Valoración geriátrica integral

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 12–Diciembre 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº 12: 424

Autor principal (primer firmante): Paula Solchaga Peñin

Fecha recepción: 01/12/2023

Fecha aceptación: 28/12/2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(12): 424

Integral geriatic assessment

Autoras:

  1. Paula Solchaga Peñin Enfermera – Servicio Aragonés de Salud
  2. Belén Ruiz Blasco – Enfermera -Servicio Aragonés de Salud
  3. Sara Isabel Bernal Blasco – Terapeuta ocupacional – Servicio Aragonés de Salud
  4. Claudia Plou Rubio – Psicóloga – Servicios sociosanitarios Comunidad de Madrid

Resumen

El paciente geriátrico presenta características particulares que hacen necesario un abordaje diferente del que usualmente se emplea para evaluar a la población adulta en general, por ello se utiliza una herramienta particular denominada valoración geriátrica integral que permite detectar y cuantificar los problemas, necesidades y capacidades paciente geriátrico en las esferas clínica, funcional, mental y social.

De esta manera se consigue una visión holística del paciente geriátrico que nos permitirá comprenderlo en su real dimensión, garantizando una atención adecuada y efectiva, lo que favorece la calidad de vida de la persona mayor.

Palabras clave: “Valoración geriátrica”, “Anciano”, “Atención integral de salud”

Abstract

Geriatric patient has particular characteristics that need a different aproach than adult population. For this reason we use a particular tool called integral geriatric assessment. This tool is used to detects and quantifies the problems, needs and abilities of geriatric patient in the clinical, functional, mental and social spheres.

In this way, we can have an holistic view of geriatric patient wich allow us to understan them in their true dimensión, guaranteeing adequate and effective care, wich favors the quality of life of the aged patient.

Key words: “Geriatric assessment”, “Aged”, “Comprehensive health care”

Introducción

El paciente geriátrico presenta características particulares que hacen necesario un abordaje diferente del que usualmente se emplea para evaluar a la población adulta en general 1. Estos pacientes conforman un grupo poblacional heterogéneo que, usualmente, presenta una gran carga de enfermedad, pluripatología y, en muchas ocasiones, condiciones subclínicas que comprometen su salud y calidad de vida 2.

En respuesta a este escenario complejo, nace la valoración geriátrica integral que consiste en una herramienta diagnóstica, multidimensional e interdisciplinaria, cuyo objetivo principal es evaluar la salud del adulto mayor en toda su complejidad, diseñando un plan individualizado preventivo, terapéutico y rehabilitador, con el fin de lograr el mayor nivel de independencia y calidad de vida del anciano 1,2.

Se puede decir que tanto en el ámbito hospitalario como en el de atención primaria la valoración geriátrica integral es el mejor instrumento, el cual puede facilitar una práctica médica familiar con una visión holística que garantice una atención médica adecuada, efectiva y de calidad 1.

Valoración geriátrica integral

Definición

La valoración geriátrica integral es un proceso diagnóstico dinámico y estructurado que permite detectar y cuantificar los problemas, necesidades y capacidades paciente geriátrico en las esferas clínica, funcional, mental y social para elaborar basada en ellos una estrategia interdisciplinar de intervención, tratamiento y seguimiento a largo plazo con el fin de optimizar los recursos y de lograr el mayor grado de independencia y, en definitiva, calidad de vida 4.

Su empleo se ha asociado a múltiples beneficios como son la reducción del deterioro funcional y cognitivo, disminución de mortalidad, estancia hospitalaria, tasa de reingresos, institucionalización y costes y, por consiguiente, una mayor autonomía y calidad de vida 4.

Es considerada la piedra angular en el día a día de la práctica geriátrica y herramienta principal de trabajo, y como tal su finalidad es, entre otras, facilitar el abordaje al paciente anciano y, en concreto, al paciente geriátrico 4.

Se ha determinado que un paciente geriátrico es aquel que reúne 3 o más de los siguientes criterios 3,4:

  1. Edad superior a los 75 años de edad
  2. Presencia de múltiples patologías relevantes.
  3. Presencia de enfermedad que posee características incapacitantes.
  4. Existencia de enfermedad o proceso patológico de tipo mental.
  5. Problemática social relacionada con su condición de Salud

Objetivos

Los objetivos de la VGI son 3:

  • Mejorar la exactitud del diagnóstico (contempla áreas clínicas, funcionales, mentales y sociales).
  • Identificar problemáticas relacionadas no diagnosticadas previamente.
  • Establecer un manejo integral (cuádruple) adecuado y adaptado a las necesidades particulares de la persona.
  • Mejorar la funcionalidad física y mental, con mediciones objetivas.
  • Mejorar la calidad de vida.
  • Conocer y reconocer los recursos del paciente y su entorno social, accesibilidad a las actividades que promuevan la salud.
  • Situar al paciente en el nivel médico social adecuado a sus necesidades. Para determinar qué profesionales de la salud deben involucrarse.
  • Reducir ingresos hospitalarios e institucionales, manteniendo en el hogar las mejores condiciones de vida para el paciente.
  • Determinar la situación actual del cuidador, su actividad y problemas.

Componentes

Para la adecuada aplicación de este modelo es necesario utilizar métodos “clásicos” (como historia clínica y exploración física) e instrumentos más específicos denominados escalas de valoración, que facilitan la detección de problemas y su evaluación evolutiva. 1

El conocimiento completo del estado de salud y de los factores que lo determinan se realiza al evaluar cuatro componentes: el clínico, que incluye el estado físico, el funcional, el mental, que incluye el componente cognoscitivo y anímico y el sociofamiliar, que comprende el apoyo familiar, social y económico; y el funcional 2

Ver imágenes en Anexos – Valoración geriátrica integral, al final del artículo

Fuente: Orduna Onco, A. Valoración geriátrica integral. Asignatura: Geriatría. 2019-2020

Componente clínico

Evalúa el estado físico del adulto mayor, comprende la evaluación médica tradicional, que incluye la anamnesis y examen físico, y pruebas de apoyo diagnóstico. Los instrumentos utilizados son la historia clínica tradicional, pruebas de apoyo al diagnóstico: pruebas analíticas y de imágenes y la valoración nutricional 2.

Anamnesis

La anamnesis es complicada debido a los problemas de comunicación, la presencia de déficits sensoriales, además de que los posibles deterioros, intelectual y psicomotriz, dificultan entrevistas completas. Es probable que se requieran varias entrevistas clínicas para lograr realizar completa la VGI3.

Como en cualquier historia clínica, se deben registrar 3,4:

  • Antecedentes personales: enfermedades crónicas y procesos agudos.
  • Historia farmacológica: fundamental por el riesgo de iatrogenia.
  • Historia nutricional: dieta habitual, numero de comidas/día.
  • Síndromes geriátricos: inmovilidad, desnutrición, deterioro cognitivo, fragilidad… Para la desnutrición: ESCALA MNA (MINI NUTRITIONAL ASSESSMENT).

En estos pacientes, los antecedentes familiares tendrán menor importancia ya que la influencia sobre determinadas patologías se habría presentado previamente. No obstante, se hará hincapié en aspectos como endocrinopatías, antecedentes de demencia, enfermedades cardiovasculares, etcétera 1.

Exploración física 3
  • Inspección general: aspecto, cuidado, aseo, colaboración.
  • Constantes vitales: tensión arterial, temperatura, frecuencia cardiaca, peso y talla.
  • Revisión topográfica:
  • Cabeza: evaluación de arterias temporales, boca, ojos, capacidad auditiva.
  • Cuello: presencia de bocio, adenopatías, ingurgitación yugular, soplos, rigidez.
  • Tórax: auscultación cardiaca, pulmonar, palpación de mamas en la mujer y presencia de deformidades en columna (cifosis dorsal).
  • Abdomen: inspección, palpación, percusión y auscultación.
  • Tacto rectal: hemorroides, impacto fecal y revisión prostática en el hombre.
  • Extremidades: fuerza y tono muscular, presencia de pulsos y reflejos, y búsqueda intencionada de edema o deformidades articulares.
  • Neurológico: trastornos del habla, temblor, rigidez, acinesia, equilibrio, marcha, sensibilidad.
  • Piel: lesiones tróficas, úlceras, tumoraciones.
Examen o pruebas complementarias

Las más habituales son: biometría hemática (hemograma), química sanguínea (glucosa, creatinina, urea, ácido úrico, colesterol, triglicéridos, albumina y fosfatasa alcalina), electrolitos séricos, examen general de orina, electrocardiograma y placa de tórax 3.

Cuando hay sospechas de algún padecimiento neurológico de tipo degenerativo se agregan pruebas tiroideas, medición de ácido fólico y vitamina B12 3.

Componente funcional

Evalúa la función del adulto mayor, determinando su capacidad para realizar actividades básicas (ABVD), instrumentales y avanzadas de la vida diaria (AIVD)2.

  • Las ABVD hacen referencia a todas aquellas actividades indispensables para la supervivencia bañarse, vestirse, arreglo personal, continencia urinaria, movilización y alimentación 1,

Para realizar la evaluación: Índice de Barthel, Índice de Katz

  • Las AIVD son aquellas necesarias para vivir de manera independiente y están influenciadas por el contexto social y cultural de la persona. Incluyen tres áreas: labores domésticas (lavado de ropa, cocina, aseo), actividades asociadas con el uso de transporte y compras, actividades cognoscitivas (uso de teléfono, manejo de dinero, administración de medicamentos)1.

Para realizar la evaluación: Índice de Lawton y Brody

La evaluación de la funcionalidad no solo nos permite determinar el nivel de deterioro, sino también las causas que lo originaron, con el objeto de intervenir para revertir o evitar un mayor deterioro; asimismo, permite indicar el cuidado apropiado 2

Si la evaluación de la funcionalidad de una persona determina que no es capaz de realizar las actividades básicas que permiten su subsistencia, como alimentarse, levantarse de la cama, asearse, es urgente asignar una persona para que la asista, ya que esta alteración puede comprometer su salud y su vida1.

Finalmente, la funcionalidad o la capacidad para valerse por sí mismo es la resultante de todos los sistemas y órganos del cuerpo humano. Si una persona es capaz de valerse por sí misma o tiene la capacidad de vivir sola de manera independiente, entonces su cerebro, su pulmón y su corazón estarán funcionando adecuadamente 1.

Componente mental (cognitivo y emocional)

La prevalencia de problemas en la esfera mental es muy grande, el 20% de ancianos a los 80 años sufren demencias; este tipo de problemas conlleva a la aparición de una gran cantidad de síndromes geriátricos (inmovilidad, incontinencia, caídas, impacto fecal, úlceras de decúbito)3.

El componente mental se compone a su vez del área cognitiva y afectiva:

Cognitiva

Evalúa el deterioro neurocognitivo mayor y menor 2.

La función cognitiva de un individuo es el resultado del funcionamiento global de sus diferentes áreas intelectuales: pensamiento, memoria, percepción, comunicación, orientación, cálculo, comprensión y resolución de problemas 1.

El objetivo de esta valoración consiste en identificar algún deterioro cognitivo que pueda afectar la autosuficiencia del adulto mayor y así establecer estrategias de intervención de forma anticipada 1.

Para realizar la evaluación de este componente: Mini Examen Cognoscitivo de Lobo (MEC), Test de Pfeiffer, Test del Reloj.

Afectiva

Evalúa el ánimo, centrándose en la depresión y ansiedad 2.

Se ha demostrado que la depresión se asocia con una mayor morbimortalidad: actúa negativamente sobre la situación funcional, nutricional y social del anciano, y dificulta los procesos de rehabilitación y alta de los pacientes ingresados a hospitalización 1.

La detección de la depresión y la ansiedad puede resultar difícil por diversos motivos: tendencia de los ancianos a negar sus sentimientos, presentación atípica de la enfermedad en la vejez, superposición de los síntomas a causa de ciertos medicamentos, entre otros 1.

Los instrumentos más utilizados para detectarlas son: Escala de depresión geriátrica de Yesavage, Escala de depresión de Goldberg.

Componente sociofamiliar

Evalúa fundamentalmente el entorno familiar, las redes de apoyo y los recursos externos del paciente, que pueden jugar un papel relevante en el proceso de atención y cuidado del paciente geriátrico 1,2.

Pueden existir entornos favorables que promueven un envejecimiento saludable o entornos de abuso, de sobreprotección o de cuidado inapropiado por desconocimiento o por falta de interés 2. Por ello, la finalidad es establecer un plan de soporte social adecuado a cada situación 4.

Los instrumentos más utilizados Escala Sociofamiliar de Gijón, Escala de Barber.

Cuando exista algún grado de dependencia del adulto mayor y éste cuente con un cuidador primario, es necesario valorar si se encuentra en buen estado para continuar con el apoyo, ya que la sobrecarga de trabajo que reciben tanto física como mental puede inducir al maltrato 3.

Para evaluar la sobrecarga del cuidador Test de Zarit.

Conclusiones

La realización de la VGI nos brinda el beneficio de contar con una información amplia de las condiciones en las que se encuentra el adulto mayor, ya que permite una racionalización de servicios, un ahorro en cuanto a servicios no necesarios y una orientación hacia la realidad individual, lo que favorece la calidad de vida de la persona mayor 3.

El abordaje del paciente geriátrico debe ser desde una perspectiva multidimensional, valorando no sólo los aspectos clínicos, sino también los factores psicosociales y funcionales, y que involucre a diversos actores como el sistema de salud, la familia, los organismos gubernamentales 1

Finalmente podemos concluir que la VGI nos permite identificar y priorizar los aspectos negativos y positivos de la salud de las personas mayores, con el fin, no solo de prevenir y tratar la enfermedad y rehabilitar la discapacidad, sino impulsar un envejecimiento activo y saludable y que la experiencia de ser mayor sea positiva, es decir, que sea posible lograr un envejecimiento exitoso 2.

Anexos – Valoración geriátrica integral.pdf

Bibliografía

  1. Domínguez-Ardila A, García-Manrique JG. Valoración geriátrica integral. Aten Fam. [Internet] 2014 [acceso 10 septiembre 2023];21(1): páginas de interés; 20-23. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/atefam/ af-2014/af141f.pdf
  2. Gálvez-Cano M, Chávez-Jimeno H, Aliaga-Diaz E. Utilidad de la valoración geriátrica integral en la evaluación de la salud del adulto mayor. Rev. Perú Med Exp Salud Pública. [Internet]2016 [Acceso 10 septiembre 2023];33(2):321-327. Disponible en: https://www.scielosp.org/article/ssm/con tent/raw/?resource_ssm_path=/media/ass ets/rp mesp/v33n2/1726-4642-rpmesp-33-02-00321. pdf
  3. Carlos D´Hyver de las Desesa. Valoración geriátrica integral. Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM. [Internet] 2017 [Acceso 10 septiembre 2023]; 60(3): 38-54. Disponible en: https://www.scielo.org.mx/pdf/facmed/v60 n3/2448-4865-facmed-60-03- 38.pdf
  4. Orduna Onco, A. Valoración geriátrica integral. Geriatría. 2019-2020
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