Ocronos – Editorial Científico-Técnica

Revisión sistemática VIH, tratamiento e información para el paciente

Bibliography review HIV treatment and patient information

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 2–Febrero 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº2: 96

Autor principal (primer firmante): Ana Belén Martín Gutiérrez

Fecha recepción: 15 de febrero, 2021

Fecha aceptación: 19 de febrero, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(2): 96

Autoras:

Ana Belén Martín Gutiérrez. Facultad de Cádiz 2008-2011. Hospital Minas de Riotinto (Unidad de Cuidados Intensivos), Hospital Virgen Macarena, área de investigación.

Esperanza Marín Rubio. Universidad de Sevilla 2004-2007. Hospital Minas de Riotinto (Unidad de Cuidados Intensivos)

Resumen

La denominación antirretroviral es el nombre que reciben, como grupo, los fármacos empleados para tratar la infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Este tratamiento ha progresado mucho desde que se autorizó el primer antirretroviral, la Zidovudina (AZT), hace más de 25 años.

En la década de los 80 y comienzos de la década de los 90 del siglo XX, se podía considerar que las personas que sobrevivían más de varios años con VIH eran supervivientes a largo plazo, ha pasado de ser de una enfermedad potencialmente mortal a una enfermedad crónica tratable. Los avances en el tratamiento de los últimos 30 años significan que las personas que viven con VIH, a las que se diagnostican temprano y se les prescribe un tratamiento, pueden esperar tener una esperanza de vida normal.

Palabras clave: Resistencia; educación sanitaria; VIH; Enfermería; tratamiento; infección.

Introducción

Durante muchos años, la Zidovudina fue el único tratamiento disponible. Afectaba al virus de alguna forma y podía retrasar su diseminación, pero ahora sabemos que las mejores posibilidades de controlar el VIH se obtienen utilizando dos o tres fármacos de clases diferentes. Utilizar clases distintas de fármacos significa que el virus está siendo atacado en más de una etapa de su proceso de replicación (el proceso que sigue el virus para realizar más copias de sí mismo).

Los avances del tratamiento han supuesto que ahora dispongamos de más de 25 fármacos antirretrovirales aprobados.

Otros avances también han permitido combinar dos o más fármacos en un único comprimido. Así en 25 años hemos pasado de disponer de muchas pastillas en la pauta de tratamiento que debían ser tomadas varias veces al día, a en algunos casos, una combinación que requiere tomar un solo comprimido una vez al día.

Puede llegar a ser indetectable, sinónimo a no transmisible. En la actualidad las personas con VIH que reciben tratamiento y que tienen una carga viral indetectable pueden preocuparse menos por transmitir el virus a los demás.

Una persona con concentraciones casi indetectables del virus del VIH en sangre (< 50 copias del virus por cada ml de sangre) durante al menos 6 meses tiene un riesgo residual de transmitir el virus a los demás.

Objetivos

– Conocer los diferentes tratamientos disponibles desde el descubrimiento de la enfermedad.

– Profundizar en el funcionamiento del tratamiento y las consecuencias sobre la salud del individuo.

– Destacar la importancia de la atención y cuidados enfermeros a las personas con VIH

Métodos

Revisión bibliográfica narrativa en idioma español e inglés en las bases de datos PubMed‐Medline, Scielo y Lilacs. haciendo varias búsquedas con Google Académico (https://scholar.google.es/schhp?hl=es) .

Con el objetivo de profundizar en la historia del tratamiento del VIH y en la información que se le facilita al paciente. También se revisaron libros y revistas desde los últimos diez años.

Epidemiología y etiología

La epidemia del VIH apareció en 1981, pero no fue hasta seis años más tarde cuando se aprobó el primer tratamiento, Zidovudina. Este siguió siendo el único fármaco antirretroviral durante varios años, hasta 1991, cuando se dispuso de otros fármacos de la misma clase (análogos nucleósidos). Cinco años más tarde apareció una nueva clase de fármacos, los inhibidores de la Transcriptasa Inversa No análogos de los Nucleósidos (ITNN).

En 1992 se aprobó un fármaco llamado Zalcitabina que se utilizaba con zidovudina, marcando el inicio de lo que ahora conocemos como tratamiento combinado.

A mediados de los años noventa apareció en escena una tercera clase, los inhibidores de la proteasa, lo que ampliaba el número de medicamentos y de combinaciones disponibles. Pronto, el tratamiento combinado se convirtió en el patrón del tratamiento.

En 1997, se introduce un tratamiento que combinada dos fármacos en un comprimido y a partir de 2003 se dispuso de los inhibidores de fusión.

En 2006, se introdujo la primera combinación de tres fármacos de dosis fija en un comprimido.

A partir de 2008, se dispone de más combinaciones en dosis fija. Actualmente, los índices de respuesta al tratamiento han alcanzado máximos históricos con menos efectos secundarios.

1981     Comienza la epidemia del VIH

1987     Se utiliza el primer antirretroviral

1992     Zalcitabina fue el primer fármaco aprobado para administrarlo como tratamiento combinado

1995     Se comercializan los inhibidores de la proteasa

1996     Se introducen los inhibidores de la transcriptasa inversa no nucleosídicos: se administra por primera vez el Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA)

1997     Se introduce la primera combinación con dosis fijas de dos fármacos en un solo comprimido

2003     Se introducen los inhibidores de la fusión

2006     Se introduce la primera combinación con dosis fijas de tres fármacos en un solo comprimido administrado una vez al día

2008 hasta hoy Se lanzan otros tratamientos combinados. En los estudios se demuestra que la esperanza de vida de las personas que reciben TARGA ha aumentado más de 15 años durante 1196-2008

Funcionamiento del tratamiento

Los antirretrovirales funcionan frente al VIH en varias etapas del proceso de replicación del virus. Una pauta de tratamiento típica contendrá fármacos de al menos dos clases distintas de fármacos.

El tratamiento tiene muchos objetivos, algunos dirigidos a os pacientes y otros al virus,

Uno de los objetivos principales es mejorar la calidad de vida. Actualmente los avances del tratamiento hacen posible que los pacientes lleven una vida plena, sana y activa.

Un factor clave del tratamiento del VIH es cumplir el tratamiento.

Los tratamientos que son más tolerables, que tienen menos efectos secundarios y que son fáciles de administrar, pueden contribuir a que se consiga un buen cumplimento.

El tratamiento eficaz puede restaurar y mantener el recuento de CD4 (la función del sistema inmunitario) y mantener la carga viral suprimida a menos de 50 copias por ml de sangre. La supresión de la carga viral ayuda a reducir el riesgo de continuar la transmisión del VIH.

Salud física

Efectos físicos a largo plazo de algunos tratamientos antirretrovirales (TAR)

La exposición durante toda la vida al VIH y a los TAR utilizados para tratarlo puede incrementar el proceso de envejecimiento normal.

El tratamiento a largo plazo con TAR a veces puede causar diversos efectos adversos como:

– Aumento de colesterol y otros lípidos en sangre.

– Trastornos de la función hepática y renal.

Comorbilidades

Las personas con VIH tienen más probabilidad de presentar algunas comorbilidades si se compara con la población general.

– Cáncer: Las personas con VIH tienen dos veces más probabilidad de tener ciertos tipos de cáncer no definitorios del sida, con mayor riesgo de cáncer relacionados con el tabaco (cáncer de pulmón) y de cáncer iniciado por el virus (Linfoma no Hodgkin).

– Enfermedad hepática: Las personas con VIH tienen un riesgo 8 veces superior de sufrir de enfermedad hepática crónica.

– Fracturas Óseas: Las personas con VIH tienen una probabilidad de tener una fractura ósea un 50% mayor que la población general.

– Cardiopatía: En Europa se ha visto mayor prevalencia de enfermedad cardiovascular en personas con VIH.

– Insuficiencia renal: En Europa tienen mayor deterioro renal que la población general.

Coinfecciones

Coinfección con otras infecciones de transmisión sexual:

En la mayoría de las ocasiones se ven en personas con VIH recién diagnosticadas.

– Hepatitis B

– Hepatitis C

– Tuberculosis, principal causa de ingreso hospitalario, y primera causa de muerte relacionada con el VIH, responsable de cerca de la tercera parte de las muertes.

Interacciones con otros medicamentos.

A medida que las personas con VIH envejecen, es probable que tengan que tomar medicamentos por otros problemas de salud.

Las interacciones entre medicamentos podrían afectar a la eficacia o la tolerabilidad de los antirretrovirales (TAR) o de otros medicamentos, dependiendo del régimen terapéutico.

Las interacciones medicamentosas también podrían generar riesgo de desarrollar resistencias, porque pueden hacer que los TAR no sean eficaces.

Salud Mental. Trastornos neuropsiquiátricos

Efectos adversos psicológicos de algunos TAR.

Los TAR pueden afectar a distintas personas de diferentes maneras y algunas personas con VIH pueden sufrir efectos adversos a nivel del sistema nervioso central, que se ven con mayor frecuencia en personas que han tenido previamente problemas de salud mental.

Las personas con VIH tienen mayor riesgo de padecer problemas de salud mental como:

– Trastornos neurocognitivos asociados al VIH.

– Depresión

– Trastorno depresivo mayor

– Ansiedad

– Demencia

 Estilo de vida.

– Esperan vivir menos tiempo.

– Menores expectativas de vida debido al estigma y la discriminación que impide que algunas personas con VIH conozcan nuevas parejas y formen una familia.

– Preocupaciones por la transmisión del virus: La mayoría de las personas con VIH consideran que es una barrera en las relaciones sexuales y temen que puedan contagiar a otras personas.

– Conexión con la sociedad.

Conclusiones

Las personas con VIH, aunque sea una enfermedad crónica tratable e indetectable en muchos casos, siguen teniendo diversas necesidades no cubiertas que penden impedir que vivan sus vidas con plenitud. Mientras no se disponga de una curación, es importante centrarse más allá de tener una carga viral indetectable del virus para conseguir una buena salud.

A medida que las personas con VIH envejecen, los cambios en las necesidades no cubiertas en cuanto a salud física y mental y estilo de vida, plantean dificultades que se deben superar.

Si colaboramos y adoptamos un abordaje multidisciplinar para ofrecer asistencia y apoyo a la persona con VIH, tendremos a nuestro alcance conseguir y mantener una buena salud a largo plazo.

Bibliografía

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