Índice
- 1 Introducción
- 2 Organización general del sistema nervioso autónomo
- 3 Divisiones del sistema nervioso autónomo sistema nervioso simpático
- 4 Sistema nervioso parasimpático
- 5 Sistema nervioso entérico
- 6 Neurotransmisores del sistema nervioso autónomo
- 7 Receptores del sistema nervioso autónomo
- 8 Función del sistema nervioso autónomo en la homeostasis
- 9 Control central del sistema nervioso autónomo
- 10 Reflejos autónomos
- 11 Relación del sistema nervioso autónomo con el estrés
- 12 Interacción con el sistema endocrino
- 13 Importancia clínica del sistema nervioso autónomo
- 14 Importancia fisiológica general
- 15 Conclusión
- 16 Bibliografía
Incluido en la revista Ocronos. Vol. IX. N.º 6–Junio 2026.
Pág. Inicial: Vol. IX; N.º 6: 644
Autor principal (primer firmante): María Dolores Lachos Laplaceta
Fecha recepción: 28/05/2026
Fecha aceptación: 24/06/2026
Ref.: Ocronos. 2026;9(6): 644
Autores:
- María Dolores Lachos Laplaceta
- María Del Carmen Molina Molina
- Miren Josune Muñoz García
- Íñigo Belenguer Moral
- Yolanda De La Iglesia Ibáñez
- María Malo Gil
Categoría: Enfermería, TCAE, Celador, Administrativo, lavandería, limpieza, lavandería y planchado, Telefonista, Servicios generales.
Palabras clave: Envejecimiento, sistema digestivo, intestino, enzimas.
Introducción
El sistema nervioso autónomo (SNA) es una división del sistema nervioso encargada de regular de forma involuntaria las funciones internas del organismo. Controla la actividad de los órganos viscerales, incluyendo el corazón, los vasos sanguíneos, los pulmones, el sistema digestivo, las glándulas endocrinas y exocrinas, así como diversos procesos metabólicos esenciales para la homeostasis. A diferencia del sistema nervioso somático, que controla movimientos voluntarios, el SNA actúa de manera automática, sin control consciente, ajustando continuamente la actividad de los órganos según las necesidades del cuerpo.
Su función principal es mantener la homeostasis, es decir, el equilibrio interno del organismo frente a cambios del entorno externo o interno. Para ello, el SNA recibe información sensorial de los órganos internos y genera respuestas motoras adaptativas que pueden aumentar o disminuir la actividad de los distintos sistemas fisiológicos.
El sistema nervioso autónomo se divide en tres grandes componentes: el sistema nervioso simpático, el sistema nervioso parasimpático y el sistema nervioso entérico. Aunque tradicionalmente el SNE se estudia por separado, funcionalmente forma parte del SNA debido a su regulación autónoma de las funciones digestivas.
Organización general del sistema nervioso autónomo
El SNA está organizado en una cadena de dos neuronas entre el sistema nervioso central y el órgano efector. Esta organización incluye:
- Neurona preganglionar: se origina en el sistema nervioso central
- Ganglio autónomo: donde ocurre la sinapsis
- Neurona posganglionar: que llega al órgano diana
Esta estructura permite una regulación modulada y precisa de la actividad visceral.
El SNA está controlado principalmente por centros superiores del sistema nervioso central, incluyendo:
- Hipotálamo
- Tronco encefálico
- Médula espinal
El hipotálamo es el principal centro integrador del sistema autónomo, ya que coordina respuestas viscerales en función de estados emocionales, temperatura corporal, balance energético y otras variables fisiológicas.
Divisiones del sistema nervioso autónomo sistema nervioso simpático
El sistema nervioso simpático se activa principalmente en situaciones de estrés, emergencia o actividad física intensa. Se conoce también como el sistema de “lucha o huida”.
Sus funciones principales incluyen:
- Aumento de la frecuencia cardíaca
- Dilatación de bronquios
- Aumento de la presión arterial
- Inhibición de la digestión
- Liberación de glucosa al torrente sanguíneo
- Dilatación de pupilas
El sistema simpático prepara al organismo para responder a situaciones que requieren energía inmediata.
Las neuronas preganglionares simpáticas se originan en la médula espinal toracolumbar, específicamente entre los segmentos T1 y L2.
Sistema nervioso parasimpático
El sistema parasimpático está asociado con funciones de reposo, digestión y conservación de energía. Se conoce como el sistema de “reposo y digestión”.
Sus funciones incluyen:
- Disminución de la frecuencia cardíaca
- Estimulación de la digestión
- Aumento de secreciones glandulares
- Contracción de pupilas
- Favorecimiento del almacenamiento de energía
Las neuronas preganglionares parasimpáticas se originan en el tronco encefálico y en la región sacra de la médula espinal.
Sistema nervioso entérico
El sistema nervioso entérico controla de forma autónoma las funciones del tracto gastrointestinal. Regula la motilidad intestinal, la secreción de enzimas digestivas y el flujo sanguíneo local.
Aunque puede funcionar de manera independiente, recibe modulaciones del sistema simpático y parasimpático.
Neurotransmisores del sistema nervioso autónomo
El SNA utiliza diferentes neurotransmisores para transmitir señales entre neuronas y órganos efectores.
Acetilcolina
Es el principal neurotransmisor del sistema parasimpático y también se utiliza en las neuronas preganglionares de ambos sistemas simpático y parasimpático.
Sus efectos incluyen:
- Disminución de la frecuencia cardíaca
- Estimulación de secreciones digestivas
- Contracción del músculo liso
Noradrenalina
Es el principal neurotransmisor del sistema simpático en las neuronas posganglionares. Sus efectos incluyen:
- Aumento de la frecuencia cardíaca
- Vasoconstricción o vasodilatación según el receptor
- Liberación de energía
Adrenalina
Es liberada por la médula suprarrenal y actúa como hormona y neurotransmisor, potenciando la respuesta simpática general.
Receptores del sistema nervioso autónomo
Los neurotransmisores actúan sobre receptores específicos en los órganos diana.
Receptores colinérgicos
Se activan por acetilcolina y se dividen en:
- Muscarínicos: presentes en órganos efectores parasimpáticos
- Nicotínicos: presentes en ganglios autónomos
Receptores adrenérgicos
Se activan por noradrenalina y adrenalina y se dividen en:
- Alfa: generalmente asociados a vasoconstricción
- Beta: asociados a aumento de frecuencia cardíaca y metabolismo Estos receptores permiten respuestas específicas según el tipo de tejido.
Función del sistema nervioso autónomo en la homeostasis
El SNA es esencial para mantener la estabilidad del medio interno del organismo.
Regulación cardiovascular
El SNA regula continuamente:
- Frecuencia cardíaca
- Fuerza de contracción del corazón
- Tono vascular
- Presión arterial
Esto permite adaptar la circulación sanguínea a las necesidades del organismo.
Regulación respiratoria
El SNA controla:
- Frecuencia respiratoria
- Diámetro de los bronquios
El sistema simpático dilata los bronquios, facilitando la entrada de aire, mientras que el parasimpático los contrae.
Regulación digestiva
El sistema parasimpático estimula:
- Motilidad intestinal
- Secreción de enzimas digestivas
- Absorción de nutrientes
El sistema simpático inhibe estas funciones durante situaciones de estrés.
Regulación ocular
El SNA controla el diámetro de la pupila:
- Simpático: dilatación pupilar
- Parasimpático: contracción pupilar
Esto permite adaptar la visión a diferentes condiciones de luz.
Regulación de la temperatura corporal
El SNA participa en la termorregulación mediante:
- Sudoración
- Vasodilatación o vasoconstricción cutánea
- Activación del metabolismo
Control central del sistema nervioso autónomo
El hipotálamo es el principal centro regulador del SNA. Este integra información proveniente de:
- Sistema límbico (emociones)
- Corteza cerebral
- Receptores viscerales
El hipotálamo ajusta las respuestas autónomas para mantener el equilibrio fisiológico. El tronco encefálico regula funciones vitales como:
- Ritmo cardíaco
- Respiración
- Reflejos cardiovasculares
La médula espinal controla reflejos autónomos locales.
Reflejos autónomos
El SNA es capaz de generar respuestas reflejas sin intervención consciente.
Ejemplos incluyen:
- Reflejo barorreceptor (regulación de presión arterial)
- Reflejo pupilar
- Reflejo de micción
- Reflejo digestivo
Estos reflejos permiten respuestas rápidas y eficientes a cambios internos.
Relación del sistema nervioso autónomo con el estrés
El estrés activa principalmente el sistema nervioso simpático. Durante el estrés:
- Se incrementa la liberación de adrenalina
- Aumenta la frecuencia cardíaca
- Se inhibe la digestión
- Se movilizan reservas energéticas
Si el estrés es crónico, puede generar alteraciones fisiológicas como hipertensión, trastornos digestivos y alteraciones metabólicas.
Interacción con el sistema endocrino
El SNA está estrechamente relacionado con el sistema endocrino.
El hipotálamo controla la liberación hormonal mediante la hipófisis, lo que permite integrar respuestas nerviosas y hormonales.
Ejemplo:
- Activación simpática → liberación de cortisol y adrenalina
- Activación parasimpática → restauración del equilibrio energético
Importancia clínica del sistema nervioso autónomo
Alteraciones del SNA pueden producir múltiples enfermedades.
- Disautonomías. Son trastornos del sistema nervioso autónomo que afectan la regulación de funciones viscerales.
- Síndrome de intestino irritable. Existe alteración en la regulación autónoma del sistema digestivo.
- Hipertensión arterial. Puede estar relacionada con hiperactividad del sistema simpático.
- Insuficiencia autonómica. Provoca incapacidad para regular la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
Importancia fisiológica general
El sistema nervioso autónomo es esencial para la supervivencia, ya que regula funciones involuntarias vitales sin necesidad de control consciente.
Permite al organismo adaptarse rápidamente a cambios internos y externos, manteniendo la estabilidad del medio interno.
Conclusión
El sistema nervioso autónomo es una red compleja de control que regula de forma involuntaria múltiples funciones vitales del organismo. Su organización en sistemas simpático, parasimpático y entérico permite una regulación equilibrada de la actividad cardiovascular, respiratoria, digestiva, endocrina y metabólica.
Su interacción con el sistema nervioso central y el sistema endocrino garantiza una respuesta integrada y eficiente frente a cambios ambientales y fisiológicos. El SNA es, por tanto, fundamental para la homeostasis y la adaptación del organismo, y su disfunción puede dar lugar a múltiples patologías de gran relevancia clínica.
Bibliografía
- Guyton AC, Hall JE. Textbook of Medical Physiology – Autonomic nervous system [Internet]. Disponible en: https://www.elsevier.com/books/guyton-and-hall-tex tbook-of-medical-physiology.
- National Institute of Neurological Disorders and Stroke. Autonomic nervous system disorders [Internet]. Disponible en: https://www.ninds.nih.gov/health-information/disor ders/autonomic-disorders.
- StatPearls. Autonomic Nervous System Physiology [Internet]. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK539845/.
- Cleveland Clinic. Autonomic nervous system overview [Internet]. Disponible en: https://my.clevelandclinic.org/health/body/23271-a utonomic-nervous-system.



