Índice
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 8–Agosto 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 8: 1173
Autor principal (primer firmante): Luz Raquel Contreras Picon
Fecha recepción: 01/08/2026
Fecha aceptación: 28/08/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(8): 1173
Autores:
- Luz Raquel, Contreras Picon.
- Reyna Isabel Hernández Treminio, TCAE
- Isela Patricia Hernández Treminio, TCAE
- Yazmin Camila Avilés Quilodrán, TCAE
- Ruth Gracia Pérez, Administrativa
- Jezabel Navarro Lahuerta, TCAE
Resumen
El trastorno esquizoafectivo es una enfermedad psiquiátrica compleja caracterizada por la coexistencia de síntomas psicóticos y alteraciones significativas del estado de ánimo, principalmente episodios depresivos o maníacos. Su diagnóstico representa un desafío clínico debido a la superposición de síntomas con otros trastornos mentales, especialmente la esquizofrenia y los trastornos afectivos con síntomas psicóticos. Se trata de una enfermedad crónica que puede generar un importante deterioro funcional, afectando las relaciones interpersonales, la autonomía, el desempeño laboral y la calidad de vida.
La etiología es multifactorial, con participación de factores genéticos, neurobiológicos, psicológicos y ambientales. El tratamiento requiere un enfoque integral basado en la combinación de intervenciones farmacológicas, psicoterapéuticas y psicosociales. El presente artículo revisa los aspectos clínicos más relevantes del trastorno esquizoafectivo, incluyendo epidemiología, factores etiológicos, manifestaciones clínicas, criterios diagnósticos, tratamiento y papel de los profesionales sanitarios en el seguimiento y prevención de recaídas.
Palabras clave: trastorno esquizoafectivo; psicosis; esquizofrenia; trastorno bipolar; salud mental; tratamiento psiquiátrico.
Introducción
El trastorno esquizoafectivo es un trastorno psiquiátrico grave incluido dentro del grupo de los trastornos psicóticos. Se caracteriza por la presencia simultánea o consecutiva de síntomas propios de la esquizofrenia y episodios afectivos intensos, ya sean depresivos o maníacos.
Su identificación clínica puede resultar compleja debido a que comparte características con otras patologías psiquiátricas. La diferenciación respecto a la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión mayor con síntomas psicóticos resulta fundamental para establecer un tratamiento adecuado y mejorar la evolución clínica.
Las personas con trastorno esquizoafectivo pueden presentar alteraciones importantes en la percepción de la realidad, el pensamiento, la regulación emocional y el funcionamiento social. La enfermedad suele tener un curso variable, con periodos de estabilización alternados con fases de exacerbación sintomática.
El abordaje actual considera imprescindible un modelo integral centrado en la persona, que combine tratamiento farmacológico, intervención psicológica, rehabilitación psicosocial y apoyo familiar.
Objetivos
Objetivo general
Actualizar los conocimientos clínicos sobre el trastorno esquizoafectivo mediante una revisión de la evidencia científica disponible.
Objetivos específicos
- Describir las principales características clínicas del trastorno esquizoafectivo.
- Revisar los factores etiológicos implicados en su desarrollo.
- Analizar los criterios diagnósticos actuales.
- Exponer las estrategias terapéuticas recomendadas.
- Destacar la importancia del seguimiento multidisciplinar en salud mental.
Metodología
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa mediante la consulta de literatura científica disponible en bases de datos como PubMed, Scopus y Google Scholar. También se revisaron documentos elaborados por la American Psychiatric Association (APA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y guías clínicas internacionales sobre trastornos psicóticos.
Se seleccionaron revisiones sistemáticas, guías de práctica clínica y artículos científicos relacionados con la fisiopatología, diagnóstico y tratamiento del trastorno esquizoafectivo.
Epidemiología
El trastorno esquizoafectivo presenta una prevalencia inferior a la de otros trastornos psicóticos, estimándose aproximadamente entre el 0,3% y el 1% de la población general, aunque las cifras pueden variar según los criterios diagnósticos utilizados.
La edad de inicio suele situarse entre la adolescencia tardía y la adultez temprana. Puede afectar tanto a hombres como a mujeres, aunque algunos estudios indican diferencias en la presentación clínica, con mayor frecuencia de síntomas afectivos depresivos en mujeres.
La evolución clínica es variable. Algunos pacientes mantienen una adecuada funcionalidad con tratamiento continuado, mientras que otros presentan recaídas frecuentes y mayor deterioro psicosocial.
Etiología y factores asociados
La causa exacta del trastorno esquizoafectivo no está completamente establecida. Actualmente se considera una enfermedad multifactorial en la que intervienen factores genéticos, neurobiológicos y ambientales.
Factores genéticos
Existe una mayor incidencia del trastorno en familiares de personas con esquizofrenia, trastorno bipolar u otros trastornos psicóticos, lo que sugiere una importante influencia hereditaria.
Factores neurobiológicos
Se han descrito alteraciones relacionadas con los sistemas de neurotransmisión cerebral, especialmente en las vías dopaminérgicas y serotoninérgicas, implicadas en la regulación del pensamiento, la percepción y el estado de ánimo.
También se han observado cambios en determinadas estructuras cerebrales relacionadas con la regulación emocional y los procesos cognitivos.
Factores ambientales
Diversos factores pueden contribuir al desarrollo o empeoramiento de la enfermedad, entre ellos:
- Estrés psicosocial intenso.
- Experiencias traumáticas durante etapas tempranas de la vida.
- Consumo de sustancias psicoactivas.
- Falta de apoyo social.
- Alteraciones del sueño.
Manifestaciones clínicas
Los síntomas del trastorno esquizoafectivo se agrupan en tres grandes categorías:
Síntomas psicóticos
Incluyen alteraciones en la percepción y el pensamiento, como:
- Alucinaciones auditivas u otros tipos de alucinaciones.
- Ideas delirantes.
- Pensamiento desorganizado.
- Alteraciones del comportamiento.
Síntomas afectivos
Dependiendo del subtipo pueden aparecer:
Síntomas depresivos:
- Tristeza persistente.
- Pérdida de interés por actividades habituales.
- Fatiga.
- Alteraciones del sueño.
- Sentimientos de culpa o desesperanza.
Síntomas maníacos:
- Elevación anormal del estado de ánimo.
- Irritabilidad intensa.
- Disminución de la necesidad de dormir.
- Aumento de la actividad dirigida a objetivos.
- Conductas impulsivas.
Alteraciones funcionales
La enfermedad puede afectar a:
- Relaciones familiares y sociales.
- Capacidad laboral o académica.
- Autonomía personal.
- Cumplimiento de responsabilidades cotidianas.
Diagnóstico
El diagnóstico es clínico y requiere una evaluación psiquiátrica completa.
Según los criterios establecidos por el DSM-5-TR, debe existir un periodo en el que coincidan síntomas psicóticos y síntomas afectivos importantes, además de la presencia de síntomas psicóticos durante un periodo sin alteraciones importantes del estado de ánimo.
La evaluación incluye:
- Historia clínica detallada.
- Entrevista psiquiátrica.
- Valoración del funcionamiento social.
- Evaluación del consumo de sustancias.
- Exploración de enfermedades médicas que puedan producir síntomas similares.
El diagnóstico diferencial debe considerar principalmente:
- Esquizofrenia.
- Trastorno bipolar con síntomas psicóticos.
- Depresión mayor con características psicóticas.
- Trastornos inducidos por sustancias.
Tratamiento
El tratamiento debe ser individualizado y mantenerse a largo plazo debido al riesgo de recaídas.
Tratamiento farmacológico
Los antipsicóticos constituyen la base terapéutica para controlar los síntomas psicóticos. Algunos pacientes pueden beneficiarse de tratamientos estabilizadores del estado de ánimo cuando predominan episodios maníacos o fluctuaciones afectivas importantes.
En casos seleccionados pueden utilizarse antidepresivos, siempre valorando el riesgo de empeoramiento de síntomas maníacos.
La elección del tratamiento debe considerar eficacia, tolerancia, efectos adversos y preferencias del paciente.
Intervenciones psicológicas
Las terapias psicológicas complementan el tratamiento farmacológico e incluyen:
- Psicoeducación.
- Terapia cognitivo-conductual.
- Entrenamiento en habilidades sociales.
- Estrategias de prevención de recaídas.
- Intervenciones familiares.
Su objetivo es favorecer la autonomía, mejorar la integración comunitaria y recuperar habilidades necesarias para la vida diaria.
Papel de los profesionales sanitarios
El seguimiento continuado es esencial para detectar precozmente signos de recaída y mejorar la adherencia terapéutica.
Los profesionales de Enfermería desempeñan un papel fundamental mediante:
- Educación sanitaria al paciente y familia.
- Supervisión de la adherencia farmacológica.
- Detección de efectos adversos.
- Apoyo emocional.
- Identificación de factores de riesgo.
- Coordinación entre recursos sanitarios y sociales.
La atención debe desarrollarse mediante equipos multidisciplinares formados por psiquiatría, psicología clínica, Enfermería, trabajo social y Atención Primaria.
Conclusiones
El trastorno esquizoafectivo es una enfermedad mental grave y compleja que combina síntomas psicóticos y alteraciones significativas del estado de ánimo. Su diagnóstico requiere una evaluación clínica precisa para diferenciarlo de otros trastornos psiquiátricos con características similares.
El tratamiento integral basado en farmacoterapia, intervención psicológica y apoyo psicosocial permite reducir los síntomas, prevenir recaídas y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.
La detección precoz, la continuidad asistencial y la participación activa del paciente y su familia son elementos esenciales para conseguir mejores resultados clínicos. La formación continuada de los profesionales sanitarios constituye una herramienta fundamental para ofrecer una atención humanizada y basada en la evidencia científica.
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