Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 1174
Autor principal (primer firmante): Reyna Isabel Hernández Treminio
Fecha recepción: 01/08/2026
Fecha aceptación: 28/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 1174
Autores:
- Reyna Isabel Hernández Treminio, TCAE
- Isela Patricia Hernández Treminio, TCAE
- Yazmin Camila Avilés Quilodrán, TCAE
- Ruth Gracia Pérez, Administrativa
- Jezabel Navarro Lahuerta, TCAE
- Luz Raquel, Contreras Picon.
Resumen
El trastorno límite de la personalidad (TLP) constituye uno de los trastornos de personalidad más complejos en la práctica clínica debido a su elevada carga asistencial, la inestabilidad emocional que caracteriza a los pacientes y el alto riesgo de conductas autolesivas y suicidas. Su diagnóstico requiere una valoración integral basada en criterios clínicos, siendo frecuente la coexistencia con otros trastornos psiquiátricos que dificultan el abordaje terapéutico. En los últimos años se han producido importantes avances en la comprensión de su fisiopatología, así como en el desarrollo de intervenciones psicoterapéuticas específicas que han demostrado mejorar el pronóstico. El objetivo de este artículo es actualizar los conocimientos clínicos sobre el trastorno límite de la personalidad, abordando su epidemiología, etiopatogenia, manifestaciones clínicas, criterios diagnósticos y estrategias terapéuticas más eficaces.
Palabras clave: trastorno límite de la personalidad; salud mental; psiquiatría; diagnóstico; psicoterapia; tratamiento.
Introducción
El trastorno límite de la personalidad es un trastorno mental grave caracterizado por un patrón persistente de inestabilidad emocional, alteraciones en la identidad, relaciones interpersonales intensas e inestables, impulsividad y dificultades en la regulación afectiva. Se estima que afecta aproximadamente al 1-3% de la población general, aunque su prevalencia es considerablemente mayor entre los pacientes atendidos en unidades de salud mental y servicios de urgencias psiquiátricas.
Históricamente, el TLP ha sido considerado un trastorno de difícil manejo; sin embargo, la evidencia científica actual demuestra que un diagnóstico precoz y un tratamiento multidisciplinar permiten mejorar significativamente la funcionalidad y la calidad de vida de los pacientes.
Etiopatogenia
El origen del trastorno límite de la personalidad es multifactorial. La evidencia señala la interacción entre factores genéticos, alteraciones neurobiológicas y experiencias ambientales adversas durante la infancia.
Diversos estudios han identificado alteraciones funcionales en estructuras cerebrales implicadas en la regulación emocional, especialmente la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal. Estas modificaciones favorecen una mayor reactividad emocional y una menor capacidad para controlar las respuestas impulsivas.
Entre los factores ambientales destacan los antecedentes de abuso físico, psicológico o sexual, negligencia emocional, vínculos familiares inseguros y acontecimientos traumáticos durante el desarrollo. No obstante, no todos los pacientes presentan antecedentes traumáticos, por lo que el modelo biopsicosocial continúa siendo el más aceptado para explicar su aparición.
Manifestaciones clínicas
Las manifestaciones clínicas suelen iniciarse al final de la adolescencia o al comienzo de la edad adulta. Los pacientes presentan una marcada inestabilidad emocional con cambios rápidos e intensos del estado de ánimo, acompañados de sentimientos persistentes de vacío, miedo intenso al abandono y dificultades para mantener relaciones afectivas estables.
La impulsividad constituye otro rasgo característico, pudiendo manifestarse mediante abuso de sustancias, conductas sexuales de riesgo, compras compulsivas, atracones alimentarios o conducción temeraria.
Las autolesiones no suicidas son frecuentes y suelen emplearse como mecanismo para disminuir el malestar emocional. Asimismo, el riesgo de intento de suicidio es significativamente superior al de la población general, siendo una de las principales causas de morbimortalidad en estos pacientes.
Durante situaciones de elevado estrés también pueden aparecer síntomas disociativos transitorios o ideación paranoide de carácter breve.
Diagnóstico
El diagnóstico es fundamentalmente clínico y se basa en los criterios establecidos por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5-TR) y por la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11).
Es imprescindible realizar una entrevista clínica completa que incluya antecedentes personales, historia familiar, evolución de los síntomas, presencia de conductas autolesivas y evaluación del riesgo suicida.
El diagnóstico diferencial debe realizarse con trastornos bipolares, trastornos depresivos, trastornos por consumo de sustancias, trastorno por estrés postraumático y otros trastornos de personalidad, especialmente el trastorno histriónico y el trastorno antisocial de la personalidad.
La elevada comorbilidad psiquiátrica hace necesaria una valoración integral que permita diseñar un plan terapéutico individualizado.
Tratamiento
Actualmente, la psicoterapia constituye el tratamiento de primera elección. Entre las intervenciones con mayor evidencia científica destaca la terapia dialéctico-conductual, diseñada específicamente para reducir la impulsividad, mejorar la regulación emocional y disminuir las conductas suicidas.
Otras modalidades eficaces incluyen la terapia basada en la mentalización, la terapia focalizada en la transferencia y la terapia centrada en esquemas.
No existe un tratamiento farmacológico específico para el trastorno límite de la personalidad. Los fármacos deben emplearse únicamente para tratar síntomas concretos o trastornos comórbidos, evitando en lo posible la polimedicación. Antidepresivos, estabilizadores del estado de ánimo y algunos antipsicóticos atípicos pueden resultar útiles en determinados pacientes, siempre tras una valoración individualizada.
El seguimiento debe realizarse mediante un equipo multidisciplinar integrado por psiquiatras, psicólogos clínicos, profesionales de Enfermería especializada, trabajadores sociales y atención primaria, favoreciendo la continuidad asistencial.
Pronóstico
Contrariamente a la creencia mantenida durante décadas, el pronóstico del trastorno límite de la personalidad ha mejorado considerablemente. La mayoría de los pacientes experimentan una reducción progresiva de la impulsividad y de la inestabilidad emocional con el paso de los años cuando reciben tratamiento adecuado.
No obstante, persisten dificultades funcionales relacionadas con las relaciones sociales, el ámbito laboral y la autoestima, por lo que resulta esencial mantener intervenciones terapéuticas prolongadas y programas de rehabilitación psicosocial.
La detección precoz, el abordaje integral y la implicación activa del paciente constituyen los principales factores asociados a una evolución favorable.
Conclusiones
El trastorno límite de la personalidad representa un importante desafío clínico debido a su complejidad diagnóstica y terapéutica. La comprensión actual del trastorno ha permitido sustituir el concepto de enfermedad de mal pronóstico por un modelo de recuperación basado en intervenciones psicoterapéuticas con evidencia científica y un seguimiento multidisciplinar. La formación continuada de los profesionales sanitarios resulta fundamental para favorecer un diagnóstico precoz, disminuir el estigma asociado a estos pacientes y optimizar la calidad de la atención asistencial.
Bibliografía
- American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. 5th ed. Text Revision (DSM-5-TR). Washington DC: American Psychiatric Association Publishing; 2022.
- World Health Organization. International Classification of Diseases 11th Revision (ICD-11). Geneva: WHO; 2022.
- Gunderson JG, Herpertz SC, Skodol AE, Torgersen S, Zanarini MC. Borderline personality disorder. Nat Rev Dis Primers. 2018;4:18029.
- Stoffers-Winterling JM, Storebø OJ, Lieb K. Pharmacological interventions for borderline personality disorder. Cochrane Database Syst Rev. 2022;11.
- Linehan MM. Cognitive-Behavioral Treatment of Borderline Personality Disorder. New York: Guilford Press; 1993.
- Bateman A, Fonagy P. Handbook of Mentalizing in Mental Health Practice. 2nd ed. Washington DC: American Psychiatric Association Publishing; 2019.
- National Institute for Health and Care Excellence. Borderline personality disorder: recognition and management. NICE Clinical Guideline CG78. London: NICE; 2024.
- Leichsenring F, Heim N, Leweke F, Spitzer C, Steinert C, Kernberg OF. Borderline personality disorder. Lancet. 2023;402(10412):1526-1540.



