Técnica de Mclaughlin-Kokkalis para el tratamiento de luxación glenohumeral posterior: a propósito de dos casos

Incluido en la revista Ocronos. Vol. III. Nº 2 – Junio 2020. Pág. Inicial: Vol. III;nº2:184

Autor principal (primer firmante): Jorge García Fuentes

Fecha recepción: 31 de mayo, 2020

Fecha aceptación: 21 de junio, 2020

Ref.: Ocronos. 2020;3(2):184

Autor principal: Jorge García Fuentes

COAUTORES: María Pilar Muniesa Herrero, Alejandro Cesar Urgel Granados, María Royo Agustín, Agustín Rillo Lázaro, Ángel Castro Sauras, Vicente Sánchez Ramos.

CENTRO SANITARIO: Hospital General Obispo Polanco (Teruel)

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INTRODUCCIÓN

La articulación glenohumeral es la que más riesgo tiene de sufrir una luxación, registrando por encima del 50% de las observadas. No obstante, la luxación posterior es una entidad rara, que solo representa el 2-5% del total. Además, su diagnóstico puede ser no ser llevado a cabo en algunas ocasiones. La fractura del cuello humeral o las tuberosidades son sus complicaciones más habituales. Se han descrito varias opciones de tratamiento, como son el tratamiento conservador, el tratamiento quirúrgico de reconstrucción y la colocación de artroplastia. En aquellos casos en los que observamos un defecto óseo menor del 40% que causa bloqueo articular de la cabeza humeral con la superficie glenoidea, la técnica de McLaughlin, modificada por Kokkalis, constituye una alternativa de tratamiento para rellenar el defecto conservando las estructuras articulares y evitando la colocación de prótesis articular (1-3).

PRESENTACIÓN DE LOS CASOS

Presentamos dos casos manejados en nuestro hospital de inestabilidad glenohumeral posterior tras pérdida de conciencia.

En primer lugar, mujer de 70 años que tras sufrir un accidente vascular cerebral acude a las 3 semanas a la consulta de Traumatología por dolor de hombro izquierdo. A la exploración se observó una deformidad simétrica con pérdida del relieve óseo por fractura de Hill-Sachs invertida, tras la realización de una radiografía y una TC simples. De modo intraoperatorio, se observó un defecto óseo humeral del 30-40% de la superficie articular.

En segundo lugar, varón de 52 años que tras probable crisis epiléptica dada la clínica que presentó a su llegada al servicio de Urgencias, sufrió luxación glenohumeral posterior con trazo de fractura de Hill-Sachs invertida en cara articular de cuello anatómico con desplazamiento de pequeño fragmento procedente de la fractura menor del 40% de la superficie articular. Se presentó leve subluxación tras la reducción debido a la interposición del fragmento en la articulación. Todo esto fue observado en las pruebas de imagen realizadas, que fueron igualmente radiografía simple y TC.

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Figuras 1 y 2: Rx simple AP y transtorácica. Luxación glenohumeral posterior con fractura en superficie articular de cabeza humeral.

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Figura 3: Lesión de Hill-Sachs invertida en TC simple de hombro sin contraste.

En ambos casos, se realizó una transposición de tendón subescapular y tuberosidad menor para rellenar el defecto óseo presente a nivel articular con posterior fijación mediante sutura, restaurando de este modo la congruencia articular.

Se observó en ambos casos una recuperación funcional aceptable, con congruencia articular, sin presentar limitaciones para su actividad habitual ni nuevo episodios de luxación u complicaciones derivadas de la inestabilidad inicial.

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Figuras 4 y 5: Rx simple AP y transtorácica posterior a la aplicación de la técnica de McLaughlin.

DISCUSIÓN

La fractura-luxación glenohumeral posterior es una entidad rara y el diagnóstico temprano representa un factor importante en su pronóstico. La realización de una TC es obligada para la detección de una posible lesión de Hill-Sachs inversa, el posible patrón complejo de fractura y la calidad del hueso observado. En casos con una pérdida de relieve articular entre el 25-50%, se considera que la técnica de McLaughlin-Kokkalis constituye una excelente opción de tratamiento. En los casos presentados, se decidió reconstruir el defecto óseo en un intento de preservación de la cabeza humeral en paciente con manguito rotador conservado y baja demanda funcional. Sin embargo, siempre se tiene en cuenta la posibilidad de indicación futura de prótesis invertida de hombro, especialmente en casos con pérdida mayor del 50%, decidiendo en ese caso la variante protésica en función de edad, estado funcional y expectativas del paciente.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Benhamida MK, Ouertatani M, Hasayri I, Benhassine A, Meherzi M, Bouhdiba S, et al. Locked posterior dislocation of the shoulder: A report of three cases. Chir Main. 2015;34(2):98-101.
  2. Kokkalis ZT, Iliopoulos ID, Antoniou G, Antoniadou T, Mavrogenis AF, Panagiotopoulos E. Posterior shoulder fracture-dislocation: an update with treatment algorithm. Eur J Orthop Surg Traumatol. 2017;27(3):285-94.
  3. Provencher MT, Frank RM, Leclere LE, Metzger PD, Ryu JJ, Bernhardson A, et al. The Hill-Sachs lesion: diagnosis, classification, and management. J Am Acad Orthop Surg. 2012;20(4):242-52.
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