Soporte vital avanzado: actualización de protocolos

Incluido en la revista Ocronos. Vol. VIII. N.º 11–Noviembre 2025. Pág. Inicial: Vol. VIII; N.º 11: 612.2

Autor principal (primer firmante): Patricia Viamonte Viamonte

Fecha recepción: 15/11/2025

Fecha aceptación: 27/11/2025

Ref.: Ocronos. 2025;8(11): 612.2

Autores:

Patricia Viamonte Viamonte

Cristina Sanz González

Raúl Clemente Ezquerra

María Cristina Pellicer Sancho

Judith Escura Asenjo

Ana Cristina Sanz Porro

Categoría profesional:

Enfermería.

Palabras clave:

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Soporte vital avanzado, reanimación cardiopulmonar, protocolos, RCP, emergencia, guía ERC.

Introducción

El soporte vital avanzado (SVA) es un conjunto de intervenciones médicas complejas dirigidas al tratamiento de pacientes en paro cardiorrespiratorio o con riesgo inminente de muerte. Este conjunto de maniobras, que incluyen desfibrilación, manejo avanzado de la vía aérea, administración de fármacos y monitorización continua, representa un eslabón esencial dentro de la cadena de supervivencia.

La European Resuscitation Council (ERC) y la American Heart Association (AHA) actualizan sus guías periódicamente en función de la evidencia científica disponible, con el fin de optimizar los resultados en pacientes críticos. La última revisión de los protocolos incorpora cambios relevantes tanto en la secuencia de maniobras como en la priorización de intervenciones.

Este artículo expone los aspectos fundamentales del soporte vital avanzado, los cambios recientes en los protocolos, y la importancia de la formación continua del personal sanitario para mejorar la supervivencia y la calidad de vida postresucitación.

Desarrollo

Concepto y objetivos del soporte vital avanzado

El soporte vital avanzado es la continuación del soporte vital básico, e implica la intervención de personal sanitario entrenado y con acceso a equipamiento médico especializado. Su objetivo principal es:

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  • Restablecer una circulación y respiración efectivas.
  • Diagnosticar y tratar las causas reversibles del paro cardíaco.
  • Optimizar la perfusión cerebral y coronaria.
  • Minimizar las secuelas neurológicas mediante cuidados postresucitación adecuados.

El SVA se aplica en situaciones de paro cardíaco tanto en contextos hospitalarios como extrahospitalarios, así como en emergencias clínicas potencialmente letales como arritmias graves, shock o insuficiencia respiratoria aguda.

Componentes del soporte vital avanzado

Los elementos fundamentales del SVA incluyen:

  • Reconocimiento y monitorización: ECG, pulsioximetría, capnografía, tensiómetro, etc.
  • Manejo avanzado de la vía aérea: intubación orotraqueal, uso de dispositivos supraglóticos, ventilación mecánica.
  • Acceso vascular y administración de fármacos: vía venosa periférica o intraósea; fármacos como adrenalina, amiodarona, lidocaína, bicarbonato.
  • Desfibrilación precoz en ritmo desfibrilable (FV/TV sin pulso).
  • Tratamiento de causas reversibles del paro cardíaco: las 4H y las 4T (hipoxia, hipovolemia, hipo/hiperpotasemia, hipotermia; taponamiento cardíaco, trombosis, tóxicos, neumotórax a tensión).

Actualización de los protocolos (ERC/AHA 2021–2025)

Los protocolos actualizados, publicados por la ERC y la AHA, presentan una serie de recomendaciones nuevas y modificaciones importantes:

  • Mayor énfasis en la calidad de las compresiones torácicas: frecuencia de 100-120 compresiones por minuto, profundidad de 5-6 cm, mínima interrupción y adecuada descompresión.
  • Capnografía como herramienta de monitorización: niveles de CO₂ exhalado permiten evaluar la calidad de la RCP y el retorno de circulación espontánea (ROSC).
  • Adrenalina: en ritmos no desfibrilables (asistolia o actividad eléctrica sin pulso) se recomienda su administración precoz (lo antes posible); en ritmos desfibrilables, después del segundo choque.
  • Desfibrilación precoz: se mantiene el protocolo de 1 choque seguido inmediatamente por RCP, sin comprobar pulso hasta completar 2 minutos.
  • Intubación selectiva: no debe retrasar la RCP ni interrumpir las compresiones; uso de dispositivos alternativos si no hay experiencia suficiente.
  • Cuidados postresucitación: control de temperatura, monitorización neurológica, estabilización hemodinámica, y evaluación de causas subyacentes.

Formación y simulación clínica

Uno de los mayores desafíos en la implementación efectiva de los protocolos de SVA es la capacitación del personal. Diversos estudios demuestran que la formación continuada y la simulación clínica:

  • Mejoran la retención de habilidades.
  • Aumentan la confianza y rapidez en la toma de decisiones.
  • Disminuyen errores durante las maniobras de reanimación.
  • Favorecen el trabajo en equipo y la comunicación efectiva en situaciones de alta presión.

Los cursos acreditados como el ALS (Advanced Life Support) o el ACLS (Advanced Cardiovascular Life Support) son esenciales para profesionales sanitarios que intervienen en áreas críticas.

Consideraciones éticas y comunicacionales

El abordaje del soporte vital avanzado también implica decisiones clínicas complejas.

Entre ellas:

  • Inicio o no de maniobras de RCP en casos terminales.
  • Suspensión de las maniobras en función del pronóstico neurológico o la presencia de directrices anticipadas.
  • Comunicación con familiares en situaciones de muerte súbita.

En este contexto, la ética médica, el respeto por la autonomía del paciente y la toma de decisiones compartidas cobran especial relevancia.

Conclusiones

El soporte vital avanzado constituye una herramienta clave para salvar vidas y reducir la discapacidad tras eventos críticos como el paro cardíaco. La actualización periódica de los protocolos garantiza que las intervenciones médicas se basen en la mejor evidencia disponible.

Sin embargo, su efectividad depende en gran medida de la formación, la práctica en equipo, el acceso al equipamiento adecuado y la capacidad de tomar decisiones rápidas y éticamente fundamentadas. Invertir en educación sanitaria continua, simulación clínica y concienciación institucional es fundamental para mejorar los resultados en emergencias cardiovasculares.

Bibliografía

  1. European Resuscitation Council. ERC Guidelines 2021. Disponible en: https://www.erc.edu.
  2. American Heart Association. AHA Guidelines for CPR and ECC 2020-2025. Disponible en: https://cpr.heart.org.
  3. Pérez A, Jiménez J. Actualización en soporte vital avanzado: claves para el personal de urgencias. Rev Emerg Med. 2023;29(4):211-219.
  4. Rodríguez F, Martín A. Importancia de la simulación clínica en la formación en reanimación cardiopulmonar avanzada. Enferm Intensiva. 2022;33(1):23-31.
  5. Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES). Manual de reanimación cardiopulmonar avanzada. 2022. Disponible en: https://www.semes.org.