Las úlceras por presión

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 12–Diciembre 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº12: 63

Autor principal (primer firmante): Andrea Navarro Santorum

Fecha recepción: 7 de noviembre, 2022

Fecha aceptación: 3 de diciembre, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(12) 63

Autoras

  1. Andrea Navarro Santorum (autora principal)
  2. Damiana Beorlegui Arregui
  3. Inmaculada Concepción Tortajada Herrero
  4. Ana María Lumbierres Bonet
  5. Aranzazu Valero Fernández
  6. Ana Belén Casaus Pérez

Categoría profesional: TCAE Técnico en cuidados auxiliares de Enfermería

Palabras clave: TCAE/ úlceras por presión/ factores/ posición

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Resumen

Se explica en un ámbito coloquial que son las úlceras por presión, como se pueden producir, que tipos hay, que factores las producen, y donde es más común que se produzcan, como evitarlas o tratarlas y cuanto tardan estas en curarse.

Introducción

A continuación, exponemos un tema muy importante, las úlceras por presión.

Ya que tanto en el ámbito residencial como hospitalario es común encontrarnos en situaciones en las que las personas pueden padecerlas.

¿Qué son las úlceras por presión y como se producen?

Las úlceras por presión también conocidas como escaras son lesiones que se producen en la piel por un contacto o presión prolongada en el tiempo de manera que el riego sanguíneo no llega a estas zonas y se produce una erosión en la piel. Si esta erosión no se descubre a tiempo y no se realizan los procedimientos necesarios puede evolucionar, teniendo consecuencias muy graves para el paciente, pudiendo llegar a afectar incluso a los músculos.

Clasificación según su grado de afectación

Según su grado de afectación pueden dividirse en cuatro grados o estadios.

  • Grado I: la piel aún no tiene lesión abierta, se observa rojez en la zona la cual no desaparece al presionar. En ocasiones se puede observar que el paciente se queja al presionar esa zona, que la misma tiene una temperatura diferente si la comparamos con las zonas adyacentes y que la dureza de la piel de esa zona ha variado.
  • Grado II: aparentemente ya hay una erosión que puede afectar a la dermis, epidermis o a ambas. A veces se muestra en forma de ampolla.
  • Grado III: en este grado ya hay una abrasión en el tejido, pero los huesos y los músculos aún no son apreciables.
  • Grado IV: en este estadio los músculos y huesos están expuestos e incluso pueden apreciarse en alguna ocasión tendones.

Factores predominantes para la aparición de las mismas

Se dan varios factores para la aparición de las mismas. Si se dan varios a la vez y en un tiempo prolongado se forman las úlceras.

Como factores intrínsecos tenemos la movilidad y sensibilidad, actividad, percepción sensorial, nutrición, integridad de la piel, y la edad.

En factores extrínsecos están la presión, la fricción y la humedad,

Por tanto, en un periodo de tiempo “X” cuanto menor sea la movilidad, la sensibilidad, la percepción, la integridad de la piel, y la nutrición, y teniendo encuentra el factor de la edad, cuanto más avanzada sea más se darán todas estas características; y cuanto mayor sean la presión, la fricción y la sensibilidad más probabilidad habrá de que se produzcan.

Los sanitarios tenemos un papel muy importante en este aspecto, debido a que tanto enfermeros como los técnicos en cuidados auxiliares de Enfermería, TCAE, podemos mediar para que muchos de estos factores que se dan en las úlceras por presión, no se den, como por ejemplo practicando cambios posturales al paciente, proporcionándole una buena hidratación, hidratando la piel en el aseo, intentando activar al paciente y que realice algún tipo de actividad….

Localización de las zonas donde más se dan las úlceras por presión

Las zonas donde es más probable que se den dependerán de la posición en la que esté el paciente por un tiempo prolongado.

Si se encuentra sentado, aparecerán en omóplatos y tuberosidad isquiática.

Si se encuentra en decúbito supino, aparecerán en occipucio, omóplatos, codos, sacro y talón.

Si su posición es decúbito lateral, aparecerán en oreja, acromion, costillas, trocánter mayor, cóndilo y maléolo.

Si está en decúbito prono se darán en majilla y oreja, acromion, senos si se trata de una mujer, órganos genitales, rodillas y dedos del pie.

¿Cómo se pueden evitar o tratar?

Dado que las úlceras por presión son más difíciles de curar que de prevenir, estas afecciones se pueden evitar mediante cambios posturales, con una buena nutrición y evitando la fricción, mediante movilizaciones, colocación de almohadas para evitar el contacto directo de la piel contra una superficie e incluso colocación de apósitos que disminuyan el roce.

Se intentará mantener la integridad de la piel sin humedad e incluso usaremos cremas o lociones protectoras en las zonas susceptibles o que ya tengan rojeces para evitar que vaya a más.

Todo esto lo podemos hacer los técnicos auxiliares de Enfermería en el día a día.

Tiempo de curación de las úlceras por presión

Según el grado de las mismas tendrán un tiempo de curación u otro, que también dependerá de los cuidados aportados y de los factores anteriormente descritos, así como de la propia persona.

  • Grado I aproximadamente tardarán en curarse una semana.
  • Grado II de cinco días a tres meses.
  • Grado III entre uno y seis meses.
  • Grado IV meses o años, y a veces no se terminan de curar completamente.

Conclusiones

Es muy importante tener en cuenta que los pacientes encamados son los más propensos a padecer las úlceras por presión y el trabajador sanitario es el que debe observar que esto no se produzca, así como tratarlas o intentar que no vayan a más en caso de que el paciente ya las esté padeciendo.

Para poder evitarlas, se realizarán unos buenos cambios posturales y movilizaciones. En el caso de que ya estén formadas además de lo anterior se procederá a la cura de las mismas.

Bibliografía

  1. Autor: Villamil Diaz, Marta Isabel. Título: Atención de Enfermería a las úlceras por presión, vasculares y oncológicas. Editorial MAD. Año 2009.
  2. Autor: Pérez de la Plaza, Evangelina. Título: Úlceras por presión. Editorial: McGraw Hill. Año: 2013