Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. VIII. N.º 5–Mayo 2025. Pág. Inicial: Vol. VIII; N.º 5: 152
Autor principal (primer firmante): Cristina Portilla Sauras
Fecha recepción: 05/04/2025
Fecha aceptación: 02/05/2025
Ref.: Ocronos. 2025;8(5): 152
Autores:
CRISTINA PORTILLA SAURAS (Graduada en Enfermería)
MARÍA GUIRADO SARIÑENA (Graduada en Enfermería)
CLARA BARLÉS SAURAS (Diplomada en Trabajo Social)
PAULA MATÍAS DÍAZ (Graduada en Enfermería)
HUGO ORTIZ ORTAS (Celador)
ANDREA BARLÉS SAURAS (Diplomada en Enfermería)
Resumen
La trombosis mesentérica es una condición médica grave que ocurre cuando se forma un coágulo de sangre en los vasos sanguíneos que suministran sangre al intestino.
Esto puede llevar a una disminución del flujo sanguíneo, lo que puede causar isquemia y, en casos severos, necrosis del tejido intestinal.
Existen dos tipos principales de trombosis mesentérica: la trombosis venosa mesentérica, que afecta las venas que drenan la sangre del intestino, y la trombosis arterial mesentérica, que afecta las arterias que suministran sangre al intestino. Los factores de riesgo incluyen enfermedades cardiovasculares, trastornos de la coagulación, cirugía abdominal previa y deshidratación.
Los síntomas pueden incluir dolor abdominal intenso, náuseas, vómitos y cambios en el hábito intestinal. El diagnóstico se realiza a través de estudios de imagen, como ecografías, tomografías computarizadas o angiografías.
El tratamiento puede incluir anticoagulantes para disolver el coágulo, cirugía para eliminar el tejido dañado o procedimientos endovasculares. La detección y el tratamiento tempranos son cruciales para mejorar el pronóstico y evitar complicaciones graves.
Palabras clave:
Trombosis mesentérica, isquemia, condición médica grave, factores de riesgo.
Introducción
La trombosis mesentérica es un cuadro crítico que se caracteriza por la obstrucción del flujo sanguíneo hacia el intestino debido a la formación de un coágulo en las venas o arterias mesentéricas. Esta patología puede resultar en isquemia intestinal, una situación que compromete la viabilidad del tejido intestinal y puede llevar a complicaciones severas, como la necrosis intestinal y la sepsis.
La trombosis mesentérica puede ser clasificada en dos tipos principales: la trombosis venosa mesentérica, que afecta las venas que drenan el intestino, y la trombosis arterial mesentérica, que involucra las arterias que suministran sangre al intestino.
Causas
Factores de riesgo cardiovasculares
- Fibrilación auricular: Esta arritmia puede provocar la formación de coágulos en el corazón que pueden desplazarse hacia las arterias mesentéricas.
- Enfermedades cardíacas: Condiciones como infarto de miocardio o insuficiencia cardíaca pueden aumentar el riesgo de trombosis.
Trastornos de la coagulación
- Trombofilia: Condiciones hereditarias o adquiridas que predisponen a la formación de coágulos, como el síndrome antifosfolípidico o la deficiencia de proteínas C y S.
Factores hemodinámicos
- Estasis venosa: La inmovilidad prolongada, como en pacientes postquirúrgicos o en aquellos con enfermedades crónicas, puede contribuir a la formación de coágulos.
- Deshidratación: Puede aumentar la viscosidad de la sangre, favoreciendo la trombosis.
Condiciones abdominales
- Cirugía abdominal: Procedimientos quirúrgicos en el abdomen pueden dañar los vasos sanguíneos o alterar el flujo sanguíneo.
- Pancreatitis aguda: La inflamación del páncreas puede afectar los vasos mesentéricos.
Enfermedades vasculares
- Aterosclerosis: El endurecimiento y estrechamiento de las arterias puede limitar el flujo sanguíneo y predisponer a la trombosis.
Factores metabólicos
- Obesidad: Aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y trombosis.
- Diabetes mellitus: Puede contribuir a la disfunción vascular y aumentar el riesgo de trombosis.
Otros factores
- Uso de anticonceptivos orales: En algunas mujeres, pueden aumentar el riesgo de trombosis venosa.
- Cáncer: Algunos tipos de cáncer y sus tratamientos pueden predisponer a la trombosis.
Es importante tener en cuenta que la trombosis mesentérica puede ser el resultado de una combinación de estos factores, y la identificación de los mismos es crucial para la prevención y el tratamiento adecuado.
Síntomas
- Dolor abdominal intenso: Este es el síntoma más característico y suele ser repentino. El dolor puede ser difuso o localizado y puede empeorar con el tiempo.
- Náuseas y vómitos: Muchas personas experimentan malestar estomacal, que puede incluir náuseas y episodios de vómito.
- Diarrea o estreñimiento: Puede haber cambios en los hábitos intestinales, como diarrea o dificultad para evacuar.
- Distensión abdominal: La hinchazón del abdomen puede ser un signo de que hay un problema en el flujo sanguíneo.
- Fiebre: En algunos casos, puede haber fiebre, especialmente si hay una infección asociada.
- Sangre en las heces: Esto puede ocurrir si hay daño en el intestino debido a la falta de riego sanguíneo.
Diagnóstico
- Historia clínica y examen físico.
- Análisis de sangre: para verificar signos de infección, inflamación o problemas de coagulación. También se puede evaluar la función renal y otros parámetros.
- Ecografía abdominal: Esta prueba utiliza ondas sonoras para crear imágenes del abdomen y puede ayudar a detectar problemas en los vasos sanguíneos mesentéricos.
- TAC (tomografía axial computarizada): El TAC con contraste es una de las pruebas más efectivas para diagnosticar la trombosis mesentérica. Puede mostrar la presencia de coágulos en los vasos sanguíneos y evaluar el estado del intestino.
- Angiografía: En algunos casos, se puede realizar una angiografía, que es un estudio de imagen que utiliza un medio de contraste para visualizar los vasos sanguíneos y detectar obstrucciones.
- Resonancia magnética (RM): Aunque no es tan común como el TAC, la RM también puede ser utilizada en ciertos casos para evaluar los vasos sanguíneos y el intestino.
Tratamiento
Medicamentos anticoagulantes: Si se diagnostica trombosis mesentérica, se pueden administrar anticoagulantes (como heparina o warfarina) para ayudar a disolver el coágulo y prevenir la formación de nuevos coágulos.
Terapia trombolítica: En algunos casos, se puede utilizar un tratamiento trombolítico para disolver el coágulo más rápidamente. Esto se realiza generalmente en un entorno hospitalario.
Cirugía: Si hay daño significativo en el intestino o si el tratamiento médico no es efectivo, puede ser necesaria una cirugía. Esto puede incluir:
- Embolectomía: Extracción del coágulo del vaso afectado.
- Resección intestinal: Si hay partes del intestino que están dañadas o muertas, se pueden extirpar.
Cuidados de soporte: Esto puede incluir la administración de líquidos intravenosos, nutrición parenteral (si no se puede comer) y tratamiento de cualquier complicación, como infecciones.
Control de factores de riesgo: Después del tratamiento inicial, es importante abordar los factores de riesgo subyacentes, como la hipertensión, la diabetes o problemas de coagulación, para prevenir futuros episodios.
Pronóstico
Si se detecta y trata a tiempo, el pronóstico puede ser más favorable, y es posible que se pueda salvar parte del intestino afectado. Sin embargo, si el tratamiento se retrasa, puede haber complicaciones graves, incluyendo la necrosis intestinal, que puede requerir cirugía y puede tener un impacto significativo en la salud del paciente.
Conclusión
La trombosis mesentérica es una afección grave que puede comprometer la irrigación sanguínea de los intestinos, lo que puede llevar a complicaciones severas si no se trata a tiempo. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son cruciales para mejorar el pronóstico y minimizar el daño intestinal. Las opciones de tratamiento pueden incluir medicamentos anticoagulantes, intervenciones quirúrgicas o procedimientos endovasculares, dependiendo de la gravedad de la condición. La prevención, especialmente en pacientes con factores de riesgo, es fundamental para reducir la incidencia de esta enfermedad. En resumen, la trombosis mesentérica es una emergencia médica que requiere atención inmediata para optimizar los resultados y preservar la salud intestinal.
Bibliografía
- Valentín-Gamazo I, Berrocal Cuadrado J, Suero Rodríguez C, Maderuelo García V, Huidobro Píriz A. Management of mesenteric venous thrombosis in a second level hospital. Angiologia [Internet]. 2024 [citado el 30 de marzo de 2025];76(3):140–7. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_art text&pid=S0003-31702024000300004.
- Arroniz Ruiz de Larrea A, Apodaka Díez A, Aranda Escaño EM, Villalabeitia Ateca I, Ortiz de Salazar Linaza L, Bonmatí Saso G, et al. Acute mesenteric venous thrombosis; underestimated and lethal cause of intestinal ischemia. Angiologia [Internet]. 2024 [citado el 30 de marzo de 2025];76(3):126–30. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_art text&pid=S0003-31702024000300002.
- Muñoz S, Cubo P, González-Castillo J, Nuevo JA, García-Lamberechts EJ, Sanz A. Trombosis de vena mesentérica superior: estudio retrospectivo de trece casos. Rev Esp Enferm Dig [Internet]. 2004 [citado el 30 de marzo de 2025];96(6):385–94. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1130-0108 2004000600004&script=sci_arttext&tlng=es.
- Demelo-Rodríguez P, Ordieres-Ortega L, Oblitas C-M. Trombosis venosa mesentérica. Med Clin (Barc) [Internet]. 2023;160(9):400–6. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.medcli.2023.01.020.
- Sulger E, Dhaliwal HS, Oropallo A, Gonzalez L. Mesenteric venous thrombosis. En: StatPearls. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025.



