La vía intranasal como método de administración farmacológica en población pediátrica en situación de urgencia

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IV. Nº 4–Abril 2021. Pág. Inicial: Vol. IV; nº4: 52

Autor principal (primer firmante): Javier Anía Melón

Fecha recepción: 16 de Marzo, 2021

Fecha aceptación: 9 de Abril, 2021

Ref.: Ocronos. 2021;4(4): 52

Autores:

  • Javier Anía Melón. Enfermero especialista en Familia y Comunitaria
  • Julia Rodríguez Gómez. Graduada en Enfermería
  • Eduardo Bosque Bañares. Graduado en Enfermería, profesor asociado de la Universidad de Zaragoza
  • Sara Bareas Bueno. Graduada en Enfermería
  • Patricia Aznar Serrano. Graduada en Enfermería
  • Carolina Barroso Esteban. Enfermera especialista en Ginecología y Obstetricia

Categoría profesional

Enfermería

Resumen

La administración rápida de fármacos en la población pediatría en situación de urgencia es en ocasiones complicada por diferentes motivos (agitación, dificultad de canalización, imposibilidad de comunicación…). La vía intranasal supone un método de administración farmacológica incruento, que en situación de urgencia permite la analgesia y/o sedación del paciente pediátrico de forma eficaz y controlada. Es vital para el personal de urgencias sanitarias el conocimiento actualizado sobre el uso de esta vía, así como las indicaciones y contraindicaciones de su uso.

Palabras clave

Administración intranasal, Enfermería, Pediatría

Introducción

El paciente pediátrico, en situaciones de urgencia o ante agitación, es un paciente difícil de manejar, ya que en multitud de ocasiones la administración de fármacos vía endovenosa es complicada y no puede hacerse de una manera rápida.

Para la administración de fármacos en pediatría ante situaciones de urgencia, y para evitar aumentar el malestar del niño por la realización de técnicas invasivas como la colocación de catéteres, podemos utilizar vías incruentas para administras fármacos analgésicos y/o sedantes que permitan disminuir el estado de agitación o ansiedad del paciente pediátrico.

La atomización intranasal es un método de administración incruenta de determinadas medicaciones en situación de emergencia o de forma puntual en población pediátrica, entre las que encontramos: sedantes (midazolam o lorazepam), sedantes con efecto analgésico (ketamina o dexmedetomidina), analgésicos (fentanilo, sufentanilo o diamorfina), antagonistas de la sedación (flumazenilo o naloxona) o antipsicóticos (haloperidol).

Esto se debe a que la mucosa nasal es una superficie extensa y ampliamente vascularizada, por lo que los fármacos pasan rápidamente al torrente sanguíneo, evitando el primer paso hepático, lo que aumenta su biodisponibilidad. Además, el tejido olfatorio está en contacto directo con el sistema nervioso central, con lo que se consigue un inicio de acción farmacológico muy similar al de la vía intravenosa.

Es por ello, que un amplio conocimiento de la utilización de esta vía de administración de medicamentos puede mejorar la atención de la población pediatría en estado de agitación o en situación de urgencia.

Objetivos

  1. Exponer la utilización de la vía intranasal como vía de administración medicamentosa segura en la población pediátrica en situación de urgencia.
    • Identificar las situaciones en las que la vía intranasal estaría contraindicada como vía de administración medicamentosa en la población pediátrica en situación de urgencia.
  2. Describir el procedimiento de utilización del atomizador intranasal en población pediátrica en situación de urgencia

Métodos

Búsqueda bibliográfica en bases de datos (DIALNET, PUBMED y CUIDEN) y en bibliografía gris especializada en urgencias y emergencias.

Resultados

La administración farmacológica intranasal en población pediátrica permite evitar la realización de procedimientos invasivos para la administración de algunos fármacos, posibilita la canalización de otras vías en pacientes agitados, permite un control rápido del dolor y la ansiedad, no precisa de técnica estéril, no precisa de la cooperación del paciente, no requiere de ayuno previo, es indolora y tiene un bajo riesgo de contagio de enfermedades infecciosas.

Aunque la vía intranasal no puede sustituir de forma definitiva a la vía endovenosa, ya que no es útil para todos los fármacos necesarios en pediatría, hay un volumen máximo que limita la dosis administrable al paciente, y la absorción puede estar limitada ante mucosidad o sangre.

Las complicaciones de la utilización de la vía nasal como vía de administración de fármacos, son muy poco probables si se realiza una buena técnica (Ej.: irritación de la mucosa) (1).

La vía intranasal es un método seguro y eficaz de administración farmacológica, pero estaría contraindicada en los siguientes casos:

  • Epítasis
  • Rinitis
  • Traumatismo nasal, facial o toracoabdominal.
  • Obstrucción nasal
  • Alteraciones del tabique
  • Enfermedades que afecten a la función ciliar (ej. Fibrosis quística)
  • Administración previa de vasoconstrictores.
  • Hipovolemia (relativa)

Para la administración de fármacos por vía intranasal en población pediátrica se recomienda el uso de atomizadores de tamaño pediátrico, los cuales se adaptan al tamaño de la narina del paciente y permiten una liberación de fármaco en aerosol (partículas de 30-100 mcrs).

Antes de la administración del medicamento hemos de tener en cuenta que:

  • Utilizar ambas fosas nasales permite aumentar la superficie de absorción, dividiendo el volumen total en dos,
  • Es preferible utilizar bajos volúmenes a más altas concentraciones,
  • Está recomendado instilar 0,2-0,5 ml por fosa, no sobrepasando 1 ml/fosa,
  • En caso de volúmenes mayores de 1 ml por fosa, tenemos que separar las instilaciones en un tiempo mínimo de 10 minutos.
  • Hay que atomizar enérgicamente, ya que la administración lenta no produce atomización.

El material necesario que hemos de tener preparado para la realización de la técnica en situación de urgencia pediátrica por agitación es:

  • Jeringa de 1-2 ml
  • Atomizador nasal
  • Aguja de carga
  • Fármaco a administrar (menor volumen a mayor concentración)
  • Guantes no estériles

El procedimiento a realizar para la utilización de la vía intranasal, es el siguiente:

  • Presentarnos al paciente
  • Explicar al paciente el procedimiento
  • Valorar cavidad nasal (sangrado, mucosidad, alteraciones…). Aspirar secreciones si es necesario.
  • Cargar la dosis prescrita según el peso sin diluir, añadiendo 0,1 ml extra (espacio muerto del atomizador).
  • Colocar el atomizador en la jeringa
  • Colocar al paciente preferiblemente en semifowler.
  • Sujetar con la mano no dominante la frente del paciente.
  • Colocar la punta del atomizador en el interior de una de las narinas, orientándolo a la parte superior de la oreja contralateral.
  • Administrar enérgicamente la mitad del fármaco
  • Mantener el atomizador en la narina 5-10 segundos tras la atomización.
  • Posteriormente, cambiar de narina y administrar el resto del fármaco.
  • Tras la atomización, solicitar al paciente que realice inspiraciones para maximizar la absorción.
  • Control de constantes (frecuencia cardiaca y saturación).

Los principales fármacos utilizados en pediatría en situación de agitación son:

  • Midazolam (Dosis intranasal: 0,1-0,5 mg/kg (máx: 10 mg))
  • Fentanilo (Dosis intranasal: 1,5-2 µg/kg (máx: 100µg))
  • Ketamina (Dosis intranasal: Dosis analgésica: 0,5-1 mg/kg; Dosis sedante: 3-9 mg/kg)

Conclusiones

La vía intranasal es un vía eficaz y segura para el control del paciente pediátrico en situación de urgencia, ya que permite un control adecuado del mismo, permitiendo la canalización de vía endovenosa de forma posterior o evitando incluso dicho procedimiento invasivo.

Bibliografía

  1. Mínguez Navarro MC, Alonso Salas MT, et al.; Manejo del dolor y procedimientos de sedoanalgesia en urgencias pediátricas; Sociedad Española de Urgencias Pediátricas; Madrid (2018); ISBN: 978-84-17194-29-1
  2. Martínez Oviedo A, Burgués Dalmau I, Esteban Igual A; Vía intranasal: Servicio de urgencias; 2013; p. 1–18.
  3. Vargas A, Ramos M, Limones M; Atomizador intranasal: técnica segura y rápida para la administración intranasal en emergencias; Rev. Hygia de Enfermería; ISSN 1576-3056, Nº. 94, 2017, págs. 50-52.
  4. Lastra-Rodríguez J; Midazolam intranasal para la sedación pre anestésica pediátrica; Rev. Cubana Pediatr; V 67;3;1995
  5. Arya R, Kothari H, Zhang Z, Han B, Horn PS, Glauser TA. Efficacy of nonvenous medications for acute convulsive seizures: A network meta-analysis. Neurology. 2015;85: 1859-68.
  6. Brigo F, Nardone R, Tezzon F, Trinka E. A common reference-based indirect comparison meta-Analysis of buccal versus Intranasal midazolam for early status epilepticus. CNS Drugs. 2015;29:741-57.
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