESSION AND ANXIETY DISORDERS FROM PREGNANCY TO POSTPARTUM WITH THE EPDS AND STAI. SPAN J PSYCHOL 2014; 17:E7.
  4. MALLÉN-PÉREZ L, JUVÉ-UDINA ME, ROÉ-JUSTINIANO MT, DOMÈNECH-FARRARONS À. DOLOR DE PARTO: ANÁLISIS DEL CONCEPTO. MATRONAS PROF 2015;16 (2):61-67.:
  5. BIRDEE GS, SOHL SJ, WALLSTON K. DEVELOPMENT AND PSYCHOMETRIC PROPERTIES OF THE YOGA SELF-EFFICACY SCALE (YSES). BMC COMPLEMENT ALTERN MED 2016 JAN 6;16:3-015-0981-0
  6. GONG H, NI C, SHEN X, WU T, JIANG C. YOGA FOR PRENATAL DEPRESSION: A SYSTEMATIC REVIEW AND META- ANALYSIS. BMC PSYCHIATRY 2015 FEB 5; 15:14-015-0393-1.
  7. ANUARIO DE ESTADÍSTICAS DEPORTIVAS. ESPAÑA: SUBDIRECCIÓN GENERAL DE ESTADÍSTICA Y ESTUDIOS; 2016.
  8. INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA. TASAS DE NATALIDAD POR COMUNIDAD AUTÓNOMA. 2015; AVAILABLE AT: HTTP://WWW.INE.ES/JAXIT3/TABLA.HTM?T=143 3.
  9. AZÓN LÓPEZ E, MIR RAMOS E. YOGA EN EL EMBARAZO. MEDICINA NATURISTA. 2011; 5(1):13-17.
  10. KINSER P, MASHO S. “YOGA WAS MY SAVING GRACE”. JOURNAL OF THE AMERICAN PSYCHIATRIC NURSES ASSOCIATION 2015 09/01; 2017/02; 21(5):319-326
  11. CAMPBELL, VIRGINIA R. ET AL. A QUALITATIVE STUDY EXPLORING HOW THE AIMS, LANGUAGE AND ACTIONS OF YOGA FOR PREGNANCY TEACHERS MAY IMPACT UPON WOMEN’S SELF-EFFICACY FOR LABOUR AND BIRTH. WOMEN AND BIRTH , VOLUME 29 , ISSUE 1 , 3 – 11
  12. DAVIS K, GOODMAN SH, LEIFERMAN J, TAYLOR M, DIMIDJIAN S. A RANDOMIZED CONTROLLED TRIAL OF YOGA FOR PREGNANT WOMEN WITH SYMPTOMS OF DEPRESSION AND ANXIETY. COMPLEMENT THER CLIN PRACT 2015 AUG; 21(3):166-172.
  13. BATTLE CL, UEBELACKER LA, MAGEE SR, SUTTON KA, MILLER IW. POTENTIAL FOR PRENATAL YOGA TO SERVE AS AN INTERVENTION TO TREAT DEPRESSION DURING PREGNANCY. WOMENS HEALTH ISSUES 2015 MAR-APR; 25(2):134-141.
  14. NEWHAM JJ, WITTKOWSKI A, HURLEY J, APLIN JD, WESTWOOD M. EFFECTS OF ANTENATAL YOGA ON MATERNAL ANXIETY AND DEPRESSION: A RANDOMIZED CONTROLLED TRIAL. DEPRESS ANXIETY 2014 AUG; 31(8):631-640.
  15. SATYAPRIYA M, NAGARATHNA R, PADMALATHA V, NAGENDRA HR. EFFECT OF INTEGRATED YOGA ON ANXIETY, DEPRESSION & WELL BEING IN NORMAL PREGNANCY. COMPLEMENT THER CLIN PRACT 2013 NOV; 19(4):230-236.
  16. FIELD T, DIEGO M, DELGADO J, MEDINA L. TAI CHI/YOGA REDUCES PRENATAL DEPRESSION, ANXIETY AND SLEEP DISTURBANCES. COMPLEMENT THER CLIN PRACT 2013 FEB; 19(1):6-10.
  17. JIANG Q, WU Z, ZHOU L, DUNLOP J, CHEN P. EFFECTS OF YOGA INTERVENTION DURING PREGNANCY: A REVIEW FOR CURRENT STATUS. AM J PERINATOL 2015 MAY; 32(6):503-514.
  18. BERSHADSKY S, TRUMPFHELLER L, KIMBLE HB, PIPALOFF D, YIM IS. THE EFFECT OF PRENATAL HATHA YOGA ON AFFECT, CORTISOL AND DEPRESSIVE SYMPTOMS. COMPLEMENT THER CLIN PRACT 2014 MAY; 20(2):106-113.
  19. KUSAKA M, MATSUZAKI M, SHIRAISHI M, HARUNA M. IMMEDIATE STRESS REDUCTION EFFECTS OF YOGA DURING PREGNANCY: ONE GROUP PRE-POST TEST. WOMEN BIRTH 2016 OCT; 29(5):E82- E88.
  20. CHUNTHARAPAT S, PETPICHETCHIAN W, HATTHAKIT U. YOGA DURING PREGNANCY: EFFECTS ON MATERNAL COMFORT, LABOR PAIN AND BIRTH OUTCOMES. COMPLEMENT THER CLIN PRACT 2008 MAY; 14(2):105-115.
  21. SMITH C, LEVETT K, COLLINS C, CROWTHER C. TÉCNICAS DE RELAJACIÓN PARA EL CONTROL DEL DOLOR DURANTE EL TRABAJO DE PARTO. COCHRANE DATABASE OF SYSTEMATIC REVIEWS 2011 ISSUE 12. ART. NO.: CD009514.
  22. DOI: 10.1002/14651858.CD009514
  23. POLIS RL, GUSSMAN D, KUO YH. YOGA IN PREGNANCY: AN EXAMINATION OF MATERNAL AND FETAL RESPONSES TO 26 YOGA POSTURES. OBSTET GYNECOL 2015 DEC; 126(6):1237-1241.
  24. CRAMER H, FRAWLEY J, STEEL A, HALL H, ADAMS J, BROOM A, ET AL. CHARACTERISTICS OF WOMEN WHO PRACTICE YOGA IN DIFFERENT LOCATIONS DURING PREGNANCY. BMJ OPEN 2015 AUG 21; 5(8):E008641-2015- 008641.
  25. REIS PJ, ALLIGOOD MR. PRENATAL YOGA IN LATE PREGNANCY AND OPTIMISM, POWER, AND WELL- BEING. NURS SCI Q 2014 JAN; 27(1):30-36.
  26. RAKHSHANI A, MAHARANA S, RAGHURAM N, NAGENDRA HR, VENKATRAM P. EFFECTS OF INTEGRATED YOGA ON QUALITY OF LIFE AND INTERPERSONAL RELATIONSHIP OF PREGNANT WOMEN. QUAL LIFE RES 2010 DEC; 19(10):1447-1455.  DORAN F,   HORNIBROOK J. WOMEN’S EXPERIENCES OF PARTICIPATION IN A PREGNANCY AND POSTNATAL GROUP INCORPORATING YOGA AND FACILITATED GROUP DISCUSSION: A QUALITATIVE EVALUATION. WOMEN BIRTH 2013 MAR; 26(1):82-86.
  27. HERDMAN, T. H. NANDA INTERNATIONAL. DIAGNÓSTICOS ENFERMEROS. DEFINICIONES Y CLASIFICACIÓN: 2015- 2017. BARCELONA: ELSEVIER
  28. MOORHEAD S [ET AL.]. CLASIFICACIÓN DE RESULTADOS EN ENFERMERÍA (NOC) 5ª ED. BARCELONA: ELSEVIER, 2014
  29. BULECHEK G.M [ET AL.]. CLASIFICACIÓN DE INTERVENCIONES DE ENFERMERÍA (NIC) 6ª ED. BARCELONA: ELSEVIER, 2014.