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Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 10–Octubre 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº10: 229
Autor principal (primer firmante): Lucía Carreira Fernández
Fecha recepción: 13 de Octubre, 2021
Fecha aceptación: 28 de Octubre, 2021
Ref.: Ocronos. 2021;4(10) 229
Autoras: Lucía Carreira Fernández, María Antonia González González, María del Carmen Fernández Flórez
Introducción
La violencia de género es un problema social muy visible en la actualidad, pero para entender que es la violencia de género. El ministerio de igualdad define a la violencia de género como “La violencia de género es aquella que se ejerce sobre las mujeres por parte de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones de afectividad (parejas o ex-parejas)”.
La violencia de género como personal sanitario
En el ámbito sanitario es relativamente fácil localizar algún foco de violencia en el hogar tanto a mujeres, como hombres, ancianos o niños. Ya que, aunque la propia ley integral de violencia de género se centra en solo las mujeres, considero un punto de vista más amplio que es con el que desgraciadamente los profesionales sanitarios pueden vivir en el día a día.
Por lo que a partir de ahora incluiré bajo el mismo paraguas a todo tipo de violencia física o psíquica que se ejerza contra cualquier miembro de la familia sea cual sea.
Este problema no es nuevo ya que hace muchos años las mujeres (que en su mayoría han sufrido esta lacra) solamente podían hacer una serie de acciones en el ámbito del hogar. Se dice que las mujeres no trabajaban, pero no era así ya que muchas sí realizaban trabajos dentro de unos sectores en los que no había hombres.
A partir de un desarrollo social donde era necesaria la involucración de la mujer al mercado laboral este tabú oscuro en muchas familias, empezó a salir a la luz y los primeros que dieron la voz de alarma fueron los sanitarios.
Detección y gestión con diferentes entidades
Los médicos de cabecera y personal de urgencias que suelen tener un conocimiento más directo con el paciente han visto desde hace mucho tiempo estas situaciones y para ello se deben seguir una serie de protocolos. Lo primero denunciar hay un teléfono a tu disposición las veinticuatro horas del día todo el año o directamente ponerlo en conocimiento de la policía, allí te ayudaran en todo, desde policías especializados en violencia de genero hasta asistentas sociales, abogados y sanitarios, todos ellos a tu disposición y a la de tus hijos, para aseguraros la ayuda necesaria y que puedan salir de este ambiente de forma segura.
También se puede localizar de forma psicológica, en forma de estrés o reacciones determinadas que indican que una persona pueda estar sufriendo algún tipo de daño psicológico. En estos casos los servicios de psicología de las distintas comunidades autónomas dan un buen servicio en la atención, pero en la práctica su gran saturación y el poco hacer de las administraciones para solucionarlo ha hecho que la gente vaya a especialistas privados, provocando una brecha entre quienes pueden pagarlo y los que no.
Desde determinados colectivos médicos se están poniendo en contacto con asociaciones que sí buscan el bienestar de las personas que sufren esta lacra y hacen pequeños grupos de autoayuda para superar estas situaciones tan desagradables. Ya que un alto porcentaje prefiere ese apoyo psicología a las ayudas económicas que podrían darles.
En el ámbito social y más concretamente sanitario se establece un elemento básico de detección, gestión y ayuda a cualquier tipo de persona que sufra esta violencia, pero no solamente los estamentos públicos pueden llevar a cabo estos procesos sino que también las empresas privadas a través de sus equipos de recursos humanos pueden disponer de protocolos de localización, prevención y ayuda, hasta en algunos casos la disposición de armas legales en auxilio de la persona que está sufriendo dicha violencia.
Aunque existe una ley orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de medidas de protección integral contra la violencia de género, parece no ser suficiente para parar esta lacra que vive esta sociedad.
Conclusión
“Afortunadamente” en España estas tasas son las más bajas de Unión Europea que se está localizando en muchos ámbitos sanitarios y educativos que estas tasas podrían empezar a subir por dos elementos, las personas inmigrantes que vienen a España donde la mujer es un elemento casi de compra-venta y los jóvenes donde la falta de valores y referentes solidos han provocado un aumento de la violencia cada vez a edades más tempranas. Ante esta situación es fundamental que tanto los servicios sociales de los ayuntamiento y comunidades autónomas estén atentos y pongan su foco en adaptar a estas personas inmigrantes en los valores occidentales de respeto hacia la mujer, hijas etc.
Y en el ámbito escolar debería mejorar esa educación implementado estos valores occidentales de una forma más sólida desde edades tempranas, estos valores en igualdad que han hecho de nuestra sociedad una sociedad próspera e igualitaria en los últimos años. Los jóvenes son el futuro y si conseguimos fomentar estos hábitos esta lacra pasará a la historia.
Bibliografía y webgrafía
- https://www.igualdad. gob.es/Paginas/ index.aspx
- Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia doméstica, hecho en Estambul el 11 de mayo de 2011.
- http://www.infocop.es/ view_article.asp?id=5616 “El 70% de las mujeres maltratadas prefiere el apoyo psicológico frente al resto de ayudas” Infocop | 16/04/2015.
- Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ed.). «Definición de la violencia contra las mujeres y niñas». Centro Virtual de Conocimiento para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas Pérez Viejo, Jesús M.; Montalvo Hernández, Ana (2010). «Violencia de género: análisis y aproximación a sus causas y consecuencias». Violencia de género: prevención, deyección y atención. Editorial Grupo. p. 322. ISBN 9788493773007.


