Terapia con isoflavonas una alternativa para el manejo de síntomas en menopausia

Incluido en la revista Ocronos. Vol. V. Nº 3–Marzo 2022. Pág. Inicial: Vol. V; nº3: 1

Autor principal (primer firmante): Cinthya Alejandra Flores Barrera

Fecha recepción: 7 de Diciembre, 2021

Fecha aceptación: 27 de Febrero, 2022

Ref.: Ocronos. 2022;5(3) 1

Autores:

Yarash Salvador Flores Hernández ª, Ramón Martínez Ramírez ª, Andrea Gómez Ávila ª, Cinthya Alejandra Flores Barrera ª

Resumen

Introducción Se han atribuido a los fitoestrógenos varios efectos benéficos para la salud, entre ellos la disminución de síntomas en la menopausia por lo que el uso como terapia no farmacológica puede ser una opción óptima para la mujer.

Objetivo Explorar la información actual sobre la eficacia de la terapia con isoflavonas y determinar su relación existente para disminuir los síntomas en menopausia

Métodos: Se llevo a cabo una búsqueda de artículos de investigaciones originales en MEDLINE, PUBMED, EMBASE, durante el periodo 2016-2021 con el uso de palabras clave y términos MeSH relacionados, menopausia, isoflavonas, fitoestrógenos, terapia y su combinación en idioma inglés y español.

Conclusiones El uso de isoflavonas mejora los síntomas en la menopausia, por lo que es una alternativa adicional a la terapia de sustitución hormonal. Esta revisión constituye una herramienta de apoyo para el médico ya que es una opción terapéutica que permite brindar soluciones a la paciente en periodo de menopausia frente a los síntomas que afectan la calidad de vida de la mujer, alcanzando el bienestar físico y emocional, pues mejora y disminuye los síntomas, no obstante, es importante mencionar que es un tratamiento adyuvante que no logra dar una respuesta completa y que no sustituye la terapia hormonal.

Introducción

Actualmente se ha incrementado el consumo global de fitoestrógenos los cuales

además, están presentes en una amplia gama de complementos alimenticios dietéticos, bebidas, que se comercializan como una alternativa natural a la terapia de reemplazo de estrógenos, que se ha vuelto popular en occidente por lo que es esencial conocer el potencial y los posibles efectos para la salud. (1).

Es bien conocida las múltiples aportaciones que la isoflavona es capaz de otorgar al organismo, así mismo se sabe que la soja es la principal fuente de isoflavonas, una subclase de polifenoles de alto valor añadido, su actividad biológica ha sido bien documentada, si bien en algunos textos se maneja el término como indiferente podríamos decir que la isoflavona es una buena de estrógeno, sin embargo no todos los fitoestrógenos son isoflavonas, los cuales son biológicamente compuestos activos con actividad estrogénica débil (2).

Las isoflavonas se han relacionado con efectos benéficos en la salud y son conocidas por disminuir la incidencia en la dependencia hormonal, cáncer de mama, próstata y colon así mismo está demostrada su eficacia disminuyendo la osteoporosis, síntomas de menopausia, enfermedades metabólicas, cardiovasculares, (3) trastornos de la función cerebral (1).

MÉTODOS Se realizó una búsqueda exhaustiva de artículos de investigaciones originales publicadas acerca de la terapia con isoflavonas durante la etapa de menopausia, en español e inglés con ayuda de diferentes bases de datos MEDLINE, PubMed, EMBASE; durante los años 2016-2021 posterior a la selección inicial, se eligieron los artículos que brindaban información relevante y actualizada acerca del tema, se organizó la revisión a partir de la información obtenida en revisiones sistemáticas, metaanálisis, ensayos clínicos y estudios observacionales, con el fin de lograr una revisión que brinde información completa que permita la actualización en el tema. Esta búsqueda se realizó con las palabras clave y términos MeSH terapia, isoflavonas, fitoestrógenos, menopausia, síntomas, así como con las combinaciones de estas.

El objetivo de la presente revisión es proporcionar evidencia reciente en la literatura sobre el uso de isoflavonas para mejorar los síntomas en el período de la menopausia como un tratamiento complementario a la terapia de sustitución hormonal.

Menopausia

La menopausia es el momento en que ocurre la última menstruación espontanea que marca el término de la vida fértil de la mujer, y se establece como diagnostico retrospectivamente, cuando ha transcurrido un año(4).

Este evento de la vida de la mujer está inserto en el climaterio, periodo que representa un proceso de adaptación y transición desde una etapa reproductiva a un estado no reproductivo, que transcurre en promedio entre 2 y 8 años antes de la fecha de la menopausia y finaliza 2 a 6 años posterior a esta (5).

El climaterio es la etapa en la vida de la mujer que se inicia con la declinación de la función ovárica y se prolonga hasta la senectud. Esto conlleva un déficit hormonal que puede cursar con o sin sintomatología (4).

Específicamente frente a la menopausia, es necesario responder qué síntomas presentan una asociación causal con la disminución de estrógenos (cognitivos, del estado de ánimo, vasomotores, vaginales, urinarios, mamarios, sexuales y musculoesqueléticos) y qué problemas de salud o enfermedades se relacionan con la disminución de estrógenos en la mujer menopáusica (osteoporosis, riesgo de fractura y enfermedades cardiovasculares).

El climaterio se caracteriza por síntomas diversos, entre los que se encuentran frecuentemente: trastornos vasomotores (sofocos y sudoración que ocasiona gran malestar), menstruales (hemorragias que inquietan a la mujer y la obligan a acudir a la consulta), circulatorios (hipertensión arterial) y nerviosos, los cuales se pueden encontrar con cuadros depresivos y ansiedad. Otros afectan el bienestar físico y mental, como los síntomas genitourinarios, cardiacos y osteomusculares (6).

Los cambios vividos por la mujer en esta etapa hacen imposible pensar en este proceso como únicamente biológico, por lo que la evaluación que se realiza a la mujer en esta etapa de la vida debe involucrar tanto aspectos biológicos como psicosociales en forma completa (5).

Epidemiología

La edad media de la menopausia varía según la ubicación geográfica en diferentes continentes como: Europa 50,1- 52,8 años; América del Norte 50,5 a 51,4 años; América Latina 43,8 a 53 años, y Asia 42,1 a 49,5 años. En Latinoamericana la edad promedio de menopausia natural es de 48,6 años (rango 43,8 a 53)(7).

La prevalencia de síntomas vasomotores relacionados con la menopausia varía según la región geográfica: 74% de mujeres en Europa; 36-50% de mujeres en América del Norte; 45-69% de mujeres en América Latina y 22-63% de mujeres en Asia (7).

Etapas

Síndrome climatérico: Conjunto de signos y síntomas que se presentan en la perimenopausia y posmenopausia, incluye los síntomas vasomotores, alteraciones del sueño, alteraciones psicológicas y atrofia genital.

Etapa de transición a la menopausia: Inicia con variaciones en la duración del ciclo menstrual y con un aumento de la hormona folículo estimulante, sin incremento de la hormona luteinizante; termina con la ausencia de la menstruación por 12 meses.

Perimenopausia: Significa sobre o alrededor de la menopausia. Empieza al mismo tiempo que la transición a la menopausia y termina un año después del último periodo menstrual.

Postmenopausia: Periodo que inicia a partir del año de la ausencia de la menstruación hasta el fin de la vida.

Posmenopausia temprana: Periodo de tiempo dentro de los cinco años después de la última menstruación, ya sea de forma natural o inducida (8)

Síntomas (Rafael Arley)

Cambios dermatológicos: Secundario a la disminución de la producción de colágeno, de las glándulas sebáceas, menor irrigación, y perdida de elasticidad.

Cambios dentales: Atrofia del epitelio bucal por ausencia de estrógenos. Provocando reducción de la saliva, mal sabor de boca, mayor frecuencia de caries y pérdidas dentales.

Cambios mamarios: Reducción relativa de la proliferación mamaria por disminución de estrógenos y progesterona.

Cambios en el sistema nervioso central (SNC): Sueño deficiente y disfunción cognitiva, lo que produce irritabilidad, bochornos, labilidad emocional y problemas de memoria.

Cambios psicosociales: Depresión, cambios emocionales, poca concentración y alteraciones de la memoria. Las fluctuaciones hormonales en la transición menopáusica son causa de labilidad afectiva.

Síntomas vasomotores: Molestias más comunes de la mujer durante la transición menopáusica. La mayoría de las mujeres percibe una onda repentina de calor que se extiende por todo el cuerpo, en especial en la parte superior y la cara, que dura 5-10 minutos.

Síntomas urogenitales: Disminución estrogénica produce atrofia genitourinaria que genera síntomas como disuria, urgencia, infecciones urinarias recurrentes. El acortamiento uretral secundario a los cambios atróficos genera incontinencia urinaria de esfuerzo, además hay aumento de prolapsos del piso pélvico.

Dispareunia y disfunción sexual: Presente en un 25% de las mujeres postmenopáusicas. Se relaciona con sequedad vaginal y atrofia de la mucosa por falta de las hormonas ováricas.

Metabolismo óseo y cambios estructurales: Perdida de la masa ósea debido a deficiencia estrogénica y envejecimiento, lo que predispone a fracturas. Se debe medir la densidad mineral ósea en toda mujer postmenopáusica mayor de 50 años con algún factor de riesgo de osteoporosis, o en cualquier mayor de 65 años.

Fisiopatología de los síntomas

Osteoporosis: Debido a la deficiencia, desregulación de estrógenos y a la seguida inhibición de la resorción ósea, las mujeres menopáusicas pierden una media de 2 a 5% de densidad mineral ósea / año y las mujeres posmenopáusicas 1 a 3% de densidad mineral ósea / año (9) por lo que los estrógenos juegan indirectamente un papel importante en la regulación del calcio sérico.

Genitourinarios: Por la deficiencia estrogénica habrá disminución de colágena, vascularización, secreción y deficiente lubricación vaginal, lo que hace que exista fragilidad de la mucosa, alcalinización del pH, provocando cambios citológicos en la mucosa vaginal y uretra, ocasionando atrofia urogenital, que con lleva a sequedad y prurito, dispareunia, disuria, urgencia miccional e incontinencia urinaria.

Psicológicos: Los niveles del neurotransmisor de serotonina disminuyen en la menopausia asociándose con cambios en el estado de ánimo, labilidad emocional, alteraciones del ciclo sueño vigilia y disminución de la libido.

Los estrógenos favorecen la liberación de óxido nítrico y prostaciclina, por lo que favorecen indirectamente la vasodilatación (10).

No obstante, la disminución de la calidad de vida en las mujeres peri y postmenopáusica parece tener una relación muy directa con las características personales y socioculturales de la mujer, lo que determina la percepción y la vivencia que tiene de dicha sintomatología (11).

Síntomas y signos de menopausia (cuadro 1 Baber-Lumsden)

  • Sistema nervioso central
    • Síntomas vasomotores (sofocos, sudores nocturnos)
    • Alteraciones del estado de ánimo (ansiedad, depresión)
    • Funciones cognitivas (pérdida de memoria, dificultades cognitivas)
    • Alteraciones del sueño (inicio retardado, despertares frecuentes)
  • Tracto Genitourinario
    • Atrofia vulvovaginal, dispareunia
    • Disfunción sexual
    • Urgencia, incontinencia de esfuerzo
    • Frecuencia urinaria
  • Sistema musculoesquelético
    • Dolor articular / muscular
    • Pérdida de masa muscular (sarcopenia)
    • Pérdida de masa ósea (osteopenia, mayor riesgo de fracturas)

Diagnóstico

El diagnóstico de menopausia es clínico y retrospectivo, a partir del antecedente de 1 año de amenorrea. Por lo tanto, para establecer el diagnóstico no es necesaria ninguna determinación hormonal. Sin embargo, en algunos casos, sobre todo si persisten dudas tras una reactivación ovárica oculta o en pacientes histerectomizadas o que reciben algún tratamiento como anticonceptivos con estrógeno y progestágeno y el tratamiento de inhibición, sustitución, o que tienen un sistema intrauterino de levonorgestrel, el médico puede verse impulsado a solicitar diversas pruebas que permitan confirmar la menopausia (12).

Exámenes de gabinete

  • Gonadotropinas: FSH mayor a 40 mIU/dl y LH mayor a 35 mIU/dl determinan insuficiencia ovárica.
  • Estradiol: concentraciones de estradiol menores a 20 pg/dl determinan menopausia. Se pueden utilizar para valorar la respuesta al tratamiento (buscar valores de 50-100 pg/ml).
  • Progesterona: 0,17 ng/ml. Sin utilidad clínica.
  • Testosterona: 0,25 ng/ml.

Otros: TSH, glicemia, perfil lipídico, hemograma, EGO, guayaco, US pélvico transvaginal, Mamografía anual después de los 40 años, Papanicolau (13).

Isoflavonas

Los fitoestrógenos representan un grupo de compuestos derivados de plantas que han demostrado tener propiedades tanto agonistas estrogénicas como antagonistas, en función del tejido donde actúen (14).

Por su estructura química, los fitoestrógenos se dividen en cuatro clases principales:

  1. Isoflavonas
  2. Estilbenos
  3. Cumestanos
  4. Lignanos

Las isoflavonas son las mejor conocidas, siendo sus principales representantes genisteína y daidzeína. Se encuentran en cantidades significativas en la soja. La estructura química es similar al 17 estradiol y tienen la capacidad de unirse a los receptores de estrógeno (14).

Estructura

La isoflavona es un compuesto químico obtenido principalmente de la soya el cual es una subclase de flavonoides que tiene un difenil propano estructura (C6-C3-C6). La Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC) nomenclatura de la columna vertebral de isoflavonas es 3-fenilcromen-4-ona. La principal diferencia estructural entre la isoflavona y la flavona es en qué carbono de la Anillo en C el anillo B se coloca en el esqueleto de flavonoides El anillo B en la isoflavona está unido al C-3, mientras que el de la flavona está en C-2 (15). Dadas las características bioquímicas su estructura y metabolismo podemos decir que la isoflavona comparte parte de dichas características con las propias hormonas observadas tanto in vitro como in vivo (16).

Fuentes de isoflavona

Las fuentes naturales de isoflavonas incluyen Familia de las fabaceae, trébol rojo (Trifolium pratense), alfalfa (Medicago sativa), kudzu (Pueraria lobate) y especies del género Genista (3) Entre ellos, la soja es la principal fuente natural de isoflavonas. La soja contiene principalmente 12 tipos de isoflavonas según el tipo de aglicona y grupo funcional (15).

Composición soja

La soja tiene un contenido medio de grasas y elevado de proteínas, contiene todos los aminoácidos esenciales y es la única proteína de origen vegetal equiparable a las de origen animal, se encuentran principalmente como ácidos grasos mono y poliinsaturados, y casi la mitad de los ácidos grasos son ácido linoleico, no contiene colesterol, tiene un bajo contenido en hidratos de carbono y cantidades apreciables de fibra contienen vitaminas y minerales, como vitamina B1, K, folatos, magnesio, potasio, cobre, manganeso y fósforo siendo fuentes de proteína y grasas saludables, las cuales contienen un elevado contenido en isoflavonas por lo que se asocian a un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer de mama y de próstata, y disminución de sofocos en la menopausia(9).

Las isoflavonas están presentes de forma natural en ciertas legumbres dietéticas y pueden modular selectivamente los receptores de estrógenos.

Aunque la potencia estrogénica es menor que la de estrógenos sintéticos, el riesgo de asociación a cáncer estrógeno dependiente, como por ejemplo, el cáncer de mama, es el mismo (10).

Desarrollo

En transcurso biológico del ser humano nos encontramos con diversos cambios derivados de los distintos periodos hormonales los cuales se manifiestan físicamente dependiendo de la etapa en la que se encuentre. Siendo la mujer quien padece más los estragos hormonales tal es el caso de la menopausia, etapa que es caracterizada por déficit hormonal presentando una gran variedad de síntomas en el que se incluyen los vasomotores, pese a que al pasar dichos síntomas van desapareciendo en el transcurso de la menopausia pueden llegar a representar una verdadera molestia para la mujer, en la etiología de los síntomas vasomotores existe una disminución en el número de folículos ováricos consecuentemente una caída en el nivel de estrógenos teniendo esto en cuenta se puede suponer el mecanismo por el cual las isoflavonas contribuyen en el déficit hormonal pues teniendo una similitud estructural con la del estradiol le confiere efectos estrogénicos o anti estrogénicos de acuerdo a los estrógenos circulantes al unirse a los receptores de estrógeno.

Al haber una disminución de estrógenos conducirá un aumento de norepinefrina circulante y una regulación positiva de los receptores de serotonina que median los bochornos en la mujer. Así al unirse a los receptores de estrógeno, las isoflavonas ayudan a restaurar el nivel de estrógeno y ocasionan cambios posteriores en los niveles de noradrenalina y serotonina, reduciendo los síntomas vasomotores (17).

Los síntomas que se presentan en el periodo de la menopausia pueden afectar negativamente el bienestar y las expectativas de salud de la mujer, principalmente cuando son de moderados a graves por lo que el tratamiento está indicado. Por ejemplo, los sofocos son más que simplemente «sentir calor» que además de causar molestia, son una alerta roja, lo que significa una respuesta alterada neurovegetativa temprana a las fluctuaciones, pérdida de estrógenos en la salud de todo el cerebro, los sofocos son eventos endocrinos y/o termorreguladores que se originan en el hipotálamo debido a una disminución en la secreción de hormonas ováricas y pueden ser una señal de enfermedades crónicas futuras (18) (biglia), por lo que deben tratarse en consecuencia, tal como enfermedades cardiovasculares, en donde se aumenta el riesgo, ya que disminución estrogénica en el hígado favorece una disminución del colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad (HDL) y del catabolismo del ligado a lipoproteínas de baja densidad (LDL); también se ha visto que existe mayor resistencia a la insulina.

La menopausia es considerada un evento fisiológico normal, el cual está relacionado con la edad, y una reducción en la secreción hormonal de los ovarios. Los síntomas y signos de la menopausia (cuadro 1) afectan aproximadamente al 80% de las mujeres, siendo el 20% de ellas en forma severa (19)(20).

Estudios sobre los efectos isoflavonas

Si bien existen diversos estudios en los que se reportan de forma indiferente el tratamiento con isoflavonas y placebo en seguimientos de 12 semanas (21), más recientemente se ha demostrado que el uso continuo puede contribuir a la disminución de dichos síntomas teniendo un consumo variado de productos que contengan fitoestrógenos (22) igualmente dependiente del procesamiento del producto que se consume, ya que dicho proceso puede alterar la calidad de isoflavona que se consume; por ejemplo, el contenido total de isoflavonas en las semillas de soja (103 mg por 100 g), tempeh (18 mg por 100 g) y tofu (27 mg por 100 g) es mucho más alto que el de la leche de soja (3 mg por 100 g) (17)(21).

A pesar que no se ha documentado una dosis optima recomendada en la ingesta de isoflavonas (23) si es posible afirmar que el consumo habitual de isoflavonas proporcionan ciertos beneficios en la salud tanto de la mujer menopáusica como pre menopáusica tal como expone Lee-Jane W Lua,d, Nai-Wei Chena et al 2018 en donde evidencia la influencia de la isoflavona en la homeostasis del calcio y otros electrolitos séricos midiendo los niveles urinarios de isoflavona y calcio cerco encontrando una influencia positiva en la absorción de dicho elemento (24), aportando una mejora en la densidad mineral ósea sin embargo aún es necesario demostrar si este aporte es suficiente para disminuir significativamente el riesgo de fracturas inclusive demostrar asociación de perdida mineral ósea en el transcurso de la menopausia observada en la columna lumbar dado por dicha influencia en la homeostasis del calcio (25).

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) evaluó las propiedades relacionadas con la reducción de los síntomas vasomotores y el mantenimiento de la densidad mineral ósea por las isoflavonas de soja durante la menopausia realizando varios estudios de intervención en un plazo > 12 meses sobre los efectos de las isoflavonas de soja en la densidad mineral ósea en mujeres posmenopáusicas, informando un efecto de las isoflavonas de soja a dosis de 54 mg por día. Además se evaluó a 6 a 9 meses y se midieron los efectos sobre la densidad mineral ósea en mujeres peri / posmenopáusicas, revelando un efecto dosis-respuesta beneficioso sobre la densidad mineral ósea en la columna lumbar y el cuello femoral (1).

La EFSA concluyó que estos estudios proporcionan evidencia del efecto de las isoflavonas de soja en la atenuación de la pérdida de densidad mineral ósea en la columna lumbar en mujeres posmenopáusicas cuando se consumen en un plazo de 6-9 meses (1).

Estudios recientes con soja por sus actividades estrogénicas han demostrado su potencial viable para disminuir la resorción ósea y mejorar la formación preservando la pérdida ósea (26)

En relación con el metabolismo óseo, la mayoría de los autores coinciden en que el consumo regular de isoflavonas, especialmente la genisteína, tiene una acción protectora frente a la descalcificación ósea (11).(Carmen Martin) Los tratamientos con isoflavonas ejercen un efecto moderadamente beneficioso contra la pérdida ósea por deficiencia de estrógenos en mujeres (9).

Los resultados indicaron una mejora significativa en la pérdida de densidad mineral ósea por deficiencia de estrógenos en los participantes que recibieron tratamiento diario con isoflavonas (9).

Si bien la calidad de vida de la mujer que cursa por la menopausia se ve afectada por esta y los síntomas que causa, no es la repercusión más grave de la mujer en este periodo puesto que su salud mental y cardiovascular se ven afectados efectos en los que sin duda alguna está implicada la dieta para la mejora de la salud mental y cardiovascular implicada también las isoflavonas en estas pues han demostrado que aquellas pacientes que consumen proteína de soya con isoflavonas mejoran sus marcadores de riesgo cardiovascular los cambios en estos parámetros con el tratamiento con proteína de soya con isoflavonas se reflejaron en una reducción calculada del 27% (p <0,01) en el riesgo de enfermedad coronaria a 10 años, una reducción del 37% (p <0,01) en el riesgo de infarto de miocardio, un 24% (p < 0,04) reducción de la enfermedad cardiovascular y 42% (p <0,02) reducción del riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular (27)

Respecto al riesgo cardiovascular, destaca una mejoría del perfil lipídico con el consumo regular de isoflavonas, unido al efecto antioxidante de dicho vegetal (11).

Se han realizado metaanálisis en donde se investigan los efectos de los fitoestrógenos e isoflavonas de soja sobre los síntomas de la menopausia informando una reducción en la frecuencia y gravedad de los sofocos (1).

Varios estudios demostraron que el consumo regular de isoflavonas puede ser beneficioso para las mujeres peri y posmenopáusicas en lo que respecta a la reducción significativa en la frecuencia y severidad de los síntomas, (sofocos y sudores nocturnos) tienen protección contra la descalcificación ósea y pueden reducir los niveles de LDL-C, mejorar la función endotelial y ralentizar la progresión de la aterosclerosis y el riesgo cardiovascular (28).

Dentro de los posibles efectos adversos se informa que podrían actuar como disruptores endocrinos ya que las isoflavonas de soja daidzeína y genisteína inhiben la peroxidasa tiroidea una enzima involucrada en la síntesis de T3 y T4 lo que puede afectar adversamente la función tiroidea. Sin embargo, los estudios sobre el efecto de las isoflavonas de soja en la función tiroidea no son concluyentes. Algunos estudios sugieren que los factores de riesgo, como la deficiencia de yodo y el hipotiroidismo subclínico, podrían aumentar la susceptibilidad (1).

Tratamiento integral

Como parte del manejo integral para esta población se incluye cambios en el estilo de vida, las cuales son estrategias destinadas a promover y mantener una buena salud, por lo que se deberá hacer énfasis en dejar de fumar, mantener una dieta baja en azúcar y grasas, actividad física regular, consumo moderado de alcohol y control del peso (índice de masa corporal (IMC) <30 mg / m2) (19)(20). Aérobico, por lo menos 30 minutos, 3 veces a la semana. Aumentar la ingesta de fibra y agua, consumir una adecuada cantidad de calcio y vitamina D. Evitar las bebidas que contengan cafeína. Consumo de fitoestrógenos (10).

La bebida de soja (que equivalen a 50 mg de isoflavonas y 15 g de proteína) en estudio redujo significativamente los síntomas mejorando la calidad de vida y redujo los síntomas urogenitales. Los resultados de este estudio demuestran el efecto favorable de la bebida de soja sobre los síntomas de sofocos relacionados con la menopausia y la calidad de vida relacionada con la salud en mujeres peri y posmenopáusicas apoyando la recomendación de bebidas de soya para minimizar los síntomas climatéricos durante estos períodos (28).

Los beneficios de la bebida de soja no solo se pueden atribuir a las isoflavonas sino también a su modificación de la dieta mediante una reducción en la ingesta de grasas saturadas (28).

Conclusiones

Los síntomas pueden variar de mujer a mujer, siendo desde muy leves a severos, creando la necesidad de individualizar cada tratamiento y adaptarse a recurrir a diferentes opciones terapéuticas para poder disminuir el impacto, así como mejorar la calidad de vida de la paciente por lo que se requiere de un enfoque integral que incluya acompañamiento, educación y orientación.

El enfoque de terapia no farmacológica con el uso de isoflavonas para el manejo de las mujeres en la menopausia tiene el objetivo de abordar los síntomas y reducir los resultados adversos posmenopáusicos a largo plazo, tomando en cuenta beneficios, riesgos y complicaciones.

Tras la revisión realizada, se puede concluir que existe evidencia de que el consumo regular de isoflavonas de soja disminuye los sofocos y mejora la calidad de vida de la mujer peri y postmenopáusica. Sin embargo, el consumo o no de las isoflavonas es compleja ya puede depender de las características epidemiológicas de la población, la edad, el estado de salud e incluso la presencia o ausencia de una microflora intestinal específica en la población de interés.

Se identifica que los sofocos tienen un impacto negativo en la calidad de vida de las mujeres siendo un motivo frecuente de consulta en la atención primaria y en segundo nivel por lo que es importante que los profesionales de la salud consideren otras alternativas como es la dieta rica de isoflavonas en el manejo de los síntomas, por lo que es de vital importancia que el médico tratante cuente con herramientas y opciones terapéuticas que le permitan brindar soluciones a la paciente frente a los síntomas que afectan su calidad de vida, considerando un equilibrio en riesgo-beneficio.

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