Ocronos – Editorial Científico-Técnica

Vitamina D como posible terapia adyuvante frente al COVID-19

vitamina-d-covid

Incluido en la revista Ocronos. Vol. III. Nº 7– Noviembre 2020. Pág. Inicial: Vol. III;nº7:50

Autor principal (primer firmante): Roberto Fuentes Viñuales

Fecha recepción: 16 de noviembre, 2020

Fecha aceptación: 20 de noviembre, 2020

Ref.: Ocronos. 2020;3(7):50

Autores

Roberto Fuentes Viñuales – Graduado en Enfermería, Esther Álvarez Aguado – Graduado en Enfermería, Irene Gascón Giménez – Graduado en Enfermería, Javier Luis Zamora Landa – Graduado en Enfermería, Manuel Jesús García Sánchez – Graduado en Enfermería, Patricia Andrés Agorreta – Graduado en Enfermería

Resumen  

Ante la situación actual de pandemia por SARS-CoV-2, cuyo costo humano, social y económico está siendo enorme, se hacen fundamentales las estrategias para mejorar las respuestas inmunitarias, reduciendo el riesgo de infección y el número de fallecidos. La vitamina D podría jugar un papel importante.

La vitamina D es un secoesteroide que tiene un amplio espectro de acciones inmunomoduladoras, antiinflamatorias, antifibróticas y antioxidantes.

La brecha de conocimiento actual sobre la respuesta inmune al SARS-CoV-2 es una barrera crítica para tratar la enfermedad; sin embargo, inmunomoduladores como la vitamina D pueden ayudar a reducir el riesgo y la gravedad, mejorando la clínica y con ello disminuyendo la mortalidad.

Objetivos

Objetivo general

Conocer a través de los estudios más recientes qué papel puede jugar la vitamina D en cuanto a la prevención y mejora de la respuesta inmunitaria ante una infección por SARS-CoV-2.

Objetivos específicos

  1. Conocer mediante la última revisión sistemática y metaanálisis publicado en PubMed cuál es el efecto general de la suplementación con vitamina D sobre el riesgo de infección respiratoria aguda (IRA).
  2. Conocer estudios que se hayan hecho en España sobre el papel que puede jugar la vitamina D en cuanto a la prevención y mejora de la respuesta inmunitaria ante una infección por SARS-CoV-2.

Metodología

Para el objetivo principal se realizó una revisión bibliográfica de todos los estudios publicados en PubMed hasta el 10/11/2020 que hablasen de la implicación/papel de la vitamina D en cuanto a la prevención y mejora de la respuesta inmunitaria ante una infección por SARS-CoV-2.

Para el objetivo específico 1 se consultó la última revisión sistemática y metaanálisis sobre el uso de la vitamina D para la prevención de infecciones agudas del tracto respiratorio

Para el objetivo específico número 2 se consultaron las últimas noticias de actualidad en España, seleccionando el estudio realizado por investigadores del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) y Hospital Reina Sofía de Córdoba

Palabras clave

Vitamina D, sistema inmune, inmunomodulador, infección, IRA, coronavirus, SARS-CoV-2.

Desarrollo

La vitamina D3 se produce en la piel a través de la acción de la radiación UVB (exposición al sol) que alcanza el 7-dehidrocolesterol en la piel, seguido de una reacción térmica.

Posteriormente la vitamina D3 se convierte, mediante la hidroxilación de la misma en el hígado, en 25 (OH) D, o lo que es lo mismo, calcifediol, parámetro que se analiza cuando se miden los niveles séricos de la vitamina en sangre, aunque en este caso, cabe reseñar que ya no estamos hablando de una vitamina, sino de una prohormona.

La última revisión sistemática de ensayos clínicos aleatorizados, publicada en 2017(1), sobre el efecto general de la suplementación con vitamina D en el riesgo de infección respiratoria aguda, mostró que la suplementación con vitamina D protegió contra la infección aguda del tracto respiratorio a los pacientes.

Esta revisión mostró que el beneficio se observó en aquellos pacientes que recibieron dosis frecuentes (por ejemplo, diarias) de vitamina D, pero no en aquellos que recibieron dosis altas en bolo, y que el efecto fue mayor cuando se administró vitamina D a personas con deficiencia de vitamina D.

Además, el metaanálisis mostró que a excepción de ciertas situaciones muy poco frecuentes de hipersensibilidad a la vitamina D (por ejemplo, mutación en el gen CYP24A1 o sarcoidosis), la suplementación diaria con dosis moderadas de vitamina D3 fue segura.

Ahora bien, ¿qué papel juega la vitamina D en la prevención de la infección por coronavirus SARS-CoV-2?:

En las primeras etapas de la enfermedad, la respuesta inmunitaria es responsable de eliminar virus. Cuando la enfermedad progresa, la inflamación pulmonar y la fibrosis se producen debido a la liberación de citoquinas proinflamatorias, por macrófagos activados y por células inmunes auxiliares (Th1).

Varias revisiones consideran las formas en que la vitamina D reduce el riesgo de infecciones virales. Una revisión reciente agrupo esos mecanismos en tres categorías: barrera física, inmunidad celular natural e inmunidad adaptativa. La vitamina D ayuda a mantener uniones estrechas, uniones gap y uniones adherentes (por ejemplo, por E-cadherina). Varios artículos discutieron cómo los virus alteran la integridad de la unión, aumentando el riesgo de infección por virus y otros microorganismos.

El sistema inmunológico innato genera tanto citoquinas proinflamatorias como antiinflamatorias en respuesta a infecciones virales y bacterianas, como se observa en pacientes con COVID-19. La vitamina D ayuda a combatir la hiperinflamación producida por la tormenta de citoquinas que causan el Síndrome de Distrés Respiratorio Agudo (SDRA) asociado al coronavirus. La administración de vitamina D reduce la expresión de citoquinas proinflamatorias y aumenta la expresión de citoquinas antiinflamatorias.

La vitamina D apoya la producción de péptidos antimicrobianos en el epitelio de las vías respiratorias, haciendo que la infección y el desarrollo de los síntomas de COVID-19 sean menos probables.

La vitamina D también actúa regularizando el eje renina-angiotensina. Es característico de la infección por COVID-19 la sobreactivación del mismo, y se asocia con un peor pronóstico. Se sabe que la vitamina D interactúa con una proteína en esta vía (enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2)) que también es explotado por SARS-CoV-2 como un receptor de entrada. Mientras que el SARS-CoV-2 regula negativamente la expresión de ACE2, La vitamina D promueve la expresión de este gen.

Un estudio retrospectivo de cohortes de la universidad de chicago (7), concluyó que la deficiencia de vitamina D se asocia con mayor riesgo de COVID-19. Las pruebas y el tratamiento de la deficiencia de vitamina D para abordar el COVID-19 justifican una búsqueda y un estudio más a fondo, realizando ensayos clínicos aleatorizados.

Las concentraciones séricas de 25 (OH) D tienden a disminuir con la edad, lo que puede ser un factor destacable pues las tasas de letalidad para COVID-19 aumentan con la edad. Las razones incluyen menos tiempo de exposición al sol y producción reducida de vitamina D como resultado de niveles más bajos de 7-dehidrocolesterol en la piel. Además, algunos fármacos reducen las concentraciones séricas de 25 (OH). Dichos medicamentos incluyen antiepilépticos, antineoplásicos, antibióticos, agentes antiinflamatorios, antihipertensivos, antirretrovirales, fármacos endocrinos y el uso de los mismos generalmente aumenta con la edad.

Para finalizar, destacaremos un ensayo clínico piloto, aleatorio y abierto realizado en España (10), por investigadores del IMIBIC y Hospital Reina Sofía de Córdoba, que muestra que la administración de calcifediol, metabolito más activo del sistema endocrino de la vitamina D a pacientes hospitalizados de COVID-19 reduce significativamente su necesidad de ingreso en unidades de cuidados intensivos (UCI).

Conclusiones

En conclusión, a pesar de la falta de evidencia científica de los efectos de los niveles de vitamina D sobre la infección por COVID-19, hemos de partir de que la deficiencia de vitamina D es un factor de riesgo fácilmente modificable de las IRA, y este debe corregirse activamente mediante la suplementación con vitamina D.

La suplementación con vitamina D podría ser especialmente importante en personas mayores, puesto que, como hemos comentado, las concentraciones séricas de 25 (OH) D tienden a disminuir con la edad, y la letalidad en este grupo de edad es mayor.

Se han descrito varias formas/vías con las que la vitamina D podría ayudar a prevenir y combatir la infección por coronavirus SARS-CoV-2 no obstante, son necesarios datos específicos de alta calidad para demostrar la eficacia de la suplementación con vitamina D en cuanto a la prevención de dicha patología.

Se necesitan ensayos clínicos aleatorizados para así disponer de evidencia científica en materia de prevención y mejora de la clínica ante una infección por coronavirus SARS-CoV-2 pues muchos de los efectos beneficiosos de la vitamina D que se indican en los diferentes estudios consultados provienen de estudios observacionales de incidencia o prevalencia de la enfermedad con respecto a las concentraciones séricas de 25 (OH) D.

No obstante, teniendo en cuenta:

Podemos afirmar que, a la espera de ensayos clínicos aleatorizados, la administración de vitamina D debería ser considerada como terapia adyuvante.

En palabras de José Luis López Miranda, jefe de servicio de la Unidad de Medicina Interna del Hospital Reina Sofía, e investigador del estudio realizado en España, el calcifediol (recordemos que es la vitamina D tras la hidroxilación de la misma en el hígado) “podría ayudar en gran medida a aliviar la presión en las UCI”.

Bibliografía

  1. Martineau AR, Jolliffe DA, Hooper RL, Greenberg L, Aloia JF, Bergman P, et al. Vitamin D supplementation to prevent acute respiratory tract infections: systematic review and meta-analysis of individual participant data. BMJ 2017; 356:i6583, doi: http://dx.doi.org/ 10.1136/bmj.i6583.
  2. William B Grant , Henry Lahore , Sharon L McDonnell , Carole A Baggerly , Christine B French , Jennifer L Aliano et al. Evidence that Vitamin D Supplementation Could Reduce Risk of Influenza and COVID-19 Infections and Deaths. Nutrients. 2020 Apr 2;12(4):988. doi: 10.3390/nu12040988.
  3. Nurshad Ali. Role of vitamin D in preventing of COVID-19 infection, progression and severity. J Infect Public Health. 2020 Oct;13(10):1373-1380. doi: 10.1016/j.jiph.2020.06.021.
  4. Patrick Zemb, Peter Bergman, Carlos A Camargo Jr, Etienne Cavalier, Catherine Cormier, Marie Courbebaisse et al. Vitamin D deficiency and the COVID-19 pandemic. J Glob Antimicrob Resist. 2020 Sep;22:133-134. doi: 10.1016/j.jgar.2020.05.006.
  5. Fiona Mitchell. Vitamin-D and COVID-19: do deficient risk a poorer outcome? Review Lancet Diabetes Endocrinol. 2020 Jul;8(7):570. doi: 10.1016/S2213-8587(20)30183-2.
  6. John P Bilezikian, Daniel Bikle, Martin Hewison, Marise Lazaretti-Castro, Anna Maria Formenti, Aakriti Gupta et al. MECHANISMS IN ENDOCRINOLOGY: Vitamin D and COVID-19. Eur J Endocrinol. 2020 Nov;183(5):R133-R147. doi: 10.1530/EJE-20-0665.
  7. David O Meltzer, Thomas J Best, Hui Zhang, Tamara Vokes, Vineet Arora, Julian Solway. Association of Vitamin D Deficiency and Treatment with COVID-19 Incidence. medRxiv. 2020 May 13;2020.05. 08.20095893. doi: 10.1101/2020. 05.08.20095893.
  8. Maryam Ebadi, Aldo J Montano-Loza. Perspective: improving vitamin D status in the management of COVID-19. Eur J Clin Nutr. 2020 Jun;74(6):856-859. doi: 10.1038/s41430-020-0661-0. Epub 2020 May 12.
  9. P Bergman. The link between vitamin D and COVID-19: distinguishing facts from fiction. J Intern Med. 2020 Jul 11;10.1111/joim.13158. doi: 10.1111/joim.13158.
  10. Entrenas Castillo M, Entrenas Costa LM, Vaquero Barrios JM, Alcalá Díaz JF, López Miranda J, Quesada Gómez JM et al. La administración de Calcifediol en pacientes hospitalizados por COVID-19 reduce su necesidad de ingreso en UCI. 2020-09-06. Disponible en: https://www.imibic. org/noticia/262
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