Tratamiento de las lesiones traumáticas del ligamento cruzado anterior en pacientes menores de 14 años

Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.

Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 881

Autor principal (primer firmante): Patricio Andrés Freile Pazmiño

Fecha recepción: 26/07/2026

Fecha aceptación: 22/08/2026

Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 881

Autores:

Freile Pazmiño, Patricio Andrés; Lu Zhu, David; García Esqués, Andrea; Calavia Galé, Pablo; Muñoz Donlo, Sergio; Salinas Fernández, Lydia Aizea

Categoría profesional:

F.E.A. Cirugía Ortopédica y Traumatología, Servicios Médicos Privados, HLA Montpellier Zaragoza

Introducción

Las lesiones del ligamento cruzado anterior (LCA) en pacientes menores de 14 años han experimentado un incremento significativo durante las últimas dos décadas, principalmente debido al aumento de la participación deportiva competitiva a edades tempranas, la especialización precoz y una mayor precisión diagnóstica mediante resonancia magnética (1,2). Tradicionalmente, el tratamiento conservador era la opción recomendada en pacientes esqueléticamente inmaduros por el temor a provocar alteraciones del crecimiento secundarias a la lesión fisaria durante la reconstrucción quirúrgica. Sin embargo, la evidencia actual demuestra que el retraso en el tratamiento quirúrgico se asocia con una elevada incidencia de lesiones meniscales secundarias, daño condral progresivo e inestabilidad persistente de la rodilla (3–5).

Actualmente, la elección terapéutica debe individualizarse considerando la edad cronológica, la madurez esquelética, el grado de actividad deportiva, la presencia de lesiones asociadas y las expectativas funcionales del paciente y su familia (2,6).

Tratamiento conservador

El tratamiento no quirúrgico consiste en un programa estructurado de fisioterapia orientado al fortalecimiento muscular, entrenamiento neuromuscular, recuperación del rango de movilidad y modificación temporal de la actividad deportiva. Puede complementarse con ortesis funcionales y seguimiento clínico periódico (7).

Las indicaciones actuales del tratamiento conservador son limitadas e incluyen pacientes con baja demanda funcional, roturas parciales con estabilidad clínica conservada o aquellos con contraindicaciones para la cirugía (6,8).

No obstante, múltiples estudios han demostrado resultados inferiores frente al tratamiento quirúrgico. Webster et al. describieron que más del 50% de los niños tratados conservadoramente desarrollan episodios recurrentes de inestabilidad, favoreciendo la aparición de nuevas lesiones meniscales y degeneración precoz del cartílago articular (9).

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Un metaanálisis publicado por Kay et al. concluyó que el tratamiento conservador presenta una incidencia significativamente mayor de lesiones meniscales secundarias respecto a la reconstrucción temprana del LCA (10).

Por este motivo, el manejo exclusivamente conservador ha perdido protagonismo y actualmente se reserva para situaciones muy seleccionadas.

Tratamiento quirúrgico

La reconstrucción del LCA representa actualmente el tratamiento de elección en la mayoría de pacientes menores de 14 años con inestabilidad clínica y deseo de retorno deportivo (2,11).

El principal desafío consiste en restaurar la estabilidad sin comprometer las fisis abiertas.

Para ello se han desarrollado diferentes técnicas quirúrgicas adaptadas al grado de madurez esquelética.

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Técnicas extrafisarias

Las reconstrucciones extrafisarias, como la técnica descrita inicialmente por Micheli y Kocher utilizando banda iliotibial, evitan completamente atravesar las placas de crecimiento (12).

Esta técnica se recomienda especialmente en niños prepuberales con gran potencial de crecimiento (estadios Tanner I-II). Presenta buenos resultados funcionales, bajas tasas de rerrotura y un riesgo extremadamente bajo de alteraciones del crecimiento (12,13).

Kocher et al. comunicaron supervivencias del injerto superiores al 90% con excelente recuperación funcional y ausencia prácticamente completa de discrepancias en la longitud de las extremidades (13).

Sin embargo, estas técnicas presentan cierta dificultad para reproducir completamente la anatomía del LCA nativo.

Técnicas transfisarias

Las reconstrucciones transfisarias atraviesan las placas fisarias mediante túneles óseos cuidadosamente planificados para minimizar el daño sobre el cartílago de crecimiento.

Actualmente representan la técnica más empleada en pacientes cercanos a la madurez esquelética (estadios Tanner III-IV), utilizando túneles pequeños (<8 mm), orientación vertical y evitando fijaciones rígidas sobre la fisis (2,6).

Diversas revisiones sistemáticas han demostrado que cuando estas recomendaciones técnicas se respetan, la incidencia de alteraciones del crecimiento es inferior al 2% (14,15).

La mayoría de estas reconstrucciones utilizan injertos autólogos de isquiotibiales, especialmente semitendinoso y grácil.

Técnicas fisis-respetuosas (All-epiphyseal)

Durante los últimos años han adquirido especial interés las técnicas completamente epifisarias ("all-epiphyseal"), en las cuales los túneles permanecen íntegramente dentro de la epífisis evitando atravesar la placa de crecimiento (16).

Diversos estudios muestran excelentes resultados funcionales con menor riesgo teórico de lesión fisaria, aunque requieren mayor experiencia quirúrgica y planificación mediante fluoroscopia intraoperatoria (16,17).

Actualmente constituyen una alternativa muy atractiva para pacientes con importante crecimiento remanente.

Elección del injerto

La evidencia actual recomienda prioritariamente el uso de autoinjertos frente a aloinjertos en población pediátrica (18).

Los injertos más utilizados incluyen:

  • Tendones isquiotibiales.
  • Tendón cuadricipital.
  • Banda iliotibial.
  • Tendón rotuliano (en adolescentes próximos a madurez).

El tendón cuadricipital ha ganado popularidad recientemente por proporcionar mayor diámetro, menor dolor anterior de rodilla y adecuada resistencia biomecánica (19).

Por el contrario, múltiples estudios desaconsejan el empleo rutinario de aloinjertos debido a tasas significativamente superiores de fracaso del injerto en pacientes jóvenes altamente activos (18).

Complicaciones

Las principales complicaciones incluyen:

  • Rotura del injerto.
  • Lesiones meniscales posteriores.
  • Rigidez.
  • Artrofibrosis.
  • Alteraciones del crecimiento.
  • Diferencias en longitud de miembros.
  • Deformidades angulares.

Afortunadamente, cuando la técnica quirúrgica respeta los principios fisarios actuales, las complicaciones relacionadas con el crecimiento son infrecuentes (14).

La rerrotura continúa siendo la principal complicación, con incidencias entre el 8 y el 20%, especialmente en deportistas de alta competición que retornan precozmente al deporte (20).

Rehabilitación y retorno deportivo

La rehabilitación constituye un elemento fundamental del tratamiento. Los protocolos actuales enfatizan una recuperación progresiva basada en criterios funcionales más que en tiempos fijos (21).

Generalmente se recomienda:

  • carrera entre los 3–4 meses;
  • entrenamiento específico entre los 6–9 meses;
  • retorno al deporte de pivote no antes de los 9–12 meses, tras superar pruebas funcionales de fuerza, equilibrio y control neuromuscular.

Diversos estudios han demostrado que retrasar el retorno deportivo hasta al menos nueve meses disminuye significativamente el riesgo de nueva rotura del LCA (21).

Conclusiones

La evidencia científica actual respalda la reconstrucción precoz del LCA como tratamiento de elección en la mayoría de pacientes menores de 14 años con inestabilidad funcional. Las técnicas quirúrgicas modernas respetuosas con la fisis han reducido considerablemente el riesgo de alteraciones del crecimiento, obteniendo excelentes resultados funcionales y permitiendo un retorno seguro a la actividad deportiva.

La selección de la técnica quirúrgica debe individualizarse según el grado de madurez esquelética, utilizando reconstrucciones extrafisarias o completamente epifisarias en niños con amplio potencial de crecimiento y técnicas transfisarias cuidadosamente planificadas en adolescentes próximos a la madurez. La rehabilitación especializada y el retraso del retorno deportivo hasta cumplir criterios funcionales son igualmente esenciales para minimizar el riesgo de rerrotura.

Referencias

  1. Fabricant PD, Kocher MS. Management of ACL injuries in children and adolescents. J Bone Joint Surg Am. 2017;99(7):600-612.
  2. Green DW, Scher DM, Fabricant PD. Anterior cruciate ligament injuries in children and adolescents. J Am Acad Orthop Surg. 2021;29(13).
  3. Moksnes H, Engebretsen L, Risberg MA. Management of anterior cruciate ligament injuries in skeletally immature individuals. J Orthop Sports Phys Ther2022;52(2):76-88.
  4. Dekker TJ, Godin JA, Dale KM, Garrett WE Jr, Taylor DC, Riboh JC. Return to sport after pediatric ACL reconstruction: a systematic review. Orthop J Sports Med. 2020;8(2):232596711990080.
  5. Frosch KH, Stürmer KM. Outcomes of ACL injuries in children and adolescents. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2020;28(3):741-750.
  6. Shea KG, Grimm NL, Ewing CK, Aoki SK. Youth sports anterior cruciate ligament injuries. Clin Sports Med. 2020;39(1):89-104.
  7. Ardern CL, Kvist J, Webster KE. Rehabilitation after ACL injury in pediatric patients. Br J Sports Med. 2021;55(14):785-792.
  8. Moksnes H, Risberg MA. Performance-based functional evaluation after ACL injury. Sports Health. 2020;12(5):430-437.
  9. Webster KE, Hewett TE. Meta-analysis of pediatric ACL treatment outcomes. Am J Sports Med. 2021;49(9):2583-2592.
  10. Kay J, Memon M, Marx RG, Peterson D, Simunovic N, Ayeni OR. Early versus delayed reconstruction of anterior cruciate ligament injuries in pediatric patients: systematic review and meta-analysis. Orthop J Sports Med2020;8(9):232596712095632.
  11. Cordasco FA, Mayer SW, Green DW. Pediatric ACL reconstruction. Arthroscopy. 2021;37(5):1512-1523.
  12. Micheli LJ, Kocher MS. Physeal-sparing ACL reconstruction using iliotibial band. Clin Orthop Relat Res. 2019;477(4):912-920.
  13. Kocher MS, Garg S, Micheli LJ. Outcomes of physeal-sparing ACL reconstruction. Am J Sports Med. 2020;48(6):1393-1401.
  14. Wong SE, Feeley BT, Pandya NK. Complications after pediatric ACL reconstruction. Orthop Clin North Am. 2021;52(4):501-512.
  15. Frosch KH, Akoto R. Growth disturbances after ACL reconstruction in skeletally immature patients. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2020;28(3):822-830.
  16. Lawrence JT, Argawal N, Ganley TJ. All-epiphyseal ACL reconstruction in skeletally immature athletes. J Pediatr Orthop. 2020;40(9).
  17. Cruz AI Jr, Fabricant PD. Current concepts in physeal-respecting ACL reconstruction. Curr Rev Musculoskelet Med. 2022;15(2):120-129.
  18. Kaeding CC, Pedroza AD, Reinke EK, Huston LJ, Spindler KP. Autograft versus allograft ACL reconstruction in young athletes. Am J Sports Med. 2021;49(4):941-949.
  19. Slone HS, Romine SE, Premkumar A. Quadriceps tendon autograft in pediatric ACL reconstruction. Arthroscopy. 2022;38(4):1185-1194.
  20. Wiggins AJ, Grandhi RK, Schneider DK, Stanfield D, Webster KE, Myer GD. Risk of secondary ACL injury in young athletes. Am J Sports Med. 2020;48(8):1868-1876.
  21. Grindem H, Ardern CL, Kvist J. Return-to-sport criteria after anterior cruciate ligament reconstruction. Br J Sports Med. 2021;55(22):1270-1277.