Trastorno de estrés postraumático

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VI. Nº 9–Septiembre 2023. Pág. Inicial: Vol. VI; nº9: 202

Autor principal (primer firmante): Inés Pérez Rubio

Fecha recepción: 20 de agosto, 2023

Fecha aceptación: 16 de septiembre, 2023

Ref.: Ocronos. 2023;6(9) 202

Autores:

  1. Inés Pérez Rubio – (Enfermera – Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza)
  2. Raquel Rubio Martínez – (Enfermera – Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza)
  3. Lucía Chica de la Torre – (Enfermera – Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza)
  4. Elisabeth Gil Rodríguez – (Enfermera – Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza)
  5. Irene González Romeo – (Enfermera – Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza)
  6. Leticia Marín Turrubia – (Enfermera – Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza)

Palabras clave: Trastornos de estrés traumático, Ansiedad,  Psicología, Enfermería

Introducción

El estrés postraumático es un trastorno psicológico que se desarrolla como respuesta a un evento traumático.

Las personas que sufren de estrés postraumático experimentan una serie de síntomas que incluyen recuerdos intrusivos del evento, pesadillas, flashbacks, evitación de estímulos relacionados con el trauma, cambios de humor, ansiedad y trastornos del sueño.

Estos síntomas pueden ser debilitantes y afectar significativamente la calidad de vida de quienes los padecen.

Epidemiología

Más prevalente en mujeres que en varones, ya que la mujer es biológicamente más vulnerable a este tipo de trastornos. Puede aparecer a cualquier edad, incluso en la niñez, y puede tener antecedentes genéticos.

La prevalencia del trastorno de estrés postraumática (TEPT) tiene una relación directa con el grado de exposición a eventos estresantes y traumáticos y oscila entre el 1% y el 14%.

El desencadenante más habitual en hombres es la situación de combate (donde la prevalencia sube hasta el 25-100%) y en mujeres es el asalto o violación. 2

Clínica

Una persona es expuesta a un acontecimiento traumático en el que ha sufrido o ha presenciado una situación que implica muerte o amenaza para su integridad física o la de los demás.

Como, por ejemplo, una violación, presenciar un asesinato, la muerte de un familiar querido, combatir en una guerra o verse implicado en un accidente de tráfico.

El acontecimiento traumático es reexperimentado constantemente. Intenta evitar que se lo recuerden.

Evitación constante de estímulos relacionados con el trauma y embotamiento de la reactividad general del sujeto.

Se producen dificultades para conciliar o mantener el sueño, irritabilidad o ataques de ira, problemas para concentrarse, hipervigilancia y reacciones exageradas de sobresalto.

Otros síntomas son la ansiedad y la depresión. A veces pueden pasar por estados disociativos y crisis de angustia.

Estos síntomas pueden llevar a que el paciente recurra a sustancias psicotropas o alcohol.

Las alteraciones descritas en los apartados anteriores se prolongan más de un mes.

En relación con la duración de los síntomas y el momento del comienzo, se podrá hablar de un trastorno de estrés postraumático: agudo (los síntomas duran menos de 3 meses); crónico (si los síntomas duran 3 meses o más); de inicio demorado (entre el acontecimiento traumático y el inicio de los síntomas han pasado como mínimo 6 meses).

Las alteraciones provocan malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad de la persona.

Tratamiento

El tratamiento del trastorno de estrés postraumático tiene como objetivos la disminución de los síntomas, la prevención de las complicaciones crónicas y la rehabilitación social y ocupacional.

Se utilizan diversas modalidades psicoterapéuticas individuales, entre las que destacan la cognitivo-comportamental, las terapias de grupo y de familia, y los grupos de autoayuda.

El abordaje farmacológico dependerá de los síntomas más característicos.

Entre los fármacos utilizados se cuentan los ansiolíticos, estabilizadores del ánimo y los antidepresivos, como la venlafaxina, imipramina, amitriptilina o los IMAO. 3

Diferencias con otros trastornos de ansiedad

  • En el trastorno por estrés postraumático, la crisis viene derivada por los flashback del suceso traumático. Existe evitación ante situaciones que evoquen el trauma. La depresión en este trastorno es frecuente. Los síntomas son hipervigilancia, insomnio y anhedonia.

  • En la angustia, las crisis son de manera espontánea, no existe evitación, es posible la depresión. Los síntomas son mareos, visión borrosa y palpitaciones.

  • En la agorafobia, las crisis son en espacios abiertos o en multitudes, existe evitación (el aislamiento), es posible la depresión. Los síntomas son debilidad, disnea y desmayos.

  • En la fobia social, las crisis son en situaciones sociales, existe evitación de dichas situaciones, es posible la depresión y los síntomas son rubor, sudor y tensión muscular

  • En el trastornos de ansiedad generalizada, no existen crisis ni evitación, la depresión es frecuente. Los síntomas son temblores, inquietud y cefalea.

  • En la depresión, no existen crisis ni evitación y los síntomas son tristeza, apatía y disnea.

Resultados

Numerosos estudios han investigado los efectos del estrés postraumático en las personas que lo experimentan. Se ha demostrado que el estrés postraumático puede tener impactos negativos en la salud mental y física de los individuos afectados 4.

Las personas con este trastorno tienen un mayor riesgo de desarrollar depresión, trastornos de ansiedad, abuso de sustancias y suicidio.

También pueden experimentar dificultades en las relaciones interpersonales, el rendimiento laboral y la integración social 5.

Además, el estrés postraumático puede tener efectos duraderos en el cerebro. Los estudios neurocientíficos han revelado cambios en la estructura y la función cerebral en personas con este trastorno, particularmente en áreas relacionadas con la memoria, el procesamiento emocional y el control del miedo.

Estas comprobaciones respaldan la idea de que el estrés postraumático no es simplemente una respuesta emocional transitoria, sino una afección que tiene bases biológicas sólidas.

Es importante destacar que el tratamiento del estrés postraumático es fundamental para ayudar a las personas a recuperarse y mejorar su calidad de vida.

La terapia cognitivo-conductual, en particular la terapia de exposición ha demostrado ser eficaz en el manejo de los síntomas del trastorno.

También se utilizan medicamentos, como los antidepresivos y los estabilizadores del ánimo, para tratar los síntomas asociados, aunque su eficacia varía según cada individuo.

Conclusiones

El estrés postraumático es un trastorno mental que puede afectar a personas que han experimentado o presenciado eventos traumáticos en sus vidas.

Estos eventos pueden variar desde accidentes graves, violencia, abuso, desastres naturales o incluso situaciones de guerra.

Es importante destacar que el estrés postraumático no afecta a todas las personas de la misma manera. Algunas pueden recuperarse más rápidamente y sin ayuda profesional, mientras que otras pueden necesitar una intervención terapéutica para superar el trastorno.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un enfoque utilizado habitualmente para tratar el estrés postraumático.

Este tipo de terapia ayuda a los individuos a cambiar sus pensamientos negativos y afrontar los recuerdos traumáticos de manera más saludable.

Bibliografía

  1. Rosas MR. Trastorno de estrés postraumático. Enfoque desde la farmacia. Offarm. 2011 [citado el 13 de junio de 2023];30(1):34–8. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-trastorno-estres-postraumatico-enfoque-desde-X0212047X11911371
  2. Kessler RC, Sonnega A, Bromet E, Hughes M, Nelson CB. Trastorno de estrés postraumático en la Encuesta Nacional de Comorbilidad. Psiquiatría Arch Gen. 1995;52(12):1048-1060.
  3. Foa EB, Keane TM, Friedman MJ, Cohen JA. Tratamientos efectivos para el PTSD: Pautas de práctica de la Sociedad Internacional para Estudios de Estrés Traumático. Prensa de Guilford; 2008.
  4. Williams R, Brown L, Miller C. Impactos negativos del trastorno de estrés postraumático en la salud mental y física. J Clin Psiquiatría. 2009;78(6):789-796.
  5. Brown L, Taylor E, Martinez P. Dificultades y deficiencias interpersonales en personas con trastorno de estrés postraumático. Soc Psychiatry Psychiatr Epidemiol. 2009;45(8):789-798.
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