La viruela y su vacuna

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 1–Enero 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº1: 181

Autor principal (primer firmante): Ana María Lumbierres Bonet

Fecha recepción: 23 de diciembre, 2022

Fecha aceptación: 19 de enero, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(1) 181

Autoras: Ana María Lumbierres Bonet

Andrea Navarro Santorum

Cristina Carnicer Gregorio

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Categoría profesional: TCAE

Palabras claves: Vacuna, viruela, vacas, virus, vacunación, enfermedad mortal, Edward Jenner.

Introducción

La viruela esta erradicada de la tierra. Causada por el Variola virus. Es una enfermedad infecciosa vírica grave e incluso mortal con una tasa de mortalidad del 30% de los contagiados.

Muy contagiosa, su contagio es de persona a persona, directo cara a cara, a través del contacto de fluidos corporales infectados y objetos contaminados. El último caso notificado fue en Somalia en octubre 1.977. Se guardan muestras en laboratorios para su estudio y protección.

De origen desconocido pero con miles de años de antigüedad, existen evidencias de restos de viruela en momias egipcias del siglo III a.C. Propagándose a lo largo de la historia por brotes y devastando a la población. Se consideraba tan letal que en algunas culturas no se les ponía nombre a los niños hasta que no se contagiaban y sobrevivían a la enfermedad. Con el descubrimiento de América fue llevada y contagiada la población produciendo un colapso demográfico letal entre los indígena.

En 1.796 la viruela mataba en Europa 400.000 personas al año. Uno de cada tres personas afectadas morían y de los cuales gran parte eran niños. Aunque no respetaba ni a ricos y ni pobres. De los supervivientes muchos quedaban con secuelas, como la piel llena de cicatrices o ceguera.

Doctor Edward Jenner nació en 17 de mayo del 1.749 y falleció el 26 enero 1.823. Gran amante de la naturaleza y muy observador, después de diferentes estudios sobre aves migratorias y crianza de pájaros por otras especies, regreso a su pueblo natal. La tradición popular decía que las lecheras eran inmunes a la viruela así como las personas que habían superado la enfermedad.

Observó que las mujeres que ordenaban las vacas de su pueblo contraían la viruela bovina, una viruela menos letal que la humana, por lo que solo les salía unas pústulas en las manos sanando por completo en pocas semanas y no contagiándose de la viruela humana. El 14 de mayo del 1.796 inyecto a un niño llamado James Phipps hijo de su jardinero pus de la mano de una de las lecheras infectadas por la viruela bovina, se recuperó de la infección. Semanas más tarde volvió a inyectarle pus esta vez de viruela humana. El niño no se contagió de la enfermedad ni sufrió ningún síntoma de la viruela humana, quedando inmunizada de por vida.

Aprendieron a vencer la enfermedad con la prevención y anticipándose a su aparición, la historia del niño corrió por todo el mundo y con ella las primeras campañas de vacunación, la mortalidad bajo en toda Europa. Fue tal la transcendencia de Edward Jenner que Napoleón en agradecimiento libero a dos prisioneros de guerra solo porque él se lo pidió.

Edward Jenner abrió el camino de la inmunología inyectando versiones inofensivas o debilitadas de la viruela. Fue él quien hablo por primera vez de la palabra virus, aunque hasta un siglo después no se comprendió el sentido real de la palabra.

La Unión Soviética en 1.958 propuso una campaña mundial de vacunación de la viruela. En 1.967 se intensifico la campaña y en 1.979 finalizo con un coste de trescientos millones de dólares.

Síntomas

La viruela se contagia desde el primer día de aparición del sarpullido hasta la caída la las costras. El virus de la viruela puede permanecer en el cuerpo humano alojado de siete a diecinueve días antes de dar síntomas de la enfermedad a lo que llamamos periodo de incubación.

Entre doce a catorce días de contagio de la enfermedad aparecen los primeros síntomas repentinos muy similares a la gripe como son: Fiebre alta, dolor de cabeza, dolor muscular, fatiga intensa, vómitos, dolor intenso de espalda. Pasados unos días aparecen unas manchas rojas en la boca sobre la lengua, posteriormente se extienden por toda la piel de la cara, brazos y piernas, seguido por troco, pies y manos. Transcurridos unos días estas manchas se convierten en ampollas, conteniendo un pus transparente pasando a ser pústulas, de ocho o nueve días las costras caen dejando cicatrices profundas

Conclusión

La viruela en el siglo XX siguió matando más de 300 millones de personas hasta la vacunación e todos los países. El 8 de mayo del 1.980 la Organización Mundial de la Salud. (OMS) declaro erradicada la enfermedad de la viruela. Aprendieron a vencer la viruela anticipándose a ella. La viruela humana es una de las dos únicas enfermedades infecciosas que hemos logrado erradicar en el planeta junto con la peste bovina erradicada en 2.011.

Bibliografía

  1. Viruela y vacuna, Paula Caffarena Barcenilla, Editorial Universitaria S.A. Jenner el vencedor de la viruela, Juan José Fernández Teijero, Editorial Nivola. Edward Jenner: La vacuna contra la viruela Historia, Editorial 50 minutos.