Índice
INTRODUCCIÓN
El trabajo en equipo ha pasado de ser un tema vinculado a la psicología y el desarrollo personal a ser uno de los elementos más relevantes en áreas como la economía, la gestión de empresas, el marketing o la organización empresarial. Actualmente el trabajo en equipo es valorado como una de las claves del éxito en todas las empresas y esto es así porque ninguna empresa puede prescindirse del trabajo grupal, ya que la efectividad de toda organización se fundamenta en un buen trabajo coordinado del conjunto de sus miembros.
AUTORES: Silvia Nikole Arcoiza Pato, Ignacio Pérez García, Francisco José Herrero León y Manuel Díaz del Blanco
Un equipo es un conjunto de personas que se necesitan mutuamente para actuar. Todos los equipos son grupos, pero no todos los grupos son equipos, puesto que la idea de equipo implica la sinergia del talento colectivo, producido por cada persona en su interacción con las demás.
OBJETIVO
Definir de forma clara los patrones de relación que han de seguir los miembros de un equipo para que gracias al trabajo conjunto se llegue a alcanzar más fácilmente los objetivos propuestos y, al mismo tiempo, desarrollen un concepto de integración, estimación e implicación en el sistema sanitario.
MATERIAL Y MÉTODOS
Revisión bibliográfica de diferentes publicaciones que abordan el tema del trabajo en equipo incluyendo libros, artículos o páginas web. Se han tomado como palabras de referencia para las búsquedas: equipo, cooperación, competición, empresa, sinergia, sanidad.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En el área de la sanidad, la necesidad del trabajo en equipo está motivada por la organización de actividades, espacios y tiempos y repercute tanto en los procesos como en los contenidos, objetivos o actividades. Además, los equipos en los sistemas de salud son referencia y modelo para las personas en prácticas y para las nuevas incorporaciones de personal que se producen de manera continua. Debemos educar en unas relaciones de cooperación y respeto desde el propio funcionamiento de los equipos. Para trabajar en equipo no basta con valorar positivamente la participación, sino que es necesario formarse y prepararse para realizarlo de manera adecuada.
El trabajo en equipo y el cuidado de los recursos humanos, resulta muy productivo. Produce más un trabajador implicado, con iniciativa y participando que un trabajador sumiso. El sistema de motivación por sanción y premio tenía un límite claro y muchos efectos negativos, que, además, era ineficiente en niveles que requieren mayor creatividad; por el contrario, la vinculación afectiva, emotiva y creativa genera mejores resultados y menos conflictos.
El sistema competitivo y el cooperativo se asocian a diferentes concepciones del ser humano. Para el sistema competitivo, al ser humano sólo le motiva el ansia de conseguir cosas materiales, poder y prestigio. Pero el ser humano no se mueve únicamente por el tener, sino que valora y se mueve por otro tipo de incentivos: la participación, la pertenencia, la creatividad, sentirse útil. No trabajamos sólo porque ganamos dinero también porque necesitamos crear y sentirnos útiles.
La cooperación, en palabras de Jonson, Johnson y Holubec (1999), “consiste en trabajar juntos para alcanzar objetivos comunes. En una situación cooperativa, los individuos procuran obtener resultados que sean beneficiosos para ellos mismos y para todos los demás miembros del grupo”. La cooperación es una dinámica de relación y crecimiento que se opone a la competición, en la cual el objetivo de cada individuo es obtener más beneficios que los demás, y que está muy arraigada en el ámbito económico en nuestro sistema social. Desde una perspectiva competitiva, no se tiene éxito cuando se consiguen unas determinadas cuotas de bienestar, ya sea económico o de cualquier tipo, sino cuando se supera a los demás y se logra obtener algo que los demás no tienen. El parámetro que mide el éxito en una perspectiva competitiva es la comparación con los demás. Se trata de la competición entre lo que uno obtiene y lo que los demás pierden, esa es la fórmula que establece la dimensión del éxito.
Los defensores de un sistema competitivo alegan que la competición obliga a cada persona a desarrollar todo lo posible sus capacidades y, por tanto, es motor de progreso. Pero ya hace tiempo que incluso desde la perspectiva empresarial se ha tomado conciencia de que la competición como dinámica social puede tener efectos adversos tanto para los individuos como para el conjunto de la sociedad.
La clave es el cambio en la concepción del éxito. Desde una perspectiva cooperativa, la fórmula del éxito es la suma del logro individual más el logro de los demás componentes del equipo. Mientras que en una perspectiva competitiva, para que mi logro sea considerado como éxito es necesario que sea a costa del fracaso de los demás.
Para trabajar en equipo es preciso desarrollar una actitud cooperativa, asumiendo como objetivo personal el objetivo del grupo. Esto no es tan difícil como pudiera parecer, porque la cooperación produce una serie de recompensas afectivas, de reconocimiento del propio valor, de experiencia de aceptación por parte de los otros y de crecimiento de la autoestima que son altamente reconfortantes.
Factores a tener en cuenta para un buen trabajo en equipo
- Distribuir el trabajo, la autoridad y los recursos de manera coherente y participativa.
- Asumir con responsabilidad las tareas y responsabilidades específicas.
- Compartir la información con los demás miembros del equipo. Tener flexibilidad para sustituir unos a otros, variando de funciones y respondiendo a imprevistos.
- No tomar decisiones en solitario salvo cuando se me haya ordenad o, sea el coordinador.
- Respetar, conocer y apoyar el trabajo del otro.
- Acoger las sugerencias y llegar a acuerdos.
- Conceder autoridad a los otros.
- Proponer soluciones y consultarlas antes de llevarlas a la práctica
- Asumir que el coordinador está al servicio de todos y ofrecerle la autoridad correspondiente.
- Dotarse de cauces que garanticen la comunicación y el diálogo.
- Asumir de forma individual como propios los objetivos del equipo.
- Ser conscientes de que todo nos interesa a todos, somos corresponsables de los logros y fracasos.
El trabajo en equipo permite estar formándose continuamente sobre ello al igual que es susceptible valoración. La valoración es de vital importancia en los centros sanitarios, por lo que sería una buena práctica que la evaluación se lleve a cabo de la forma periódica, sometiendo al grupo a reuniones con críticas, claridad y debate interno. Estas reuniones han de servir para tomar conciencia de posibles conflictos que puedan estar aflorando y proponer estrategias para afrontarlos y superarlos juntos.
CONCLUSIONES
Un equipo es un conjunto de personas que se necesitan mutuamente para actuar. Todos los equipos son grupos, pero no todos los grupos son equipos. La noción de equipo implica el aprovechamiento del talento colectivo, producido por cada persona en su interactuación con las demás. El trabajo en equipo en el ámbito sanitario permite, por tanto, que los miembros de un grupo sumen conocimientos y habilidades y se complementen las tareas realizadas.
BIBLIOGRAFÍA
- Habilidades Sociales. Cristina Menéndez Vega ,IES N1 Gijón.
- Cortese, A., en http://www. latindex.com/ empleo/enequipo.htm
- Los nuevos círculos del aprendizaje, La cooperación en el aula y en la escuela. Jonson, Johnson y Holubec (1999).
- Rosales Jiménez, J.J. et al. (2013) Habilidades Sociales. Madrid: McGraw Hill.
- Muñoz García, C et al. (2011) Habilidades Sociales. Madrid: Paraninfo.

