Tratamiento y cuidados a pacientes con dermatitis atópica

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 4–Abril 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº4: 240

Autor principal (primer firmante): Selene Gonzalo Martín

Fecha recepción: 31 de marzo, 2023 

Fecha aceptación: 28 de abril, 2023 

Ref.: Ocronos. 2023;6(4) 240

Autoras: Selene Gonzalo Martín, Paula Lozano Pardos, Paula Rueda Peña, Irene Pérez Sanz, Beatriz López Santander, Ana Rabadán Pérez.

Categoría profesional: Enfermería

Resumen

Las enfermedades atópicas consisten en trastornos de origen alérgico, mediados por inmunoglobulinas E y alteraciones de la inmunidad celular y reactividad vascular. La dermatitis atópica es la manifestación cutánea de la atopía.

Es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia que aparece como una dermatosis inflamatoria común en forma de brotes de inflamación (eccemas) y remisiones.

La piel se ve afectada por distintos factores al estar alteradas las funciones de barrera cutánea, defensiva y termorreguladora de la piel.

El tratamiento se basa en reducir los signos y síntomas como el prurito intenso y el eccema, prevenir exacerbaciones de la enfermedad y minimizar los riesgos del tratamiento.

Se debe destacar la importancia de la educación sobre la enfermedad tanto al paciente como a la familia. El tratamiento consiste en: cuidados generales de la piel, control del prurito, evitar exacerbaciones, normas de alimentación, otras recomendaciones de cuidado y tratamiento farmacológico.

Debido a la disminución de la calidad de vida en estos pacientes y su familia, en el caso de los niños, el personal de Enfermería realiza un papel muy importante mejorando la gestión de la enfermedad y consiguiendo una adherencia terapéutica mejor.

Palabras clave

Dermatitis Atópica, cuidados, tratamiento, piel, niño.

Objetivo principal

Realizar una revisión bibliográfica sobre el tratamiento y cuidados a pacientes con dermatitis atópica.

Métodos

Se realiza una búsqueda bibliográfica sobre el tratamiento y cuidados a pacientes con dermatitis atópica en distintas bases de datos desde el 1 de enero de 2023 hasta el 1 de marzo de 2023.

Antes de comenzar la búsqueda se obtuvieron las palabras clave a través de los Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS): “Dermatitis Atópica” (Dermatitis, Atopic), “Cuidados de la Piel” (Skin Care), “Niño” (Child), “Terapéutica” (Therapeutics).

Introducción

Las enfermedades atópicas (dermatitis atópica, asma, rinitis…) se identifican como trastornos cuyo origen es alérgico, debido a respuestas mediadas por inmunoglobulinas E y alteraciones de la inmunidad celular y de la reactividad vascular. 1,2

En cuanto a la dermatitis atópica (DA), constituye la manifestación cutánea de la atopía. Es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia y consiste en una dermatosis inflamatoria común, la cual aparece en forma de brotes de inflamación (eccemas) y remisiones.

Su origen es desconocido, pero sí hay una alta probabilidad de que su causa se deba a factores tanto genéticos como ambientales. Por lo que, frecuentemente, aparece en niños durante la lactancia o primera infancia con antecedentes familiares de enfermedades atópicas.

Además, de manera habitual, suele ir asociada a otras enfermedades como el asma, fiebre de heno o rinitis alérgica. 1,2,3,4,5,6,7

En la dermatitis atópica, aunque no existe una lesión cutánea característica, se observan la piel seca y una serie de lesiones elementales como las lesiones eccematosas mal delimitadas (agudas, subagudas y crónicas), el prurito intenso y la liquenificación.

Las lesiones se distribuyen de una manera u otra dependiendo de si el paciente se encuentra en la fase de lactante, infantil o

adolescente-adulto. Alrededor de un 50% de niños con dermatitis atópica mantendrán alguna manifestación de la enfermedad durante la adolescencia y, sobre un 20%, durante la edad adulta. 1,2,3,4,5,6,7

La piel se ve afectada por factores ambientales, irritantes, bacterias y alérgenos debido a que las funciones de barrera cutánea, defensiva y termorreguladora de la piel se encuentran alteradas. 3,4

La calidad de vida de los pacientes con dermatitis atópica y, en el caso de los niños, también de sus familias, se ve alterada, además de por el picor, por otros factores como son los problemas con los tejidos de la ropa, ansiedad, alteraciones del sueño, de la imagen corporal debido a las lesiones o la incomodidad de la aplicación de algunos de los tratamientos. 2,3,4

Resultados

El tratamiento de la dermatitis atópica se basa en reducir los signos y síntomas como el prurito intenso y el eccema, prevenir exacerbaciones de la enfermedad y minimizar los riesgos del tratamiento. Los dos pilares del tratamiento son una hidratación adecuada de la piel y los corticoides tópicos. 2,5,7

Es muy importante una buena educación tanto al paciente como a la familia para comprender la enfermedad y el tratamiento necesario para controlarla, así como un abordaje integral en su aspecto biopsicosocial. 2,3,5,6,7

Para el tratamiento encontramos:

Cuidados generales de la piel

El frío y la sequedad ambiental producen la deshidratación de la piel, en contra, el sol, la humedad ambiental y los baños en agua de mar disminuyen la inflamación. Se deben de evitar el calor y la sudoración. 2,3,6,7

Para mantener la humedad ambiental se aconseja el uso de humidificadores de aire .2,3

Se recomienda que el aseo sea diario, ya que esto contribuye a que el picor disminuya, la piel se descontamine y el niño se encuentre más relajado.

En cambio, durante brotes agudos, deben de ser limitados a una o dos veces por semana. Preferiblemente, se deben de realizar duchas cortas (5-10 minutos), con agua tibia y con un jabón de pH neutro o ácido, evitando jabones y aceites de baño perfumados. 2,3,6,7

Una vez secada la piel con una toalla suave, evitando la fricción, estando aún húmeda, hay que aplicar el emoliente o los fármacos tópicos correspondientes .2,4,6,7

Una hidratación adecuada de la piel es clave para el manejo de la dermatitis atópica. Como método seguro y eficaz para ello encontramos los emolientes, ya que mejoran las propiedades de barrera de la piel y evitan la aparición de la inflamación al aportarle lípidos exógenos.

En cuanto a la elección del emoliente, debe estar basada en su facilidad de aplicación, preferencias del paciente y su coste, debido a que la verdadera importancia reside en la constancia al aplicarla diariamente y de esta manera evitar los brotes, aunque también es importante elegir productos para la piel sensible o para personas con eccemas, ya que estos productos no están compuestos por alcohol, aromas, colorantes y otros productos químicos. 2,5

Control del prurito

Es importante que se evite el rascado, debido a que al rascarse se forman lesiones en la piel, favoreciendo así la entrada de alérgenos, irritantes y gérmenes. 2,6

Se debe enseñar al paciente o a la familia que para aliviar el prurito puede hacer uso de la palma de la mano para frotarse una zona amplia de la piel o bien, pellizcarse la piel suavemente. Siendo importante también el mantener las uñas cortas y, en caso de que se rasque por la noche, fomentar el uso de guantes finos mientras duerme .2,3,6,7

La fototerapia también se ha demostrado que ayuda a reducir el picor y la inflamación. 5,6,7

Estas recomendaciones se suman al uso del tratamiento farmacológico, explicado más adelante .2,3,4,5,6,7

Evitar exacerbaciones

Para esto, se deben de intentar evitar los factores desencadenantes que hacen que empeore la dermatitis atópica al alterar la barrera cutánea .2,3,5

Algunos de estos factores son: aeroalérgenos (ácaros del polvo, hongos, polen…), alteraciones emocionales (ansiedad, estrés), humo del tabaco, sustancias irritantes y químicas, perfumes, cambios bruscos de temperatura, piel seca… 2,3,5

Se ha observado que los suplementos con ácidos grasos omega-3 y 6 y la vitamina D también podrían ser de utilidad en la prevención de las exacerbaciones en la dermatitis atópica. 6,7

Normas de alimentación

Aproximadamente la mitad de los niños con dermatitis pueden desarrollar una sensibilización a alérgenos alimentarios como la leche de vaca, huevo, cacahuete y trigo, aun así, esto suele ser irrelevante en la mayor parte de casos.

Por tanto, la alimentación debe de ser normal, siendo solo recomendada una dieta de exclusión si se ha demostrado una alergia a algún alimento en concreto. 2,5

Para compensar la posible pérdida de agua a través del estrato córneo y ayudar a aumentar la humedad a la piel, también se recomienda la ingesta oral de líquidos. 2,3

Otras recomendaciones de cuidado

Se recomienda que las ropas sean de algodón o lino, permitiendo la transpiración para reducir así el sobrecalentamiento y evitar ropas de lana, fibras sintéticas y ropa apretada.

Éstas deben ser lavadas con detergentes suaves y estar bien aclaradas, para así evitar que queden restos del detergente y produzca irritación. También es importante retirar etiquetas o rugosidades que puedan entrar en contacto con la piel y producir irritación por fricción o por mecanismo químico. 2,3,6,7

Tratamiento farmacológico

Como tratamiento farmacológico encontramos:

  • Corticoides tópicos. Se utilizan durante el brote agudo. Consiguen un buen control en la gran mayoría de casos, siendo normalmente suficiente el uso de corticoides de baja o media potencia. Reducen la inflamación y detienen el prurito. 2,3,4,5,6,7

  • Inhibidores de la calcineurina tópicos (tacrolimus y pimecrolimus). Fármacos inmunomoduladores que son eficaces tanto para el tratamiento de brotes como para prevenirlos en niños mayores de 2 años. Disminuyen la respuesta hiperactiva de la piel y no producen atrofia cutánea (los corticoides tópicos sí).2,3,4,5,6,7

  • Antihistamínicos orales. Preferiblemente de primera generación por su efecto sedante.

Ayudan al alivio del prurito. 2,5,6

  • Antibióticos y antifúngicos orales o tópicos. En caso de sobreinfección de las lesiones. 2,4,5

  • Corticoides e inmunomoduladores sistémicos. Su uso es excepcional, únicamente en casos muy graves o que no mejoran con el tratamiento tópico. 2,5,6,7

  • Ungüentos con base de crisaborol. Nuevo tratamiento tópico utilizado en casos leves o moderados que disminuye los factores de inflamación. 4

  • Dupilumab inyectable (fármaco biológico). Es un anticuerpo monoclonal que al igual que el ungüento anterior, disminuye los factores mediadores de inflamación. Se hace uso de él en casos de moderados a severos. 4,5,7

  • Inmunoglobulinas endovenosas. Inhibe la apoptosis de queratinocitos. Tratamiento eficaz y seguro para casos graves. 5

Conclusiones

La dermatitis atópica produce una disminución de la calidad de vida tanto del paciente como de la familia, en el caso del niño. Por lo tanto, es importante realizar una buena educación sobre el tratamiento y cuidados tanto al paciente, si tiene edad suficiente, como a la familia. 1,2,3,4,5,6,7

Para ello, el personal de Enfermería puede realizar un papel muy importante, mejorando la gestión de la enfermedad y consiguiendo una mejor adherencia terapéutica, incrementando así la calidad de vida del paciente y su familia. 1,2,3,4,5,6,7

Bibliografía

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